miércoles, 18 de febrero de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Hasta el cuello / Fernando Rospigliosi


La decisión de la juez María Martínez de quitarle a la fiscalía los materiales incautados a Elías Ponce Feijoo y su banda de chuponeadores, muestra dos cosas: uno, que el gobierno está aterrado con lo que pueda aparecer ahí; dos, que sigue manejando a jueces dóciles.

La fiscalía a cargo de Walter Milla estaba avanzando en las investigaciones tanto de la red de chuponeadores, como de la enorme cantidad de materiales que guardaban Elías Ponce y sus cómplices.

El Ministerio Público, dirigido por Gladis Echaíz, está haciendo un trabajo diligente y prolijo, mientras el Poder Judicial marcha con pies de plomo.

Pero lo que ha hecho la juez Martínez, revocando una decisión anterior de ella misma, huele muy feo. Porque no sólo le ha quitado todo al fiscal Milla, sino que ha anulado todos los avances realizados en la investigación.

Esa historia ya la conocemos en el Perú. Los procesos se dilatan interminablemente, porque en el camino ocurren cosas como la que hecho la juez Martínez. Y de pronto nos enteramos que los plazos se vencieron y los abogados de los detenidos piden su libertad.

Varias de las cartas de Rómulo León a Fortunato Canaán publicadas hoy miércoles por Perú.21, extraídas de la computadora de Rómulo, refuerzan la idea de que se movía como pez en el agua en las más altas esferas del poder y de manera turbia de operar de la cúpula aprista en el gobierno.

Algunos botones de muestra:

        • El 18 de diciembre de 2007 le dice que Hernán Garrido Lecca reemplazará a Carlos Vallejos en Salud “aunque tiene vuelo e intereses propios creo que podré hacer una buena alianza con él, aunque tendremos que cambiar algunos términos”.

        Rómulo acierta en todo. Nombraron a Garrido Lecca en Salud, Hernán tiene intereses propios –y muy altos-, y tendrán que renegociar la…

         • El secretario de Alan García, Luis Nava, es mencionado varias veces como un solícito tramitador de los intereses de León-Canaán. Además, le informa a Rómulo de lo que trata García con el ministro de Salud respecto a la licitación de los hospitales (18.9.07)

         • El 24 de julio de 2007 Rómulo informa que participó en una reunión en la Presidencia del Consejo de Ministros con Jorge del Castillo, el ministro de Economía y el de Salud junto con su viceministro, para discutir la construcción de 4 hospitales.

         ¡Es decir, cuatro altos funcionarios estatales y Rómulo, que representa a la empresa que quiere construirlos!

El viceministro de Salud, el aprista José Calderón, al que le regalan un enorme aparato de TV de plasma, aparece en varias comunicaciones proporcionándole –ilegalmente- información privilegiada a Rómulo. Según Perú.21, fue viceministro desde marzo de 2007, hasta noviembre de ese año, en que fue denunciado por la Fiscalía por su presunta participación en el negociado con los fondos del SIS. Tras ello, volvió a la Dirección de Salud de las Personas.

Los nuevos documentos de Rómulo León muestran que los apristas en el gobierno están metidos hasta el cuello en el fango de la corrupción. Por eso su nerviosismo y sus maniobras para trabar las investigaciones judiciales.

SEMINARIO "EL FENÓMENO OBAMA" / Ramiro Escobar


Seminario "EL FENÓMENO OBAMA"    Expositor: Ramiro Escobar *

SUMILLA:

El panorama político actual de Estados Unidos.  Los presidentes anteriores y el mecanismo de elección. Un poco de historia política y social. La cuestión racial. La irrupción de Obama. El personaje en sí, sus orígenes y su trayectoria personal y política. Su pre-candidatura, su candidatura (la campaña) y su elección. El significado histórico y cultural de su llegada a la presidencia. Su entorno, sus asesores, sus planes económicos, de seguridad y en política exterior. Su relación con los hispanos y América Latina.  Puede cambiar a Estados Unidos y al mundo?

DURACION:    4 clases

HORARIO:      Miércoles,  8:00 a 10:00 pm.

INICIO:          Miércoles 25 de febrero

INVERSION:   S/. 140.00

INSCRIPCIONES:   Hasta el 16 de febrero

INSCRIPCIONES:  CENTRO DE PSICOTERAPIA PSICOANALITICA DE LIMA José Gálvez 887, Miraflores. Telf: 4450274 - 4451520   Email: cenpsico@telefonica.net.pe Web: www.cppl.org


  * Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Periodista especializado en temas internacionales. Profesor de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Ex editor del semanario Caretas y ex colaborador del semanario Newsweek, en español, y del diario El Nuevo Herald de Miami. Conferencista, en el 2006, en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya sobre la Crisis del Medio Oriente. Columnista de Internacionales del diario Perú.21 hasta diciembre del 2008. Actual columnista de Internacionales del diario La República. Colaborador del diario El País de España y las revistas GEO (España) y Gatopardo  (Colombia). En el Perú, colaborador de las revistas Somos, Quehacer, Ideele y de la agencia Noticias Aliadas. Cobertura de eventos como la campaña de Barack Obama (2008), el golpe de Estado contra el presidente Chávez (2002) y la Crisis del Medio Oriente (2001).

martes, 17 de febrero de 2009

LO UNO Y LO OTRO / Sandro Venturo


El artículo de Liuba Kogan (“Las chicas Suarez, el género y la política ) y los comentarios a propósito de sus hipótesis me resultan harto estimulantes. Sin duda, volveremos muchas veces más al mismo debate: ¿cómo debemos entender la noción de género?, ¿qué es esto que llamamos lo femenino, lo masculino?, ¿cuáles son los plazos de las transformaciones culturales?

El debate nos obliga a distinguir diversos planos. Una cosa es la dimensión cultural: el lenguaje a esta altura de la historia de la humanidad sigue siendo "masculino" y como bien anota Marcos Mondoñedo citando a las teorías lacanianas, la noción de feminidad se construye desde la masculinidad hegemónica (recomiendo a los interesados explorar en la etimología de la palabra “humano”). Más aún: hombres y mujeres transitamos por ambos géneros, por ambos significados culturales, a pesar de nuestro imbatible sentido común. En esta dimensión del debate, las cosas se juegan en el largo plazo. Está claro.

Otra es la dimensión, digamos, política-cultural, que es en la que Liuba y Matilde se ubican. Aquí sí podemos entrar en los detalles como si fueran evidencias de alto contrate. En un sentido, la forma en que participan muchas mujeres hoy en el ámbito público político es menos "maternal", menos de "asistente", menos de "la que está detrás de un gran hombre". Ejemplos sobran en las sociedades de todos los continentes, tanto en el mundo de la política como en las industrias culturales. Pero también es cierto que este proceso está lleno de frenos y regresiones (por eso Matilde invita a compartir las turbulencias que muchas mujeres llevan a su consultorio).

Es significativo que en la década de Fujimori las mujeres que le seguían se hayan aliado con el movimiento feminista para provocar valiosos avances para las mujeres -no siempre para lo femenino- en diversos campos de la sociedad: familia, salud, educación y participación política. Las fujimoristas, imperativas y defensoras de la democracia dictatorial; las feministas, progresistas y defensoras de la democracia en el hogar, la sociedad y el sistema político. Así son, pues, los procesos de transformación: lo que buscamos no siempre se cumple y lo que se cumple suele ser lo inesperado, lo que buscamos nunca sucede entre puros y no hay camino valioso si no estamos dispuesto a lidiar con el fango. Entonces celebramos el azar-que-no-es-casual porque resulta mejor que el estático proyecto ideal.

Hay algunas cosas claves y cada vez más compartidas en este in-nombrable proceso. Que lo femenino no es exclusivo de las mujeres, y lo masculino de los hombres. Que una cosa es el sexo-biológico (valga la redundancia) y otra la forma de andar por el mundo con ese sexo. Que las mujeres no son mejores ni peores que los hombres, y  viceversa. Que los hombres no somos los que dominamos el mundo sino lo masculino y que eso nos favorece sin duda y también nos condena. Que lo femenino tiene otros poderes tímidamente reconocidos y que, sin embargo, las mujeres tienen la responsabilidad invisible/visible de la reproducción social, pero no sólo ellas. Que en las últimas décadas han sucedido cambios radicales en la sociedad y que esos cambios han sido causa y consecuencia de avance de las mujeres, del inmenso avance de las mujeres. Que este avance es a todas luces insuficiente para hacer más vivible nuestra humanidad. Que los hombres, aunque no lo aceptemos, nos sentimos amenazados y, sino, estresados con la competencia. Etecétera.

