jueves, 23 de octubre de 2014

ELECCIONES REGIONALES 2014/ Alfredo Stecher

Las recientes elecciones en regiones y municipalidades han reactivado la alarma de analistas y políticos serios sobre la pésima salud de nuestra democracia, felizmente sin amenazas externas inminentes. No diré nada nuevo, pero dejaré sentadas mis opiniones para aportar al debate democrático que necesitamos intensificar.
He tomado como referencia los artículos de varios analistas, en particular la notable columna de mi amigo Carlos Basombrío, en Perú21, con quien coincido en gran medida, con algunas discrepancias.
Para alguien no familiarizado con nuestra triste historia política debe parecer muy extraño que sean candidatos exitosos -o tan apoyados-personas que o están presas u oficialmente acusadas por delitos graves de corrupción y malversación de recursos estatales, entre otros -claro que es posible y hasta probable que algunas sean víctimas de calumnias y acusaciones falsas; que en muchos lugares, no solo Lima, hay más de una decena de candidatos por el mismo cargo; que muchísimos son caudillos locales o regionales sin ningún antecedente de servicio público, ni experiencia de gestión estatal, ni activismo político serio, muchos con evidente voluntad de usufructo personal o grupal; que los partidos políticos nacionales brillan en general por su ausencia o insignificancia, síntoma de su descomposición; que campea descaradamente el dinero sucio en muchas campañas, frecuentemente con organizaciones delictivas asociadas a los candidatos; y que destacan casos de aprovechamiento político electoral de entidades de servicio público, como universidades.
No hay nadie sin aspectos de sombra, pero es terrible cuando la sombra oscurece a todo el personaje y peor cuando este tiene responsabilidades públicas.
Es cierto que esto último ha habido y en parte sigue habiendo en casos como de las mafias italianas o norteamericanas, en algunas regiones y hasta altas esferas gubernamentales, y en muchos países latinoamericanos, pero parece que estamos llegando a extremos de generalización de todas estas características –felizmente con esperanzadoras excepciones a todo nivel, también en algunos gobiernos regionales.
Es también preocupante la gran acogida de algunos candidatos con posiciones antisistema, en especial contrarios a las grandes inversiones mineras que el país necesita, a pesar de los problemas que causan a su entorno social y ambientalmente –que deben ser debidamente previstos, minimizados y compensados. En eso tienen responsabilidad tanto los movimientos anti y las fuerzas políticas más sensatas, como el Estado y las propias empresas que muchas veces han sido negligentes respecto de su responsabilidad social y ambiental.
Además del catastrófico sistema judicial y del mal sistema educativo, esto es favorecido tanto por desconocimiento y falta de compromiso político de los votantes como por el sistema político imperante, que incluye en varias regiones un número excesivo de provincias y, en general, de distritos con poca densidad poblacional y de tejido productivo; una legislación laxa que no exige mínimos adecuados de organización, militancia oficialmente registrada y activa,funcionamiento democrático, primarias vinculantes y supervisadas, control de aportes a las campañas y rendición de cuentas de los partidos nacionales,así como normatividad casi nula para movimientos o partidos subnacionales, casi nada de transparencia y un sistema de control nacional absolutamente insuficiente para su tarea.
Las deficiencias principales indican claramente en qué sentido diseñar las soluciones. Pero también creo que es muy difícil que todo esto cambie, en un plazo previsible, porque quienes tendrían que aprobarlo están entre los más interesados de mantenerlo. Pero además, porque faltan capacidades y masa crítica para hacerlo bien, y porque algunos cambios requerirían de un gobierno muy fuerte, ahora inconcebible en una forma democráticamente aceptable, ya que ocasionarían fuertes y violentos movimientos de resistencia de todo tipo. Aparte de ser inciertos los resultados, el costo político sería tan alto que seguramente superaría ampliamente los beneficios.
Esto vale en particular para la propuesta de reducir a un tercioel número de regiones, provincias y distritos. En el caso de las regiones la existencia de una región enana y de tres regiones quizá demasiado pequeñas es un elemento poco significativo y en el de las provincias es un problema de varias, pero no de todas las regiones.
Coincido en que sería saludable generar incentivos económicos para la fusión de circunscripciones territoriales, pero aún más para su agrupación voluntaria como la que se está dando en la forma de mancomunidades distritales.
Creo que sería positiva la eliminación del voto preferencial (que inicialmente me pareció un avance democrático), no así la del voto obligatorio, considerando que el voto voluntario tiende a favorecer la polarización, especialmente peligrosa en democracias frágiles; que es más fácil impedir que gente vote que lograr que vote; y que el voto obligatorio es de todos modos un pequeño incentivo para la ciudadanía a involucrarse en la política y para los candidatos y autoridades para tener en cuenta al conjunto de la población.
Estoy de acuerdo que, a grandes problemas, grandes soluciones. Pero, en dosis tolerables por los pacientes. En general, ante una multitud de problemas, considero preferible abordar primero los más gravescon certeza de tener soluciones adecuadas y que conciten consensos amplios, y por lo tanto solubles sin una resistencia demasiado fuerte; y que los intentos de solución sean precedidos por una acumulación de fuerzas intelectual, social y política a su favor.
Para terminar, toco el tema de Gregorio Santos, reelegido presidente regional de Cajamarca. Él expresa un sentimiento profundo y masivo de protesta ante problemas reales causados anteriormente por la gran minería y ante problemas imaginarios o solubles construidos por sus opositores, con complicidad de un Estado inepto –coronada por la detención que lo convirtió en víctima-, y la convicción de muchos cajamarquinos serios de que la mayoría de las acusaciones son infundadas o se refieren a faltas menores. No sé si eso es cierto. En todo caso su desempeño, siendo muy negativo para su región, no tiene comparación ética con el integralmente delictivo del anterior presidente de Ancash. También en los delitos hay gradaciones y diferentes tipos y duraciones de penas. Son también muy preocupantes las altas votaciones de antimineros en Puno, Apurímac y Moquegua. Otras, por otras razones.
Debe ser aclarado que si bien Santos tiene vínculos con Patria Roja y ha sido apoyado por ésta en la región, su dirigencia nacional tiene una posición diferente frente a las grandes minas, probablemente influida por ser algunas ahora de propiedad de empresas estatales chinas.


domingo, 21 de septiembre de 2014

NUEVA LEY UNIVERSITARIA/ Alfredo Stecher


La nueva ley universitaria, aprobada por el Congreso peruano, es un tema complicado.

Aunque he dejado la docencia universitaria –en economía política- hace décadas y son lejanos los tiempos de mi condición de alto dirigente estudiantil, esas experiencias obviamente influyen en mi posición, de la cual transmito algunas pinceladas.

La ley me recuerda la reforma de Córdoba de 1918, punto de origen de un amplio movimiento de democratización de la vida académica en las universidades latinoamericanas, que nos siguió inspirando en la década del 60. Habíamos logrado en el Perú en1960, bajo el segundo gobierno democrático de Manuel Prado, la varias veces suprimida autonomía universitaria, el cogobierno en la modalidad de tercio estudiantil, el compromiso de investigación y extensión universitaria, el ingreso de profesores por concurso y su ratificación periódica, el reconocimiento de los centros y federaciones estudiantiles, y un alto grado de libertad de cátedra, dentro de parámetros dados por sílabus compartidos. Entendíamos que no era aplicable la demanda de ingreso irrestricto de quien quisiera estudiar en una universidad.

En tanto dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional Agraria -La Molina, fui quizá el principal responsable de una lucha por mantener un artículo del estatuto cuya modificación rebajaba a mayoría absoluta el requisito de dos tercios de la votación de un consejo para ratificar a un profesor. Después de semanas, una huelga general, indefinida y total, con respaldo de todas las fuerzas políticas –los mayoritarios populistas y socialcristianos, el todavía unido Movimiento de Unidad Estudiantil, de izquierda, y un pequeño grupo de apristas –, y aprobación por voto secreto universal casi unánime del conjunto del estudiantado para su declaración y su mantención, nos llevó al receso de un semestre, pero también posteriormente a la aprobación de un avanzado sistema de evaluación docente con participación estudiantil.

En retrospectiva me parece que las autoridades tenían razón en ese cambio, que daba al tercio estudiantil casi un poder de veto, bastando que actuara unido y que al menos un profesor coincidiera con su posición. Mi perspectiva era la de una dirigencia estudiantil, si bien de izquierda radical, interesada en la calidad de la Universidad y respetuosa de la libertad de cátedra, independientemente de la orientación ideológica o política del profesor; pero lo cierto es que gran parte del movimiento estudiantil nacional fue ganado por posiciones políticas sectarias, tanto de izquierda como apristas, muchas veces coludidas con catedráticos de su posición para aprovechamiento político o incluso personal. En su momento, aunque las respetábamos, no supimos valorar la calidad de la dirección de nuestra universidad, que la había convertido de buena, pero limitada, Escuela Nacional de Agricultura en una de las dos mejores universidades agrarias de Latinoamérica.

Volviendo a la nueva ley, paradójicamente se anuncia una política nacional de educación superior, que debería haber sido previa. También una nueva ley para institutos tecnológicos, seguramente necesaria, considerando que estarían sobrerregulados, aunque sospecho que más bien mal regulados.

