viernes, 31 de enero de 2014

DISCREPANCIAS SOBRE TRANSGÉNICOS (2)/ Alfredo Stecher

En este artículo voy a tocar los comentarios que hizo el doctor Alexander Grobman al mío de setiembre, en esta misma publicación.
Aclaro mi posición personal en el sentido de reconocer la manipulación genética como un avance científico, con resultados ya importantes en materia de medicamentos, y de no tener un rechazo de principios a los transgénicos en agricultura. Sí busco contribuir a la salvaguarda de los derechos de los consumidores a conocer los riesgos y a decidir sobre los que están dispuestos a asumir, a que el nivel de riesgo esté respaldado científicamente por investigaciones independientes, a que se evite o prevenga riesgos ambientales, a que los agricultores no se perjudiquen por prácticas abusivas y a que nuestro país con su agricultura saque el máximo provecho de sus fortalezas.
Coincido con Grobman en que en mucha gente hay temor frente a lo desconocido, en parte irracional, lo que hay que contrarrestar, y que es muy frecuente una actitud de desconfianza o de hostilidad hacia la ciencia y los avances tecnológicos, basada en prejuicios y desconocimiento. Aprecio que Grobman esté incluyendo la agricultura orgánica entre los aportes para encarar los grandes retos del mundo moderno. Concuerdo en que hay problemas frecuentes en la agricultura convencional mal aplicada, que es con frecuencia mucho más nociva que lo que se teme razonablemente de los transgénicos. Las buenas prácticas agrícolas, impulsadas también desde Global Gap (organización internacional de las mayores empresas de comercialización de alimentos al por menor, que BIOLATINA también certifica) y otras instancias, contribuyen mucho a disminuir los daños que puede causar la agricultura convencional. Esto es un avance atribuible a los cambios culturales positivos en el contexto de la globalización.
Estoy muy de acuerdo con la importancia y con los éxitos del fitomejoramiento convencional, por selección e hibridación, al que ha aportado mucho Grobman en su larga carrera, y que incluye la obtención de variedades más resistentes a plagas, sin necesariamente incorporar el factor Bt, y más resistentes a factores ambientales negativos. Si nos hemos estancado en ello no es por cierto por los transgénicos (TG) ni por la agricultura orgánica, sino por ignorancia, miopía, desidia, politiquería y populismo de muchas de nuestras autoridades, que durante décadas han descuidado terriblemente o hasta destruido gran parte de nuestras tan necesarias capacidades de investigación aplicada en agricultura.
Pero estoy en desacuerdo con afirmaciones específicas del doctor Grobman con relación a los TG. Y lamento que trate de descalificar mis argumentos diciendo que obedecen a un interés evidente, por ser presidente del directorio de una certificadora ecológica, interés coherente y legítimo. Por cierto promuevo tanto la agricultura orgánica en general como BIO LATINA en particular por la misma razón de estar convencido de su carácter positivo para nuestra agricultura y nuestra sociedad y economía. Pero insisto en que mis opiniones son personales y no necesariamente coincidentes en todos los aspectos con la normativa orgánica internacional que BIO LATINA aplica fielmente. Destaco que esa normativa es fruto de discusiones científicas y decisiones democráticas tanto en el seno de IFOAM, el movimiento internacional de agricultura orgánica, como en diversas instancias internacionales. Respondo a los argumentos de Grobman y no lo descalifico a él por sus responsabilidades empresariales.
La moratoria a los TG y la obligación de etiquetado no son producto de fundamentalistas, aunque los haya entre sus defensores, sino principalmente de personas responsables pensando en los beneficios para el país incluidas, por supuesto, personas que producen, comercializan o consumen conscientemente productos orgánicos, por convicción y por las reglamentaciones internacionales que siguen. A su generación ha contribuido el Centro Ideas, la ONG de promoción del desarrollo, con 35 años de actividad ininterrumpida, de la que he sido cofundador y presidente y en la que soy miembro del directorio.
En un artículo anterior había sostenido que a nuestro país le conviene la moratoria de TG porque respalda nuestra posición comercial en Europa tanto para productos orgánicos como para la mayoría de los convencionales producidos bajo buenas prácticas, y, crecientemente, también en los Estados Unidos así como en otros países que tienen un porcentaje significativo o hasta mayoría de consumidores que desconfían de los TG. Nuestra geografía agrícola no es propicia para los TG, cuyas principales versiones comerciales actuales normalmente requieren de grandes extensiones de tierras de condiciones relativamente homogéneas para ser rentables.
Y la obligación de etiquetado de los productos importados con insumos TG es una respuesta a la legítima demanda de los consumidores de poder decidir si desean o no exponerse a los riesgos conocidos de estos. Esto significa un pequeño costo adicional para las empresas que los producen, normalmente de gran tamaño y poder económico. Lamentablemente aún no ha sido reglamentada debido a resistencias y desidia en el Ministerio de Agricultura y SENASA.
Claro que un rechazo creciente a los productos con TG puede llevar a una disminución de su participación en el mercado, pero ¿no sería eso resultado de las ventajas de la libre competencia en una sociedad con libertad de elección de los consumidores, que efectivamente es un modelo deseable cuando realmente funciona?
Si estudios verdaderamente independientes de las transnacionales de semillas, alimentos y medicamentos, y por un plazo adecuado, llegaran a demostrar con certeza razonable –nunca total- que los TG en general o algunos en particular no causan daño a la salud ni a la ecología, podremos cambiar nuestra opinión como país y no renovar la moratoria.
Grobman, también Monsanto, plantean correctamente el distanciamiento físico y fisiológico entre cultivos para evitar cruzamientos no deseados, pero no consideran el transporte de polen y semillas por viento, insectos y aves, lo que ha sucedido incluso a distancias considerables, y tampoco el problema real de malezas cercanas que, según varios estudios, en algunos casos ya se han convertido en supermalezas resistentes al glifosato.
Grobman toma a la ligera el problema de la resistencia creciente a los glifosatos. Según él, siempre se ha tenido una respuesta a las resistencias con algún nuevo producto o una nueva variedad lo que, a juzgar por el paralelo con los antibióticos, dista de ser fácil y, aunque puede luego ser muy rentable para una transnacional, antes ha podido arruinar a muchos agricultores.
En su comentario relativo a la salud, solo señala, con razón, que hay herbicidas aún más tóxicos que el glifosato y que una parte del daño que causa este se debe a excesos en su aplicación, que además son económicamente contraproducentes para la empresa agrícola. En la realidad es altísimo el porcentaje de agricultores que no cumplen con las recomendaciones técnicas. Y esto no desmiente para nada los estudios sobre consumo de lo producido aún con las mejores técnicas, que indican la existencia de daños severos en ratas de laboratorio –que, como había señalado, sin ser concluyentes, son serios y preocupantes.
Los temores de consumidores y las prevenciones de científicos y autoridades respecto de los TG también tienen otros componentes muy racionales, dados los antecedentes de grandes corporaciones, incluidas las alimentarias y de medicamentos, de ocultamiento de los riesgos de sus productos y de manipulación de políticos y de los mercados para mantener sus ganancias. Es cierto que hay un sesgo anti Monsanto, pero también que es la principal y emblemática, aunque no única, gran productora de transgénicos y que tiene un historial poco envidiable al respecto.
Es bastante confuso lo que Grobman dice en su comentario respecto del hambre en el mundo y lo que absurdamente llama posición chic mía. Atribuye la mayor demanda y el déficit de alimentos a escala mundial, además del despilfarro, a la superpoblación (como Malthus –más adecuado es decir aumento de la población), al cambio en hábitos de consumo, desastres naturales, incremento de plagas y enfermedades, etc., y menciona al cambio climático, todo lo cual es importante. Pero obvia la contribución a esto de la agricultura moderna en enormes extensiones, crecientemente con TG, en muchos casos previa deforestación, que es disruptiva para la pequeña producción campesina y prioriza la producción agrícola para alimentación de ganado y para la avicultura, la forma menos eficiente de alimentación humana en materia de consumo de energía y agua, así como para producir etanol, combustible cada vez más cuestionado por razones ambientales.
Destaco que según la FAO cada año se pierden unas 1300 millones de toneladas de alimentos, por un valor estimado de 750 mil millones de dólares, en toda la cadena de producción, comercialización y consumo, y que, en opinión de un experto de la FAO, con un cuarto de esos alimentos se podría alimentar a los más de 800 millones de personas que padecen hambre en el mundo (sin necesidad de TG y sin aumento de la superficie agrícola). Esto es otro argumento importante a favor de la precaución, para evitar riesgos innecesarios.