La transformación es, como dice el sicoanalista David Gutman, un proceso de zig zag que dibuja nudos indeseables y nunca líneas siquiera sinuosas. Para muestra el siguiente botón: cuando este blog inició su periplo contenía la firma de varones de distintas promociones y de ninguna mujer. Liuba fue la primera que se incorporó a este colectivo sin fronteras y no es casual que sea ella la que ponga el tema de la participación de las mujeres en el espacio público político. Tampoco viene de carambola que Matilde responda con amable sonrisa. Nos estamos moviendo.

Cuando nos sentamos a pensar a qué mujeres invitar a este espacio compartido nos sucedió lo de siempre: ¿a quiénes? (bueno a mí me sucede de forma regular cada vez que quiero convocar colegas a un proyecto y me descubro intentando un Club de Tobi). Las pocas mujeres que venían a nuestra mente ya escribían en otros blogs y en los diarios de circulación nacional; y las demás, aquellas que habitan en el mundo profesional y académico, no las imaginábamos haciendo periodismo en la red de redes. Ya sé que parece una tontería y que la cosa se puede resolver muy fácil pero esa tontería ha hecho que en esta web las chicas sean una escandalosa minoría. Y así, estamos hablando de estos temas.

En fin, después de leer el artículo de Liuba me quedan algunas preguntas de siempre: ¿cómo comprender este proceso de transformación de los significados de lo femenino y de las mujeres desde una visión más amplia, incluyendo también las mutaciones del sentido de lo masculino y la interpelada experiencia de nosotros los hombres?, ¿cuáles son las nuevas formas de agencia política y cómo ellas expresan el transcurso de los géneros?, ¿cómo conviven y hacen sinergia las formas tradicionales de concebir y vivir los géneros con las novedosas y balbuceantes maneras que venimos descubriendo? Y todo esto, ¿cómo se está realizando en las y los jóvenes que no van a leer este artículo?

HIJOS DE LA CRISIS 3: LOS FINANCISTAS / Fernando Villarán


La metáfora más utilizada para describir al sistema financiero apela al cuerpo humano, se le compara con el sistema cardiovascular (o aparato circulatorio), con sus arterias, venas y corazón, bombeando sangre a todos los órganos. Si esta actividad se paraliza, sencillamente nos morimos. La crisis financiera mundial comprueba esta tesis; por ello, los gobiernos están empeñados en “rescatar” a los bancos y financieras, aunque todos sabemos que ellos (sobre todo los más grandes) son los principales culpables.

Hay, ciertamente, una trampa moral, que los ciudadanos de a pie han detectado desde el primer día: ¿cómo “salvar” y “premiar” a los codiciosos e irresponsables que desataron todos estos males que afectan a miles de millones de personas? La respuesta no es sencilla, pues si no se les ayuda, las consecuencias pueden ser mayores: más personas se van a ver afectadas. La solución, intermedia, que están adoptando los Estados es “te doy la plata que necesitas pero me hago propietario de tu banco, además te voy a regular y tienes que cumplir ciertas condiciones (principalmente no convertir esta ayuda en utilidades, ni comisiones, ni premios, ni altos salarios)”.

Regresando a la metáfora: lo que pasó en esta crisis es que el sistema cardiovascular cobró vida propia, no se puso al servicio del cerebro ni de los músculos, para escribir un libro, manejar un camión o hacer el amor; se convirtió en un fin en si mismo, alimentado por la ambición y la codicia, creció desmesuradamente (Krugman lo ha calculado en varios puntos del PBI de USA), determinó la agenda del cuerpo entero y se produjo el colapso.

Y es que el mercado financiero no funciona como cualquier otro; si la crisis se hubiera producido en el sector calzado, pues hubiera afectado al propio sector y en menor medida a otros vinculados, no hubiera pasado mucho. Cuando uno se corta un dedo, puede aislarlo y curarlo, y el resto del cuerpo sigue funcionando; pero no sucede lo mismo cuando se atrofia o revienta una vena en el cerebro. Es por lo tanto, un mercado y una actividad cualitativamente diferente a las demás.

Para comenzar, puede crear dinero, no es otra cosa otorgar préstamos y tarjetas de crédito. En esto comparte responsabilidades con el Banco Central; tiene por lo tanto, funciones públicas, aunque la propiedad de los bancos sea privada. Por eso, desde hace muchos años se trata de regularla, principalmente en la capacidad de palanqueo (leverage); es decir, la posibilidad de multiplicar los depósitos del público o de terceros. Los límites dados por Basilea (I y II) son de 10 a 1 (puedo multiplicar por 10 los ahorros que capto), pero en Wall Street llegaron a multiplicarlos por 30, en promedio, y algunos hasta 50 a 1. Por eso, es correcta la principal conclusión que muchos han sacado de la crisis: la regulación estatal debe ser muy estricta en el sector financiero. (En este punto hay que reconocer que nuestras reguladoras, SBS, BCR, y los propios bancos privados peruanos lo han hecho muy bien; nuestro sistema financiero es mucho mejor que el de Estados Unidos y que el de muchos países desarrollados-otro motivo para sentirnos orgullosos).

Pero esto es claramente insuficiente. Al sistema financiero hay que ponerlo a servir a la producción, al empleo, a la innovación, al crecimiento, a la generación de riqueza, a la creación de oportunidades, a hacerle más fácil la vida a la gente. El aparato cardiovascular debe servir al resto del cuerpo.

Hacen falta tres medidas adicionales a la regulación:

1. Terminar con los monopolios y oligopolios en el sector financiero (y los otros también). En el origen de toda esta crisis: el mercado de las hipotecas, estuvieron Fanny Mae y Freddie Mac, el oligopolio perfecto.

2. Acabar con los paraísos fiscales y aumentar los impuestos para la actividad financiera. Como dijo Krugman, las finanzas en Estados Unidos se dedicaron a destruir riqueza y no a generarla. Lo absurdo es que por hacer esto se les exonera o rebaja los impuestos; esto debe cambiar y su contribución al fisco debe ser aún mayor a las actividades productivas que si generan valor. Si quieren hacer plata dentro de la ley y debidamente regulados, perfecto, pero que contribuyan a su mejor redistribución por parte del Estado.

3. Abolir las cuentas secretas, cifradas, clandestinas. Una de las claves para que el célebre Bernard Madoff haya podido engañar a medio mundo con su pirámide es porque utilizaba cuentas secretas en la Sociedad Financiera Clearstream del paraíso financiero de Luxemburgo, tal como lo descubrió el periodista francés Denis Robert.  Necesitaba la oscuridad para perpetrar sus delitos. Sistema, que como sabemos, sirve también a narcotraficantes, Montesinos, y a todos los faenones de la tierra.

¿Se atreverá Obama y los gobernantes de los países desarrollados (porque estas medidas tienen que ser globales o no funcionan) reunidos en el G20 a tomar este tipo de decisiones? ¿O seguirán alimentando al monstruo para el siguiente zarpazo?

 

HUEVOS DE ESTURIÓN / Consecuencias de malas políticas / Fernando Rospigliosi

Hace pocos días, el 2 de febrero, falleció otro policía, Alberto Luís Cuellar Cevallos, muerto por un disparo de un compañero suyo en la Escuela policial de Puno. En los últimos tiempos ha aumentado la cantidad de accidentes por mal uso de armas de fuego que causan el deceso de policías. No es casualidad.

El tema central de la política de Luís Alva Castro y Octavio Salazar en el Ministerio del Interior, fue más policías y más patrulleros. Ellos sostenían que los problemas de inseguridad ciudadana se resolvían con números más grandes.

Por eso proliferaron las escuelas de policía en provincias. Hay por lo menos veinte de ellas, la mayoría de las cuales no cuenta con personal instructor capacitado ni con la mínima infraestructura necesaria.