Es cierto que nuestro sistema de universidades, tanto públicas como privadas, con meritorias excepciones, es en gran parte muy malo –y también lo es el de los institutos. Es para muchos la mejor manera de hacer dinero rápido, al menor riesgo, o de asegurarse una sinecura. Hace tiempo era urgente abordarlo. En ese sentido hay que felicitar al congresista Mora y al ministro Saavedra por su elaboración, y a la mayoría del Congreso por su aprobación, a partir de la noción de la educación como servicio público esencial, a cargo tanto del Estado como de privados, pero adecuadamente regulado.

Gran parte de la resistencia se debe a intereses económicos, tanto de propietarios como de una parte del profesorado, que incluye argollas, además de intereses políticos partidarios, en parte secundados por sectores estudiantiles. Pero también hay objeciones serias a diversos aspectos. Tengo la leve esperanza –ojalá que León Trahtemberg no tenga razón en su pesimismo, siempre bien fundado- de que se logre algunos avances, especialmente si se aplica bien la idea de universidades piloto.

Ninguna ley por sí sola puede cambiar la universidad para bien, pero, si no es asfixiante, puede promoverlo o al menos facilitarlo.

Es importante que, junto con reglas comunes claras y estándares básicos para todos, sea respetada la autonomía universitaria, de modo que se busque no imponer resultados –lo que es a la larga contraproducente-, sino poner frenos a las malas personas y políticas, y estimular las positivas, sabiendo que la mejora del sistema universitario es forzosamente un proceso largo.

La Asamblea Nacional de Rectores efectivamente no ha estado a la altura de sus tareas, por decirlo suavemente. Al calificar el presidente de la ANR a la ley como chavista, pro senderista y engendro monstruoso, se está descalificando a sí mismo y a la institución que representa.

Aunque no tan patético, el rechazo a la ley de una parte de la directiva de la FEP no se caracteriza por mucha argumentación.

Pero no deja de preocupar que la necesaria nueva Superintendencia Nacional de Educación (SUNEDU), no tenga un status autónomo semejante al del BCR, y que el representante del Minedu lo presida y sea ejecutivo. Aún en el supuesto de que los demás miembros sean idóneos y tengan estabilidad, para lo que no hay ninguna garantía, lo esperable es que el que preside y esté a cargo de su ejecución sea en la práctica el que mande, por su modo de acción respecto de lo acordado o por omisión. Ojalá la designación, por concurso, de cinco de sus integrantes, a cargo de un Consejo Nacional de Educación, resulte seria, y que la podamos usar como ejemplo de sistema de selección para todos los cargos ejecutivos importantes de todos los sectores. No basta que sean personas de muchos méritos, tienen que tener una visión moderna de la universidad y experiencia de gestión universitaria que les facilite ser realistas.

Probablemente lo más importante será la obligación de mayor transparencia, con publicación de la normatividad, de los sueldos y estados financieros, así como de las actas de los organismos de gobierno, y un mejor control, de parte de la Contraloría, ojalá autónoma y fortalecida, a todo gasto de dineros públicos de cualquier fuente –en esto, mejor significa serio y bien orientado, no castrador.

En la situación actual de nuestro sistema universitario y de nuestro Estado la mejor solución práctica parece ser una acreditación internacional de universidades y facultades, a pesar de sus defectos, complementaria de la acreditación nacional – solo voluntaria- que está sujeta a mayor discrecionalidad, y que por supuesto tiene que ser reorganizada.

Me parece una ilusión pensar que cualquier maestría y cualquier doctorado significan una mayor calidad docente o capacidad de dirección, e inadecuado que se excluya de la enseñanza de pregrado a muchos profesionales capaces que no creyeron importante o no pudieron acceder a una maestría –que a muchos otros les ha venido casi de regalo –claro que pagado. La Ley permite ser profesores extraordinarios a profesionales destacados en su profesión, con al menos 15 años de experiencia, algo positivo, pero solo aplicable a una minoría. A todos les hace bien llevar al menos un curso de pedagogía.

La elección de las autoridades por voto universal de docentes y estudiantes suena muy democrática, pero puede fácilmente resultar peor que un sistema basado en representantes de estamentos y facultades. Me imagino que está pensada para facilitar el desalojo de autoridades enquistadas en sus cargos, para lo cual podría haber sido una medida transitoria, porque, como dice Luis Bustamante, una ley es para el largo plazo. También es discutible, a la larga, el peso de la representación estudiantil en el cogobierno, que, como principio, sí debe ser mantenido.

La exigencia de que los dirigentes universitarios sean del tercio superior es aparentemente positiva, pero se presta a manipulación de las calificaciones para eliminar a candidatos incómodos para algunos profesores.

Es positivo que nos midamos por estándares internacionales, bien escogidos. Es adecuado exigir un conocimiento (que debería ser más que básico) del inglés o de otro idioma extranjero, y aprecio que se valore nuestros idiomas indígenas.

Ojalá un positivo vicerrectorado de investigación sea acompañado de recursos para potenciarlo.

Dado el deterioro de la calidad de la enseñanza es razonable la eliminación del bachillerato automático.

Debiera darse el impulso y apoyo mayor posible a intercambios universitarios, de nuestros estudiantes al exterior y de estudiantes extranjeros al Perú, así como de docentes e investigadores, como factor de enriquecimiento recíproco.

Parece que, salvo en el caso de las peores universidades, es razonable pensar en el cierre de carreras antes que de toda la universidad, y que se plantee mecanismos de traspaso de estudiantes, que tendrán que ser muy bien pensados. Y dado el abuso de esa figura, parecerazonable acabar con la proliferación de filiales o anexos.

Considero desafortunado impedir a los estudiantes cambiarse de universidad, por el motivo que fuere –económico, cambio de residencia, cambio de valoración, cambio de carrera.

Parece poco realista la adecuación de infraestructura en un año.

Coincidiendo con lo señalado por Gonzalo Portocarrero, por cierto los problemas de la Universidad comienzan desde la primera infancia, en el hogar y por ausencia o mala orientación de las instituciones para parvularios, y en un sistema escolar en que la mayoría de los niños, niñas y jóvenes ven poco estimuladas o incluso ahogadas su curiosidad, su interés por la lectura, su capacidad de razonamiento y abstracción, y su creatividad; todo ello en el marco de un sistema económico y social que estimula el consumismo, el facilismo y el rentismo a costa del Estado –aunque con algunas tendencias contrarias, más bien desde segmentos intelectuales y del sector privado de pequeña escala. Todo esto se expresa en la dificultad de la mayoría de estudiantes en hacer tesis (serias) para obtener su título profesional.

De todos modos dependerá de miles de acciones individuales y colectivas de las personas más capaces de cada universidad, docentes, estudiantes, graduados y empleados, que la ley pueda ayudar a una real mejora de nuestro sistema universitario.

 

