viernes, 29 de mayo de 2009

¿LA CRISIS YA TOCO FONDO? / Fernando Villarán


Estuve de viaje dos semanas; de regreso al Perú me entero que el ministro de Economía ha dicho que la crisis en el Perú ya había tocado fondo. También he escuchado a algunos comentaristas económicos decir que la crisis no va a ser tan grave, que no hay que preocuparse demasiado por ella, que va a pasar pronto. A muy pocos, en los países desarrollados, China o India, se les ocurriría decir algo así. Entonces ¿a qué se debe tanto optimismo? La respuesta fácil sería decir que quieren agradar al presidente García que sólo escucha las buenas noticias. Algo de esto hay, pero me inclino por una explicación algo más elaborada.

En primer lugar está la trampa ideológica. En nuestro país no ha habido, ni una pizca siquiera, de autocrítica de parte de los economistas neoliberales; o no saben que es esto, o les cuesta demasiado. Por eso se niegan a aceptar la realidad: si la crisis ya pasó, si la crisis es leve, y todo va a seguir siendo como antes, entonces ellos pueden respirar tranquilos, sus ideas y sus dogmas se conservan, no tienen que realizar ningún doloroso proceso de cambio interno.

La segunda razón se basa en un profundo error teórico. Su optimismo parte de que las bolsas de Nueva York, la de Lima, y de otros países, se vienen recuperando en los últimos meses, y piensan que la economía seguirá este mismo camino. El error está en suponer que el mercado de valores, el mercado financiero, y los mercados de bienes y servicios son todos iguales. Son diferentes y tienen comportamientos diferentes; están relacionados, y se afectan unos a otros, pero de manera compleja y sutil.

Las bolsas de valores tienen, aún en épocas normales, bastante autonomía con respecto a la economía real. En épocas de crisis, como la que estamos viviendo, los vínculos se hacen mucho más débiles y las bolsas adquieren una mayor autonomía; de manera que pueden darse golpes especulativos en las bolsas que las hacen subir, cosa que no tiene nada que ver con lo que está pasando en el mundo real.

Los neoliberales se resisten a aceptar que el rol estelar que tuvieron el sector financiero y los mercados de valores antes de la crisis ha terminado, y ya no se va a repetir en muchos años (y probablemente nunca). De hecho, este rol protagónico, sin control, fue uno de los principales causantes de la crisis.

Por lo tanto, para hablar sobre la crisis, sobre su profundidad y su duración, que son los temas en los que existe una genuina preocupación, hay que fijarse principalmente en el sector real. Hay que mirar con detenimiento lo que está pasando en los diversos sectores productivos, qué pasa con el empleo, cuántos despidos se están produciendo, dónde, en qué sectores, qué pasa con el ingreso de las personas, sobre todo los de la clase media y los trabajadores (no interesa que unos cuantos billonarios se hagan más o menos ricos), cuánto está gastando la gente, cuánto está ahorrando, qué innovaciones se están llevando al mercado, qué productos sustitutos están surgiendo, de qué países están viniendo, cuántos ingenieros y científicos están saliendo de las universidades, cuántas pequeñas empresas nuevas se están creando, en qué lugares y sectores, estará mejorando la calidad de la educación, cuánto se está gastando en investigación y desarrollo científico y tecnológico, estará mejorando el clima de competitividad en los diversos países y regiones, existe la infraestructura necesaria, cuán interconectada (en fibras ópticas) está la economía, entre otras variables. Aquí están los verdaderos motores de la economía, del progreso, y no en los precios de una acción o de un bono en alguna bolsa del mundo. (Yo espero que en cinco o diez años los medios de comunicación del mundo estén informando diariamente sobre estas variables, como ahora se informe sobre la especulación en las bolsas)

Como no hay lugar (en esta entrega al blog) para hacerle el seguimiento a todas estas variables, tomemos un solo sector para ver qué está pasando en el mundo: el sector construcción. Ya hace muchos años Keynes dijo que el sector construcción era el elemento clave para explicar el crecimiento de las economías y la generación de empleo. Dijo algo así: por donde va el sector construcción va la economía. El ejercicio de mirar qué esta pasando con este sector (que incluye al de bienes raíces) es crucial, pues como sabemos, arrastra a todas las industrias relacionadas como la del acero, el cemento, los ladrillos, el plástico, el vidrio, conductores eléctricos, por no hablar de refrigeradoras o equipos de aire acondicionado. Un último informe de RGE Monitor, la empresa consultora de Nouriel Roubini, el economista que vio venir la crisis con mucha anticipación, presenta un complicado panorama del sector construcción mundial:

La recesión en el sector construcción de Estados Unidos va por su cuarto año; la construcción de casas, que llegó a ser de 2.3 millones anuales en enero del 2006, actualmente está en los 458,000 anuales; es decir, una caída del 80’%. Por el lado de la demanda, las ventas para familias han bajado 74%, desde el pico de Julio del 2005. Los precios de las casas y los terrenos han caído de 31% desde el 2006. El informe plantea que los precios seguirán bajando, hasta mediados del 2010, y que probablemente llegarán a caer en 44% para esa fecha.