La exigencia para el ingreso es minúscula. Cualquiera se alista. Hay ejemplos deplorables, como el que ocurrió en Huancavelica, donde entraron todos los que se presentaron y aun así sobraron vacantes. Trajeron entonces a 50 postulantes que no habían ingresado en Huancayo y los hicieron alumnos en Huancavelica.

En muchas de esas escuelas los estudiantes aprenden poco o nada. En algunos casos, solo asimilan las malas artes de algunos instructores corruptos.

Y nunca hacen prácticas de tiro. Futuros policías, que van a portar un arma, solo se enteran de cómo funciona por algunas clases teóricas.

Un reciente artículo de IDL-Seguridad Ciudadana confirma esa patética situación: “¿Cuánto practican y cómo se entrenan los policías en el manejo de armas? En algunos casos, sobre todo ahora, pasan por la Escuela, salen de ella, ascienden varias veces de grado, sin haber disparado un solo tiro de entrenamiento en el polígono.”

Peor todavía. Agrega IDL que “durante la gestión del ex director general de la PNP, Octavio Salazar, se eliminó como requisito obligatorio el examen de tiro para los exámenes de ascenso.”

Así, ni en la escuela ni fuera de ella, los policías practican con un arma. Por eso los accidentes no son casuales.

El 15 de enero, la suboficial Marilyn Díaz, cajamarquina, de 21 años, recién egresada de la escuela, mató de un balazo al comandante Alex Arteaga, en el Callao.

Ella iba en el asiento posterior del patrullero y el oficial en el del copiloto. Se le escapó un tiro cuando manipulaba el arma que no sabía usar. Luego trataron, con el chofer del patrullero, de fingir un enfrentamiento con pandilleros para ocultar la negligencia. 

El 1 de febrero, en Breña, un policía mató a otro cuando trataban de detener a varios pandilleros. Al sub oficial Mario Meza Donayre se le disparó el arma y mató a otro sub oficial,  Daniel Salas Vásquez.

Un caso escalofriante es el de un muchacho de 20 años, Pablo Poma, sub oficial de la Policía, al que se le disparó accidentalmente el revólver Smith & Wesson en la comisaría de Los Olivos, el 5 de junio de 2008, matando de un balazo a dos de sus compañeros, uno de los cuales tenía apenas 18 años.

Los dos muertos estaban descansando en la misma cama. Esa situación es producto de la distritalización de la Policía, llevada a cabo por Octavio Salazar, que envió a miles de policías a comisarías que no estaban preparadas para eso.

El resultado fue el hacinamiento. Y ninguna mejora en la seguridad ciudadana, porque los problemas de la Policía no se resuelven simplemente con más policías y más patrulleros, o con reorganizaciones administrativas, moviendo efectivos de un organismo a otro, sino con una reforma policial que combata la corrupción y mejore la eficacia.

Como dice el IDL, la proliferación de accidentes fatales se explica por “la criminal negligencia de los mandos policiales en la instrucción en el manejo del armamento, incluyendo las prácticas de tiro”.

Hoy día, miles y miles de esos policías sin preparación han egresado de las escuelas de Alva Castro y Salazar. Visten un uniforme y portan un arma. Estarán 35 años en la Policía. Muchos de ellos son, en realidad, un peligro público. Para sus compañeros y para los ciudadanos.

domingo, 15 de febrero de 2009

HUELE A PODRIDO EN LIMAMANTA/ Carlos Basombrío Iglesias


Cada día que pasa el mal olor que emana del lado oscuro del poder en este país es más intenso y alarmante. Esta semana dos nuevos hechos dan cuenta de que cosas muy extrañas y turbias siguen ocurriendo en las alcantarillas del poder.

De un lado está la revelación de El Comercio, en el sentido que la Fiscalía que investiga el robo de las 838 cajas de documentos del archivo del Ministerio de Salud tiene como principal implicado a Víctor Guevara Florián, un controvertido medico aprista muy cercano al ex Ministro de Salud Hernán Garrido Lecca (lo iba a nombrar viceministro, según el propio involucrado), cesado por el ministro Ugarte y re-contratado de inmediato por ESSALUD, que preside el también aprista Fernando Barrios.

La coincidencia en el tiempo del robo de los archivos con las crecientes evidencias que el dominicano Fortunato Canán tenía al tope de la agenda de su “Proyecto Perú” la construcción de hospitales, le dieron una connotación particular al robo de toneladas de documentos. El argumento de que había archivos de años muy distintos no elimina la sospecha. Ningún criminal en su sano juicio se robaría sólo los archivos que más le preocupan, dejando con ello una evidencia tan obvia de sus objetivos; al contrario, haría una recolección más amplia para dificultar la investigación posterior. ¿Actuó solo Guevara o lo hizo por encargo? Hernán Garrido Lecca que ha enmudecido por completo desde los petroaudios, no ha dado aún su versión de lo sucedido.

Del otro lado estuvo la súbita y extraña formación de la Comisión investigadora en el Congreso del “caso Petrotech”.

Lo de Petrotech, en general, es inquietante y sospechoso. Desde que se conocieron los petroaudios, dos de los involucrados el ex presidente de Petro Perú César Gutiérrez y el todavía presidente de Perú Petro, Daniel Saba, acusaron directamente a Petrotech de ser los chuponeadores. No recuerdo que haya salido evidencia alguna que lo respalde, pero la acusación ha sido repetida tantas veces por varios medios cercanos al gobierno y por el propio presidente García que muchos ya la dan por probada.

El tema Petrotech tiene una resonancia especial porque el gerente legal de Petrotech, Alberto Varillas es esposo de la periodista Rosa María Palacios, una de las pocas voces incómodas con el poder que quedan en la televisión. El acoso de la prensa cercana al gobierno contra Varillas ha sido impresionante. Incluso La Razón -el pasquín fujimorista, casi siempre funcional al régimen aprista- llegó a poner una portada en la que acusaba a Palacios de haber fugado del país para “evadir la justicia”, cuando ella viajó unos días de vacaciones con su esposo y sin sus hijos. La denuncia por difamación está hecha, pero en medio de tanta confusión el daño también.

No me queda duda que los operadores fujimoristas y apristas disfruten complicándole la vida a Palacios embarrando a su esposo, pero pareciera que detrás de esta obsesión sobre el tema Petrotech pudiera haber más cosas.

¿Qué puede encontrar la comisión investigadora? César Luna Victoria experto en temas tributarios escribe en Semana Económica (El Derecho al Revés):

“La empresa será investigada de casi todo por casi nada. Primero, por evadir impuestos, porque la casa matriz realizó una ganancia fuera del país para evitar la jurisdicción peruana. ¡Pero si se hubiese realizado en el país tampoco habría estado gravada porque está exonerada según ley de este Congreso! Segundo, por deber otros impuestos. Ya fueron pagados. Tercero, por los “petro audios”. ¿Y qué tiene que ver? ¡Que el Poder Judicial encuentre a los culpables y los meta a la cárcel!

“Cuarto, que la venta del control requería un OK previo de Perupetro. No es cierto, el OK sólo se requiere cuando se “cede” el contrato. Quinto, que el contrato de licencia de Petro Tech requería un Decreto Supremo. Esa posible irregularidad es responsabilidad del gobierno y no se pueden invocar actos propios para anular contratos… ¡después de 15 años! Sexto, que hay incumplimientos contractuales. ¡Que los acoten!”

Siendo así, la urgencia del APRA de tener esa Comisión Investigadora, además con integrantes todos cercanísimos al oficialismo- parece tener otras motivaciones.
En su columna en La República ¿Watergate criollo? , Augusto Alvarez Rodrich ensaya una hipótesis: “…la creación de la indefendible comisión formada para investigar sabe Dios qué en la transferencia alrededor de Petrotech, al igual que la participación de Pastor en el embrollo, son indicios de que hay preocupación en el gobierno por lo que pueda significar la secuela de los ‘petroaudios’ y de que, dentro de su voluntad de enjuague de este asunto engorroso, está dispuesto a todo. O a casi todo”.