martes, 9 de septiembre de 2014

MONTAR SOBRE EL BUS AZUL: MI PRIMERA VEZ/ Fernando Alvarado

Crónica de "viaje"
1 de setiembre 2014
Muy atento a la llamada ‘reforma del transporte’, impulsada por Susana Villarán, en especial al corredor azul Tacna-Garcilaso de la Vega-Arequipa, me quedé con las ganas de subir al bus azul durante los "ensayos" de los fines de semana (los sábados supervisamos el Mercado Saludable de La Molina y los domingos la Ecoferia Lima del Parque Washington).
Hoy lunes 1 de setiembre me saqué el clavo, mi Taller PAF (Plataforma de Agricultura Familiar), a las 8.30am en el local del Centro IDEAS (ubicado a la altura de la cuadra 2 de la Av. Arequipa) fue la mejor razón para montar en el bus azul.
Los previos
A las 7.15am salí hacia la Av. Angamos y agarré la línea 25 que históricamente avanzaba por la Arequipa; dentro del micro me enteré que su ruta a partir de ahora será por el Paseo de La República. Me bajé en la Vía Expresa y caminé hacia la Av. Arequipa.  Mientras cruzaba la calle vi la llegada de un bus azul. Siguiendo las instrucciones de las facilitadoras de la Municipalidad cumplí con hacer mi cola (que algunos intentaron pasar por alto, pero al final debieron acceder ante una mayoría disciplinada)
La abordada
A los 30 segundos de espera llegó otro bus azul, la línea 301 y subimos como 15 personas; en ese momento serían las 7.45am. El bus azul estaba bastante nuevo y con cuatro filas de asientos; conforme avanzaba y se detenía fiel a sus paraderos se fue apretando de usuarios, motivando –lógicamente- que las propias personas solicitaran que ya no suban más. Lo ilógico sucedió cuando algunos pidieron que ya no se detenga en los paraderos para acelerar la marcha, a lo que el conductor, una persona bastante joven, enfrentó amablemente pidiendo comprensión y explicando que debía parar para que las personas bajen en el paradero requerido.
Las malas lenguas y otros desentonos
En uno de los paraderos subió una pareja asegurando "seguiremos rajando de esta porquería que han hecho". Como se trataba de "mayorcitos" nadie quiso intervenir, aunque sí logré escuchar quedito "si es una porquería para que sube", "que se vayan a las avenidas paralelas parar tomar su bus tradicional", "lo que pasa es que estamos mal acostumbrados".
Una señora y luego otra pidieron se les permitiera bajar por la puerta delantera pues sus paquetes les impedía avanzar hasta la puerta posterior. A regañadientes el conductor accedió. Nadie le reclamó, ya que parecía adecuada la excepción.
Último percance
Al cabo de unas 20 cuadras el bus se aligeró, y fluidamente subían y bajaban entre 10 a 15 personas por paradero, ello permitía el desplazamiento de las personas de la parte delantera hacia la posterior para bajar.  El trayecto mejoró significativamente, y desde Javier Prado hasta 28 de Julio, todo fluyó.  A pesar de esto, un par de jóvenes mujeres insistieron en bajar por la puerta delantera; el conductor, amable pero firme, no lo permitió; las jóvenes exigieron tiempo para desplazarse hasta el final del bus para bajar, a lo que el conductor aceptó.  Mientras las ‘infractoras’ avanzaban, las personas aprovecharon para sermonearlas "entiendan que se debe bajar por la puerta de atrás", "hay que respetar las normas", "si queremos mejorar hay que hacer caso", etc.  Debo suponer que las chicas difícilmente intentarán quebrar las normas en el futuro.
La meta
A las 8.20am bajé en mi paradero y pude llegar a tiempo a mi reunión, antes de las 8.30am. Un par de jóvenes bajaron conmigo, pero, la calcularon mal "ya no entramos a la clase, llegamos tarde". Al parecer, varios necesitan afinar sus horarios para llegar a las 8am.
La segunda
Poco antes de las 10am, Silvia me conminó a participar en la reunión en la Municipalidad de Lima. Además de evaluar la marcha de la Ecoferia Lima (del Parque Washington, que ya cumplió sus siete fechas), debíamos tomar decisiones sobre la segunda Ecoferia.  Muy pronto les tendremos los detalles de la inauguración de este nueva emprendimiento semanal. Estén atentos.
Terminada la reunión había que volver a mi oficina; así que caminé de la Plaza de Armas hacia la Av. Tacna; en menos de 30 segundos llegó un bus azul nuevecito, de tres asientos por línea, también de la línea 301.  Ya daban las 12.50, y el bus estaba bastante ligero, tanto que logré sentarme y en los siguientes paraderos todas las personas también. Un par de chicas, aún desorientadas, preguntaban a quién le debían pagar, un usuario les explicó "es gratis todo el mes de setiembre".  Muy contentas, las chicas aseguraron "mañana también lo tomamos, nos conviene".  Otra joven se animó a repartir los volantes que tenía el conductor a toda persona que los necesitaba.  Todas/todos querían informarse de las modificaciones, los recorridos, los paraderos, .... Además, en cada paradero, un facilitador informaba con anticipación del siguiente paradero; así las personas podían prevenir y decidir si bajar o esperar a la siguiente parada.  Llegué a mi oficina de manera rápida y cómoda.
La tercera
Al final de mi jornada, me encaminé al paradero que ya tenía una cola como de 15 a 20 personas; mi bus azul llegó antes del minuto de espera y pudimos subir todos; serían alrededor de las 5.40pm; este bus estaba relativamente nuevo. Estuvo apretadito por varios paraderos, pero en algún momento pude avanzar y conseguir asiento en la última fila. La marcha fue lenta, mucho más que en las dos anteriores.  A las 6.20pm bajé en Angamos; ahí tomé la línea D, que antes cruzaba toda la Av. Arequipa y ahora la intercepta. Llegué a casa a las 6.50pm, nada mal para ser hora "punta".
Así de fácil me hice tres al hilo.
En resumen:
1.      De los tres buses que tomé, dos estuvieron relativamente nuevos y uno estuvo nuevecito, incluso mantenía los plásticos protectores de los asientos; na’ que ver con los buses de 10 a 20 años de antigüedad que mencionan los diarios insidiosos El Comercio, Perú.21 o La Chuchi.
2.      En tres momentos distintos del día, la frecuencia entre las llegadas del bus fue menor a un minuto, na’ que ver con los 5 a 7 minutos que aseguran los conocidos diarios insidiosos El Comercio, Perú.21 o La Chuchi.
3.      Si hay facilitadores en TODOS los paraderos, y responden claramente a todas las preguntas y dudas de las/los usuarios; na’ que ver con las mentiras de los archi-conocidos diarios insidiosos El Comercio, Perú.21 o La Chuchi.
4.      Evidentemente, siempre encontraremos gente molesta y alaracosa, que a pesar de tildar de " porquería" al sistema, lo aprovecha; igualmente, varios llegaran tarde, y solo será hasta que reajusten sus horarios, conozcan el sistema y se hagan a la nueva rutina.
5.      La gran mayoría asiente con simpatía el nuevo sistema y está dispuesto a seguirlo, defenderlo y a contribuir con la "educación" y el control social a los que se resisten.
Como alguien ha dicho, no estamos haciendo una reforma, sino una revolución con eso que se llamaba “sistema” de transporte; gracias al coraje de Susana Villarán y su equipo.
Esta es la crónica personal de mi primera vez montado sobre el bus azul.
Nota adicional
Como tal (crónica de viaje) no es una evaluación del nuevo sistema de transporte, ni un estudio de puntos críticos, etc, etc. Eso que lo hagan los expertos.
Sólo describo lo que viví. No vivo en el Rímac, ni en Lima Norte, donde hay mas problemas, no puedo describir lo que pasa por allá.
Quizá sea una persona con suerte -un vez en un bingo de colegio gané tres premios...me tuve que ir porque me miraban mal...- , quizá otros son "piñas" y les pasa todo lo malo, etc.
Lo concreto es que el cambio se está dando para mejor, esperamos que se resuelvan rápidamente los problemas más graves.
Pero es evidente que las horas punta siempre serán difíciles, los que tienen problemas para caminar siempre necesitarán ayuda, los pobres sufriranmas que la clase media, etc.
Este corredor azul, es uno de cinco; el Metro es uno de cinco, faltan los corredores complementarios, etc, es decir tenemos trabajo para rato.
¿Porqué no se empezó antes? Las mafias no lo querían, los alcaldes que quieren ser "Presidentes" no querían perder votos, etc.
Demos fuerza a Susana para enfrentar el cargamontón de los "mala leche", de los que tienen intereses políticos y mafiosos, de los descontentos e insatisfechos de siempre...pero que el cambio no se detenga.
3 setiembre 2014
Gerente general Centro Ideas


VISTAZO AL PERÚ, JULIO 2014 (7)/ MÁS LUCES/ Alfredo Stecher

Que en nuestro Estado hay también personas valiosas y con alguna experiencia, en varias altas responsabilidades, y segmentos que funcionan en general con mucha eficiencia, lo nota, por ejemplo, cualquier viajero internacional con la Policía de Inmigraciones, por la facilidad –y rapidez- para obtener o renovar pasaporte y para realizar los trámites migratorios en el aeropuerto.
Hasta la temible SUNAT viene mejorando algunos procedimientos de fiscalización tributaria y de aduanas –haciéndolos menos hostiles.
También es parte, aunque marginal, de nuestro Estado una entidad como Agrobanco, que, en dos años de acertada gestión de Hugo Wiener, ha logrado eficiencia y reconocimiento. Lo han cesado repentina- e inexplicablemente, quién sabe por qué presiones económicas o políticas.
Cabe subrayar la vigencia plena de la libertad de expresión y de organización, mal aprovechadas.
Aunque la mayor parte de la opinión pública está más bien a merced de órganos de prensa y televisión claramente no enfocados en elevar el estándar político –y ético, es positiva, también en algunos de esos órganos, la cantidad de analistas políticos sensatos y atinados, que nos ayudan a orientarnos. Me resultan especialmente refrescantes Richard Webb y Rolando Arellano, por una mirada profunda, diferente a la de la mayoría de los analistas que estimo. Ante la excesiva concentración de la prensa escrita en un conglomerado periodístico –independientemente de la posición que tenga-, sería fundamental, además de posibles medidas desde el Estado, la creación de al menos un diario alternativo serio, de información imparcial y pedagogía política. Su ausencia la suplen en parte los muchos órganos digitales, de orientaciones y temáticas variadas,también en provincias, no solo en grandes ciudades sino también en muchas de pequeña escala, algo notable. Y, en cierto sentido, el control social de infinidad de personas en todo el país, crecientemente también en zonas rurales, con cámaras, información e interconexión.
No necesito recordarle a nadie lo que está significando la gastronomía, con Gastón Acurio y muchos otros, para nuestra alicaída autoestima y para la marca Perú en los mercados internacionales, su contribución a ampliar nuestras miras respecto de la conservación de la biodiversidad y la mejora de la nutrición, y lo mucho que aporta a generar oportunidades en todos los sectores relacionados, en especial para el segmento de agricultura orgánica.
Esto es posible también gracias al esfuerzode ONGs promotoras de la agroecología, agrupadas, desde hace un cuarto de siglo, junto con personas individuales, en la Red de Agricultura Ecológica del Perú, RAE. Y gracias al tesón de los productores agrupados en la Asociación Nacional de Productores Ecológicos, ANPE.
La feria anual Mistura, organizada por la Sociedad Peruana de Gastronomía, APEGA, probablemente la mayor de Latinoamérica en su género –que prepara su sétima edición- es una gran iniciativa. Incluye un encuentro gastronómico internacional. Permite la interrelación de chefs y cocineros de grandes y pequeños restaurantes de todo el país, con productores agrícolas, principalmente agroecológicos, y con cientos de miles de consumidores, y es un gran acontecimiento de ampliación de horizontes, de aprendizaje en negocios gastronómicos, y en nutrición, de poderoso estímulo a la innovación, de inducción del turismo gastronómico, y de recreación, también con espectáculos.
Tiene su correlato en el lento crecimiento de las ferias ecológicas locales -en contra muchas veces de miopías municipales y cambios en sus funcionarios.
Como otrostipos de actividad, menciono el festival anual del cajón peruano, con más de mil cajoneadores en la Plaza de Armas, el festival de cine internacional, del Centro Cultural de la PUCP, una vida teatral intensa, etc.
Todo esto es ejemplo además de continuidad desde el sector privado que se extraña en los proyectos del Estado.
Y, aunque es responsabilidad de una empresa alemana, LAP, pero con personal peruano, destaco el en general buen funcionamiento del aeropuerto Jorge Chávez, considerado el mejor de Sudamérica ya por cinco años consecutivos.
Finalmente incluyo los catorce leones obtenidos por nuestros publicistas en su evento internacional en Cannes, lo que nos coloca en el ránking de los diez países más premiados del mundo. Esto contribuye a la afirmación de la marca Perú en todos los campos y es un estímulo para elevar también los estándares éticos de la poderosa publicidad.
Subrayo que no se trata de un análisis exhaustivo sino de ejemplos de lo que percibo como tendencias positivas, aún débiles, pero ya no marginales, y fortaleciéndose.
Como dice Gastón, sigamos dando batalla por nuestro Perú, soñando en grande, y, como él, con los pies en tierra.



