jueves, 24 de diciembre de 2009

LIBRE ALBEDRÍO/ Feliz Caridad / Ramiro Escobar


¿Qué pasa a las 12 de la noche de todos los 24 de diciembre, desde hace algunos siglos, en el mundo católico occidental, como para que la gente medio que se aloque, sienta una emoción casi atmosférica y en algunos casos crea que, literalmente, nace un Niño que es Dios? En la Naturaleza no pasa nada, salvo –dependiendo de en qué hemisferio estemos- algunas nevadas que podrían hacer que el mismísimo Papá Noel se refugie asustado.

En el Cielo no está, físicamente, la Estrella de Belén, ni en el medio del campo corren los pastores. Tampoco se mueven más los peces en el río, como dice uno de los más melosos villancicos, ni esa Noche es necesariamente de Paz, sobre todo en los lugares donde la guerra ha barrido con todos los pesebres y esperanzas posibles. Aún así, todo eso –ese anhelo inocente de querer que todo sea lindo- ocurre en nuestra transida imaginación.

Es nuestra mente –y nuestro corazón, vamos, no seamos, tan devotamente racionales- se licua ese deseo ingenuo, que luego se vuelve colectivo y que, casi inevitablemente, termina clavado por una compulsión consumista y comercial. Y, sin embargo, el impulso está allí, pobre pero presente, decadente pero anhelante. Es lo que tenemos y, sospecho, esto ha ocurrido en parte porque hemos operado sin anestesia a la palabra ‘caridad’.

Aunque el significado, vital creo yo, de la caridad es la solidaridad con los semejantes, la entrega desinteresada, su acepción más conocida es la de la limosna, la del resto que va hacia los que piden el chorreo en las calles o debajo de la mesa. Quizás, por eso, la Navidad a algunos les parece vacua, hipócrita, hasta oscura o inoportuna, en la medida que, como dice el cantautor chileno Eduardo Peralta, sirve “para esconder la realidad”.

En el entorno más cercano, sin embargo, queda el consuelo del abrazo sincero, de la ternura que sobrevive en medio del tráfago comercial, como una estrella solitaria que, empeñosa, trata de aplacar el vacío creado por las enésimas campañas de compre cualquier cosa. Sin ese oxígeno familiar esta fiesta sería una completa farsa, un espasmo de mentira creado por un sistema donde todo se compra, se vende y se trafica.

La caridad, entonces, rescata a la Navidad, cuando puede. La recoge no solo de las calles u hospicios tristes; la hace crecer en medio de abrazos paternales, maternales, fraternos, amistosos. La caridad, según San Pablo, es servicial, paciente; no es envidiosa, no se engríe. Y sobre todo no busca su interés ni se alegra de la injusticia. De acuerdo al apóstol atormentado, además, no acabará nunca, trascenderá a ciencias y profecías.

¿Nos la creemos? Puede sonar difícil en un mundo sembrado de tragedias, o en un país tasajeado por la violencia, ya sea en la selva, las ciudades o el Ande. Puede ser inútil en un escenario en el cual se puede hablar de ‘grados de inversión’ en medio de persistentes sismos de pobreza de inequidad. Puede ser iluso en un tiempo en el cual ni siquiera somos capaces de salvar a nuestra Tierra de los herodianos gases invernadero.

Pero no tenemos alternativa. Si viviéramos en otra cultura, en otro país o en otro hemisferio –no más de la mitad del mundo celebra, cristianamente, la Navidad-, siempre habría una fiesta de la esperanza, generalmente encarnada en la inocencia de un niño que nace, de un brote de vida que recomienza y transita por los días premunido tan solo de una desnuda caridad. Así fue entre los mayas, los persas, los griegos, los egipcios…

Incluso para los agnósticos, las ganas de volver a empezar, la tenue esperanza de una mejoría puede brillarle en los ojos en estas fechas, porque no es posible una vida plana, sin rituales que rediman la estulticia humana y nos hagan, sino divinos, por lo menos más cálidos. Y en ello la caridad tiene un papel esencial: nos saca de la cueva de egoísmo, del silo maligno de la indiferencia, para que podamos regalar aunque sea un abrazo.

Resulta algo cargante pedir, por enésima vez, ‘rescatar el verdadero sentido de la Navidad’. Pero cuando un veo un niño, rico o pobre, por la calle o en alguna casa amiga, siento que ese sentido no está en el Cielo sino en la Tierra. Y no solo en la sonrisa de futuro del infante sino en la ternura nunca extinta del humano de cualquier edad. En la fe en una nueva Tierra, que por lo menos crezca en nuestra imaginación y nuestros afectos.

Sin eso no se puede vivir, solo morir de pena. Por eso, aun cuando el bullicio de cada año trate de aplastar a la caridad, en medio de golpes de pecho o pomposas campañas, o cuando se escuchen prédicas vacuas o ligeras, pensemos, primero, que así somos, limitados y contradictorios, pero que, no obstante, necesitamos creer, aunque sea en una noche veraniega, o invernal, que el mundo no debiera ser tan cruel ni poco navideño.

Feliz fiesta de la vida, para todos, todas y para nuestro sufrido entorno que, como un pesebre olvidado, nos envuelve y nos alimenta a pesar de todo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Adiós al desarme / Fernando Rospigliosi


Un difunto al que no se ha dado mucha importancia es la política de desarme de Alan García. En meses pasados la inauguró con gran pompa y por todo lo alto. Hoy yace sepultada bajo varias toneladas de hierro chino.

Parecía una buena idea frente al armamentismo chileno (y venezolano y brasileño), propugnar una limitación de la compra de armas, que si bien no tenía efectos prácticos inmediatos –nadie iba a cancelar sus compras porque el Perú lo pida-, si tenía un resultado político interesante a nivel de Latinoamérica y, sobre todo internamente, en el Perú.

Con la anunciada compra de tanques chinos, la política de desarme de Alan García queda como una mentira más en su larguísima trayectoria de farsante y embustero.

En Chile, por supuesto, se ha convertido en el blanco de todo tipo de comentarios burlones.