Para Álvarez Rodrich podría ser una cortina de humo que desvíe la atención sobre los indicios de que la vinculación de Business Track con el APRA sería mayor de la que se acepta y que, específicamente, podrían haber recibido su “apoyo” en la segunda vuelta de la campaña electoral, chuponeando a Humala y su entorno. (Por cierto, de ser ese el caso, los humalistas estaban en lo mismo o por lo menos querían estarlo, como se conoció con la difusión de una conversación de Daniel Abugattás de esa misma época). Habría que agregar a esos vínculos Business Track- APRA, el contrato de la presidencia del Congreso con esa empresa para los ya famosos barridos electrónicos y los “discretos” ingresos de Ponce al Congreso, para hablar con Cabanillas.

El olor a podrido no se disipa.

sábado, 14 de febrero de 2009

UNA MEJOR EDUCACIÓN DEMANDA CAMBIOS INMEDIATOS EN EL GOBIERNO Y LA SOCIEDAD / Pronunciamiento sobre la educación peruana.

El pasado 6 de enero se cumplieron dos años de la oficialización del Proyecto Educativo Nacional por el Presidente Alan García. Su elevación a política de Estado fue muy bien recibida por la comunidad educativa, habida cuenta que el PEN constituye una propuesta integral que propone soluciones a los problemas centrales de la educación, orientándola como soporte indispensable para el desarrollo de la sociedad peruana de cara al 2021. Siendo así, señala caminos operativos para su cumplimiento en el largo plazo.

Cuando la actual administración culmina la mitad de su período de cinco años, el PEN no se aplica, tenemos una educación sin norte definido y no existe una estrategia capaz de enfrentar de manera seria, sostenida e integral los continuos malos resultados en evaluaciones nacionales e internacionales. En la última evaluación comparada de la UNESCO nuestro país destacó solo por ser el más desigual e inequitativo de la región al tener la mayor brecha entre aprendizajes de niños de medios rurales respecto al de los niños urbanos. Esta es una realidad que se arrastra año tras año sin visos de mejora.

Aún siendo innegable que el Ministerio de Educación ejecuta múltiples acciones, algunas de ellas importantes, explicitándose su asociación formal al marco del PEN, las buenas medidas atomizadas no consiguen generar los cambios integrales previstos en este Proyecto asumido como política de Estado.

Al mismo tiempo es manifiesta la falta de transparencia y la improvisación del sector educación en materias tan importantes como la evaluación y la formación continua de docentes, la implementación de la Carrera Pública Magisterial (CPM), la renovación del Diseño Curricular Nacional, la contratación de docentes, o en iniciativas como la municipalización de la educación y el programa alfabetizador. Deficiencias que lejos de corregirse se pretende negar y disimular, desinformando a la opinión pública, descalificando toda crítica, manipulando los escasos y esporádicos espacios de concertación y menospreciando el valor del consenso como fundamento de cualquier decisión de política que aspire a la sostenibilidad.

Los aumentos al sector educación no coinciden con el compromiso de elevar anual y sostenidamente el presupuesto correspondiente; además, según fuente del MEF, el año pasado sólo se gastó el 81.7% del presupuesto asignado, evidenciando problemas en la gestión de los recursos. La innecesaria política de enfrentamiento con los maestros, ha producido efectos negativos como desvirtuar las posibles bondades de la Ley de CPM, devaluar la evaluación docente con la aplicación de pruebas mal diseñadas y alejar la posibilidad de contar con los docentes como aliados y agentes de cambio en sus aulas y en cada escuela.

El año escolar 2009 se iniciará con un magisterio desmotivado y con agravantes como los siguientes:

- Un tardío proceso de contratación de 40 mil docentes, determinado solo por una prueba escrita aplicada dos semanas antes del inicio de clases, significará repetir un escenario con muchos niños iniciando sus clases sin docentes a su cargo y un procedimiento que no permitirá seleccionar a los mejores.

- Muchas DREs y UGELes siguen siendo foco de corrupción y de inoperancia en la gestión institucional y pedagógica.

- La apresurada aplicación del nuevo Diseño Curricular Nacional (DCN), que provocará confusión en la distribución de horas y en el desarrollo de la actividad académica escolar.

- Muchos miles de estudiantes asistirán a instituciones educativas con locales precarios, sin servicios elementales y desprovistos de elementos mínimos para la enseñanza y el aprendizaje.

- Transcurrido año y medio del sismo en las provincias de Pisco, Chincha e Ica, decenas de miles de alumnos seguirán estudiando en módulos provisionales.

Un caso alarmante de maltrato al Ministerio de Educación –consentido por el ministro y la alta dirección- ha sido la venta del terreno y las instalaciones donde funcionaba su sede central sin tomar precauciones básicas para funcionar en otro local. En la actualidad el personal del MED es ocupante precario de seis locales distintos, entre ellos el sótano del Museo de la Nación y espacios por ahora sobrantes de la Biblioteca Nacional. Este inaudito hecho grafica con claridad el lugar que ocupa la educación de la agenda política estatal.

En un momento en que el mundo vive la peor crisis en 70 años y que la mayoría de países está tomando decisiones difíciles pero pensando en el futuro, seguir con una educación sin liderazgo ni rumbo definido hacia una auténtica reforma es la peor opción para enfrentar los efectos de esa crisis. Al revés de Brasil, Chile y México el Estado peruano deja de lado la universidad pública, la educación superior y la investigación en ciencia y tecnología.

Es claro que esto no puede continuar. Urge producir un golpe de timón. De lo contrario se perderán los cinco años de esta administración.

La oficialización del PEN supone obligatoriamente una reforma integral y radical de nuestra educación. Ello solo será posible variando sustantivamente la organización y el accionar del Estado, en particular del sector Educación, otorgándose particular protagonismo a las regiones y dando prioritaria atención a la primera infancia. A la vez, el cambio solo será posible con una sociedad civil, particularmente padres de familia, y medios de comunicación dispuestos a demandar transparencia en la toma de decisiones y a asumir la educación como un derecho humano fundamental y bien público y no como si fuera propiedad del ministerio o del gobierno de turno.

Lima, 14 de febrero de 2009


- Carlos Amat (DNI 08240435)
- Patricia Ames (DNI 25706394)
- Rolando Ames (DNI 06256641)
- Juan Ansión (C de E 282009)
- Manuel Bello (DNI 07824017)
- Jorge Capella (DNI 07950335)
- José Luis Carbajo (DNI 06823096 )
- Marta Castillo Q. (DNI 16487516)
- Susana Córdova (DNI 06567587 )
- Ricardo Cuenca (DNI 09378923)
- Alejandro Cussianovich (008800070)
- Sigfredo Chiroque (DNI 09634225)
- Carlos Iván Degregori (DNI 07378576)
- Julio Del Valle (DNI 25439676)
- Javier Diez Canseco (DNI 06256182)
- P. Juan Dumont (C de E 103040 )
- Elsa Fung (DNI 02655199)
- Luz Gallo (DNI 02692114)
- Carlos Gallardo (DNI 07535594)
- P. Gastón Garatea (DNI 07278052)
- Marcela García Guerrero (DNI 07219703)
- Gloria Helfer (DNI 10143763)
- Liliam Hidalgo(DNI 08413139)
- Manuel Iguiñiz (DNI 08711365)
- Baldo Kresalja (DNI 08243510)
- Marta López de Castilla (DNI 07906842)
- Nicolás Lynch (DNI 10270250)
- Javier Malpartida (DNI 07197198)
- Dubner Medina (DNI 05394617)
- Carmen Montero (DNI 08249287)
- Emilio H. Morillo (DNI 08705995)
- Rosa María Mujica (DNI 06985289 )
- Fanny Muñoz (DNI 06409020)
- Edmundo Murrugarra (DNI 10144368)
- Luisa Pinto (DNI 07941216)
- Isabel Rivera (DNI 07376703)
- José Rivero (DNI 06449028)
- José Roullión (DNI 07746281)
- Patricia Salas (DNI 29279312)
- Miguel Saravia (DNI 0796633 )
- Lucy Trapnell (DNI 05285897)
- Martín Vegas (DNI 08233580)
- Susana Villarán (DNI 08051943)
- Verónica Villarán (DNI 09867635)
- Fernando Villarán (DNI 08260776)
- Verónica Zavala (DNI 09339582)
- Madeleine Zúñiga (DNI 07950025)

jueves, 12 de febrero de 2009

CÓMPRALE AL PERÚ… / Javier Torres


Desde César Hildebrandt que se angustia por no encontrar un producto peruano para comprar hasta Beatriz Boza que se preocupa por los renovados ímpetus nacionalistas del gobierno, la nueva “marca” lanzada por el Presidente García para tenernos distraídos inspirado esta vez por el “Buy American” de su colega Barack Obama, ha generado posiciones encontradas.