martes, 2 de septiembre de 2014

OTRA VEZ LA CULPABLE ES LA POLICÍA / Gustavo Carrión Zavala

En la últimas horas, asistimos a la constatación de, por decir lo menos, la exageración publicitaria del ministro del Interior, respecto de un promocionado decomiso de droga en un furgón pertenenciente a un candidato a la alcaldía provincial de Barranca. Sin escatimar esfuerzos, ni convocatorias a la prensa, en esa ocasión el ministro del Interior se trasladó a Barranca y ante la prensa, enlodó  al citado candidato, atribuyendo la incautación de más de 400 kilos de cocaína en el vehículo intervenido. Obviamente, que ante la presencia del ministro y la prensa, el jefe policial encargado se vio obligado a presentar la exponencialmente aumentada cantidad de droga, que se había incautado no precisamente en el vehículo perteneciente al candidato. De los detalles, Fernando Rospsigliosi, ha dado cuenta a la opinión pública de la magnitud de la exageración. En un inicio, el ministro del Interior, no tuvo mejor expediente que aparecer en medios, y haciendo uso del estilo de lenguaje cuasi coprolálico e ironía bufonesca que lo viene identificando, arremetió contra el mensajero pretendiendo descalificarlo.
Ante las evidencias de las actas fiscales y de la investigación policial, mostradas por Rospigliosi, ha recurrido a lo más simple y que le permita aparentemente lavarse el rostro: echarle la culpa a la policía. En una patética aparición  en un medio televisivo local, el general jefe de la Dirandro ha sido obligado a altoinculparse, y a culpar a los policías intervinientes por haber proporcionado información inexacta, y el asunto terminará con la sanción a los miembros de la institución que resulten responsables. El procedimiento de pretender salvarles la piel a los políticos, responsabilizando de sus fallas a la policía, parece ser en la actual administración una tendencia, no nos olvidemos que el caso López Meneses, pretendió explicarse como un caso de corrupción policial. Nos queda preguntarnos si en el caso de Barranca, la autoridad del sector Interior, debió antes de aparecer en medios como el propiciador de un gran decomiso de droga, asegurarse de las cantidades intervenidas y responsables del delito o se trató de  haber obligado a los policías a declarar lo que políticamente le convenía y que una vez descubierta la mentira, obviamente  tenía a quién responsabilizar.
Hemos sido siempre sumamente críticos al puntualizar que el grave problema de los operadores de seguridad y justicia y en este caso específico la Policía, es el proceso de descomposición reflejado por la corrupción, pero de este convencimiento a aceptar que la Policía siempre resultará responsable de los errores del sistema, y de sus representantes políticos,  existe verdaderamente una inmensa distancia.
Cuando se reclama a las autoridades subnacionales y locales, su inoperancia en temas de seguridad ciudadana, invariablemente recurrirán al argumento que son temas de la policía o que la policía no colabora debidamente
Bajo la lógica de atribuirle siempre la culpa a la policía, nos hace presumir que si no existiese policía, tendrían que crear una rápidamente para poder echarle la culpa de todo cuanto suceda

VISTAZO AL PERÚ, JULIO 2014 (6)- EL ESTADO, SUS SOMBRAS Y SUS LUCES (B)/ Alfredo Stecher

La crisis de la regionalización, mal concebida y mal ejecutada, ha pasado a un primer plano de la opinión pública gracias a la -lamentablemente excepcional- intervención combinada de la Procuraduría, algunas fiscalías valientes, algunos grupos policiales especializados (aún) no infiltrados y una unidad de la Contraloría- hasta con encarcelamiento de presidentes regionales. Esto ha evidenciado la punta de un enorme iceberg de ineficiencia, corrupción y clientelismo estimulado por el Estado central tanto por omisión como por la transferencia, hace lustros, sin control adecuado, de atribuciones y recursos que exceden en general las capacidades incluso de autoridades bien intencionadas y serias, en el contexto dedebilidad de élites regionales así como de escasa presencia organizada de partidos nacionales. Esto vale también para muchas municipalidades.
Pero, aunque parecen predominar las autoridades regionales y municipales muy negativas, algunas destacan por honestidad e iniciativas positivas, como deduzco, por ejemplo, de la experiencia de la ONG Centro Ideas, de la que he vuelto a ser directivo y de noticias en la prensa.
Para ello parece ser un buen termómetro, y a la vez estímulo, el premio anualpara buenas prácticas en gestión pública, desde el Estado o desde entidades privadas, ya en su décima edición. Es otorgado por la alianzaentre la ONG Ciudadanos al día, la Defensoría del Pueblo, la Universidad del Pacífico y el diario El Comercio, en un amplio abanico de temas de gestión, tanto estatal como privada. Es interesante que al parecer premien a todos los que superan determinado puntaje, a tal punto que el de Servicio al ciudadano en entidades públicas haya sido otorgado a 32 entidades, y el de Inclusión social y el deSistemas de gestión interna a 24, versus uno solo en Servicio de atención al ciudadano en empresas privadas que administran bienes públicos y en Predictibilidad de los procesos regulatorios, y solo 3 en Eficiencia de adquisiciones y contrataciones así como en Seguridad vial y transporte sostenible. Esto indica claramente donde cojean más tanto nuestro sistema público como las empresas privadas.
Los demás premios han ido a Consulta y participación ciudadana (12), Cooperación Público – Privada (10), Educación (18), Fiscalización y cumplimiento de la ley (7), Gestión ambiental efectiva (12), Incidencia pública (9), Inclusión social (24), Nutrición materno-infantil (6), Promoción de la cultura e identidad (13), Promoción del desarrollo económico (11), Relación con la prensa (6), Seguridad ciudadana (10), Servicio de atención al ciudadano (32), Simplificación de trámites (14), Sistemas de gestión interna (24) y Transparencia y acceso a la información (18).
Entre sus ganadores figuran principalmente municipalidades, entidades y programas de promoción del Gobierno central, y superintendencias, y algunas entidades de salud, empresas mineras, bancos, otras empresas, ONGs, consulados, cortes superiores de justicia, un gobierno regional y un proyecto arqueológico.
Ciudadanos al día (CAD), a quienes no conozco, que se define como auditora social, produce además un ránking de la calidad del servicio público, comparte experiencias en entidades públicas, impulsa a periodistas como agentes de cambio social, informa y contribuye a espacios de discusión y generación de consensos.
Al margen de cuán acertada sea su decisión y cuán efectiva su acción en cada caso, expresan preocupaciones correctas, ausentes de la escena pública hace no mucho tiempo. Y también la lenta mejora de actitudes empresariales hacia el desarrollo y la responsabilidad social.