Pero su papelón ha sido universal. Muy pocos días antes del inesperado desfile de los tanques chinos-pakistaníes Al Khalid con los colores peruanos, García se reunió con el Papa Benedicto XVI y pontificó sobre la paz mundial y las ventajas del desarme.

“¿Qué pobreza vamos a combatir si estamos dilapidando el dinero de los pobres en armas?... ¿Cómo se les ocurre comprar misiles y, a la vez, llamarse hermanos?”, preguntó. No tiene ninguna lógica, hay que terminar con ese doble discurso”. (“García habló con el Papa sobre desarme en América Latina”, El Comercio, 1.12.09)

Brillante. “Terminar con el doble discurso”.

Pero fue más lejos. Añadió que si se compran armas “deben ser siempre defensivas”. “No pueden ser ofensivas, invasivas, destructoras, porque entonces los países pasan a ser amenazantes o imperialistas”.

¡Y una semana después de ese notable discurso a la salida del Vaticano anuncia la compra del arma ofensiva por antonomasia, el tanque!

Perdieron los ministros, que cual palomas de paz, viajaban por América Latina llevando la rama de olivo, el mensaje de armonía, concordia y amistad de García. Ya no podrán pasear más. Nadie los va a recibir.

lunes, 14 de diciembre de 2009

DOS NUEVAS...

TORTA DE PURA CREMA PASTELERA / Augusto Ortiz de Zevallos

No necesitaba Ñol Solano,

Futbolista de trayectoria limpia y esforzada

Criado jovencito en el Alianza, hincha del Cristal y capitán tardío de la U

de ese regalo para conmemorar sus 35 años.

Regalarle un penal imaginario

Cuando la pelota se iba a cualquier parte menos al arco, y no había riesgo alguno

Y meter el cuerpo limpiamente un defensa era algo elemental,

Mientras que tirarse acrobáticamente el delantero era teatro puro.

La amarilla debió ser al revés.

Pero eso no era rentable.

La taquilla era inmensa, nuestro fútbol es uno acerca de cuánto hay

y no hay que perder oportunidades

Y ese gol regalado daba el campeonato.

HUEVOS DE ESTURIÓN / Lecciones de Crousillat / Fernando Rospigliosi

El indulto concedido por el presidente Alan García a José Enrique Crousillat es una muestra más del descarado avance de la corrupción en el gobierno aprista.

La señal es más que evidente: los sinvergüenzas pueden evadir las sanciones gracias a que otros políticos corruptos ocupan el gobierno. Los deshonestos se protegen entre ellos.

Crousillat estaba ilegalmente en una cárcel dorada, en una clínica. Sus supuestas enfermedades se demostraron falsas. Apenas fue indultado sus males desaparecieron y salió caminando tranquilamente. Y tuvo el desparpajo de anunciar que se irá de viaje y reiniciará sus actividades normales de inmediato.

TORTA DE PURA CREMA PASTELERA / Augusto Ortiz de Zevallos


No necesitaba Ñol Solano,

Futbolista de trayectoria limpia y esforzada

Criado jovencito en el Alianza, hincha del Cristal y capitán tardío de la U

de ese regalo para conmemorar sus 35 años.

Regalarle un penal imaginario

Cuando la pelota se iba a cualquier parte menos al arco, y no había riesgo alguno

Y meter el cuerpo limpiamente un defensa era algo elemental,

Mientras que tirarse acrobáticamente el delantero era teatro puro.

La amarilla debió ser al revés.

Pero eso no era rentable.

La taquilla era inmensa, nuestro fútbol es uno acerca de cuánto hay

y no hay que perder oportunidades

Y ese gol regalado daba el campeonato.

Libertadores, copas, televisión. Minuto cinco. Tranquilidad.

Y una adecuada comisión porcentual, ganada, con estadio lleno,

calmando miedos y asegurando el resultado

podía ser mayor que esa que todos imaginamos por los tanques chinos.

El fútbol ya no es lo que era,

si es que alguna vez lo fue.

Ahora todo se vende y compra.

El neoliberalismo, que le dicen.

Y los méritos de Universitario para haber ganado bien

en la cancha y con esfuerzo, como era antes

un campeonato merecido

salvo este bochorno parecerían no bastar.

Mejor asegurarse. Un penal. A tanto.

Si el TGC y el PJ y la madre que los parió

y hasta La Católica y prohibir la píldora en nombre de dios padre están en el mercado, al merecer,

Si vender respaldo televisivo contra cajas de leche Gloria repletas de dólares se indulta sin más,

me la debes, eso sí.

Qué menos puede ser el fútbol

Si todo es sucio, por qué no ganar así,

igual aplauden y todo se olvida.

Campeonato

domingo, 13 de diciembre de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Lecciones de Crousillat / Fernando Rospigliosi


El indulto concedido por el presidente Alan García a José Enrique Crousillat es una muestra más del descarado avance de la corrupción en el gobierno aprista.


La señal es más que evidente: los sinvergüenzas pueden evadir las sanciones gracias a que otros políticos corruptos ocupan el gobierno. Los deshonestos se protegen entre ellos.


Crousillat estaba ilegalmente en una cárcel dorada, en una clínica. Sus supuestas enfermedades se demostraron falsas. Apenas fue indultado sus males desaparecieron y salió caminando tranquilamente. Y tuvo el desparpajo de anunciar que se irá de viaje y reiniciará sus actividades normales de inmediato.


La grave enfermedad con la que García justificó el indulto era una farsa y Crousillat no se ha molestado en ocultarla.


El indulto, que es una potestad presidencial, fue ilegal, como declaró la Fiscal de la Nación Gladys Echaíz, porque Crousillat no había pagado la reparación civil de 80 millones de soles que le impusieron en la sentencia.


El abogado de Crousillat declaró con todo descaro: que se lo cobren si pueden. Un juicio para que pague lo que le debe al Estado demoraría 5 ó 6 años, dijo. Y –eso no lo dijo- en ese lapso ya todos se habrán olvidado del asunto y aceitando a algún juez evitarán que cumpla esa parte de la sentencia.


En el juicio que se siguió a los Crousillat se demostró que Montesinos los sobornó con 69 millones de soles para poner a América Televisión al servicio de la dictadura y propiciar la ilegal y fraudulenta reelección de Fujimori. Eso además de muchas otras prebendas que recibieron del corrupto gobierno.