Publicado por Grupo Agronegocios digital.


miércoles, 22 de enero de 2014

PREOCUPACIONES: EL DIFERENDO / Alfredo Stecher

Expreso mi total acuerdo con el artículo de mi amigo Carlos Basombrío, Todo se hizo bien, que resalta como ejemplar el desempeño, con continuidad, de nuestros últimos gobiernos, sus ministros de relaciones exteriores y del equipo a cargo de nuestro alegato, y que nuestra clase política, con pequeñas excepciones, estuvo inusualmente a la altura de las circunstancias.
No se puede decir lo mismo de una parte de nuestra prensa. La revista semanal chilena Cambio 21 (también diario digital) publicó hace unas semanas en primera plana varias fotos de primera página de nuestros diarios La Razón y El Men, que tienen titulares belicistas y absurdos respecto del diferendo marítimo con nuestro vecino. Ambos periódicos nuestros son ejemplos groseros de prensa basura sin un rastro de ética, solo interesados en aumentar tiraje e ingresos. Una sinrazón repugnante y un machismo delirante.
Cambio 21 tiene una temática amplia y principalmente seria, de orientación favorable a la izquierda de la Nueva Mayoría de Bachelet, pero también recurre al sensacionalismo –pero reactivo, no provocador-, y esa primera plana seguramente aumenta sus ventas. Recientes portadas del semanario son Delirio bélico peruano, con muchas fotos de primeras páginas de pasquines peruanos, y Preparados para lo que sea, con alusión a lo que consideraron una actitud provocadora de Alan García. Un 45% de sus lectores se declara a favor de acatar el fallo y un 36% a no implementarlo o a desconocerlo. También en Chile falta mucha pedagogía política.
La prensa sensacionalista contribuye a envenenar el ambiente político, azuzando odios y rencores, cuando necesitamos promover más el respeto mutuo y la paz interna y externa. No es más que la continuación de políticas y actitudes ya más que seculares de fomento del nacionalismo retrógrado, que solo favorecen a populismos y militarismos. Esto se sigue expresando también en la enseñanza de historia en muchos libros de texto y escuelas con una visión chovinista. Cualquiera de nuestros tantos problemas internos es más relevante que ese espacio marítimo en cuestión, por más que sea deseable y que al parecer sería justo que nos den la razón al menos en parte.
Es cierto que nuestro país sufrió mucho por la ocupación chilena y por la pérdida de grandes territorios, pero muchos otros países han sufrido igual o más en tiempos mucho más recientes y sin embargo han logrado superar los enconos, enterrar el belicismo y cooperar de manera sistemática. El mejor ejemplo es la Unión Europea, unión de países con millones de muertos en las dos guerras mundiales, algunos con pérdidas de territorios, de países con mucho menos elementos en común que el Perú y Chile. Y otro ejemplo es la relación entre Estados Unidos y México –que perdió la mitad de su territorio, pero, como nosotros en las últimas décadas, ha terminado asumiendo ese resultado de errores históricos y busca aprovechar lo positivo de su vecindad.
Y hay en Chile frecuentemente conductas soberbias, también en sus relaciones internas, pero nos conviene a ambos morigerarlas y no atizarlas.
Acentuar lo que nos separa genera el caldo de cultivo para quienes quieren pescar a río revuelto, civiles o militares, por intereses subalternos e irresponsabilidad política, o por ceguera. Felizmente el Gobierno y la clase política ofrecen acatamiento y el Consejo de Seguridad Nacional convocado por Piñera llama a no hostigar a los peruanos y ofrece protección a empresas y entidades peruanas, lo que debemos corresponder.
Mi expectativa es que nuestros dos países, cualquiera sea el resultado del diferendo, mantendrán la política de Estado, de acatamiento de la decisión del Tribunal Internacional, y evitarán afectar nuestra amistad e intereses comunes. Habrá más tensiones, pero estoy seguro de que primará la sensatez.
Nuestra estrecha relación parte de enormes afinidades culturales y sociales y de ser vecinos, y es aún más importante ahora por ser ambos partícipes de la Alianza del Pacífico, que podría permitirnos competir y cooperar en mejores condiciones en los escenarios económicos y políticos internacionales. Ojalá se consolide y se amplíe progresivamente al resto de América Latina.

Saludo las iniciativas de intelectuales y de académicos peruanos y chilenos por fomentar la paz y la solidaridad entre nuestras naciones y todo otro gesto en este sentido. Destaco la publicación del libro Las historias que nos unen, de Sergio González y Daniel Parodi, de una treintena de académicos, principalmente historiadores, de ambos países. Comparto el llamado de Basombrío a no caer en el patrioterismo.

domingo, 19 de enero de 2014

DISCREPANCIAS SOBRE TRANSGÉNICOS (1)/ Alfredo Stecher

Como explicación de mi actitud general y como introducción, en este caso, al tratamiento de discrepancias en torno a los transgénicos (TG), quiero recordar mi rechazo a todo fundamentalismo, que, absolutizando verdades parciales de cualquier campo del conocimiento y de la actividad humana, puede causar y muchas veces causa enorme daño. Incluso causas justas pueden ser enturbiadas por la adhesión a ellas de personas con posiciones fundamentalistas al respecto, que con frecuencia, más que reforzarlas, las debilitan. Aplica el dicho ¡Mejor no me defiendas, compadre! Claro que también en esto hay grados y matices que es importante distinguir.
El principal daño que inflige un fundamentalismo consiste muchas veces, aparte de impedirnos ver bien la realidad y de alimentar extremismos, en que, al convertir en antagónicas contradicciones que pueden ser resueltas con el tiempo a través de la investigación, de la acumulación de experiencia y de la discusión, dificultan o hasta impiden ese proceso y generan un ambiente de conflicto agudo que invita a resolverlo por la fuerza y que tiñe también a otras confrontaciones, que siempre existen en toda sociedad. Impiden ver los aspectos positivos y aportes de la posición contraria, la evolución de la propia y posibles compromisos en la práctica.
Felizmente la confrontación entre defensores y cuestionadores de los TG, a pesar de incluir también posiciones fundamentalistas, no llega a los niveles de encono a los que llegan otros conflictos.
En setiembre escribí un artículo publicado en este Foro de la revista virtual del Grupo Agronegocios y lamento haberme demorado en darme cuenta de que el doctor Alexander Grobman había hecho en ella un largo comentario, lo que aprecio, ya que, al fomentar la discusión, facilita la clarificación de las ideas.
Aunque a veces resulte difícil, hay que tomar y valorar las ideas independientemente de quién las formula. Personas que suelen estar equivocadas pueden tener algunas ideas lúcidas y correctas. E incluso las personas más serias y hasta algunas mundialmente famosas en investigación en cualquier tema, a veces cometen errores garrafales, incluso en su propio campo, o expresan opiniones que posteriormente resultan desmentidas por la práctica, lo que no quita mérito a sus aportes. Ejemplos abundan. Y adversarios en un campo pueden ser aliados en otros; adversarios hoy, pueden ser aliados mañana, por cambios en las circunstancias y en las actitudes, sin afectar principios y valores.
Aprecio la actitud y los métodos científicos y la investigación y divulgación científica en todos los campos y las tomo en serio aunque cuestionen o contradigan mis conocimientos, experiencias o creencias previas, que siempre estoy dispuesto a revisar y a cambiar, si corresponde. Por otro lado considero que felizmente han pasado los tiempos en que, como tendencia general, la ciencia, o algunas ciencias en particular, eran como una nueva religión, de verdades inconmovibles e incuestionables, y su peso se ha relativizado, para bien, a la vez que se siguen desarrollando enormemente todas las ciencias y aportando nuevos conocimientos y soluciones técnicas a la vida humana.
A nuestra escala, y volviendo a abordar el tema de los TG, quiero dejar constancia de que aprecio al doctor Alexander Grobman como científico y como persona comprometida con el Perú y su desarrollo, y, lo que considero errores y ligerezas en su posición sobre los TG, no le resta mérito a su aporte en diversos campos.
Tomo alguna información sobre su persona de sus datos en Internet y de una entrevista reciente suya a Materia, revista informática, en Bogotá, en ocasión de Biolatam, encuentro de empresas tecnológicas organizado por la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), a la que asistió en su calidad de presidente de Perú Biotec, Asociación Peruana para el Desarrollo de la Biotecnología.
Su currículo es impresionante. Grobman obtuvo el grado de PhD en biología con especialidad en genética en 1962, en Harvard, con la tesis Races of maize in Peru, their origin, evolution and classification (Variedades de maíz en el Perú, su origen, evolución y clasificación), publicada como libro por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Este trabajo fue precedido –y luego continuado- por una intensa labor de colección de toda la biodiversidad de maíz en el Perú, e incluye su estudio morfológico, genético, citogenético, adaptativo y de potencial agronómico. Además emprendió un vasto estudio etnobotánico de colecciones arqueológicas de maíz e impulsó, como fundador y primer director del Programa cooperativo de investigaciones en maíz, un Banco de genes de maíz en su forma original, en la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), mi alma máter como economista, banco que actualmente pasa de tres mil ejemplares.
Tuvo una muy destacada y reconocida carrera como investigador y profesor en la UNALM y, en su larga vida, muchas otras responsabilidades y actividades importantes. Destaco las quizá principales: ha sido miembro del plan nacional de la energía nuclear para la aplicación de marcadores radiactivos para trazar la absorción de fertilizantes; director de la División de experimentación del Servicio de Investigación y Promoción Agraria (SIPA); responsable del planeamiento del primer centro de cómputo con una macro computadora 1620 IBM en el SIPA y UNALM en 1967 (para la cual aprendí a perforar tarjetas de cómputo siendo estudiante); presidente de Gentec Data, primer distribuidor de Microsoft y de Redes Novell y de sistemas TeleVideo de cómputo en el Perú; Consultor y encargado del programa de semillas de cebada maltera de Maltería Lima S.A.; gerente de la Asociación tabacalera de investigación científica y tecnológica del Perú, a cargo del exitoso desarrollo de tecnologías de producción de tabaco en Costa y Selva; director de Investigación y desarrollo para América Latina de la gran empresa multinacional de semillas Northrup, King & Co., con énfasis en el sorgo; director general asociado del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), en Palmira, Colombia, a cargo del desarrollo de su Unidad de semillas; fundador del nuevo INIA; socio de empresas consultoras agroempresariales; vicepresidente de Concytec; líder de misiones del Banco Mundial como asesor de países; es o ha sido presidente del directorio de Semillas Penta del Perú S.A. (desarrollo de híbridos de maíz y sorgo), Productora Agrícola del Campo SAC, Integradores de Sistemas S.A., y coordinador de programas agrícolas del Instituto Peruano de Economía Social de Mercado (sin fines de lucro); sigue cooperando en estudios arqueológicos y etnobotánicos; es coordinador del área de agricultura en la alianza política Unidad Nacional; tiene muchas publicaciones científicas.
Como se ve, el doctor Grobman es un científico y técnico muy destacado y respetable. Necesitamos muchos de su nivel en todos los campos. Y hay opiniones suyas que comparto. En mis siguientes artículos menciono algunas, seguidas de mis discrepancias.