La PCM (Presidencia del Consejo de Ministros) y el programa Sierra Exportadora han designado como ganadores de su segundo premio anual Alcalde Productivo, en cinco temas, a los alcaldes de las municipalidades más exitosas con relación al desarrollo local: en inversión y comercio, Concepción – Junín; Alianzas público-privadas, Ocobamba – Cusco; Políticas de desarrollo productivo, La Matanza – Piura; Clúster, Villa Rica – Pasco; Buenas prácticas - Ite – Tacna. El premio incluye una pasantía de dos semanas a Francia.

miércoles, 27 de agosto de 2014

VISTAZO AL PERÚ, JULIO 2014 (5) EL ESTADO, SUS SOMBRAS Y SUS LUCES (A)/ Alferdo Stecher


Es evidente que tenemos demasiado Estado en cuanto lo que realmente aporta a un mejor funcionamiento de nuestra sociedad, pero también demasiado poco Estado con relación a tareas importantes que no aborda o hace mal. En otras palabras, sobra Estado de mala calidad y falta Estado de buena calidad.
Eso no lo obtendremos por alguna ley milagrosa y en un corto plazo, pero debemos aspirar a lograrlo progresivamente, a partir de una voluntad política en ese sentido y de una política de Estado que lleve a reformas profundas y sostenidas que lo vayan revolucionando para bien. Eso requiere partidos políticos que lo asuman y una revaloración del servicio público de parte de las personas de mayores calificaciones así como respeto por la continuidad de los programas del Estado y de los funcionarios capaces en todos los puestos de dirección. Algo por ahora tan utópico como indispensable. Por lo tanto, requiere que la sociedad civil vaya evolucionando positivamente, lo exija y esté dispuesta a apoyarlo. Y eso está dándose poco a poco.
A pesar de enormes deficiencias, algo de eso tenemos en nuestros ministerios de Hacienda y de Relaciones Exteriores, en algunas entidades como el Banco Central de Reserva, superintendencias y Defensoría del Pueblo, y en varios otros segmentos del aparato estatal. También en algunos promisorios desarrollos en nuestra sociedad.
La Ley Servir, del Servicio Civil,de 2013, que empieza a ponerse en práctica, parece corresponder en cierto grado a ese objetivo, a través de la mejora del nivel de los funcionarios públicos y de los mecanismos de acceso y promoción. No puedo pronunciarme sobre sus carácterísticas.
La mala calidad del Estado central, a pesar de algunos ministros y muchos funcionarios bien intencionados y con cierta capacidad, se siente y percibe más en tres sectores claves.
La salud y la educación públicas parecen seguir en un proceso de continuo deterioro, frente a sus vertientes privadas más interesadas en ganancias rápidas que en brindar un servicio de calidad (claro que con excepciones). La situación de seguridad sigue empeorando y hay el riesgo real de llegar a tener un Estado mafioso.
Un símbolo de ese proceso de corrupción institucional, con enormes ramificaciones, parece ser Rodolfo Orellana, a la vez que evidencia de que todavía hay fuerzas capaces de ofrecer una resistencia efectiva.Hay un movimiento anticorrupción fuera, pero también dentro del Estado, débil, pero notable, con apoyo –selectivo- de algunos órganos de prensa, que hace concebible que podamos contener y quizá hacer retroceder a ese cáncer que nos corroe.
En el caso de la seguridad es inexplicable –en realidad muy explicable por ineficiencia, dejadez y corrupción- que en muchas comisarías haya condiciones materiales insuficientes o deplorables, que se vayan generalizando y agravando los casos de extorsión a empresarios, simplemente con amenazas o a cambio de la protección que la policía no les puede ofrecer, y se multipliquen policías cómplices de bandas criminalesy hasta sicarios, por poner solo tres ejemplos, también ampliamente representados en Lima.
La Municipalidad de Lima Metropolitana tiene algunos planes positivos, ambiciosos, pero corren el riesgo de no ser llevados a cabo por la falta de una política amplia de concertación entre todas o la mayoría de fuerzas políticas. Y las próximas elecciones ofrecen la perspectiva desoladora de tener que escoger un mal menor, cuando sería de esperar que también en la capital comenzara una tendencia a la regeneración de la política también en el plano electoral.


miércoles, 20 de agosto de 2014

VISTAZO AL PERÚ, JULIO 2014 (4)/ Alfredo Stecher

Seguridad Ciudadana
No parece haber sido adecuado el cambio del ministro del Interior, Walter Albán, por lo menos honesto y con planes concretos positivos. Su reemplazo por el general retirado Urresti, del Ejército, increíblemente -en realidad muy creíblemente-, se debería a haber resultado incómodo a la minería ilegal –nefasta, grande y poderosa, en la selva de Madre de Dios-, que ha amenazado con dar a conocer su financiamiento a partidos, también del Gobierno. Su acción como Alto Comisionado en Asuntos de Formalización de la Minería, Interdicción de la Minería Ilegal y Remediación Ambiental, importantísimo por su título, la había reducido a hostigar a la minería ilegal de esa región y a dinamitar parte de su maquinaria, algo positivo, pero con bombos y platillos que -como señaló Fernando Rospigliosi-, ocultaban la negligencia de todas sus demás responsabilidades.
Esto hace temer que la fanfarria inicial, desautorizadora de todos los ministros que lo antecedieron, pueda obviar lo más importante, la lucha contra la corrupción en la policía y el fin del sistema 24x24 –previsto para julio-, para lograr la dedicación exclusiva de los policías. El sistema 24 horas de servicio por 24 de franco, muy mal pagadas, reduce la disponibilidad real de efectivos y, junto con sus bajos sueldos, los induce a ocupar su descanso en empleos como seguridad para empresas y personas. Carlos Basombrío percibe una mezcla de ingenuidad y soberbia –si se supone la mejor voluntad.
Teniendo un juicio pendiente por el asesinato de un periodista en Ayacucho, aunque vale la presunción de inocencia como individuo, no es una situación adecuada para un alto funcionario público, más aún en esa cartera. Pero no sé si es atinado defenestrarlo ahora, cuando al menos ha hecho reconocimiento oficial de la criminalidad común, ha asumido liderazgo y evidenciado sentido común, como señaló Gino Costa ante su investidura, y el proceso judicial puede esperar hasta que salga del cargo –seguramente al cumplir los seis meses de duración promedio, si no ha pisado demasiados callos antes. Sus explicaciones son plausibles, claro que no sabemos si ciertas.
La lectura del pronunciamiento del Grupo Gobernabilidad Democrática y Seguridad Ciudadana, integrado por Basombrío, Rospigliosi, Costa y otros destacados expertos en el tema, me lleva a rectificar la opinión precedente, en el sentido de considerar insostenible su permanencia en el cargo.


Nota: A pedido de varios suscriptores, para facilitar su lectura en dispositivos móviles, estoy limitando la extensión de mis artículos –lo que aumenta su número.

jueves, 14 de agosto de 2014

VISTAZO AL PERÚ, JULIO 2014 (3)/ Alfredo Stecher

Es de esperar que las medidas tomadas en la reciente legislación económica y las anunciadas faciliten también la progresiva formalización de empresas, siempre que se elimine los trámites que realmente son inútiles, absurdos o contraproducentes y favorecedores de corrupción –muchas municipalidades se llevan en eso las palmas- y se mejore los criterios y la eficacia de los encargados del cumplimiento de las exigencias positivas. Esto exige un tratamiento adecuado a quienes están avanzando en formalizarse pero aún no cumplen todas las formalidades.
Parece correcto no vincular los ingresos de las entidades de supervisión a los montos recaudados por multas, lo que favorece una dinámica perversa y, al menos, suspicacias. Supongo que la obligatoriedad de bancarización es un avance. Pero me temo que la condonación de deudas tributarias no beneficiará solo a quienes no pueden pagarlas sin riesgo de quiebra.
En principio soy partidario de una reglamentación más flexible del mercado laboral, siempre que respete de manera equilibrada los intereses de los trabajadores y de las empresas, lo que exige la mayor libertad de sindicalización y el respeto a los derechos que favorecen a los trabajadores, y que las autoridades de Trabajo efectivamente logren garantizar o al menos propiciar eso.
Personalmente destaco la continuidad en el MEF (Ministerio de Economía y Finanzas – en otros países, de Hacienda), un clarísimo mal menor, así como la opción por la Alianza del Pacífico, resistiendo a la tentación de los cantos de sirena bolivarianos; una cierta apertura a lo ambiental, una buena cantidad de ministros responsables en diversas áreas, lamentablemente efímeros.
Pero también el mal desempeño del Gobierno en materia de delincuencia y corrupción, su debilidad ante presiones empresariales negativas y la inconsistencia de muchas iniciativas, por mencionar solo lo más saltante. Sospecho que Heredia, a pesar de sus defectos y ansias de poder, ha sido al menos un positivo contrapeso a las limitaciones de su esposo, en que pesa demasiado la formación militar y subyace la deformación inducida por su padre, que lo llevan a privilegiar a militares, no exentos de sospechas, y priorizar el control del Ejército como base de poder.
Considero positiva la relación con el Programa País de la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo económicos), de 34 países, inicialmente Canadá, Estados Unidos y Europa occidental, que en América Latina ya incluye a México y Chile, con Colombia en negociaciones y Costa Rica como próximo candidato, es decir, nuestros aliados en la Alianza del Pacífico. La invitación a ser país observador, con perspectiva de inclusión, aunque improbable de alcanzar en un plazo cercano, tiene el mérito de comenzar a medir nuestro desempeño económico y en muchos otros aspectos, particularmente educación y ambiente, con sus estándares, que, siendo discutibles, y que tienen que ser adaptados a nuestra realidad, son indudablemente una referente de comparación mayor para nuestros políticos y nuestras empresas, algo no muy potente, pero básicamente positivo. En Chile el impacto es claramente favorable.
Es muy significativa la adquisición de la mina cuprífera Las Bambas, en Apurímac, acaso la mayor inversión minera china en el mundo (después de haber adquirido otras minas grandes de menor tamaño, incluso en Cajamarca), que, junto con el incremento del intercambio comercial y el anuncio del financiamiento del ferrocarril interoceánico desde Brasil indican claramente el interés de China de asegurarse fuentes de materias primas así como sus proyecciones geoestratégicas de largo plazo, como complemento a su priorización del eje bolivariano. Lo triste es que reemplace a una compañía minera, XStrata Copper, anglo-suiza, ahora fusionada con la también anglo-suiza Glencore, con más elevados estándares de responsabilidad social y ambiental (aunque no sin defectos).
Nos conviene aprovechar el interés de China, cuidando de no caer en la tentación de un alineamiento político contra el eje EEUU-Europa, cada vez menos imperial y considerablemente más democrático e interesado en promover la democracia a nivel internacional –con lamentables traspiés por cierto.
 Grafica la crisis endémica del Gobierno, salvo del MEF, y su gran disfuncionalidad, la frase del ahora ex Premier René Cornejo, recogida por Augusto Álvarez Rodrich, “Hay permanentemente un trabajo con los ministros para ver el mejor momento para que puedan dejar la cartera”, ¿para poder obsequiar con ella a otra persona? En ese trabajo sí son eficaces –aunque no para intuir su propia caída. Todo indica que el principal actor desestabilizador es la primera dama.
La destitución de Cornejo es positiva, aparte de inevitable ante el -relativamente pequeño- escándalo suscitado. Provoca dudas su reemplazo por Ana Jara, estrecha aliada de Heredia, y es claramente negativa la elección de Ana Solórzano en la presidencia del Congreso (a pesar de ser positivo que dos mujeres ocupen simultáneamente y por primera vez ambos cargos). También en Chile por primera vez una mujer, Isabel Allende (no la novelista) ocupa la presidencia del Senado.
En este caso Heredia está por ahora haciendo lo contrario de lo que le recomienda Alfredo Torres en un reciente artículo en El Comercio: para tener una menos frágil mayoría, una alianza con Keiko, ya que ambas, por su edad, pueden mirar el largo plazo en sus aspiraciones a la presidencia. El problema es, al menos, que es Keiko Fujimori, y su padre tiene una aspiración de corto plazo.