Soy de una generación que en su infancia tuvo que “consumir lo que el Perú produce”. A pesar de todas las quejas y lamentos que podamos tener por no haber podido jugar con los maravillosos juguetes importados que llegaron cuando ya cumplíamos los 15 años, y que hoy les compramos a nuestros hijos como una manera de sobrellevar esa frustración infantil, lo que es cierto es que nuestra infancia no fue una pesadilla. Peor la pasaron los de la generación siguiente con una infancia llena de apagones y coches bombas.

Ya en la adolescencia recuerdo el estado de éxtasis que me generó ir en 1980, cuando el presidente Belaúnde liberó las importaciones  al Club del Disco y Cassette Sears, y ver esas impecables ediciones importadas de todo el rock que nosotros solo podíamos consumir en vinilos nacionales de mala calidad y en cassetes que se atracaban. Lo curioso es que, no obstante de que en estas épocas donde existe tanta y tan buena tecnología, la gran mayoría ha terminado comprando discos piratas –nacionales o importados en masa- olvidándose de la calidad del sonido y de la estética, simplemente por el hecho de acumular música para consumir y consumir.

En el nido donde estudiaba mi hija alguna vez la mandaron a comprar productos peruanos. El ejercicio fue sumamente interesante para ambos. Tuvimos que revisar atentamente las etiquetas de los productos y así pudimos enterarnos de la lejanísima procedencia de muchas de las cosas que consumíamos, tanto así que tuve que recurrir al Atlas para explicarle a mi hija donde quedaba Tailandia.

Conociendo a García, la “campaña” cómprale al Perú, será flor de un día. Nadie se morirá por dejar de comer galletas hechas en Colombia y empezar a comer una producida en el Perú. Pero no deja de ser paradójico y hasta patético que el entusiasta promotor de firmar la mayor cantidad de Tratados de Libre Comercio, que hace poco afirmaba que estábamos blindados frente a la crisis financiera internacional, nos invite ahora a consumir productos peruanos.

El tema del consumo de los productos nacionales, moverá siempre las olas, pero no tiene nada de malo el apelar a la solidaridad con uno de los nuestros y comprarle tantos bienes  –sobre todo aquellos que necesitamos a diario-, como sea posible. Lamentablemente con un vendedor como García, la campaña está condenada al fracaso. A pesar de ello hagamos el esfuerzo por consumir productos peruanos, tenga por seguro que algún paisano o alguna vecina se lo agradecerá.

miércoles, 11 de febrero de 2009

CON NOMBRES Y APELLIDOS / Celeste Viale Yerovi

En uno de los tantos envíos que recibo vía correo electrónico me llega la estupenda intervención de la Doctora  Denise Dresser, en el foro “México ante la crisis: ¿Qué hacer para crecer?”,  realizado en ese país el 29 de enero pasado. La analista política a pocos minutos de iniciar su discurso,  lanza a la concurrencia, compuesta por senadores y diputados, una pregunta “altamente impertinente”: ¿quién gobierna este país? ¿Las autoridades elegidas o los intereses de pequeños grupos dominantes que cada vez con mayor codicia imponen condiciones para que las políticas públicas los privilegien? 

Los organizadores no imaginaron una intervención tan “a boca de jarro”, hecha por la única mujer a la que habían tenido la deferencia de invitar. Los rostros de los padres de la patria hacían esfuerzos por ocultar su asombro a medida que la experta señalaba sin ambages, lo que a su criterio eran las causas principales de la grave crisis por la que atraviesa hoy ese país. México no crece, dijo, por la forma como se usa, se ejerce y se comparte el poder, favoreciendo intereses particulares que convierte a los representantes del interés público en simples empleados de las personas más poderosas del país. Por  un sistema político que funciona muy bien para sus partidos pero muy mal para sus ciudadanos. Porque este modelo de gobierno coludido y mafioso comienza a producir monstruos, los monopolios, los oligopolios que hacen que  el tan ansiado y alabado crecimiento de la economía termine siendo más un juego de palabras que reales estrategias destinadas a una mejor distribución de la riqueza para la construcción de un país más humano y equitativo.

Usando expresiones duras, dando nombres y apellidos, fue  demostrando cómo México había quedado atrapado en manos de intereses perversos que dictan las leyes e incumplen las sanciones, ante la inoperancia y permisividad de los gobiernos de las últimas décadas. Cómo el Estado estaba siendo devorado hoy por seres monstruosos, criaturas que él mismo había creado.

No fue una exposición rabiosa sino más bien mesurada, casi con dulzura maternal, sin palabras complicadas para que los jóvenes lo puedan entender, para que los ayude a orientarse en su búsqueda desesperada de modelos.

Al finalizar, los asistentes aplaudieron  de  pie,  quién sabe si conmovidos por su honestidad y valentía o para  aparentar  no ser parte responsable de lo que señaló con tanta claridad.   Solo dos de los legisladores permanecieron impávidos, quizás para no ser parte del cinismo de sus colegas o, tocados por una ráfaga de sinceridad, quisieron dejar sentada su desaprobación a  tan  impertinente invitada.

 Más allá del contenido impecable del discurso que los analistas políticos sabrán comentar muy bien,  no deja de emocionar y alentar  la valentía de esta mujer joven a la que probablemente no volverán a invitar más a un evento oficial (ya había sido descalificada en uno anterior de empresarios petroleros) No es sencillo en países  como el nuestro, decir lo que se cree ni  actuar como se piensa, parafraseando  a Eduardo Galeano en uno de sus hermosos relatos incluidos en El libro de los abrazos. Porque la rabia e impotencia llega sola, producto de tanta desmesura, de tanta impunidad, de la corrupción que va  envenenando a entidades privadas, a instancias del Estado, instituciones religiosas, asociaciones civiles. Pero la valentía de la denuncia, ésa… hay que elaborarla.  Requiere de esfuerzo y decisión. Tanto en  quienes tienen acceso a los medios de comunicación  o a espacios públicos, como es el caso de la Dresser, como en quienes no lo tienen, aunque para estos últimos resulta mucho más oneroso.

"El discurso que a todos nos gustaría decir...” lo han titulado en la página de Indigo donde ha sido colgado, porque logra identificarse muy bien con  los sentimientos  de  personas comunes y decentes. Como los miles de peruanos y peruanas que pagan sus impuestos, que trabajan 15 horas al día, que lloran a sus hijos atrapados en el socavón, los que bajan trescientas gradas del cerro en la mañana y suben otras trescientas por la noche, los que taxean bajo el sol delirante del verano, los que esperan ser atendidos en el hospital, los que toman su combi asesina. Los que se cansaron de protestar y pedir explicaciones a los que ya ni se toman el trabajo de disimular su desverguenza.

Para quienes quieran alivar el nudo de sus gargantas les recomiendo disfrutarlo en el  siguiente enlace: www.reportebrainmedia.com

martes, 10 de febrero de 2009

DEMASIADO TIEMPO, PARA MUY POCO / Carlos Basombrío Iglesias



La elección de un nuevo Contralor viene tomando demasiado tiempo.


Es verdad que en parte es por el azar de haberse topado el país con una persona como Ingrid Suarez.


Cada día se sabe más de las barbaridades que era capaz de hacer Suárez, nuestra cuasi Contralora. Ya está procesada penalmente por las falsedades que ha sostenido en el proceso de selección y ahora se descubre que falsificó un título de ingeniera, otorgado “en nombre del Rey de España”. Además de los tribunales, la señorita debiera hacer frente a los siquiatras.