Publicado por Grupo Agronegocios.

viernes, 3 de enero de 2014

NELSON MANDELA (2) / Alfredo Stecher

Completo mi homenaje a Nelson Mandela tratando de entender cómo llegó a serlo. Pienso que en él se manifiestan dos influencias tempranas decisivas: su infancia tribal y el sistema judicial inglés.
Mandela, nacido en 1918, cuyo nombre xhosa, Rolihlahla, “el que jala la rama del arbusto”, también significa “alborotador”, creció en el seno de familias destacadas de un clan de la etnia xhosa, en Transkéi, entonces protectorado inglés, posteriormente uno de los veinte bantustanes o reservas bajo el apartheid. Su territorio ocupaba 7% -luego 13%- del territorio sudafricano, habiendo los campesinos negros perdido más de tres millones de hectáreas de sus tierras. Los xhosa, de la familia étnica bantú, al igual que los zulúes, constituyen alrededor de un 18% de la población de Sudáfrica. Son, con ocho millones, la etnia más numerosa después de la zulú.
Su padre, nieto del rey de su sub etnia xhosa, thembu, fue destituido de su cargo como responsable de su pueblo por un conflicto con el magistrado colonial local y la familia vivió desterrada en una aldea, en condiciones de pobreza rural. A la temprana muerte de su padre, Mandela fue adoptado cariñosamente de manera informal como tercer hijo por el regente de los thembu, lo que moldeó su enorme autoestima y confianza en sí mismo así como su calidez personal. Pudo gozar de la buena educación propia de la realeza tribal en un colegio metodista (al que le debe su nombre inglés). Posteriormente, bajo el apartheid, por temor al Vaticano, la única excepción a la segregación fueron las iglesias católicas, a la que pertenecía una pequeña minoría. Quizá el “no matarás” transmitido por los metodistas tuvo en él un peso importante, como el que me hizo declararme pacifista en mi adolescencia, pensar en declararme objetor de conciencia ante un llamado al servicio militar, y considerar más tarde la violencia revolucionaria como un mal necesario en determinadas circunstancias, pero no deseable.
Mandela recordaba haber observado que la actuación de su padre adoptivo en las asambleas tribales se asemejaba a la de un pastor de ovejas que guía a su rebaño desde atrás. También, como relata Ariel Dorfman en una entrevista publicada recientemente, un episodio puntual de su padre golpeando a su madre le hizo entender que la injusticia comienza en casa.
Después de haber terminado brillantemente un college, pudo estudiar derecho en la única universidad que aceptaba a negros, solo hasta 1959, bajo el dominio inglés, menos segregacionista. Pero fue expulsado por no aceptar ser parte del consejo estudiantil al que había sido elegido a pesar de haberse opuesto a las elecciones. Cuando, según las costumbres tribales, le trataron de imponer un matrimonio de conveniencia, Mandela y el príncipe heredero fugaron a la ciudad, Johannesburgo. Allí comenzó trabajando como obrero en una mina y luego, al ser despedido por conocerse su fuga, como amanuense en un estudio jurídico. Formó con un abogado negro el primer estudio de abogados negros, dirigido a la defensa de clientes negros sin o con pocos recursos. En ese trabajo llegó a apreciar la relativa imparcialidad del sistema judicial inglés, atenido a la aplicación estricta de las leyes vigentes y no a los deseos y presiones del gobierno de turno.
Tuvo cierta influencia en él Mahatma Gandhi, también por el liderazgo de un hijo de éste en el Congreso Indio Sudafricano, partido aliado del CNA, quien propugnaba una estrategia pacifista por principio. Gandhi había vivido en Sudáfrica y asumido posiciones racistas respecto de los negros, que posteriormente corrigió. Mandela compartió la estrategia pacifista, pero por razones de eficacia, dada la correlación de fuerzas existente. Más adelante, cuando el Gobierno reprimió sangrientamente toda expresión de protesta y toda manifestación no violenta, Mandela optó por agregar acciones violentas, de sabotaje, principalmente simbólicas, pero siempre preocupado por minimizar la pérdida de vidas.
También influyó en él el africanismo que recorría las élites africanas, un nacionalismo panafricano que en otros países ayudó a acabar con la dominación europea, pero que, en Sudáfrica, dividió al movimiento, formando un partido más radical. En general el panafricanismo tuvo resultados desastrosos por su radicalismo y por la inmadurez política de las naciones liberadas, creación artificial del colonialismo.
Una fuerte pero temporal influencia adicional, de romanticismo revolucionario, fue la del Che Guevara, de la revolución cubana y de las guerras de liberación en Namibia, Angola y Mozambique, cuyo ejemplo sin embargo no copió, aunque lo tentó durante un tiempo antes de su encarcelamiento, en que también estudió a von Clausewitz, Mao Tsetung y la guerra de los ingleses contra los boers. Y propició una alianza temporal con el Partido Comunista, también en busca del apoyo de la Unión Soviética. La justificó comparándola con la de Churchill contra Hitler.
Mandela se adhiere en 1944 a la juventud del Congreso Nacional Africano (CNA) y posteriormente al partido, a cuya vicepresidencia llega en 1952. Sufrió su primera prisión en 1956, por proclamar un cambio radical del sistema de gobierno y por protestas pacíficas contra el apartheid, pero, junto con todos los demás detenidos, fue liberado y posteriormente absuelto en 1961, lo que evidenció la relativa independencia del Poder Judicial heredado del dominio inglés, más la presión internacional. Pero, detenido otra vez en 1961, por su responsabilidad en la formación del brazo armado del CNA y por haber viajado ilegalmente a Argelia para recibir entrenamiento militar, en aplicación de leyes aún más represivas, fue condenado en 1964 a prisión perpetua.
La experiencia carcelaria lo llevó progresivamente al realismo político y al pragmatismo con principios que marcaron su exitosa política de superación del apartheid.
En la cárcel, además de realizar trabajos forzados en una cantera, con daño a su salud, culminó sus estudios de derecho en un programa a distancia de la Universidad de Londres, organizó una universidad política y de cultura general para los demás reos, estudió la lengua, la cultura y los comportamientos de los afrikáner, cultivó un huerto y compartió frutas y vegetales también con sus carceleros blancos, prefigurando las relaciones de solidaridad entre los negros y las interraciales por las que luchaba.
Le costó largos años de pedagogía revolucionaria, con su ejemplo y su argumentación, persuadir a los dirigentes del CNA de que la única posibilidad de lograr la abolición del apartheid sin terribles derramamientos de sangre y empobrecimiento general del país era su estrategia basada en el criterio de facilitar a los blancos una retirada honrosa y ordenada, con garantía de no venganza ni represalias, solo juicios a quienes cometieron delitos graves incluso según la Constitución segregacionista. También le costó años de persuasión en simultáneo convencer a los dirigentes blancos, en particular al presidente de Klerk, de la sinceridad de su propuesta y de la viabilidad de su implementación. Es una señal de madurez del pueblo sudafricano que una inmensa mayoría llegara a aceptarlo.
Mandela impulsó una constitución para todos, con libertades democráticas amplias, derecho de todos al voto, y libertad general de expresión y organización, como herramienta para el inicio del proceso de construcción de una nación conjunta entre blancos y las diversas etnias negras, muchas veces también enfrentadas entre sí. Sudáfrica tiene actualmente 11 lenguas oficiales, incluidos el afrikáans y el inglés.
En su estrategia Mandela usó mucho el peso de los símbolos. El nuevo himno nacional resultó compuesto por el de los afrikáner seguido del revolucionario de los negros. La nueva bandera expresa elementos compartibles por todos. Como se muestra en la película “Invictus”, un momento decisivo fue, en 1994, la asistencia de Mandela a la final del campeonato de rugby, deporte de los blancos, con un equipo blanco al que alentó y que logró ser campeón, ganándose la confianza de la mayoría de los blancos asistentes y dando un ejemplo a las mayorías no blancas. Posteriormente también usó como factor de unidad el campeonato mundial de fútbol.
Poco a poco logró ganar también la confianza del resto del mundo político internacional y de los grandes capitales para que continuaran invirtiendo en el país. Aun así el gobierno norteamericano, como autocrítica tardía y regalo de cumpleaños, vergonzosamente recién en 2008 lo sacó de su lista de terroristas, en la que fue colocado en los ochenta, bajo Reagan.
Retirado ya de la política activa Mandela regresó a vivir en su aldea, en una casa grande especialmente construida para él. También el actual presidente ha mandado construirse una casa en su pueblo natal, pero una mansión a un costo 20 veces mayor, símbolo de la corrupción que ha ido corroyendo al CNA y al gobierno.
En la ceremonia masiva por su funeral, la masa, principalmente negra, ovacionó a Obama, por un discurso muy inspirado, e incluso al ex presidente blanco, y luego vicepresidente, de Klerk, pero pifió a Zuma. Sin embargo los negros siguen apoyando mayoritariamente al CNA. Ojalá Sudáfrica siga por el camino emprendido y logre enmendar sus errores.