Concuerdo con Torres en que sería positivo para el país si ellas se pusieran de acuerdo al menos en dos puntos mínimos: Respecto de la regionalización, prohibir la reelección inmediata; respecto de la ley de partidos, eliminar el voto preferencial (aunque inicialmente yo lo consideraba positivo) y forzar una democracia interna, haciendo obligatorias primarias internas para la elección de candidatos, organizadas por la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales), con padrones del Reniec (Registro Nacional de Identidad y Estado Civil) con la supervisión del JNE (Jurado Nacional de Elecciones). Menuda tarea, pero importante para nuestra democracia y para la lucha contra la corrupción.

miércoles, 13 de agosto de 2014

LA CIFRA DE REQUISITORIADOS CAPTURADOS TAMPOCO CUADRA/ Gustavo Carrión Zavala.

Revisando los reportes ofrecidos por el titular del Sector Interior y los anuncios de su accionar en el período que va del 23 de Junio al 23 de Julio del que rige, nos impresionaron las cifras de capturas a requisitoriados por diversos delitos, pues de tener explicación se trataría de un logro sin precedentes.
Nuestra experiencia en temas policiales, nos dice que la media mensual de captura de requisitoriados bordea en todo el país , las dos mil capturas y si el Ministro anuncia que en el período en cuestión logró CINCO MIL NOVECIENTOS DIECISEIS , estaríamos verdaderamente ante un logro colosal.
Empero, con fines de validar las informaciones recibidas, revisamos el número total de requisitorias grabadas en el 2014, de enero a julio (las requisitorias deben ser renovadas por los jueces cada seis meses, caso contrario automáticamente son suspendidas de la grabación), las requisitorias suspendidas y las capturas que se han efectuado realmente en el mes del anuncio, nos damos con algunas inconsistencias.
En todo el mes de Junio, incluyendo los 22 primeros días, se lograron capturar 1411 requisitoriados (1243 varones y 168 mujeres); y en el mes de Julio, la cifra de requisitoriados capturados fue de 1590 (1459 varones y 131 mujeres) contabilizados hasta el último día del mes, ergo se consideran en estos datos dos meses . Por una simple adición de capturados en dos meses, tenemos la cifra de 3001 que dividido entre dos meses, nos arrojaría un aproximados de 1500 mensuales, que representa el 25.35% del total anunciado
No creemos que ex profesamente se aumenten cifras, pues ello generaría en la ciudadanía falsas confianzas que podrían favorecer el accionar criminal, por tanto, nos toca asumir que ha habido un involuntario error en el anuncio o que pueda explicarse mejor el método de cálculo de capturas de requisitoriados.

En notas anteriores, habíamos tocado el tema de cantidad de policías en contraste con la calidad en la formación policial de los mismos, y probablemente con abuso del lenguaje, dijimos que las Escuelas de Formación habían devenido en “fábricas de policías”, pidiendo nuevamente licencia por abuso en la expresión, esperamos que en este frenesí fabril, no se esté recurriendo a la “maquinita” para fabricar requisitoriados inexistentes o se nos acuse nuevamente de descerebrados por cuestionar resultados que deben ser convenientemente acreditados y explicados. Finalmente, si sirve para entender mejor las cifras, podemos mencionar que el acumulado de lo que va del 2014 en cuanto a capturas de requisitoriados por diferentes delitos, arroja la cifra de 10,768 en siete meses, lo que implicaría que más de la mitad se capturaron en el período (un mes) informado por el ministro.

viernes, 8 de agosto de 2014

Alfredo Stecher/VISTAZO AL PERÚ, JULIO 2014 (2)

Matizando mi algo lúgubre introducción, cuando hablo de abismo -algo que no nos espera si actuamos mejor-, nos miro en el espejo de otros países, con evoluciones diferentes, pero no imposibles de imitar -sin querer queriendo- de parte de diversos actores: la terrible espiral de violencia en partes de Centroamérica, el progresivo descalabro y polarización creciente de Venezuela, la lenta decadencia de Argentina, el autoritarismo en Ecuador, por referirme solo a nuestro continente.
Felizmente tenemos fortalezas para la resistencia y regeneración frente a los males que he señalado: Somos una sociedad que evidencia optimismo ante las adversidades, un pueblo acostumbrado a resistir grandes males y a salir adelante, sobreviviente de la insanía terrorista y la represión estatal, así como del desastre del primer gobierno de García –vivido, o escuchado de padres y abuelos, con mucho empuje e inventiva, con bastante solidaridad y sentido de comunidad, con cariño hacia la infancia y la vejez, con enorme disposición y capacidad de ahorro -entre las más altas del mundo, como nos acaba de recordar Richard Webb en un artículo en Lampadia-, no mucho en el sistema financiero, pero sí en la progresiva autoconstrucción y mejora de viviendas, así como en la capitalización de sus negocios con mercadería, máquinas y vehículos de trabajo, en las ciudades y cada vez más también en zonas rurales. Todo esto parte de la cara positiva de la informalidad total o parcial.
En Lima me llama siempre la atención la mayor amabilidad de la gente, con una elevada proporción capaz de responder una sonrisa o hacer un gesto ante una disculpa por un roce involuntario –en supermercado o en la calle- o ceder su asiento a una persona de edad. Y la frecuente atención preferencial a la Tercera Edad y mujeres embarazadas.
Nuestra capacidad de indignación y de protesta, aunque algo aletargada, está vigente, y tenemos que estimularla, orientarla y encauzarla, junto con el desarrollo de alternativas y ejemplos desde todas las esferas de actividad, como individuos, como instituciones y como colectivos, apoyando las tendencias señaladas.
Si bien tenemos mucho más leyes de lo necesario y cumplible –siendo las necesarias de mala calidad-, y un afán poco racional de tratar de resolver cosas con más leyes, hay alguna legislación reciente –necesaria-, más positiva que negativa, a pesar de graves limitaciones. Los cambios últimos más importantes son la legislación económica y la reforma universitaria, que tocaré más adelante.
El paquete de reactivación económica, que incluso corrige leyes recientes, aunque tardío, como de costumbre –ante la evidencia de una reducción de las exportaciones y una desaceleración del crecimiento, principalmente por los cambios en el mercado internacional y por la postergación de grandes inversiones (en parte también por condiciones internas)-, responde a la real necesidad de eliminar trabas contraproducentes a la inversión y al desarrollo económico –la llamada tramitología. Es cierto que a todo nivel del Estado (aunque también, en menor medida, en empresas privadas), hay normativas, exigencias, incumplimientos y maltratos que afectan no solo a los ciudadanos sino también a las empresas, e incluso a otras instancias del Estado.
Es evidente que en un país con alta fragilidad institucional una mayor desaceleración, que desemboque en una crisis económica, podría poner en riesgo mucho de lo avanzado, incluido todo el sistema mal que bien democrático y el sumamente deficiente Estado de derecho.
Lamentablemente el cambio legislativo cede también ante exigencias desde el sector privado de eliminar requisitos y procedimientos que sí son importantes para un desarrollo más sostenible, de protección efectiva del medio ambiente y de derechos de la población, con frecuencia incumplidos, sea deliberadamente -por codicia y/o desprecio clasista y racista de quienes mandan-, sea por limitaciones, errores o intereses propios de los funcionarios encargados. La empresa privada, no por serlo, ni por ser grande, ni por ser transnacional, está exenta de ineptitud e ineficacia, al menos en sus formas de miopía y de laxitud, y en muchos casos el afán de ganancias exageradas y rápidas –propio o de los accionistas- subordina todo lo demás. El alargamiento de muchos trámites se debe también a deficiencias, con frecuencia muy serias, y a veces deliberadas, en los proyectos y estudios entregados por las empresas.
Esto es especialmente evidente en el caso de la normativa ambiental, que, bien diseñada y aplicada, no solo en sus estándares sino especialmente en sus procedimientos, tanto por el Estado como por las empresas, es más bien un factor favorable para la inserción virtuosa o menos conflictiva de las empresas en su entorno y para su imagen nacional e internacional, así como indispensable para proteger a poblaciones de daños evitables y compensar adecuadamente los inevitables.
Me parece que la continuidad del ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, si dura en el cargo, es un indicador –ojalá- de que desde el Gobierno se mantendrá un cierto nivel de protección, como contrapeso, claramente insuficiente, pero importante.
Es urgente para el interés social y de las propias empresas socialmente responsables, en el marco de una regulación razonable, con estándares exigentes, pero realistas, que las instancias ya existentes de prevención de daños ambientales y maltratos a poblaciones tengan una mayor eficiencia, capacidad de cobertura y celeridad, con un control adecuado, que además nivele la cancha para todas las empresas.
Un criterio básico debería ser el facilitar la inversión y funcionamiento de las empresas más serias y dificultar el de las más irresponsables, rentistas y corruptoras.