Las inolvidables imágenes de Montesinos poniendo los fajos de billetes sobre la mesa ante la ávida mirada de los Crousillat, padre e hijo, son ahora un recordatorio que en el Perú de Alan García el crimen si paga.


La enseñanza que reciben los peruanos es que un delincuente se apropia de decenas de millones de soles del erario público que todos financiamos con nuestros impuestos, y cuando por fin la justicia lo atrapa y sentencia en un juicio ejemplar, se pasa un par de años en una clínica y luego es salvado por otro gobierno tan corrupto como el de Fujimori.


La liberación de Crousillat se suma al fallo del Tribunal Constitucional, corrompido por el Apra, que exculpa al general Walter Chacón y a su familia. A ellos se les encontró, cuando se derrumbó la dictadura de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, cuentas millonarias que no podían justificar con los seis mil soles de sueldo del general, que fue ministro de la dictadura.


Cómplice del enriquecimiento ilícito de su padre es la fujimorista Cecilia Chacón, vicepresidenta del Honorable Congreso de la República, que se ha negado a asistir al juzgado, amparada en su inmunidad parlamentaria. Si hubiera un Congreso medianamente decente, le hubieran levantado la inmunidad y obligado a presentarse al juzgado a que le lean la sentencia.


Pero tenemos un Congreso podrido hasta la médula, presidido por un sinvergüenza e inepto como Luis Alva Castro, al que cada semana descubren una tropelía.


Como es evidente, el indulto a Crousillat podría ser el preámbulo del de Fujimori.

sábado, 12 de diciembre de 2009

LOS DILEMAS NO RESUELTOS DEL PADRE ARANA/ Javier Torres Seoane


Uno de los hechos políticos más relevantes de este año ha sido la creación del movimiento Tierra y Libertad y el salto a la competencia electoral del padre Marco Arana, reconocido líder del movimiento ambientalista así como enemigo declarado de Minera Yanacocha. Este salto de la escena regional a la nacional ha producido una serie de movimientos al interior de la desorganizada izquierda peruana que vale la pena analizar.

De un lado la creación de Tierra y Libertad ha significado el más importante quiebre generacional en mucho tiempo en la izquierda ya que la mayoría de personas vinculadas al movimiento están entre los 30 y 50 años, y provienen del circuito de las ONG, aunque con una cierta presencia que va más allá del circulo limeño de éstas y que no pertenecen a la llamada “generación del 68” cuyo líder mas significativo fue el ex Congresista Javier Diez Canseco. De otro lado no encontramos en este movimiento a importantes intelectuales de aquella generación que curiosamente han terminado más cerca del nacionalismo de Ollanta Humala, a pesar de venir de una cantera que se forjó en la confrontación con el gobierno militar de los años setentas. Así personajes como Alberto Adrianzén, Edmundo Murrugarra, Sinesio López entre otros aparecen cercanos al entorno humalista, por no mencionar a Carlos Tapia, activo y entusiasta vocero del PNP.
¿Es Tierra y Libertad la expresión de la renovación y “aggiornamento” de la izquierda peruana o es simplemente el ala verde que nuestra izquierda nunca tuvo? Hasta el momento pareciera ser más lo segundo que lo primero, debido a que el padre Arana no logra articular un discurso que vaya más allá del ambientalismo militante, de la defensa de los derechos de las comunidades afectadas por la gran minería y de la crítica a las enormes facilidades y beneficios que las empresas mineras tienen para desarrollar sus inversiones olvidando además, la compleja situación que genera la minería informal. Así, la agenda sigue circunscrita a la misma que Arana enarboló como párroco de Porcón primero, como director de Grufides, luego, y como activo líder de la red Muqui después. A esto se suma que varios de sus más cercanos colaboradores provienen de dicho espectro, en particular de las ONG críticas al modelo neoliberal impuesto desde los 90. De otro lado no parece muy clara la posibilidad de un acercamiento de este movimiento con las diversas organizaciones y movimientos que reivindican lo indígena, a pesar de que sus agendas convergen en la defensa del medio ambiente.

Es poco hasta ahora lo que otros sectores de la población que no tengan que ver con este discurso puedan haber escuchado en las giras que el padre Arana ha hecho por el país, y es por ello que su llegada resulta sumamente limitada al ámbito rural. Por otro lado, no hay todavía en su discurso, más allá de ciertas generalidades, nada que responda a las preocupaciones del poblador de las ciudades, que tienen una dinámica muy distinta al mundo rural y que en muchas ocasiones son los beneficiarios del boom minero o agroexportador en términos del desarrollo de una economía de servicios. De alguna manera Arana tiene el mismo problema que la izquierda peruana ha vivido desde fines de los 80s cuando no sólo se dividió, sino que no pudo hacer frente al avasallador discurso neoliberal promovido por Mario Vargas Llosa y Hernando de Soto en el cual el valor de lo individual se puso por encima de cualquier proyecto colectivo de transformación de la sociedad peruana, y que hoy se ha masificado a través del discurso del emprendimiento, y frente al cual la izquierda no ha logrado construir ningún discurso alternativo.

Otro de los retos que enfrenta el padre Arana es como captar las simpatías de aquel sector descontento que se concentra sobre todo en la sierra sur del Perú que en su momento simpatizó con el nacionalismo de Ollanta Humala, sin importarle mucho las graves denuncias por violaciones a los derechos humanos que se le hicieron. En ese tema Arana afronta una doble tensión, por un lado su perfil de defensor de los derechos ambientales, que lo llevó a ser premiado hace unos años por la Coordinadora Nacional Derechos Humanos, limita sus posibilidades de acercarse con mas facilidad al nacionalismo y sus aliados, pero de otro lado el necesario esfuerzo por diferenciarse de Humala, lo lleva a ser un crítico en exceso de las posturas de éste, que finalmente son bastantes parecidas a las suyas.