PD: En el primer artículo, por un lamentable, pero felizmente obvio, error puse que Obama, en vez de Mandela, recibió con de Klerk el Nobel de la Paz. Obama lo recibió mucho después.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Alfredo Stecher / NELSON MANDELA (1)

La muerte de una gran persona, como Nelson Mandela -Madiba (abuelo)-, y el rendirle homenaje, son una buena ocasión para recordar y consolidar aprendizajes positivos, compartiéndolos con quienes probablemente han tenido menos tiempo y acceso para leer la gran profusión de artículos en la prensa nacional e internacional.
Hace unos tres lustros me impresionó mucho, con impacto duradero, la autobiografía de Mandela, El largo camino a la libertad, uno de los libros más notables que he leído. Igualmente todo lo sabido de su actuación política posterior, en especial el proceso de eliminación del apartheid –segregación racial, literalmente separación-, con reconciliación, y luego su rechazo a ser reelegido como presidente de Sudáfrica. Es una poderosa contribución a un mundo mejor, como lo expresan el respaldo de su pueblo y el reconocimiento internacional -también la asistencia de casi cien jefes de Estado y gobierno, además de ex presidentes y políticos de todos los colores políticos, a su funeral, con fiesta popular del pueblo sudafricano de todas las razas.
Estuvo 27 años en prisión, por condena, en 1990, de cárcel a perpetuidad (no a pena de muerte, gracias a presión internacional, incluidas las Naciones Unidas); durante 19 años en condiciones muy duras, en la islita Robben, cerca de Ciudad del Cabo. En reclusión, revisó sus inicios como revolucionario principista, fogoso, valiente y hábil, a la vez que dandy, de ropa elegante, durante veinte años, como militante del Congreso Nacional africano, (CNA), partido principalmente de negros, pero abierto a personas de todas las razas. Allí había llegado a ser jefe de la juventud y luego de su brazo armado, y evolucionó hacia ser el político humilde, audaz y consecuente con visión de estadista, siempre revolucionario por la profundidad del cambio buscado, pero realista, cuidadoso y constructivo en los métodos usados. A la larga se convirtió en líder indiscutido de una gran mayoría de la población negra, mulata e india (originaria de la India), discriminada y oprimida por el régimen. Mandela ha dicho que el sostén de todos sus sueños fue la sabiduría colectiva de toda la humanidad. Ha estado siempre dispuesto a escuchar opiniones discrepantes de sus amigos y partidarios y de sus adversarios políticos y a desarrollar de manera paciente y creativa un diálogo constructivo.
Para ello estudió en la cárcel el afrikáans, derivado del holandés, el idioma de los opresores racistas, estimuló a otros a hacerlo, estableció relaciones amistosas con sus carceleros, provocando un efecto inverso al síndrome de Estocolmo, y logró negociar, desde la cárcel, una transición pacífica a la eliminación del apartheid. Felizmente encontró en el presidente Frederick de Klerk una contraparte que terminó confiando en la salida propuesta, después de más de cuatro años y más de sesenta reuniones de negociación en la cárcel, ya con condiciones de vida mejoradas. De Klerk comprendió poco a poco, y logró convencer de ello a la mayoría en su partido racista, que Sudáfrica y su capa dominante blanca, de poco más que un 10% de la población, agobiados por el boicot económico, cultural e incluso deportivo mundial y por la creciente movilización interna en su contra, estaban condenados a sufrir una prolongada guerra civil, como Angola y Namibia, y a ser a la larga derrotados, si no aceptaban el ramo de olivo alcanzado por Mandela. Entre ambos evitaron a su pueblo cruentos enfrentamientos, con indecibles sufrimientos y la pérdida de muchas vidas y riquezas, que nunca se sabe en qué tipo de régimen desembocan –generalmente en una nueva forma de opresión extrema. Con justeza Obama y De Klerk recibieron juntos el premio Nobel de la Paz.
Mandela se mantuvo firme en sus exigencias de desegregación real y total y de una democracia plena, e incluso después de la abolición oficial del apartheid en 1990 no aceptó llamar a un alto de las acciones armadas, por cierto restringidas, hasta que eso no estuvo plenamente garantizado. El Congreso Nacional Africano había desarrollado desde sus inicios en 1913 hasta 1949 una lucha pacífica dentro de los marcos constitucionales bajo el dominio inglés. Incluso entonces, cuando la victoria electoral de los afrikáner llevó a un gobierno que fue eliminando progresivamente toda participación legal y prohibió toda forma de protesta, el CNA seguía realizando mítines pacíficos, aunque ilegales, que costaron penas de cárcel a 8500 personas, sin un solo caso de violencia.
En 1960 el Gobierno ilegalizó a la CNA, que se negó a disolverse y pasó a la clandestinidad. Fue el cierre de toda vía de protesta pacífica lo que obligó al CNA en 1961 a recurrir a la violencia, a pesar de su vocación pacifista (inspirada en Gandhi). Se limitaron a acciones de sabotaje con el menor costo en vidas, para socavar las bases económicas y los símbolos de poder del régimen, y desecharon la guerrilla y el terrorismo, buscando que su lucha generara el menor resentimiento y odio posible para las relaciones interraciales en el futuro.
El extremismo racista llevó a recluir a la población negra en veinte bantustanes, territorios oficialmente independientes, aunque solo reconocidos por el Estado sudafricano. Además le quitó la nacionalidad sudafricana, de modo que, para trabajar en territorio blanco, requerían de un pasaporte y un visado. Y quienes vivían desde antes allí o migraban a territorio blanco para proveerlo de mano de obra baratísima eran separados en guetos urbanos, para salir de los cuales necesitaban el pasaporte. Esto fue aplicado también, con menor intensidad, a la población mestiza e india.
Mandela siempre subrayó que la lucha no era contra los blancos, sino por la libertad de blancos y negros de los grilletes físicos y morales de la segregación. , Como decía Mandela, así como el esclavista, el racista también es víctima de las relaciones de dominación y abuso que establece, del odio y de la estrechez mental. Su política en el proceso previo y desde el Gobierno permitió aislar y derrotar a blancos recalcitrantes que iniciaron acciones terroristas, principalmente de los aparatos de seguridad, y neutralizar a los extremistas derechistas del partido Inkatha de la etnia zulú. Y Sudáfrica vive desde entonces un incuestionado período de paz desde la abolición del apartheid.
Como presidente elegido en 1994, y con de Klerk como vicepresidente, Mandela se centró en la mejora de las relaciones internas y en generar una imagen de seriedad y confiabilidad, para lograr el reconocimiento internacional y atraer inversión extranjera, delegando la gestión interna a sus ministros, incluyendo, según la proporción de votos obtenidos (el CNA 62%), a miembros de otros partidos. Esto fue exitoso, pero no evitó la emigración de un millón de los blancos más racistas.
Su gobierno instauró una Comisión de la Verdad y Reconciliación, siguiendo el ejemplo chileno, pero centrada en los casos más graves de violación de los derechos humanos, con sesiones públicas y la posibilidad de exención judicial de penas a quienes mostraran un auténtico arrepentimiento. Se trataba de clarificar la memoria con la verdad a la vez que practicar el perdón.
Lamentablemente, si bien ante la escasez de cuadros negros y la conveniencia de eficiencia y de una imagen de estabilidad, se mantuvo gran parte de la burocracia pública, depurada de racistas extremos, la falta de experiencia política y administrativa de los cuadros dirigentes limitó la eficacia del Estado. Y Mandela no pudo evitar que la corrupción corroyese a parte de su familia, incluida su ex esposa Winnie, y a una parte de los dirigentes del CNA y funcionarios estatales, lo que se ha expresado, por ejemplo, en el descrédito del actual presidente Zuma (el cuarto desde la instauración de la democracia multirracial).
Es notable el cambio de país paria internacional a miembro del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), o BIITS (Brasil, India, Indonesia, Turquía y Sudáfrica), conjuntos bastante artificiales pero indicativos del radical cambio de peso y apreciación de Sudáfrica en la economía mundial. Comparte con los demás el crecimiento económico y la mejora de la situación económica de todos sus pobladores, pero también el aumento fuerte de la desigualdad. Y ha aumentado mucho la delincuencia y han empeorado algunos servicios del Estado. Pero el CNA sigue teniendo un respaldo ampliamente mayoritario.
Ha muerto, pero sigue vivo en nuestra memoria, un gigante del siglo XX, faro para nuestro siglo XXI.