En Europa la cosa está peor, pues su ciclo tiene un rezago de 2 años respecto de Estados Unidos. La burbuja de construcción fue mayor que en USA, empezó antes, a principios de los noventas, por eso la caída es también mayor, particularmente en Inglaterra, Irlanda y España. Se estima que la caída de precios de las casas será de 15% para el 2010 y continuará hasta el 30%, por cuatro o cinco años más. En Rusia, a pesar del gasto del gobierno, la construcción se ha desplomado: la compra de casas y departamentos ha caído en 63% en el primer cuatrimestre del 2009, respecto al año anterior. En toda la región del medio oriente hay paralización en las obras de construcción (dejan los edificios a medio construir); en Dubai, los precios han caído 42% por la falta de demanda. En Sudáfrica la caída en la producción y los precios es la mayor en las últimas dos décadas. En India se han observado caídas de precios que van desde el 15 al 40%.

La única buena noticia viene de China. Su sector construcción está mostrando signos de estabilización: los descuentos en los precios de las casas, la reducción de tasas de interés en las hipotecas, la expansión del crédito a mayores sectores de la población, los incentivos fiscales para las nuevas construcciones, entre otras medidas del gobierno, han logrado esta recuperación. Pero claro, en China no hay economistas neoliberales. Uups (como dicen los colegas de otros blogs), entre los que toman las decisiones en China no hay economistas, a secas. Según Andrés Oppenheimer, los que mandan en la economía y la política chinas son 9 ingenieros. 

3 comentarios:

José Orlando dijo...

Grandes estudios económicos, cita de celebrados economistas, manejo de estadísticas, etc., son expresiones valederas en paises que vivieron una crisis y que lograron emerger de ella. Pero hablar de paises como el Perú, que durante toda su vida republicana ha vivido en una permanente crisis, queriendo asumir propuestas de paises de primer mundo, sin contar con una clase política capáz de educar a un pueblo conformista, gobernantes que prefieren un pueblo ignorante, para gobernar (enriquecer) mejor.
El Perú con sus casi 29'000.000 de habitantes, con castas políticas que se hacen llamar socialistas, democráticas, comunistas, nacionalistas, etc., seguirá viviendo en crisis, en cuanto y en tanto, los elementales accesos a la salud, educación y seguridad no se masifiquen hasta cubrir el último rincón de nuestro territorio. Un pueblo que carece de esos pilares, estará siempre condenado a la crisis permanente. En el Perú, hay un técnico en informática, que ha creado un sistema de integración de Gobierno Central, Regional, Vecinal, que crea una nueva visión nacional, con una base de datos que permite con solo oprimir una tecla saber la necesidad, compras y detecta los malos manejos administrativos. Ni Palacio de Gobierno ha querido escuchar de ese proyecto que desnuda la pobreza de información que dá el CIAP y que por su limitación, imposibilita un ataque frontal a la corrupción, desinformando la cruda realidad del pais. Esa es la verdadera piedra en el zapato que sufre el Perú. Las élites políticas siguen estructurando su enquistamiento en el poder y el pueblo seguirá en su crisis. Salvo mejor parecer.

fernando dijo...

Estimado José Orlando,

gracias por el comentario, aunque discrepo con el contenido pesimista del mismo.

Si uno revisa objetiva y desapacionadamente las cifras del PBI, las exportaciones, los ingresos fiscales y la reducción de la pobreza, en toda la historia del Perú nunca hemos tenido período tan positivo. En los últimos siete años hemos crecido a un promedio de 8% anual, casi a niveles chinos, las exportaciones han pasado de 7 mil millones a 31 mil millones, es decir, una multiplicación de 4.4, la recaudación ha pasado del 11% del PBI al 16%, y la pobreza ha bajado del 57% (en el 94) a 36%, una bajada de 21 puntos. Ningun país de América latina ha hecho esto, y muy pocos a nivel mundial. Este no es el logro de Fujimori, o de los neoliberales, mucho más han tenido que ver con esto Toledo y el propio García; pero sobre todo es un logro de los empresarios, de los funcionarios públicos, de los trabajadores, de los profesionales, de los informales, de los agricultores, de un montón de gente honesta que ha metido el hombro y ha hecho posible estos resultados.

Que faltan muchas cosas por hacer, y que tenemos cientos de problemas muy graves, es totalmente cierto; pero tenemos logros sostenidos a lo largo de varios gobiernos, por primera vez en nuestra historia republicana (caracterizada por que cada gobierno destruía lo que hacía el anterior), tenemos logros concretos, reconocidos por el mundo entero. Además, con nuestra gastronomía, estamos aspirando a ser los mejores del mundo; ¿cuando siquiera hemos soñado con algo así?

Es decir, tenemos resultados concretos como país, sobre los cuales se pueden construir nuevos y mejores resultados. Los peligros mas grandes que tenemos al frente son la corrupción y el narcotráfico, que se dan la mano, y pueden destruir todos estos avances, como lo están demostrando en México. Nuestro mayor deficit es la mala educación. O sea nuestros próximos retos están muy claramente planteados.

Por todas estas razones, sigo siendo optimista.

Saludos

FV

fernando dijo...

Antes de que me salga algún lector acusioso, corrijo una cifra de mi anterior mensaje: el crecimiento promedio del PBI para el período 2002 al 2008 es de 6.7% y no 8% anual, como puse.

FV