Con esa capacidad tan grande de mentir y falsear la realidad no hay que culpar a quienes en el proceso de selección de buena fe creyeron en sus versiones y documentos. Quizás la crítica más importante fue el sesgo tecnocrático que la Comisión Webb tuvo para la elección de un cargo eminentemente político, en el buen sentido de la palabra. Un grave error el de aceptar “postulaciones”, como si fuese una gerencia de mando medio. Para un cargo así se busca y se invita a gente con trayectoria pública probada, que nunca tocaría la puerta para pedirlo.


Mejor el camino de Alan García, buscando reconciliarse con una de sus promesas de campaña electoral, pidiendo nombres a diversas fuerzas políticas con representación parlamentaria. Si bien García debió convocar a todas las fuerzas de oposición y no sólo a las que menos le irritan, el devolver el tema a la arena política –sin descuidar los méritos tecnocráticos de los candidatos- me parece saludable. Lo más importante es que la persona elegida emerja con un mandato claro y fuerte que legitime las decisiones que tome luego, afecten a quien afecten. Como le dijo Bedoya, candidato de la alianza AP-PPC, a Grieve candidato de la Coalición APRA UNO, hace cuarenta años atrás cuando éste le espetó en el debate sus pocos conocimientos técnicos sobre asuntos municipales: “los técnicos se alquilan”; o se contratan para ser menos ofensivos.


El proceso parece reencauzarse, pero falta todavía que García escoja bien y que el Congreso haga lo propio.


Ahora bien: ¿es la elección de un(a) buen(a) Contralor(a) garantía de eficacia en la lucha contra la corrupción? Sin duda una persona independiente y honesta, con peso propio y con criterio sería un buen paso adelante. Pero hay problemas estructurales en el sistema de control que tienen que cambiar si se quiere avanzar en frenar la corrupción desde ese frente.


Lo que hay que modificar en Contraloría se puede resumir en tener claras las prioridades y distinguir lo esencial de lo accesorio.


Quienes hemos pasado por la función pública sabemos como millones de horas hombre se derrochan en todas las entidades públicas en acciones de control que derivan en hallazgos mínimos y hasta ridículos, totalmente formalistas y muchas veces equivocados, que a su vez los infractores deben responder cuidando al milímetro las formalidades y citas legales en lo que dicen, desperdiciando ellos también millones de horas productivas adicionales.


En cambio, en los grandes temas, en donde está la corrupción, casi siempre se les pasea el alma. Pregunto: ¿cuáles son los grandes casos de corrupción en el Estado que la Contraloría ha descubierto antes que un medio de comunicación lo pusiera en evidencia? Si mi memoria no me falla, ninguno. Sólo han intervenido a posteriori y sólo en algunos casos han producido resultados que valgan la pena.


La lucha anticorrupción trasciende ampliamente a lo que se puede hacer desde la Contraloría. Tiene que ver con policía, fiscalía y jueces comprometidos de a verdad con el tema y a su vez honestos ellos mismos. Tiene que ver con ciudadanos conscientes, dispuestos a denunciar y medios que acojan estas denuncias, sin temor a incomodar a los poderosos (algo cada vez más escaso en los últimos tiempos).


Y, por supuesto, con una clara voluntad política que parta desde los más altos niveles del Estado y que vaya transmitiendo, concientizando y hasta imponiendo cuando sea necesario; discursos, actitudes y prácticas que den cuenta del real interés en acabar con el flagelo. ¿Tenemos eso?




lunes, 9 de febrero de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Congreso de pacotilla / Fernando Rospigliosi

Hoy lunes La República dice en su columna de datos Ofidio, que los congresistas humalistas Nancy Obregón y Cayo Galindo no respaldan la censura al ministro del Interior porque el Congreso los mandó de paseo a España, con los gastos pagados, por supuesto.

Ese es uno de los tantos mecanismos que utiliza el Apra para domesticar a los congresistas opositores: enviarlos de viaje al extranjero por cuenta de los contribuyentes peruanos.

Eso dice mucho también de la calidad de los congresistas que tenemos, que venden su voto, su conciencia y mucho más por un viaje, un puesto público para algún pariente u otras prebendas que el Apra sabe repartir con habilidad digna de mejor causa.

El caso de Nancy Obregón es uno de los más interesantes. Ella tenía la imagen de una fiera luchadora y de hecho suscitó muchas expectativas en gente ingenua, izquierdistas sensibles, que creían ver en ella a una campesina cocalera surgida “desde las bases” que defendería con firmeza los intereses de sus representados.

En realidad, Obregón –y muchos como ella-, solo querían llegar al Congreso para hacer lo que han hecho, venderse al mejor postor, que es el gobierno. La fiera tigresa de las movilizaciones cocaleras resultó una gatita domesticada del Apra.

Salvo rarísimas excepciones, los congresistas actuales tienen un comportamiento similar.

La labor fiscalizadora del Parlamento es prácticamente nula. El fiasco de la Comisión Investigadora de los petroaudios es solo un ejemplo.

El caso de los patrulleros del Ministerio del Interior es otro. Las compras millonarias de Luis Alva Castro quedaron en la más absoluta penumbra. Ni siquiera la difusión de otro audio, donde se advierte la presencia de Alberto Químper en el asunto, ha podido despertar a los congresistas de su modorra veraniega.

Otras comisiones, como la de las interceptaciones telefónicas, que dirige Osvaldo Luizar, son solamente un instrumento de persecución del Apra, para hostigar a los que denunciaron la corrupción.

En suma, el peor Congreso del que se tenga memoria. Sin posibilidades de regeneración.

domingo, 8 de febrero de 2009

HIJOS DE LA CRISIS 2: LOS NEOLIBERALES/ Fernando Villarán

He tenido dos problemas para hacer esta entrega al blog. En primer lugar, nunca me he sentido cómodo con el concepto neoliberal, pues, como algunos saben, yo soy schumpetereano. Joseph Schumpeter sostiene la teoría que la innovación es el motor del crecimiento económico; y ella requiere de un amplio clima de libertad, en el mercado, en la investigación, en la cultura, en la sociedad entera. Por ello, me resistía a utilizar este calificativo, pero se ha empleado tanto, que ha terminado imponiéndose.

El segundo problema fue separar a los yuppies de los neoliberales, pues se trata de dos conjuntos que en buena parte se superponen. Opté por poner las actitudes y valores en la cancha de los yuppies (espero haberlo logrado en mi anterior entrega), y la ideología y las ideas económicas en la cancha de los neoliberales. Vayamos a ellas.

En estos meses se ha hablado y escrito mucho, con razón, sobre las ideas económicas equivocadas que han estado a la base de la crisis financiera norteamericana devenida en recesión mundial; la mayoría de las cuales, no es sorpresa, vienen de la cantera neoliberal. Aún a riesgo de ser parcial y sesgado trataré de hacer una síntesis: el mercado librado a su suerte produce desarrollo; el Estado es un obstáculo para el crecimiento, y es por lo general, ineficiente; beneficiar a los ricos, reduciéndoles los impuestos (entre otras políticas), a la larga beneficia a los pobres porque la riqueza chorrea (trickle down); las corporaciones son las organizaciones más eficientes e innovadoras que ha creado el hombre; el interés de las grandes empresas corresponde con el interés del país (lo que es bueno para la general motors es bueno para USA); las pequeñas empresas son ineficientes y se convierten en una traba para al desarrollo (los perros del hortelano); los sindicatos son un obstáculo para el bienestar general; los financistas son los mejores capitalistas, los más audaces y los más exitosos; los millonarios son los ganadores y se merecen sus ingresos, los pobres son los perdedores y merecen su pobreza; la mejor política industrial (o cualquier política de promoción y fomento del Estado, como por ejemplo la de ciencia-tecnología-innovación) es la que no existe.

En Estados Unidos, y en el resto del mundo, se viene desarrollando un intenso e interesantísimo debate sobre la crisis económica y sus repercusiones en la política y la sociedad. Todos los medios de comunicación participan, y se convoca a las mejores mentes. El público interviene y mete su cuchara, como cuando la indignación del pueblo norteamericano impidió que el gobierno de Bush le regalara los 700 mil millones del paquete de estímulo a los mafiosos ejecutivos de los bancos. Las páginas y las pantallas están llenas con Paul Krugman, Joseph Stiglitz, Paul Samuelson, Nouriel Roubini, Thomas Friedman, y varios más, que vieron venir la crisis, tienen magníficas explicaciones, y sobre todo, proponen soluciones para salir de la misma. Incluso se escuchan voces de los propios responsables de la crisis, como Alan Greenspan y algunos ejecutivos de empresas, que reflexionan sobre sus errores.