martes, 10 de diciembre de 2013

HUEVOS DE ESTURIÓN / Un operador que cobra fuerza/ Fernando Rospigliosi

El lunes 9 el presidente anunció la captura del “sucesor de Artemio”, el senderista Dimas Fabián Huamán, “Héctor”, supuestamente capturado en una operación conjunta de la Policía y las Fuerzas Armadas.
        La información es falsa y corresponde a una maniobra de propaganda montada desde palacio de gobierno por un operador que va tomando fuerza, Alberto Otárola.
        “Héctor” es un antiguo senderista que está requisitoriado por varios delitos. Pero hace tiempo se había “descolgado”, es decir, se había apartado de Sendero y estaba dedicado a sus propios negocios. No era tampoco un cabecilla y menos estaba tratando de reconstruir la organización terrorista, que ya no existe como tal en el Alto Huallaga, como ha señalado Rubén Vargas. (“Subversión derrotada”, El Comercio, 4.12.13).
        La segunda mentira es que fue una operación conjunta militar-policial. La captura la hizo la Dirección Contra el Terrorismo de la Policía (Dircote), que tenía ubicado a “Héctor” desde hace tiempo y lo capturó cuando lo consideró conveniente. Ahí intervino Otárola, que recibe información directamente de la Policía y preparó el “Comunicado de prensa 001-2013 MINDEF-MININTER” aludiendo a una supuesta “Brigada Especial de Inteligencia” integrada por militares y policías. (¡En diciembre publican el comunicado Nº 1!)
        Esos son inventos del gobierno que pretende hacer creer que han fusionado a militares y policías en diversos organismos. En realidad, casi todo el trabajo de inteligencia antiterrorista lo hace la Policía y le cuelgan un rótulo donde incluyen a los militares.
        El punto es que con la salida de Adrián Villafuerte de palacio, y frustrado su intento de regresar por la puerta falsa a la DINI, el hermano del presidente del Congreso, Alberto Otárola, está cobrando más protagonismo como operador de la pareja presidencial.
        Otárola ingresó al gobierno desde el principio, cuando lo impusieron como vice ministro del Interior a Oscar Valdés. En ese cargo jugó un papel en la caída del gabinete de Salomón Lerner. La pareja presidencial lo envió a Cajamarca, a la negociación con Gregorio Santos y los antimineros. En la larguísima reunión del domingo 4 de diciembre de 2011, Otárola informaba minuto a minuto a la pareja presidencial de las conversaciones, y luego Ollanta y Nadine llamaban a Lerner –en medio de la reunión- para darle instrucciones de acuerdo a la particular versión que recibían de Otárola.
        Luego recompensaron a Otárola con el cargo de Ministro de Defensa. Después de la fracasada “Operación Libertad” en el VRAE, en abril del 2012, tuvieron que sacarlo. A partir de allí Otárola trabajó en palacio como consejero presidencial, moviéndose en la sombra, sobre todo en el campo judicial.
        Su nombre volvió a mencionarse recientemente cuando se descubrió que había sido socio del abogado de Oscar López Meneses.

Ahora que salió Villafuerte, la pareja presidencial lo utiliza nuevamente en Interior y Defensa, dos sectores donde ha estado antes.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