Si bien es cierto quienes apoyan a Arana y provienen de las ONG o del movimiento de derechos humanos se sienten más a gusto a su lado que con el nacionalismo, es claro que a la población en general el hecho de que un candidato sea sospechoso de violación de derechos humanos no le significa mayor problema. En ese sentido el electorado peruano no es ideológico ni mucho menos principista, sino sobre todo pragmático y con una vocación por opciones que no sean radicales ni en un sentido ni en otro. Lo que busca son candidatos que respondan a sus intereses más concretos y directos.

En la escena cajamarquina es claro que el lanzamiento de Arana y su paulatino distanciamiento de su amigo y compañero en varias movilizaciones, Gregorio Santos, líder de Patria Roja y uno de los candidatos con mayor opción a la presidencia regional, ha generado un serio problema a las aspiraciones de Santos, ya que a pesar de haber constituido el MAS (nombre utilizado también por los ex PS que siguen a Arana) para las elecciones regionales, sabe que un candidato respaldado por Tierra y Libertad en las próximas elecciones regionales podría significar su derrota a manos del candidato del APRA o de otro partido nacional o regional. El voto rondero que es una de las principales bases de Santos y el MNI podría dividirse. Por ello es que existe una gran incertidumbre sobre la suerte de ambos movimientos en las elecciones regionales. Así Arana tendrá que tomar una difícil decisión, ya que para el líder de un nuevo movimiento lanzar candidato en su región de origen resulta clave si se encuentra en un proceso de acumulación de fuerzas para la elección nacional. Al respecto una tensión similar debe estar viviendo en Cusco, su aliado, ex miembro del Partido Socialista y presidente de la REMURPE, Wilbert Rosas, quien deberá tejer sus hilos muy finamente para generar una alianza que le permita competir con alguna chance frente a políticos tan cuajados como Carlos Cuaresma o Máximo San Román. Si Arana quiere hacer política en serio tendrá que asumir un pragmatismo que hasta la fecha no aparece como una de sus virtudes, y que no es propio de la cantera de ONG de donde proviene.
De otro lado no deja de llamar la atención el manejo y la buena prensa que se ha dado desde un sector a la figura de Arana y que de alguna manera ha venido levantando su candidatura. Parecería ser que la derecha ha encontrado al personaje ideal para terminar de golpear la ya alicaída figura de Ollanta Humala. Esto sin embargo corre en paralelo con el manejo del sector más reaccionario de la prensa que ha venido difundiendo declaraciones de miembros de Sendero Luminoso expresando sus simpatías por Tierra y Libertad e incluso una improbable alianza de ambos movimientos. A pesar del esfuerzo por deslindar con estas declaraciones, la figura de Arana puede verse mellada por esta campaña que no es sino un capítulo más de viejas campañas que no encuentran mejor forma de liquidar ante la opinión pública una opción de izquierda o progresista con la violencia, asociación antojadiza y falaz pero sumamente efectiva.
Así, además del enorme esfuerzo que significa conseguir firmas, el movimiento Tierra y Libertad y su líder Marco Arana tienen un largo trecho que recorrer antes de consolidarse como una opción política con reales pretensiones de llegar al poder algún día y superar cierta tendencia al caudillismo que él crítica en otros. Para alguien que ha aparecido muchas veces ante la prensa como el enemigo público número uno del poderoso gremio minero no le será fácil ubicarse en la centro izquierda que aspira a ocupar, ni incluso lanzándole mensajes a éste sector matizando sus posiciones más confrontacionales y evitando plantear propuestas de nacionalización de los recursos. Más allá del discurso que finalmente articule, su aparición marca un parte aguas en la historia de la izquierda peruana que puede significar el fin de la hegemonía limeña de la misma, y por ello es un hecho que se debe seguir y analizar con seriedad y desapasionamiento.
Que este liderazgo haya surgido en Cajamarca a partir de los conflictos generados por el impacto o el rechazo a la actividad minera, es una muestra más de que la política peruana está en un proceso de cambio. Cambio que proviene de la dinámica regional, le pese a quien le pese.

Publicado en VOCES 24

Nota: El autor agradece a Rosa Montalvo y Paulo Vilca por sus valiosos comentarios.

jueves, 10 de diciembre de 2009

TOLERANDO LA CORRUPCION / Fernando Villarán


En las últimas semanas, hemos tenido una verdadera avalancha de acontecimientos relacionados con la corrupción: un periodista colombiano encuentra al ex ministro de vivienda con grilletes en Miami, el presidente del poder judicial acusa a dos colegas de viajar pagados por Alas Peruanas, el ministro de justicia desactiva la procuraduría anti-corrrupción, una jueza destapa nuevos petroaudios que muestran nuevas bajezas, otra jueza rescata una acusación de malos manejos contra el vicepresidente de la república, el tribunal constitucional libera a uno de los generales de Montesinos, el presidente del congreso le otorga bonos especiales a sus allegados, un congresista aprista trafica con terrenos en COFOPRI. Son demasiados hechos en muy poco tiempo; una especie de huayco de corrupción, que nos recuerda a todos, por un lado, que no se puede tapar el sol con un dedo, y por otro lado, que la corrupción en este segundo gobierno de García, es mayor o igual a la que hubo en su primer gobierno.


Los buenos indicadores macroeconómicos de los últimos años, así como el prudente manejo fiscal y monetario, y los esfuerzos por atraer a la inversión extranjera, nos habían hecho olvidar una verdad histórica: el primer gobierno aprista estuvo plagado de casos y denuncias de corrupción. De hecho, al optar Alan García por la prescripción de las graves acusaciones que se le hicieron en su primer mandato, y no aclararlas en un juicio público, dejó, él mismo, un escenario abierto a todas las conjeturas. Por lo tanto, estos recientes destapes no son ninguna novedad. La novedad, en realidad, es la gran tolerancia frente a la corrupción que se ha ido extendiendo en nuestra sociedad. Son pocos los que se indignan frente a estos hechos. En los últimos años, la asociación Proética ha venido publicando encuestas que muestran este cambio de valores. ¿Qué ha pasado entre el primer y el segundo gobierno aprista? Pues nada menos que 10 años de fujimorismo.