Pero aquí en el Perú no pasa nada; los medios de comunicación están dominados por las ideas de los noventas, por el pensamiento único neoliberal, como si la historia se hubiera congelado. Salvo Humberto Campodónico, algunos economistas de la PUCP que escriben en La República, y alguno que otro artículo en La Primera, la crisis mundial sólo nos llega como amenaza, como maldición divina. No hay responsables, ni errores, ni políticas equivocadas, ni ideas que se han estrellado contra la realidad. Lo único que he escuchado de los predios neoliberales ha sido echarle la culpa de la crisis al Estado (a la reserva federal por bajar demasiado las tasas de interés-en eso de que la “la ocasión hace al ladrón”); o que se trata de un “problema de confianza” y que las explicaciones hay que buscarlas en la psicología.

No puedo creer que gente seria y que respeto mucho (no hablo de los políticos conversos o de los empleados de las corporaciones que hace rato han renunciado a pensar), como Roberto Abusada, Fritz Du Bois y Jaime de Althaus, no se hayan preguntado qué falló, en qué se equivocaron, qué hay que corregir. ¿No conocen la palabra autocrítica? ¿No se les ha ocurrido hacer un diplomado sobre la economía del siglo 21 en la China o en la India para renovar su pensamiento? ¿Estaremos asistiendo a una especie de suicidio intelectual colectivo de los neoliberales peruanos?

martes, 3 de febrero de 2009

ALGUNOS AÑOS POR CAMINAR… / Matilde Caplansky (columnista invitada)

El excelente artículo de Liuba Kogan primero me hace sonreír, y luego pensar que habla de las “mujeres que se atrevieron”…y estas son las que, osaremos decir, tienen “un falo internalizado” que les ha permitido entrar a la política y creo que allí radica la diferencia entre los géneros, la mayoría de las mujeres prefieren no hacer política en el espacio público (aun prefieren hacerlo en el espacio privado), ni tampoco forman parte, aun ,de la 3ra mujer descrita por Lipovetsky . Prueba de ello es la gran cantidad de patología que encontramos día a día en la consulta psicológica: los trastornos psicosomáticos, depresiones, crisis de pánico, angustias, temores por doquier.

Se extrañaría Kogan de verificar nuestros consultorios.

Es interesante pensar que se está transitando del modelo de complementariedad al de las similitudes y no creo que esto sea aun cierto, ni mucho menos. El poder económico y político sigue estando en manos masculinas de manera evidentemente mayoritaria. Si esto es así, las “fintas” del sastre y los discursos y la entrada en el terreno de la política con aretes puestos son aun precarias e insuficientes. Además, todo esto no significa, para nada que las mujeres más exteriores y políticas no estén en conflictos internos con ellas mismas, por el contrario.

Para terminar otro elemento que está presente en la clasificación de Liuba Kogan es la belleza, la que sigue siendo un valor único en nuestra cultura, qué duda cabe, esto no sería nada malo per se, pero siendo un valor tan apreciado y determinante entra en juego en todas las relaciones humanas, entonces, quedarían aun algunos años por caminar para postular que las similitudes entre los géneros son ya cosa del pasado, es más bien un wishful thinking, como se dice en ingles. Es decir, un buen deseo pero no todavía una realidad tangible en nuestro colectivo humano. Para mi gran pena debo confesar.

lunes, 2 de febrero de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Atentado: nueva etapa / Fernando Rospigliosi


El atentado del sábado 31 contra la Fiscal de la Nación Gladis Echaíz constituye una nueva etapa en la escalada de violencia delincuencial que envuelve al Perú.

Al igual que en el caso de las interceptaciones ilegales, la única manera de saber a ciencia cierta quienes fueron los autores es atrapándolos. Todo lo demás son hipótesis. Pero vale la pena detenerse en algunas teorías.

La del robo, que han destacado algunos medios de comunicación, y que algunos atribuyen a la Policía, es muy improbable.

Por lo general, ladrones de vehículos no asaltan a uno ocupado por varias personas, en este caso dos hombres y una mujer. Usualmente atacan a una persona, para evitar resistencia y enfrentamientos.

En segundo lugar, no actúan solos. Son varios asaltantes contra una víctima, no un asaltante contra varios.

Y por último, casi nunca disparan contra el vehículo, por la sencilla razón que eso les arruina el negocio. Un carro acribillado –en este caso, seis balazos según la Policía-, es difícil de vender y fácilmente identificable en caso de caer en un retén policial.

Si no fue robo, lo más probable es que haya sido un atentado, un intento de asesinar o de amedrentar a la fiscal Echaíz.

Eso sería, por supuesto, gravísimo. No hay antecedentes de agresiones de esa naturaleza en la historia reciente. Y mostraría que la delincuencia organizada está actuando con más audacia que nunca.

Razones para atentar –o intentar amedrentar a la fiscal Echaíz- hay muchas. Ha demostrado una energía y rectitud pocas veces vista en ese cargo.

La fiscalía actuó con gran celeridad en el caso de la denuncia de los “petroaudios”, a diferencia del Poder Judicial. Y se anotó un éxito espectacular –junto con la Policía Antidrogas, Dirandro- con la identificación y captura de los chuponeadores dirigidos por el capitán de navío (r) Elías Ponce Feijoo.

La cantidad de material en manos de la fiscalía parece que ha puesto nerviosos a varios altos cargos el gobierno. Todo indica que los chuponeadores tenían mucho más que lo exhibido hasta ahora.

Echaíz representa un serio peligro para gente muy poderosa. También, por supuesto, para los chuponeadores y sus contactos en diversas esferas.

Por último, además de estos casos notorios, el Ministerio Público también tiene a su cargo acusaciones fuertes contra varias bandas de narcotraficantes.

De alguno de estos lugares pudo venir el atentado. Cualquiera de ellos es capaz de contratar sicarios para efectuar un ataque de esa naturaleza. Tampoco hay que descartar una combinación: los “aceitados” por la corrupción privada y el narcotráfico pueden estar muy cerca o ser los mismos.

La fiscal Echaíz ha dicho, con modestia, que con ella o sin ella el Ministerio Público seguiría adelante. Sabemos que no es así, que en un país como el Perú, con instituciones frágiles y endebles, el papel de las personas es fundamental. No es lo mismo tener a Gladis Echaíz que a Blanca Nélida Colán en la Fiscalía de la Nación. O a Nelly Calderón o a Adelaida Bolívar.

El atentado contra la fiscal Echaíz marca una nueva etapa en el deterioro de la seguridad en el Perú. Una de las herencias más nefastas que nos dejará el gobierno de Alan García el 2011, es un país mucho más inseguro del que recibió.

(CAJÓN DE/SASTRE) / Las chicas Suarez, el género y la política / Liuba Kogan


El importante acceso de las mujeres al ámbito político de los noventa –en el fujimorato- despertó en nuestro país grandes expectativas. ¿Serían las mujeres capaces de hacer política de un modo distinto al de los varones? ¿Podrían limpiar la política?

En los últimos tiempos dos chicas Suarez nos han mostrado  asuntos importantes: que los estereotipos de género no han desaparecido y que las mujeres no son de por sí y necesariamente, más honestas que los hombres en el ámbito político.

Las chicas Suarez son por supuesto, Leysi Suarez -–modelo y vedette-  encarnando un estereotipado y chabacano desnudo sobre la bandera patria y la casi Contralora General de la República, Ingrid Soraya Suarez.