PRIMER ANÁLISIS DEL PLAN NACIONAL DE SEGURIDAD CIUDADANA 2013 – 2018/ Ricardo Valdés Cavassa

Habiendo transcurrido más de un año de la  promulgación de este Plan, algunas inquietudes surgen como consecuencia de lo expresado por el propio Ejecutivo en el documento que se puede encontrar en la página WEB del Ministerio del Interior. 

Según el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2013-2018, aprobado por DS 012-2013-IN como política nacional el 28 de julio de 2013, en la sección relacionada al diagnóstico  se  afirma que:

-"En la actualidad, las 1397 comisarías existentes en el país cuentan con 34,805 policías, es decir, una tercera parte del personal a nivel nacional. De estos, solo uno de cada tres realiza labores de patrullaje (34.3%)" (Página 73). Por lo tanto, de acuerdo a la cita,  a nivel nacional sólo  11, 939 policías realizan labor de patrullaje. Si le aplicamos el 24 x 24 tendríamos que, en la práctica van a las calles solo  5969 policías a nivel nacional. No se conoce lo que el gobierno ha realizado para revertir esta situación ni cuál es el verdadero número de policías patrullando las calles en el Perú en agosto de 2014.

"Entre 1989 y 2005, mientras la población nacional se incrementó en 30% el número de policías se redujo en 27%, pasando de 120 mil a poco más de 87 mil. Desde entonces, ese número se incrementó hasta llegar a 106,566 efectivos en enero de 2013, lo que representa un ratio de 286 habitantes por policía. No obstante, el problema reside en el régimen laboral que permite que los policías trabajen para terceros en sus días de descanso a través de los denominados servicios personalizados, lo que impide que la institución haga uso efectivo de su personal para el servicio público" (página 74)

Dos preguntas, ¿Si a enero de 2013 contábamos con 106,566 policías....¿llegaremos a 136 mil policías a diciembre de 2014? y,  si el régimen laboral es un impedimento tan importante ¿qué régimen laboral se tiene planeado crear para transformar este problema en una solución para  el servicio público?

-De acuerdo a los principales resultados  del Primer Censo Nacional de Comisarías 2012 realizado por INEI y que el Plan de Seguridad Ciudadana  asume como parte de su Diagnóstico hace apenas un año, se presentan las siguientes situaciones (página 74):

          - El 52% de las comisarías no cuentan con título de propiedad, razón por la cual no puede invertirse  en infraestructura de acuerdo a las normas de inversión pública.

          - El 53.3% no cuenta con infraestructura adecuada y en buen estado.  Estamos hablando de 745 comisarías. Se encuentra relacionado al punto anterior. También se menciona que el 46.2 % de las comisarías no dispone de ¡servicios básicos!

          - El 40.7% no cuenta con computadora operativa. También se mencionan  las computadoras obsoletas en esta cifra.

          - El 70.1% no cuenta con conexión propia a Internet. Con lo cual  las computadoras en realidad funcionan como máquinas de escribir con memoria. Es decir de las 828 comisarías  (el 59.3%) que sí cuentan con computadora operativa, sólo 247 tienen conectividad propia, lo que en la práctica se reduce  al 17.7 %  las comisarías  a nivel nacional  que  se encuentran interrelacionadas para enfrentar la inseguridad ciudadana. En otras palabras, más de 8 de cada 10 comisarías  no se encuentra interconectadas. A este problema se le agrega otro ya que aún no se encuentra en funcionamiento el sistema de radio integrado.

Ahora bien, de este reducido número de comisarías con conectividad propia (apenas 247 comisarías):

          - El 87.8% no tiene acceso al sistema de denuncias policiales. Es decir, que  sólo el 12.2 % de las que tienen conectividad pueden verificar en línea el sistema de denuncias policiales, lo cual nos reduce la cifra a 30 comisarías a nivel nacional con capacidad para verificar de inmediato las denuncias, es decir el 2.14 %  de todas las comisarías.

          -El 86.5% no tiene acceso a información de Registros Públicos. Con lo cual  el 13.5 % de las 247 con conectividad, es decir sólo 33 comisarías de las casi 1400 comisarías en todo el país pueden consultar, por ejemplo, la titularidad de los inmuebles bajo investigación.

          -El 61.2% no tiene acceso a la información de RENIEC, o en otras palabras, apenas 95  comisarías pueden consultar y verificar en línea la identidad de las personas mientras que más de 1300 comisarías no pueden verificar la identidad de los detenidos por cualquier delito o falta.

          -El 45.5% no tiene acceso a requisitorias policiales.  En este caso estamos hablando de policías que deben acceder a información policial. Sólo 112 comisarías pueden acceder a las requisitorias policiales. En el caso de las otras 1285 comisarías, por falta de computadoras, o de conectividad o de acceso al sistema de requisitorias ellas no pueden verificar de inmediato si la persona que tienen al frente se encuentra con requisitoria o no.


 Estos son sólo algunos ejemplos que el propio Plan Nacional de Seguridad Ciudadana menciona como retos muy importantes. Si ese es el Plan, ¿porqué no hablar de él? ¿De sus indicadores? ¿De sus avances o retrocesos? ¿Por qué entregar otras cifras  de "éxito" si la penosa realidad que debemos modificar ya se encuentra admitida en el Plan? Resulta incomprensible, si es que realmente se ha avanzado en este último año en seguridad ciudadana, que el Presidente no nos haya proporcionado  los avances realizados para revertir la triste realidad de nuestras comisarías y policías a nivel nacional, de acuerdo al Plan que aparentemente guía el accionar del estado en Seguridad Ciudadana.  ¿Es posible que el avance en este último año haya sido nulo o muy pobre?