¿QUE HAY DETRÁS DE LA ACUSACION CONTRA LA POLICÍA? / Gustavo Carrión Zavala

Los acontecimientos que invaden la escena nacional y que están vinculados al caso de la protección ilegal a Oscar López Meneses, ha servido para avanzar en el propósito de someter a la policía al imperio de las fuerzas armadas. Sostengo lo expresado por las siguientes raras concurrencias:
-          Expresiones del presidente de la república, respondiendo a una entrevista de la periodista patricia del río, a través de las cuáles simplificaba el hecho de la protección ilegal a López Meneses como consecuencia de un hecho vinculado a la corrupción policial. No es que pretendamos ignorar el grave proceso de descomposición que afecta a la policía nacional, descomposición que obviamente ha sido alentada y promovida por las diferentes administraciones y que persiguen cooptar permanentemente a la institución policial y usarla con fines político partidarios, relativizando la función principal que le toca cumplir. No solo han alentado la descomposición interviniendo en todos los procesos internos de la organización (ascensos, incorporaciones, cambios de colocación, becas, agregadurías, etc.), no han adelantado acción alguna para corregir y detener este proceso de descomposición y no se aprecia voluntad política de hacerlo, pues el propio presidente de la republica, jefe supremo de la policía nacional, no ha tenido reparos en acusar a la institución de corrupción, afirmación que volvería a él mismo en su condición de su ya enunciada posición de jefe supremo de la institución.
-          Aprovechando la deplorable lucha mediática librada entre el presidente del comando conjunto de las fuerzas armadas y un ex director general de la policía nacional, surgen voces interesadas (una de ellas de un ex presidente del comando conjunto de las fuerzas armadas), que plantean como solución para corregir a la policía su anexión al ministerio de defensa, argumentando que la institución policial esta altamente politizada. Me pregunto, a que sector deberían anexarse las fuerzas armadas, que son las que han irrrumpido recurrentemente en la escena política nacional y han interrumpido procesos democráticos?. La policía jamás participó de golpe de estado alguno y por el contrario, si de historia se trata, fue el entonces mayor rizo patrón lembcke, el que protagonizó la defensa del orden constitucional al abatir a un general levantisco del ejército, que pretendió cortar el período presidencial de oscar r benavides. Quiénes estarían en todo caso comprometidos con actos políticos, los militares o los policías?.
Las declaraciones a las que nos referimos, coinciden con  las de un anunciado candidato a la presidencia de la república, que anunció la fusión de los ministerios de interior y defensa para luchar contra la inseguridad, si fuese favorecido con el voto popular.
-          Voceros de la marina de guerra, han salido a defender al presidente del comando conjunto de las fuerzas armadas, afirmando que se trata de un excelente oficial, incapaz de mentir. No ponemos en duda que se trate de un buen profesional, casi correcto, y digo casi por la deplorable pelea mediática a la cual ya nos hemos referido con un ex director general de la policía. Lo que no se puede aceptar es la afirmación de otro miembro de la marina, actual congresista, que en su intervención con ocasión de la presentación del gabinete villanueva ante la representación nacional, sostuvo que “los almirantes nunca mienten”, lo que dejaba en mal pie a todos los “no almirantes”. Estoy seguro que la historia reciente y no tan reciente nos dice de almirantes que no han sido realmente veraces (ibarcena, rozas, faura, por mencionar algunos), lo que contradice el determinismo del señor congresista y por oposición a lo por él afirmado, los marinos si podrían mentir hasta antes de lograr ser almirantes. Asumo que el congresista quiso referirse a los generales de la policía como los que si mienten, ofendiendo sin obtener respuesta a un colega de bancada que tiene la condición de teniente general en retiro de la policía nacional.
Estas afirmaciones y declaraciones han logrado que quede en el convencimiento de la ciudadanía, que existe un distanciamiento entre las fuerzas armadas y la policía nacional, que es necesario superar. No creo que exista tal distanciamiento, pues las funciones que cumplen las fuerzas armadas son totalmente distintas de las funciones ciudadanas que compete a la policía nacional, y que si actualmente las ffaa incursionan en la persecución del delito, no es que les corresponda hacerlo, es una intromisión que pretende darle ocupación a profesionales de la guerra, que no tienen un conflicto evidente pero que es necesario mantener los niveles de asignación presupuestal, y empiezan a ver a la función policial como la salida a su extendida moratoria. Tanto es cierto que no debe someterse a las unidades especializadas de la policía en la persecución del crimen al mando unificado militar, que los grandes éxitos en la lucha contra los remanentes de sendero y el narcotráfico, se han conseguido a través de una paciente pesquisa policial, como en el alto huallaga, en donde la policía actuó sin vinculación con el mando militar. No pretendemos atribuir condiciones peyorativas a las fuerzas armadas, que merecen todo nuestro respeto, pero son organizaciones constituídas para fines distintos a los de la policía nacional. Los unos son profesionales de la guerra, dedicados a asegurar la soberanía nacional  frente a aspiraciones de otros países, y los otros son profesionales de la paz, encargados de mantener la indemnidad de las personas, en su vida, bienes y ejercicio de sus libertades y derechos. Ergo, no tienen por que distanciarse si se respetan las identidades de cada cuál y se entiende que la policía es parte de la urdimbre social y cumple funciones de naturaleza civil.
-          Recientemente se ha llevado a cabo en medellín la ii reunion tripartita de presidentes de los comandos conjuntos de peru, colombia y ecuador, para tratar asuntos de la seguridad regional, lo que nos parece correcto, pero a la vez, incluyeron en la agenda asuntos vinculados a la persecución del narcotráfico, crimen organizado y minería ilegal. No resulta una inocente coincidencia que representantes de las fuerzas armadas de tres países vecinos, traten asuntos que deberían ser abordados por las policías de estos tres países. Pareciera que la ausencia de enemigos”, en un mundo en el cuál las conflagraciones bélicas son altamente improbables, esta provocando que las fuerzas armadas giren sus intereses hacia la función policial, y ello si va a ser una fuente de conflicto con las instituciones policiales, a las que será sumamente sencillo acusar de corrupción para lograr la aceptación de medidas extremas que la subordinen al mando militar.

-          Finalmente y volviendo al país, la reciente designación del saliente viceministro de orden interno del ministerio del interior, como viceministro de políticas de defensa del ministerio de defensa, nos hacen sospechar que esta designación no es para nada inocua y que estaría en la tendencia que sostenemos, de lograr la sujeción de la policía nacional al mando militar .

jueves, 28 de noviembre de 2013

10 MEDIDAS URGENTES PARA REFORMAR/REFUNDAR LA POLICÍA (FINAL) /Carlos Basombrío Iglesias

Llegó con este artículo al final de estas entregas y en el último quiero abordar un tema que bien podría haber sido materia de otra serie completa, a saber las estrategias de policiamiento.
Es que la razón de ser de los nueve puntos anteriores crear condiciones para  mejorar y cambiar la aproximación de la policía a los temas centrales de preocupación de los ciudadanos en relación al crimen común y al crimen organizado.
Nada de lo anterior tendría sentido si no se trabaja sobre esto y para trabajar sobre esto se necesita todo lo anterior.
Si alguien cree que éste es un menú del cual se puede escoger sólo algunos platos está equivocado; son más bien piezas de un rompecabezas complejo, que requiere abordarse al mismo tiempo y, probablemente, con otros elementos que yo he omitido por las limitaciones de un artículo de esta naturaleza.
Insisto, nada de lo que propongo es imposible de implementar. Es difícil si, pero podría hacerse si hay  mucha voluntad política, mucho compromiso a los más altos niveles del Estado y mucho coraje para realmente ponerlos en práctica.VER MÁS...

martes, 26 de noviembre de 2013

10 MEDIDAS URGENTES PARA REFORMAR/REFUNDAR LA POLICÍA (VII) / Carlos Basombrío Iglesias

Acercándome ya al final de esta serie abordo dos temas claves vinculados a la eficiencia de la Policía.
8.- Desmilitarizar y profesionalizar la lógica de mando y asignación de funciones en la Policía:
La Policía Nacional copia a las Fuerzas Armadas un su esquema de mando. Tiene un director general que en la práctica se percibe asimismo y es tratado como un comandante general. Incluso durante la gestión del tan cuestionado director Salazar esto se profundizó simbólicamente y copiaron a los militares dándole a los generales PNP un bastón de mando como los que tienen los generales del Ejército. VER MÁS...

martes, 19 de noviembre de 2013

10 MEDIDAS URGENTES PARA REFORMAR/REFUNDAR LA POLICÍA (VI)/ Carlos Basombrío Iglesias

La policía está aún más en entredicho que al iniciar esta serie de artículos.