A inicios de los noventa, se podían identificar diferentes modelos de femineidad en la política. Transcribo una clasificación que elaboré a inicios de los noventa (Quehacer/ DESCO http://w3.desco.org.pe/publicaciones/QH/QH/qh121lk.htm)

 

  • LAS YUPPIES FEMENINAS: mujeres de edad mediana, cuyo arreglo corporal es impecable y que se presentan como mujeres eficientes profesionalmente y bellas. Usualmente no están casadas, aunque translucen una intensa vida afectiva. Por ejemplo, Sonia Goldemberg y Susana de la Puente.
  • LAS SEÑORAS DE CLASE MEDIA: mujeres de edad mediana, que se acercan en gran medida al rol tradicional de mujer. Aparecen como mujeres profesionales de clase media que han incursionado en política, pero que no han olvidado ser madres y esposas. Se visten de forma más o menos conservadora. Por ejemplo, Luz Salgado.
  • LAS MUJERES MASCULINIZADAS: son mujeres que aparecen encarnando agresividad, escasa coquetería y una actitud que, desde los estereotipos de género, podríamos llamar masculina. Aquí lo que prima no es el arreglo en la vestimenta, sino los gestos y la actitud personal. Por ejemplo, Martha Chávez, Luisa Cuculiza y Martha Hildebrandt.
  • LAS CARICATURAS DE LA FEMINEIDAD: Mujeres como Susi Díaz, que convierten su corporalidad en el kitsch de la femineidad.
  • LAS DISCRETAS ANDRÓGINAS: Mujeres que mantienen un equilibrio entre una asertividad masculina y una gracia femenina. Su vestimenta y sus gestos son discretos. Por ejemplo, Anel Townsend.
  • LAS MUJERES SOLTERAS: son mujeres de edad mediana, todavía en «edad casadera»,  profesionales eficientes, que lamentan haber dejado pasar la posibilidad del matrimonio. Por ejemplo, Lourdes Flores Nano y Beatriz Merino.
  • LA MATRONA: especie en extinción. Antiguas primeras damas de la nación, funcionarias o parlamentarias. Al margen de su eficiencia, su presentación corporal corresponde a la de la maternalidad exuberante. Recordemos a la Dra. Kanashiro.

Después de casi dos décadas, esa clasificación queda muy grande: los estereotipos de femineidad se han ido transformando. Nuestras políticas y funcionarias en altos cargos públicos se parecen mucho más a la TERCERA MUJER que propone Lipovetski: profesional y madre moderna, conyugalidad incierta. Por ello, la preeminencia mediática de yuppies femeninas o mujeres técnicas de alto nivel y una que otra  vocera de partido político. El saber experto parece opacar cualquier otra característica que secundariamente encarnan las mujeres: estado civil, clase social, ideología, edad, maternidad, etc.

El sistema neoliberal, las nuevas tecnologías de la información y la cultura global, parecen marcar el nuevo derrotero del sistema de género en estos años. Varios estudios empíricos nos muestran que los y las jóvenes se parecen cada vez más es sus  planes de vida: las diferencias de género van pasando a un segundo plano frente a otros roles más relevantes en la actualidad: acceso a información, conectividad, clase social, edad, profesión, etc.

Por ello, pensar hoy que las mujeres –por una condición biológica o cultural- son más limpias que los hombres en la política, parece poco acertado. Mujeres y hombres empezamos a parecernos cada vez  más, en las buenas y en las malas artes. ¿Quién podrá salvarnos?

domingo, 1 de febrero de 2009

SOBRE NEGOCIOS, VENGANZAS Y CONSPIRACIONES / Carlos Basombrío Iglesias


Luego de la difusión de los 86 nuevos petroaudios por Pablo O’Brien la tesis de que detrás de todo esto hubo una conspiración contra la democracia ha entrado con de nuevo con fuerza en la discusión pública. Lo hizo de la mano de las denuncias del congresista García Belaúnde, recogidas por el propio Alan García y se refuerzan luego del atentado contra la Fiscal de la Nación.

Como se sabe “Vitocho” denunció hace unos días que detrás de los chuponeadores podía haber habido un complot contra la democracia (llegó a hablar, incluso, de un intento de golpe de Estado) en donde estaba metida la Marina, con Giampietri a la cabeza. La hipótesis fue inmediatamente desechada por altos funcionarios del gobierno y del partido con excepción de uno que la recogió explícitamente: Alan García.

Lo que dijo Víctor Andrés García Belaúnde no fue sino una nueva elaboración sobre la vieja versión de que, detrás de los chuponeadores, lo que había era un intento de vacar a García y colocar a Giampietri en la presidencia. El argumento de fondo han sido los vínculos estrechísimos entre el vicepresidente y el hoy preso y degradado Ponce Feijóo. Quienes sostienen esta tesis se apoyan en que dadas las estrechas relaciones entre ambos personajes es imposible que Giampietri nunca hubiese sabido de las grabaciones y que, en el mejor de los casos, le ocultó lo que sabía a García. Si el escándalo escalaba y el presidente aparecía involucrado, el único potencial beneficiario era él. García Belaúnde sólo agregó dos datos: el primero que tenía evidencias de que Ponce se reunía con Giampietri en el Congreso y el segundo que había escuchado reiteradamente que habían tenido lugar reuniones de marinos en las que se daban vivas al “presidente Giampietri”.

El giro espectacular, pero poco resaltado por la prensa, que le da relevancia a lo que dijo el congresista viene más bien después, con las declaraciones del propio Alan García, quien en Madre de Dios, el viernes 30, sostuvo “estar convencido que, como ha dicho el congresista Víctor Andrés García Belaúnde, detrás de esos audios había un ánimo de destrucción de todo el sistema político”.

Ya en otras ocasiones García había llamado a los chuponeadores conspiradores contra la democracia. En esta ocasión fue mucho más explicito: “Todo empieza con dos facinerosos que están tramando algo, pero eso se extiende, y esos bárbaros en algún momento esperaban que el jefe del Estado levantase el teléfono para hablar con ellos. En ese caso hubieran podido derrumbar el sistema político completo”.

En otras palabras, lo que nos dice el presidente es que si hubiese existido una conversación suya con Rómulo en la que le dijese algo así como: “dile a Fortunato que no se preocupe que todos sus proyectos marchan sobre ruedas”, la vacancia habría estado a la vuelta de la esquina.

Las declaraciones de Alan García le dan carta de ciudadanía a la tesis de la conspiración. Ello no quiere decir que esta necesariamente hubiese tenido lugar. Pero si da cuenta de algo casi tan importante como ello, a saber, que el mismísimo presidente de la República pensó y piensa que ella existió.

Esto explicaría por qué (y en visible contraste con la investigación a Rómulo y compañía que languidece en la peor rutina judicial) la Fiscal de la Nación Gládiz Echaíz si recibió un discreto (¡Hernani no sabía nada!) pero valiosísimo apoyo del presidente para la investigación que llevó a la captura de los chuponeadores. Una operación impecable operación cuyos resultados podrían explicar el cobarde atentado del que ha sido víctima; por cierto, un hecho muy grave que no se veía en el Perú desde los tiempos de Sendero Luminoso.

Pese a todo lo anterior, y en base a toda la información que sigue saliendo (el blog Desde el Tercer Piso es una fuente diaria de nueva información y notable análisis), sigo pensando que el tema de fondo detrás de los chuponeos no fue la política, sino los negocios y las venganzas.

Mucho más verosímil que la del complot, parece la hipótesis de que grupos económicos locales trataban de vengarse y poner en evidencia el favoritismo ilegal de altos funcionarios del Estado, encabezados por Hernán Garrido Lecca, a favor de negocios de capitales mexicanos que los perjudicaban y que fue por allí que terminó cayendo Rómulo León, probablemente el tentáculo más chuponeable de todo un esquema de corrupción más amplio y menos bocón.

Claro que siempre cabe la posibilidad de que en el camino otros vieran en el río revuelto ganancia de conspiradores y decidieran entrar en aguas más movidas. La pregunta más inquietante detrás de esta hipótesis sigue siendo la de si Giampietri se enteró de lo que hacía su amigo y protegido; y, en ese supuesto, por qué no alertó a García.

A estas alturas el escándalo de los petroaudios se ha convertido ya en uno de los hitos más importante de la segunda administración de García. Sus ramificaciones e implicancias continuarán repercutiendo en la escena política peruana de distintas maneras y afectando los destinos de justos y pecadores. Uno de ellos, sea lo uno o lo otro, el del almirante Giampietri.