Hoy día, sectores de la población aceptan, y hasta aplauden, a los funcionarios corruptos, con el argumento de “no importa que robe con tal de que haga obra”. Ejecutivos y profesionales muy calificados miran para el costado, arguyendo “yo me preocupo por mi trabajo y mis ingresos, todos estos hechos no son de mi responsabilidad”. Ciertos medios de comunicación ocultan estas noticias y denuncias diciendo “atentan contra la estabilidad democrática”, o “le hacen el juego al antisistema”. Algunos hombres de negocio se hacen de la vista gorda, y hasta se coluden con la corrupción, pensando que “mientras me dejen trabajar el resto no importa”.


Estos sectores de la población, generalmente de muy bajos ingresos, han estado sometidos a muchos años de pésima educación, cero cultura, televisión basura, y un Estado paternalista y asistencialista (no se olviden que Fujimori repartía personalmente los polos y los panetones). La conjunción de estas políticas es efectiva y da resultados, como lo demuestra el caso de Italia, donde el pueblo está feliz con un presidente acusado de cientos de escándalos. Muchos de los altos ejecutivos y profesionales son parte de la ideología yuppie que nos trajo los noventa, y sólo les interesa su bienestar personal y familiar; toda muestra de preocupación por la sociedad, el otro, es una debilidad ideológica, producto del arcaico socialismo de los setentas. Los medios de comunicación ya se habían acostumbrado a recibir un “tratamiento preferencial” por parte del gobierno de turno, y esperan que esto continúe. Los hombres de negocio condescendientes tienen la misma motivación de los financistas de Wall Street, la codicia, por la que las ganancias lo justifican todo, incluyendo prácticas fuera de la ley. Hay un argumento adicional, según el pensamiento único de los noventa, el Estado debe ser muy pequeño, casi desaparecer, por ello es irrelevante si es o no corrupto; no hace ninguna diferencia.


Todos ellos se equivocan, la corrupción no es buena compañera. Los padres y madres de familia, del pueblo, van a ver crecer a sus hijos y nietos en un país africano, en medio del caos y la violencia. Los yuppies del sector público van a ser reemplazados por corruptos, y los del sector privado despedidos, pues ya no se necesitará talento para que las empresas progresen. Los medios de comunicación recibirán sus consignas y sobres del narcotráfico. Las empresas no podrán competir con sus similares del mundo, fuertemente apoyadas por sus respectivos gobiernos eficientes y honestos.


¿Es un escenario demasiado pesimista? ¿Estaremos a tiempo para cambiarlo? Ustedes tienen la palabra.

lunes, 7 de diciembre de 2009

UN NECESARIO DESLINDE/ Gustavo Carrión Zavala


La semana que concluyó ha estado invadida por el tratamiento intenso de temas vinculados a la Policía y a la actual gestión ministerial del sector. Los temas principales estuvieron referidos a la imaginativa recreación del mito de los “pishtacos” y las denuncias de posibles ejecuciones extrajudiciales en Trujillo. Ha sido tan intenso el debate sobre estos casos, que ameritó el pronunciamiento de las principales autoridades del Ejecutivo, Presidente incluido, y por ello ha pasado casi desapercibida la denuncia periodística en el programa televisivo “Cuarto Poder”, de un posible uso corrupto de los fondos destinados a gastos operativos de inteligencia en la Dirección de Investigación Criminal, con declaraciones de una oficial de servicios que reconoce haber fraguado documentos y firmas para justificar los supuestos gastos en tareas de inteligencia.


Por las cantidades de dinero que se entregaban a las Direcciones Especializadas para gastos de inteligencia, en el entendido que sin inteligencia no es posible planear correctamente las operaciones policiales, y por el hecho que estos gastos sólo se justifican con los planes de búsqueda de información y a sola firma de los que supuestamente recibieron dinero para adelantar las operaciones, podemos deducir que sería una de las fuentes de corrupción poco investigadas, y si le adicionamos los austeros resultados en materia de inteligencia predictiva, se confirmaría esta modalidad de apropiarse de dinero del Estado.


Desconocemos las razones por las cuáles la Oficina de Asuntos Internos, se concentró en indagar los gastos de inteligencia en la DIRINCRI y no en otras dependencias, que tenían o tienen, significativas asignaciones en este rubro (VII Dirección Terrritorial, DIRNADRO, DIRCOTE, DIRIN), a las cuáles se les debería practicar igual indagación que abarque por lo menos los últimos cinco años, y comprobar si en realidad los que aparecen como firmantes de los operativos, en realidad firmaron y si recibieron los fondos que se consignan en cada caso. La indagación obviamente debe hacerse inmediatamente para evitar la desaparición de los documentos justificatorios, que deben obrar en la DIGIMIN, que es la Dirección General del Ministerio del Interior encargada de asignar estos fondos y de recibir las justificaciones.


Para que las autoridades actuales, básicamente el Ministro del Interior y el Director General de la Policía Nacional, deslinden con estas prácticas perversas de apoderarse de dinero destinado a inteligencia, toda vez que ejercieron las jefaturas de unidades que recibían importantes asignaciones, tales como la VII Dirección Regional y la DIRIN en el caso del Ministro y la DIRANDRO en el caso del Director General, deberían hacer pública declaración de no haber efectuado estos manejos dudosos de fondos públicos, facilitar el examen de los documentos durante su gestión, y de esa forma afirmar y consolidar su propósito de lucha frontal contra la corrupción al interior de la institución.

domingo, 6 de diciembre de 2009

OCTAVIO SALAZAR, OTRO MINISTRO DEL INTERIOR INOLVIDABLE/ Carlos Basombrío Iglesias


Sería injusto que la historia recordase a Octavio Salazar sólo por la extraordinaria invención de los pishtacos.

Es cierto que es su obra cumbre. Convirtió el descubrimiento de un frasco de grasa humana en casa de un sicario recién capturado, en el asesinato masivo de 60 personas a lo largo del Huallaga y el VRAE, para vender grasa humana a US$ 15.000 el frasco, a una banda de traficantes internacionales. Esta maravilla creativa deja, en comparación, la capacidad inventiva de García Márquez, al nivel de la de un burócrata aburrido que redacta un oficio pidiendo más papel para la impresora.
Salazar ha aportado otras joyas. De las que más me gustan. “Solucionó” el problema de los “marcas” - los que roban a los que sacan mucho dinero en efectivo de los bancos- anunciando patrulleros en las puertas de los bancos para que se ofrezcan como taxistas y lleven a las personas que se los requieran a sus casas (Dicen que se planeaba quitar las sirenas de esos patrulleros, para que fuesen reemplazadas por una bandera que dijese LIBRE). La más reciente es la va de vigilar las costas peruanas durante el verano con policías en parapente. Están estudiando, todavía un mejor ajuste del quepí al viento de cola y formas de despegue anfibio luego de la intervención salvadora, pero quién puede negar que es una idea maestra, que entrará a los anales de la historia policial.