lunes, 4 de agosto de 2014

¿SÓLO CANTIDAD DE POLICIAS?/ Gustavo Carrión Zavala

Integro un grupo de ciudadanos preocupados por  la creciente marea criminal y la inseguridad ciudadana (Ver http://gruposeguridadciudadanaperu.blogspot.com/).
Nuestro grupo quiere promover un debate que dé luces para resolver el principal problema de la población. Por ello en nuestro primer pronuciamiento , se plantearon algunas cuestiones básicas a ser , por lo menos, abordadas por el presidente Humala en su mensaje al Congreso de la República y a todo el país, con ocasión del aniversario patrio. 
En los austeros seis minutos que dedicó a la seguridad ciudadana anunció, entre otros aspectos, que al culminar el ano, el efectivo de la Policía Nacional se incrementaría  en treinta mil policías nuevos, egresados de las veintisiete escuelas de suboficiales desplegadas a lo largo del territorio nacional. Al margen de lo confuso del anuncio, de si se trataba de treinta mil policías más o se refería a policías nuevos, o si la cantidad anunciada se compadece con la realidad, expreso preocupación porque pareciera que la referencia está hecha  en relación a metas cuantitativas de policías, relevando a posiciones subordinadas por no haber sido mencionado, la calidad de estos nuevos policías.
Diera la impresión que se tratara de una “fabrica” de suboficiales a ritmo acelerado en las escuelas con fines únicamente de satisfacer o cumplir una promesa inicial, de lo que no estamos seguros es si los treinta mil nuevos policías (de ser el número real), habrán logrado a través de su formación policial modificar la conducta de ingreso y alcanzado el perfil diseñado para ejercer función policial como suboficial de tercera.
Nuestras dudas y preocupaciones, se refieren básicamente a la incapacidad de la Policía para sostener uniformemente una formación de calidad en la diáspora de escuelas instaladas en las diferentes regiones del país y que la delicada formación que requiere el agente policial que se encargará de mantener la indemnidad de las personas en su vida, bienes y ejercicio de libertades y derechos, difícilmente se logrará a pasos forzados y con infraestructuras educativas sumamente débiles.
El pensum que corresponde a la formación de suboficiales, en la mayoría de escuelas, es desarrollado por los oficiales que laboran en la jurisdicción donde se ubica la escuela, ergo, en la mayoría de casos se trata de policías que no necesariamente están habilitados para el ejercicio docente y que compensan su falta de capacidad para formar nuevos policías, con la incidencia en formación militar, propia para el entrenamiento de soldados, pero no para policías que deben actuar en cumplimiento de una función de naturaleza civil y al servicio del ciudadano.
Son comunes las ausencias de los instructores designados en  las aulas, al tener que privilegiar el cumplimiento de la función policial a la cual están asignados, optando por delegar en policías bajo su mando para que los reemplacen, leyendo los reglamentos a los alumnos, sin mayor dimensión crítica de la enseñanza.
La trascendencia de esta formación improvisada, es que artificiosamente se hace creer a la ciudadanía que la mayor presencia de policías logrará reducir la incidencia criminal y devolverá niveles apropiados de seguridad. Ello obviamente no viene sucediendo, y si el presente año se completarán los anunciados treinta  mil, obviamente han venido egresando desde el 2011 y que estamos en el tramo final, por tanto deben haber en servicio más de la mitad de la cantidad  anunciada, sin que esta mayor presencia de policías haya logrado revertir la inseguridad que se ha convertido en el principal problema reconocido por la población.
La formación de nuevos policías debe acreditarse y comprobar si alcanzaron el perfil, antes de salir a ejercer una función tan delicada como la que le toca cumplir a la policía y los que ya están en el servicio, comprobar a través de las entidades educativas de la sociedad civil (universidades), si están realmente calificados para seguir cumpliendo la función o requieren de una complementación formativa.
Como un acercamiento a lo que se viene sosteniendo, y basados en estadísticas oficiales, en el caso de una escuela en el norte del país, de la cual han egresado desde el 2011 a la fecha más de trescientos nuevos policías, en el mismo período la violencia se ha duplicado año a año , especialmente en los asesinatos por sicariato, robo agravado y asaltos a personas. Consultados algunos de los nuevos policías sobre su formación, acusan serias deficiencias y confiesan que en todo su período de formación no han disparado más de cinco cartuchos en el mejor de los casos.
Es a estos suboficiales a los que se asignan y/o venden armas de fuego para cumplir su función, sin estar habilitados técnicamente en el manejo de armas ni en la determinación del momento y condiciones de su empleo, habiéndose producido graves incidentes por impericia en el uso de armas.
No se debe perder de perspectiva, que estas coyunturales medidas de incremento apresurado de número de policías, están provocando que estos mal formados policías, no sólo se conviertan en un riesgo de seguridad, ellos permanecerán en la institución treinta años, por tanto lo coyuntural se va convirtiendo en estructural.

La reorganización o refundación de la policía debe entrar a cuestionar el actual agotado modelo de policía militarizada, para dar paso a una institución que responda a las características ciudadanas de la función que le toca cumplir a la policía, entendiendo finalmente que es la policía una institución que promueve la convivencia pacífica y sin puntos comunes con la tarea que corresponde a las fuerzas armadas, que no es otra que la de mantener incólume el territorio nacional, frente a intereses y fuerzas externas.

viernes, 1 de agosto de 2014

VISTAZO AL PERÚ, JULIO 2014 (1)/ Alfredo Stecher

Ahora que radico en Santiago de Chile, por razones familiares y de salud, hago ocasionales viajes de unas dos semanas a Lima, también por añoranza, y trato de compenetrarme lo más posible con la evolución de nuestro país, a través de intensas lecturas periodísticas, intercambios con amistades, conversaciones con taxistas, observaciones y vivencias. El último, hace unas semanas.
En mi faceta de analista quiero expresar lo que ese vistazo me ha permitido entender, ojalá adecuadamente. Y dejar sentada mi posición ciudadana y política no partidistaen algunos temas controversiales, también para clarificármela –siempre dispuesto a rectificar ante nuevas evidencias y argumentos.
He esperado contar con el probable cambio de gabinete, que se adelantó, y el discurso presidencial del 28, así como las primeras reacciones ante éste, para completar mi imagen actual.
Resumo mis impresiones en que, a pesar de terribles deficiencias y retrocesos, seguimos teniendo motivos para un optimismo (muy) moderado respecto de la posibilidad de seguir construyendo un Perú mejor para todos, a pesar de que, exagerando poco, la escena política es espantosa –que recuerda a González Prada, la pus-;la estatal, lamentable; la económica, solo moderadamente satisfactoriagracias a la política macroeconómica; la social,muy preocupante; la cultural, limitada. Pero en todas las áreas hay síntomas de cambios que, de no traernos abajo el precario andamiaje de nuestro sistema económico y político, de no perder el equilibrio en nuestra cuerda floja, nos dan perspectivay nos ayudan a mejorar.
Lo más negativo: La clase política es, por lo general, de una mediocridad preocupante, en gran parte sin vocación de servicio público, y, por decirlo eufemísticamente, de muy bajos estándares éticos, con predominancia del afán de poder, de la codicia y del parasitismo; entre nuestras autoridades estatales, a todo nivel, sobresalen los más corruptos e ineptos, y el aparato estatal es principalmente disfuncional, también por ineptitud, insuficiente calificación e inestabilidad, cuando no perverso, a pesar de los esfuerzos de mucha gente proba y esforzada en su seno; la confianza de la ciudadanía en las autoridades e instituciones está por los suelos; nuestro sistema educativo es, en promedio, de una calidad deplorable, a todo nivel. Nuestra sociedad sigue siendo muy desigualy discriminadora, también lastrada por diversas lacras en todos sus niveles. La institucionalidad social está en general poco desarrollada, con muchas disfuncionalidades. Los partidos son, en su mayoría, de caudillos y efímeros, ylos pocos estables languidecen.
En nuestro mundo empresarial, que enfrenta por cierto escenarios muy complicados, todavía predominan, a toda escala, concepciones socialmente poco o no responsables y un afán de lucro desmedido, y mucha corrupción activa o al menos pasiva;en el marco, en general de una inmisericorde lucha por la sobrevivencia, en la que la mayoría sucumbe, muchos a pesar de gran esfuerzo. El tráfico en Lima es caótico y se impone desde el Gobierno –repetición del “error” de García con la primera línea- la construcción inmediata de un costosísimo ramal de metro –sistema importante a mediano plazo- en la ruta de menor demanda de las previstas (en vez de generalizar primero el eficiente Metropolitano a toda la metrópolis, con una inversión de la cuarta parte). Nuestro sistema judicial está en gran parte putrefacto, las fuerzas armadas no destacan por calidad profesional y honradez, la policía está corroída y desmoralizada yla criminalidad continúa en aumento y con organizaciones más peligrosas. En la Iglesia Católica sigue teniendo un peso gravitante el cardenal Cipriani. Y un largo etcétera en la misma tonalidad. Es como para deprimirse –lo que no nos debemos permitir.
Estamos en muchos aspectos en un plano inclinado descendente, ojalá no cerca de un abismo, lo que tiene que ser revertido con urgencia, con inteligencia, con realismo, con dedicación y con responsabilidad. Otra manera de verlo es la de un vehículo que avanza con los frenos puestos y pisando a cada rato el embrague, sin lograr pasar de segunda.
Para contribuir al fomento de nuestro optimismo -realista-,he tratado de hacer un balance equilibrado de algunos cambios importantes observados y me he hecho también unano exhaustiva lista de hechos esperanzadores, con un orden algo arbitrario, pensando especialmente en quienes, entre mis amistades y lectores, ven solo el vaso medio vacío –o más propiamente, tres cuartos vacío y no un cuarto lleno; convencido de que, siendo necesarias las denuncias y los castigos, sociales y judiciales, es aún más importante estimular las acciones y tendencias positivas que permitirán, de manera paulatina, en general más bien silenciosa y con ocasional fulgor, generar el tejido social, las ideas y las capacidades que posibilitarán saltos cualitativos, menores y mayores,en todos los ámbitos.
De lo observado, lo más importante es que Humala –en tándem con Heredia-, a pesar de todas sus enormes limitaciones y errores, no se ha traído abajo nuestro con razón criticado y vapuleado pero necesario “sistema”, en cierto grado democrático, que, con presiones adecuadas, tiene capacidad de evolución lenta, y es bastante menos malo que un régimen dictatorial y el caos.
Algunas amistades me lo critican, pero yo, a la vez que buscando mejoras y cambios profundos, el bien mayor, valoro en situaciones concretas el mal menor, sabiendo que es más fácil que se vacíe el vaso a que se llene. Hace décadas he superado la idea idealista pero errónea de mi juventud, de que la antagonización y extremar el conflicto llevan inevitablemente a un sistema superior.
Seguramente hay cosas que han escapado a mi radar o a los que he prestado insuficiente atención, y obviamente puedo estar equivocado en muchos aspectos, pero espero que lo señalado contribuya a la discusión nacional sobre nuestra situación y perspectivas, y quizá ayude a algunas personas de otros países a comprender mejor lo que está pasando en nuestro país.

Anuncio que, además de seguir participando en este blog colectivo, Espacio Compartido, en tan buena compañía, estoy iniciando un blog personal, Tendiendo Puentes
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en el que también aparecerán mis artículos y mensajes menores, para facilitar la interacción con personas que me leen.