Tiene una complicación adicional para poder enfrentar los temas de seguridad ciudadana que está vinculada al hecho de que haberse involucrado en una crisis política de proporciones, que creo que no es una crisis policial, sino una crisis política en que la policía es una herramienta que se subordinó a un poder paralelo que llega muy arriba en el Estado. VER MÁS...

viernes, 15 de noviembre de 2013

FILANTROPÍA INNOVADORA / Alfredo Stecher


Si bien a muchísimas personas les parece un proceso exasperantemente lento, nuestras sociedades, en términos generacionales, están cambiando a un ritmo acelerado, no solo en el aspecto tecnológico, sino también en el de su orientación valórica. Y lo hacen, a pesar de muchos aspectos negativos, principalmente en un sentido positivo, favorecido por la denostada globalización y los avances tecnológicos que algunas personas menosprecian.
Muchos procesos positivos engloban a personas de todos los estratos sociales, producto de largas luchas y de cambios en la cultura general, como es el caso del rol de la mujer, de lo ambiental, de los derechos sociales y de la reducción de la pobreza y de la violencia. Falta muchísimo para que superen los males que enfrentan y debemos acelerarlos, pero son reales y profundos.
Como ya he señalado en un artículo anterior, también hay cambios notables en el carácter y la amplitud de la filantropía de parte de personas de mayores recursos. Sigue habiendo la filantropía más bien caritativa de personas adineradas, y una filantropía de siempre, insuficientemente valorada, de capas sociales de menores recursos, expresada en solidaridad y empatía hacia su entorno. Y claro que hay también entre los pobres mucha gente más egoísta y malvada.
Con relación a los cambios sociales y su aceleración es particularmente la filantropía con nuevos enfoques que se está haciendo más significativa y más frecuente. Menciono ejemplos de ésta, que contribuyen a la mejora de nuestra vida y sociedad, en tanto los encuentro abordados en la prensa.
Hay personas, y son cada vez más, las que no solo denuncian y protestan, sino que se preguntan ¿qué puedo hacer yo para cambiar las cosas? y se y nos responden con actitudes y acciones. Con ello refuerzan la idea correcta e importante de que el servicio público no es una prerrogativa del Estado.
Uno de los mecanismos que facilita la filantropía a mayor escala es el crowdsourcing, el apoyo, con base en una convocatoria abierta, de gran número de personas voluntarias para aportar recursos.
Tomo de una entrevista de la revista Sábado, de El Mercurio, en ocasión del reciente primer Festival Internacional de Innovación Social, en Santiago de Chile, declaraciones de un emprendedor social chileno, Julián Ugarte, de 33 años.
Comenzó a estudiar arquitectura, se graduó con excelencia en diseño técnico en el instituto DUOC de la Universidad de Chile. Hizo su tesis sobre equipamiento para viviendas sociales progresivas para Techo para Chile, parte de la ONG latinoamericana TECHO, iniciada en Chile en 1997, que busca superar la situación de pobreza con injusticia en que viven miles de personas en asentamientos precarios, a través de la acción conjunta de sus pobladores y jóvenes voluntarios, e incidiendo en políticas. Allí, después de juntar fondos, comenzó en 2007 el Centro de Innovación, de soluciones tecnológicas para mejorar la vida a personas pobres.
En 2010 tuvo una beca para participar durante tres meses en Singularity, la universidad de la NASA en Silicon Valley, California, que busca inspirar a jóvenes líderes a buscar soluciones a nuevos desafíos -uno de ellos un director de Google. Sus compañeros lo eligieron como el mejor alumno, el más proactivo. Constató con satisfacción que hay otras personas igualmente interesadas en cambiar el mundo.
Participó en la creación de Socialab, una plataforma de innovación abierta, para Latinoamérica, apoyada por 250 mil personas y empresas, que realiza concursos para proyectos innovadores. De unas 20 mil propuestas escogen 100 para financiarlos y apoyarlos, y algunos tienen resultados que considera maravillosos, como el purificador de agua de bajo costo o la plataforma Cumplo, en la que personas se prestan dinero entre ellas a tasas de interés reducidas.
Sostiene que cualquiera puede aportar a mejorar el mundo, incluso con solo dejar de ser egoísta. No le interesa el bienestar material, solo ser feliz y que su familia sea feliz al contribuir a cambiar el mundo, lo que considera su obligación porque se siente capaz de hacerlo. Su compromiso y su dedicación lo han llevado incluso a dictar charlas en Harvard y ante Ban Ki-moon, en la ONU.
Una vertiente importante de la filantropía es el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de computación de parte de personas que, por lo que saben hacer, podrían ser millonarias. Se basa en crowdsourcing no solo para lograr financiamiento sino también para generar servicios, ideas o contenidos.
Un caso emblemático es Linux, paradigma del software libre y de colaboración creado por el sueco Linus Torvalds, sistema operativo que ha logrado afirmarse, con presencia significativa y tendencia creciente, en el mercado computacional, a pesar del aplastante predominio de Apple y Microsoft. Antes lo fueron los sucesivos inventos de protocolos que han permitido que Internet sea una red mundial de acceso abierto y gratuito.
De amplísimo impacto es la tecnología wiki (rápido, en hawaiano), inventada por Ward Cunningham, bajo la filosofía de la cooperación, y de Wikia, empresa fundada por Jimmy Wales y Angela Beesley, que proporciona un servicio de alojamiento gratuito de páginas web basadas en esa tecnología. Ésta es matriz de las varias enciclopedias de acceso gratuito, como Wikipedia, elaboradas con aportes de miles de voluntarios en todo el mundo y en muchos idiomas, con un estándar de calidad relativamente alto, que a todas nos ahorra mucho tiempo en la búsqueda de información –una verdadera revolución cultural.
En el mismo sistema, aunque sin permitir cambios por los usuarios, se basa el Wikileaks, entidad sin fines de lucro, que acoge filtraciones de documentos secretos que desvelen comportamientos no éticos ni ortodoxos por parte de los gobiernos, con énfasis especial en los países que considera tienen regímenes totalitarios, pero también en asuntos relacionados con religiones y empresas de todo el mundo. Junto con el aspecto positivo de aumento de transparencia y de mecanismos de denuncia tiene el de la criticable pérdida de privacidad y niveles necesarios de confidencialidad, que tienen que ser equilibrados. En el caso de su director, el muy controvertido activista de internet, australiano, Julian Assange, la filantropía se ve manchada por acusaciones de no transparencia de las cuentas de su institución sin fines de lucro y de autoritarismo, además de las de violación formalizadas en Suecia que motivan su asilo en la Embajada de Ecuador en Inglaterra.
Más recientemente tenemos a Avaaz, la plataforma para campañas de denuncias que ya agrupa a 30 millones de personas en el mundo y cuenta con importantes éxitos en la presión sobre autoridades para impedir o sancionar atropellos.
Otra vertiente es la de plataformas como Planet Hunters, de la Universidad de Yale, en Connecticut, en la que cualquier usuario registrado puede buscar planetas en la señal de la misión espacial Kepler de la NASA; y Fold.it, un juego virtual de la Universidad de Washington, en el que los participantes ayudan a científicos a describir las estructuras tridimensionales de las proteínas. No solo significan aportes directos a la ciencia sino también la propagación de actitudes y metodologías científicas.
Seguiré comentando el importante rol de la filantropía innovadora, como fuente de inspiración y orientación y como alimento de nuestra fe en que el mundo puede seguir cambiando para mejor, con nuestro compromiso y aporte.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

10 MEDIDAS URGENTES PARA REFORMAR/ REFUNDAR LA POLICÍA (V) / Carlos Basombrío Iglesias

Al continuar esta serie de entregas sobre la Policía y los cambios urgentes que se necesitan hacer en ella quiero recordar algo que dije antes, en el sentido que los temas e ideas propuestos acá, no son una invención mía, sino en mucho fueron ya propuestos -y en alguna medida iniciados- durante la experiencia de reforma del 2001 al 2004, que dirigieron Rospigliosi  y Costa. Recojo también muchas cosas aprendidas a lo largo de los años como consultor internacional en estos temas y, también, como consecuencia de observar la evolución de la situación policial en el Perú en los últimos años.
En la entrega anterior di un rápido vistazo a los cambios institucionales que requiere la lucha contra la corrupción y  sigo ahora en el tema que considero crucial para cualquier estrategia exitosa de seguridad ciudadana.

6.- Nudo gordiano a desatar en relación a la corrupción policial. VER MÁS...

lunes, 11 de noviembre de 2013

10 MEDIDAS URGENTES PARA REFORMAR/REFUNDAR LA POLICÍA (IV) /Carlos Basombrío Iglesias

Sigo con la serie de artículos dedicados las medidas más importantes que se requieren para que la Policía sea funcional a las necesidades urgentes de la seguridad ciudadana. Como en anteriores ocasiones, no entro en detalles,  pero considero que todas son medidas viables concretas y que pueden tener efectos desde el corto plazo.
5.- Reconstruir la institucionalidad de lucha anticorrupción.
La policía no está comprometida a fondo con la lucha contra la corrupción en sus filas.
Hay, por supuesto, iniciativas en ese sentido. Hay gente valiosa que si lo valora, pero como institución, la racionalidad es otra. Y sin disminución radical de la corrupción nada va a funcionar.