Sería injusto reducirlo a estas tres historias. Tiene muchas más y en este blog Gustavo Carrión ya ha ayudado a empezar el merecido recuento. (Dicen que Giuliani y Bratton, que se pasean por el mundo vendiendo a autoridades incautas fórmulas mágicas para acabar con la inseguridad, lo quieren en su equipo apenas deje Corpac).

Lamentablemente la seguridad no es broma y lo que hace las delicias de las caricaturas de los diarios y los programas cómicos de la radio y la TV es una tragedia para el país.
La seguridad se viene deteriorando, mes a mes y año tras año, algo que se ha acentuado de manera significativa durante el gobierno de Alan García, gracias a sus pésimos nombramientos y a la ausencia casi absoluta de coherencia en las acciones realizadas. No digo en los planes y programas, porque éstos han estado ausentes por completo. ¿Nombraría García a su ministro de Economía o a su Canciller con la misma frivolidad con que ha designado a sus ministros del Interior? ¿Mantendría en el cargo, por tiempo indeterminado, a los mencionados ministros si hicieran las barbaridades que hacen los de Interior?
A todo esto se suma la ya híper comentada denuncia de las ejecuciones extrajudiciales de presuntos delincuentes en Trujillo. Un hecho de extrema gravedad, no sólo desde un punto de vista de derechos humanos, sino desde la perspectiva de la eficacia de las políticas de seguridad.
Está totalmente demostrado por la experiencia internacional que cuando se empieza con estas ejecuciones de delincuentes, el siguiente paso son los delincuentes armándose hasta los dientes y vendiendo cara su vida. Por otro lado, los policías ya vueltos delincuentes se integran más sistemáticamente a la lógica criminal. La seguridad empeora y los tantísimos que hoy se entusiasman con que maten a otros (inocentes hasta que no se pruebe lo contrario, en cualquier sociedad civilizada) serán también directa o indirectamente víctimas de esta nueva violencia.

Como cuando se nombró y persistió con Cabanillas y Alva Castro, el problema no es Salazar, sino quien lo puso y mantuvo en funciones.

martes, 1 de diciembre de 2009

LLANTA DE PRENSA/ Augusto Álvarez Rodrich, Mirko Lauer, Fernando Rospigliosi

I. Alas Peruanas, ¿cuándo es el ingreso?





II. Pishtacos trujillanos

MÁS QUE UNA TENDENCIA PELIGROSA/ Gustavo Carrión Zavala.


Después de leer en la Revista Poder, el excelente trabajo de investigación de Ricardo Uceda respecto de la posible existencia de “escuadrones de la muerte” en la ciudad de Trujillo y las reflexiones de Fernando Rospigliosi en su columna dominical del diario “La República”, no puedo sino lamentar que mis temores, que se esté desarrollando en la actuación policial la peligrosa tendencia de eliminar delincuentes, usando letalmente las armas de fuego, quedaron realmente estrechos.

De lo que se trataría, si desarrollamos parte de lo investigado por Uceda, es de implantar de hecho la “pena de muerte” sin tener que modificar constitución, leyes, ni denunciar pacto alguno.

Desde el inicio del presente régimen, una de las propuestas defendidas con más ardor por el titular del Ejecutivo, fue la de incorporar a nuestra legislación la pena de muerte, en inicio para violadores de menores, pero que obviamente constituía el abrir la puerta para seguir aumentando las razones de extensión de esta nada resocializadora sanción. Y el esquema de implantación de hecho queda claro:

- Preparar el ánimo de la población a favor de medidas maximalistas y para ello se requiere mantener una policía que genere desconfianza, que no resuelva absolutamente nada, de tal suerte que la crispación popular impulse a opinar a favor de las ejecuciones extrajudiciales, tal como se puede leer en los comentarios al trabajo de Ricardo Uceda.

- Del trabajo al que nos referimos, no se puede afirmar, quién sería el Jefe Policial reunido arcanamente con empresarios trujillanos para lograr una “bolsa” facilitadora de ejecuciones de delincuentes, pero si deducir con facilidad de quién se trataría y como ha ido escalando a puestos más notorios, lo que evidentemente le hubiera permitido lograr los instrumentos legales que promuevan la impunidad, como el Decreto Legislativo 982 , que exonera de responsabilidad a policías que hagan uso de sus armas en el cumplimiento de sus funciones y que su puesta en vigencia coincidió con el inicio de las supuestas ejecuciones extrajudiciales de delincuentes en Trujillo.

- El manto de impunidad parece agrandarse. Cuándo se postula la formulaciòn de un informe como requisito previo a la acusación de los fiscales cuando se trate de miembros de las fuerzas armadas y policía nacional. Esta iniciativa ha sido ardorosamente defendida por personajes, como el Vicepresidente Giampiettri, caracterizado por este tipo de soluciones y promotor de la declaración de “zona de guerra” al VRAE.

- La sensualidad de la promoción ligera y acelerada, siempre seducirá a policías mal formados, que no tendrán ningún reparo en convertirse en ejecutores extra-judiciales.

- El actual ministro, cuando Director General, promovió el ingreso de licenciados de la fuerzas armadas a las Escuelas de Sub-Oficiales, obviamente para tener personal totalmente cooptable, preparado para usar las armas agresivamente, pues ese es el objetivo del soldado: eliminar al enemigo. Jamás entenderá que la policía es una institución de naturaleza civil y que la formación de sus integrantes debe ser totalmente diferenciada de la que reciben los miembros de las fuerzas armadas. No entiende que el ser licenciado de las fuerzas armadas no constituye ventaja para ser policía, por el contrario constituye un grave riesgo, y precisamente en la trayectoria del Coronel a quién se responsabiliza de las ejecuciones en Trujillo (ascendido extraordinariamente por ello), se privilegia el hecho de haber adelantado el curso de Comandos en el Ejército. Esa es la falta de entendimiento de la realidad policial, lejos de calificar a policías en técnicas modernas de prevención y persecución del delito, se escoge a los que se perfeccionaron en técnicas de guerra. Lo grave, le deja a la Policía un pasivo para los próximos 30 años, que es el tiempo promedio que los policías permanecen en el servicio.

- Las declaraciones entusiastas del actual Jefe Policial de Trujillo a una emisora radial, ufanándose que en su gestión 56 delincuentes habían sido abatidos en enfrentamientos con la policía, no se hubiesen producido si el citado Oficial General, no tuviese el aval de las altas esferas del Ejecutivo, tanto que no se ha producido pronunciamiento alguno al respecto ni haberse dispuesto la correspondiente investigación.

Redondeamos entonces la implantación factual de la “pena de muerte”, bajo el esquema: Impunidad legal, Policía inoperante desbordada por el delito, Ascensos a policías dispuestos a convertirse en “vengadores anónimos”, generación de crispación popular expresada en el clamor a favor de ejecuciones de delincuentes.

sábado, 28 de noviembre de 2009

HIJOS DE LA CRISIS 13: LOS AUTOS VERDES Y LA POLITICA / Fernando Villarán


La Feria del automóvil de Frankfurt es la más importante del mundo, aunque los especialistas no dudaron en calificar, la realizada en setiembre de este año, como la más importante de la década. Era la primera que se realizaba después de la crisis mundial, y al recorrer sus instalaciones quedaba claro que la industria estaba saliendo de ella. Del pesimismo generalizado de fines del 2008 y la mayor parte del 2009, ahora, a fines del 2009, se había pasado a un optimismo sin atenuantes. Se podía sentir en el ambiente, que la industria automotriz mundial estaba preparándose para dar un gigantesco salto tecnológico. El clima de creatividad e innovación era dominante y contagiante.

¿Por qué ha sido tan especial la Feria de Frankfurt del 2009? La respuesta estaba a la vista: los autos verdes, es decir, los autos 100% eléctricos, y los híbridos (una mezcla de eléctricos con combustión interna). Ellos fueron presentados por todos los fabricantes participantes en la Feria, y subrayo la palabra todos. Los primeros que estaban listos para la venta eran el Volt de la General Motors (nada menos que de la “quebrada” GM!), y el Leaf de Nissan; los dos totalmente eléctricos. Sin mencionar toda la gama de híbridos, encabezados por el Prius de la Toyota, el líder indiscutible en este nuevo mercado, con el 70% de todos los híbridos fabricados en el mundo.

El híbrido más destacado de la feria fue el Vision de la BMW, con dos motores eléctricos y un turbodiesel de 1.5 litros; entre los tres desarrollan 356 HP, con los que podía alcanzar los 250 Km por hora. El diseño era sencillamente fabuloso y fue considerado el auto más bonito de la feria. Sus competidores alemanes no se quedaron atrás. Aunque con menor grado de desarrollo (están programados para dentro de varios años), la Mercedes presentó el deportivo SLS AMG 100% eléctrico, con cuatro motores eléctricos, uno en cada rueda; los que generaban un total de 525 HP, sin producir un solo gramo de CO2. Audi presentó el E-Tron, otro auto deportivo, también con cuatro motores eléctricos, con una potencia total de 313 HP; con una velocidad “limitada” de 200 Km/h, y una autonomía (antes de recargar las baterías) de 248 Km.

Otros autos eléctricos, menos espectaculares tecnológicamente, pero más cercanos a los bolsillos de las mayorías, fueron el Volkswagen E-Up de un solo motor eléctrico, con 82 HP, que alcanza una velocidad de 135 Km/h, y tiene una autonomía de 130 Km. Será producido en masa en los próximos tres años. Renault también presentó el Zoe, con un motor de 92 HP, una velocidad máxima de 140 Km/h y una autonomía de 160 Km.

¿Y donde entra la política en todo esto? Pues sucede que a mediados de los 90s la mayoría de fabricantes de automóviles comenzaron a experimentar y producir autos eléctricos e híbridos, en pequeñas cantidades, por razones de demanda, pero, en mucho, alentados por las políticas pro ambientales del presidente Bill Clinton y de su vicepresidente Al Gore. De hecho, la General Motors sacó el primer auto 100% eléctrico producido por un gran fabricante: el EV1 (Electric Vehicle One), en el año 1996. Al mismo tiempo, el Gobierno de California (antes del neandertal Schwarzenegger), influenciado por estos avances tecnológicos, decidió “obligar” a los fabricantes a producir autos con cero emisiones de CO2, si es que querían vender sus otros autos (contaminantes) en California. Al principio, los fabricantes aceptaron esta “tendencia”, que en ese momento parecía inevitable.

Sin embargo, en el año 2001 cambió la situación política en Estados Unidos; salió elegido George W. Bush, tejano e hijo de la industria del petróleo, anti ambientalista a rabiar. La mezcla de estos dos elementos: la llegada de Bush 2 a la casa Blanca y las nuevas regulaciones de carácter “obligatorio” que estaba sacando California, produjeron un cambio radical de actitud en los fabricantes de autos, que, en muy poco tiempo, descontinuaron la producción de sus autos eléctricos, y cerraron las plantas donde los fabricaban. Incluso llegaron a recuperar todos los EV1 producidos de sus dueños (como Tom Hanks y Mel Gibson) para chatarrearlos sin piedad. Una excelente película, Who killed the electric car?, de Chris Paine, da cuenta de esta fascinante historia.

El hecho es que, para el año 2006, no existía ningún auto eléctrico, de serie, circulando por las pistas de Estados Unidos. (Hay algunas excepciones, como el Think noruego, el Reva de la India, el Zenn canadiense, y el Tesla norteamericano; todos fabricados por pequeñas empresas). La General Motors justificó su decisión diciendo que no “había mercado”, que eran “muy caros de fabricar”, que la “contaminación de la centrales a carbón era mayor al ahorro de los autos”, aunque en el fondo querían volver, alentados por Bush, a sus autos petroleros. En esta orgía contaminante GM fabricó una versión para la calle del Hummer, el auto de guerra utilizado en Irak; el más tragón del planeta.