Entre otras propongo tres medidas urgentes para cambiar esa racionalidad. VER MÁS...

jueves, 7 de noviembre de 2013

LOS RICOS TAMBIÉN LLORAN/ Alfredo Stecher

El título de esta telenovela mexicana de fines de los años setenta alude a acontecimientos personales y a sentimientos, que, haciendo mucha abstracción del contexto, comparten una mayoría de seres humanos. Claro que unos tienen motivos muchísimo más graves y más persistentes para llorar.
A pesar de las diferencias abismales, muchos pobres con acceso a la televisión logran identificar el sufrimiento del muy rico con el suyo, no necesariamente para bien. Pero a alguna gente le cuesta más aceptar, salvo en leyendas y cuentos, de reyes y de santos, que, en diferentes grados, también hay ricos que tienen alguna empatía con los pobres. Por supuesto que a muchos ricos les cuesta aún más identificarse con los pobres.
Son más conocidos y abundan ejemplos de insensibilidad y abusos de gente con poder económico, que merecen y deben ser denunciados y combatidos, con denuncias y movilizaciones, dentro del marco legal y de legitimidad social existente, que ellos pisotean, y como parte de la lucha por un sistema político-económico más justo y equitativo.
Como parte de mi filosofía de combinar la denuncia con el apoyo a lo positivo, me propongo mencionar, para mi propia toma de conciencia y para contribuir a la de otras personas de espíritu abierto, ejemplos de personas de enorme riqueza con momentos de gran generosidad –que no redimen sus culpas- y de algunas que actúan en general guiadas por una identificación humanista con los más desfavorecidos, con una ética del bien que en nuestras sociedades tiene una de sus raíces más profundas en las enseñanzas y vivencias de Jesucristo. Y que para ello no tienen que ser, y muchas veces no son, ni cristianos, ni creyentes.
De joven me impresionó mucho la lectura de la obra de teatro de Bertolt Brecht El alma buena de Sezuán. Tal como la recuerdo, vagamente, se trata de tres dioses enviados a Sezuán, China central, para encontrar a una persona buena. Éstos identifican como única candidata a una mujer bondadosa que, para tener recursos para poder hacer el bien de noche, de día actúa despiadadamente para lograr ingresos, de modo que los dioses no logran decidir si es buena o no.
No comparto esta visión pesimista de tener que ser malo para poder ser bueno. Sí es cierto que es frecuente que incluso personas inescrupulosas –en realidad en todos los estratos sociales- tengan momentos de bondad. Como decía el padre Hubert Lanssiers, admirable pastor de almas, sucede hasta en criminales avezados como los que él visitaba en la cárcel.
Hay muchos ejemplos de empresarios exitosos en lo económico y en muchos casos con pocos escrúpulos en sus negocios, que, generalmente hacia el final de sus días, han destinado a obras de bien común una parte significativa de la riqueza acumulada, compensando en pequeña parte los daños causados por su codicia. Algunas buscan facilitar con ello su ingreso al Paraíso. Antes y también ahora muchas personas adineradas expresan su faceta bondadosa en obras de bien social, además de tener un mejor trato en sus negocios.
Antiguamente solían hacer donaciones a conventos o beneficencias. En Lima un caso emblemático es el Puericultorio Pérez Araníbar, el albergue de niños, niñas y adolescentes más grande, en extensión, de América Latina, fruto de la gestión del médico de ese nombre, a inicios del siglo XX, como director de la Beneficencia Pública de Lima, con canalización de fondos de millonarios, por ejemplo de Larco Herrera, donante también del hospital siquiátrico vecino. Claro que esto ha aliviado las penas de algunos, pero no cambió el carácter oligárquico opresivo de nuestra sociedad.
En el Perú, como en otros países, en las últimas décadas han ido en aumento los recursos destinados a filantropía por grandes empresas, especialmente mineras, a través de fundaciones orientadas a trabajo social y medioambiental, más allá de sus obligaciones legales, como parte de sus esfuerzos para mejorar su imagen, pero también de muchas otras empresas grandes y medianas, aunque de montos relativamente modestos, generalmente con una combinación de motivaciones altruistas y de negocios.
La filantropía en el mundo se fue extendiendo en particular hacia arte y cultura, como extensión del otrora mecenazgo de la nobleza, y a educación, investigación médica y promoción social y política democrática. Son particularmente conocidos los casos de los notables empresarios y multimillonarios norteamericanos y sus fundaciones sin fines de lucro – como Carnegie, Rockefeller y Ford, de inicios del siglo XX, haciendo eco ampliado a una tendencia común, especialmente en el mundo anglosajón.
Fueron imitados por miles de otros multimillonarios, por ejemplo, más recientemente, George Soros y Stephan Schmidheiny (heredero de la fortuna basada en el asbesto, terrible contaminante), lo que ha contribuido mucho, en su faceta más positiva, a mejorar las sociedades norteamericana y europeas, y con ello aportado también al resto de la humanidad –aunque a muchos les cueste reconocerlo. Cada año los premios Nobel nos recuerdan, por ejemplo, la gran fundación del sueco Alfredo Nobel, inventor de la dinamita, que donó un enorme capital para esa premiación.
Considero importante recordar que muchos empresarios, de todo tamaño económico, son básicamente honestos y correctos. Y que hay fortunas, grandes y chicas, no mal habidas o no acumuladas sin consideraciones sociales, sino producto del esfuerzo, del ingenio, del espíritu emprendedor y de una suerte no adversa, con trato de sus colaboradores y clientes por encima del promedio socialmente aceptado. Éxito al que aspiran muchos de los pequeños emprendimientos que surgen cada año, algunos con el componente de preocupación social desde un inicio.
A nivel internacional destacan en las últimas décadas las fortunas generadas en el ámbito de la cibernética, algunas en parte invertidas en fundaciones, como la de Bill&Melinda Gates, la más grande del mundo. Bill Gates y Warren Buffett han iniciado hace unos años la campaña “La promesa de dar” para conseguir que los hombres más ricos de Estados Unidos donen al menos el 50% de su fortuna, en vida o como herencia, filantrópicamente, que buscan extender a otros países. De inmediato se adhirieron 40 multimillonarios norteamericanos. Warren Buffett, el llamado oráculo de Omaha, inversionista, entre los más ricos del mundo, de vida relativamente frugal, promete dejar el 99% de su fortuna a fundaciones, a pesar de tener hijos.
Tenemos casos atípicos –aunque no el único- como el de Rosalía Mera, fallecida hace poco, de familia humilde, inicialmente costurera, cofundadora de Inditex, la multinacional textil española, junto con su marido, empleado de comercio (ahora entre los cinco más ricos del mundo, campechano). Luego, separada de su marido y por su cuenta, Mera invirtió con notable éxito en una variedad de negocios, estudió pedagogía cuando ya era millonaria (la mujer más rica de España, puesto 66 a nivel mundial), era doctora honoris causa, creó una fundación para niños discapacitados (como un hijo suyo) y un centro de iniciativas empresariales así como un estudio de grabación musical para fomentar a artistas jóvenes. Ella destacaba por su forma de vida sencilla, incluido el uso del transporte público en su ciudad natal, A Coruña, Galicia, sede de su vida empresarial, por su aire hippy, por considerarse de izquierda, por apoyar al movimiento de indignados 15-M contra la política de recortes del gobierno español y la corrupción, y por participar en manifestaciones ecologistas. Parafraseo un dicho suyo, ante la crisis que vive España, de que estamos en un barco que o nos salvamos juntitos o no, no podemos estar echando gente fuera.
Hay también personas que pudiendo ser multimillonarias por lo que saben hacer, prefieren desarrollar servicios gratuitos basados en la cooperación, movilizando a miles de voluntarios en todo el mundo, y crecientemente hay dueños de iniciativas o empresas exitosas que limitan sus ingresos con la idea del downshifting, lograr una vida más simple y austera para escapar a la lógica capitalista y consumismo obsesivos, de afirmar lo público frente al predominio de lo privado, con miras a una mayor felicidad, propia y ajena, y un sentido de vida más pleno.
Nada de esto cambia radicalmente el sistema, pero favorece su evolución más positiva y contrarresta las tendencias al deterioro que afectan principalmente a los pobres.
Me propongo seguir tocando este tema.