Los otros fabricantes siguieron el ejemplo de GM y descontinuaron sus autos eléctricos, con la notable excepción de Toyota, que optó por la tecnología de los híbridos; en poco tiempo se convirtió en el líder mundial de este mercado, con el innovador Prius. Los argumentos de los otros fabricantes para no fabricar autos eléctricos fueron parecidos a los de GM. Casi todos repetían las mismas letanías que no había mercado, que era muy caro; claro, era mucho más fácil y rentable quedarse con las tecnologías antiguas, y seguir contaminando el planeta, total, nadie les cobraba por esto. Incluso, la crisis financiera mundial del 2008 fue utilizado como argumento para no avanzar hacia estas nuevas tecnologías; se dijo: la gente no tiene dinero y no va a comprar autos, y no hay fondos para las grandes inversiones que se requieren.

¿Qué pasó, entonces, para que todos los fabricantes (vuelvo a subrayar todos), se pusieran a fabricar autos eléctricos y/o híbridos en tan sólo un año, y dejaran de lado todos los argumentos en contra de hacerlo? La respuesta es una palabra: Obama. El presidente Obama salió elegido con un claro mandato ambiental, propuso como política prioritaria el cambio de la matriz energética de USA, se convirtió en el dueño de GM, y lanzó una iniciativa mundial para detener el calentamiento global. Es decir, el principal mercado automotor del mundo, de lejos, al que acuden a vender sus autos todos los fabricantes del mundo, les mandó un mensaje muy claro: no más autos contaminantes.

Al día siguiente, todos ellos se olvidaron de sus argumentos en contra y se pusieron a fabricar autos eléctricos; tan rápido que ha sorprendido aún a los expertos de la Feria de Frankfurt. No será la planificación central soviética, no serán las órdenes que daba Stalin a sus comisarios en la industria, pero esta reacción tan rápida y masiva de la industria automotriz mundial tiene cierta semejanza. La lección es clara: cuando una autoridad política se conecta con el pueblo que lo eligió, gobierna en función a sus intereses y no se deja “influenciar” por los intereses particulares, produce cambios significativos, y algunos dirán, revolucionarios. Otra lección: a pesar de las vacilaciones, de los avances y retrocesos, el futuro es verde y ya está aquí.

jueves, 26 de noviembre de 2009

EL NUEVO MAESTRO DE LA FICCIÓN/ Gustavo Carrión Zavala


Qué duda cabe que la ficción manejada con maestría es el principal ingrediente para escribir una buena novela, aún cuando el relato se base en hechos históricos o en utopías históricas, la ficción siempre nos dará el deleite de la irrealidad o de la simulación de realidades; pero que la ficción sea el eje principal de la actuación de un Ministro y de cartera tan importante y tan sujeta a la realidad como la del Interior, ya nos debe mover a serias preocupaciones.

Hemos asistido a recurrentes acciones, declaraciones y decisiones del Ministro Salazar, inspiradas en la más pura ficción, que tendríamos que consentir en que se equivocó de vehículo y que la novela que vive llevada a decisiones sobre la seguridad de las personas, del Estado, del patrimonio público como privado y sobre las garantías para el ejercicio de libertades y derechos, estarían supeditadas a esta figuración de realidades.

Hagamos un breve inventario de su maravillosa imaginación:

Cuando Director General de la Policía, se le ocurrió establecer un servicio de “taxis dedicados” con patrulleros policiales, al servicio de ciudadanos que retiraban, real o supuestamente dinero de las entidades bancarias. Resultó frecuente la burla de “criollazos” ciudadanos que salían con sobres de manila de los bancos, llenos de papeles sin valor, pero que eran trasladados a sus domicilios en cómodos y seguros patrulleros.

Ya Ministro, “dijo y no dijo” que Sendero no era un peligro. Planteó con gesto adusto que debería penalizarse el consumo de drogas, sin decir por supuesto, donde y como cumplirían sus penas la legión cada vez más grande de consumidores. Ideó la mágica respuesta de los policías de aproximación, colocados al costado de un panel y que supone serían los receptores de las demandas ciudadanas por atención policial. Todavía se ven por la ciudad, lo que no se ha reportado es el nivel de eficiencia y resultados de esta modalidad. Hemos escuchado al Ministro, curiosas explicaciones sobre la procedencia de banderas con la hoz y el martillo, decía que si estos símbolos no estaban bien dibujados y en el sentido correcto, entonces no se podían atribuir a Sendero Luminoso. De haberlo sabido en las épocas duras de la subversión, ¡cuánto esfuerzo de análisis y de inteligencia se hubiese economizado!

Pero lo que realmente lo catapulta como gran manejador de la ficción es la reedición del mito de los pistachos. Me hizo recordar mis años infantiles, cuando nuestros mayores nos asustaban con estos “terribles” extractores de grasa humana, para impedir que pasásemos largas horas en la calle. Supongo que la continuidad de la ficción, lo llevará a proponerle a los “pistachos”, que se modernicen, que ya no es necesario matar a las personas para extraerles grasa, que resulta mucho más renovable el alimentar copiosamente a estas personas, para luego de obtener un engorde estimable, sean sometidos a extracciones de lípidos mediante succión y así tendrán una visión empresarial de la comercialización de grasa humana. Igualmente, sugerirle a las damas, tan inclinadas a cirugía lipoescultural, que no paguen precios tan altos a las clínicas que se dedican a estas operaciones, que se cobren con la grasa extraída si esta, como dice, cuesta a razón de $ 15000.00 el litro.

Más allá de estas consideraciones con evidente ironía, queremos excluirnos de alguna posible estereotipación que pudiese generarse respecto de los que compartimos la misma profesión con el Ministro y llamar la atención sobre los riesgos que implica dejar en manos de alguien con tan marcadas tendencias a la irrealidad, el manejo de asuntos tan serios como los que toca conocer al Sector Interior.