domingo, 21 de febrero de 2010

UN RARO CONCEPTO DE LA REMUNERACIÓN POLICIAL/ Gustavo Carrión Zavala


A propósito del discutido bono para policías y militares, que después de idas y venidas, insultos y disculpas, el gobierno anunció el día de ayer sábado 20 de febrero, la concesión por única vez de un bono ascendiente a 1000 soles para policías en actividad hasta el grado de comandante, incluyendo a viudas y discapacitados. Como han afirmado todos los entendidos el concedido bono no resuelve el tema de fondo, cuál es la estructura de la remuneración para policías y militares, y al parecer tampoco hay voluntad política de resolverlo, al haber decidido la conformación de una comisión que en el plazo de 180 días presente una propuesta .Lo que se está haciendo es usar el conocido procedimiento de no querer resolver un problema nombrando una comisión, que por otro lado deberá cumplir su propósito en pleno proceso de campaña para las elecciones regionales y municipales, que se relevará a su vez con la campaña para elecciones generales del 2011. ¿ A quién le interesará las remuneraciones policiales en el fragor de las campañas eleccionarias?. Además de este despropósito, la Comisión anunciada y que integrarán los ministros de defensa, interior y representante del acuerdo nacional, por lo menos en lo que a los ministros se refiere, irán a las discusiones enarbolando los raros conceptos emitidos por el Presidente García en relación con lo que deben ganar los policías. Ha dicho que se debe mejor pagar a los que arriesgan su vida, a los que cumplen funciones de alto riesgo, lo que implicaría un sustento casi “mercenario” de la remuneración, que pudiese resumirse en “a mayor temeridad, mejor pago”. Y decimos temeridad, porque no podemos afirmar que se trate de un cumplimiento profesional de la función, si tomamos en cuenta que actualmente los policías son formados precariamente, en escuelas también precarias, en tiempos de formación igualmente precarios y con el sólo propósito de cumplir metas cuantitativas de personal (más policías, sin importar la calidad profesional de estos). No estamos especulando, en el norte del país se ha abierto apresuradamente una nueva escuela de formación de sub-oficiales, en ambientes prestados, los ingresantes han tenido que cubrir los gastos de su equipamiento (incluyendo camas y colchones) y lo que es más grave, los padres de los ingresantes vienen cubriendo los costos de camas y colchones para los instructores policiales, implementos para la escuela y todo aquello que la institución no brinda, entonces hagámonos cargo que menos habrá para formación técnica en uso de armas, municiones, criminalística, investigación, etc, etc.. Sabiendo ello, resulta sumamente riesgoso ofrecer diferencias remunerativas en relación a la temeridad en la actuación policial, pues el mensaje sería : te preparo mal, no cubro los costos de tu formación, pero si quieres ganar más arriesga tu vida. Este concepto, que insisto es claramente de inspiración “mercenaria”, me hizo recordar un episodio cuando siendo Coronel dirigí una escuela de formación de sub-oficiales en Chiclayo, en épocas de la anterior administración aprista, y que por razones de bajo rendimiento académico separamos a trece alumnos, recibiendo el concepto del entonces ministro del interior, que como íbamos a dar de baja a trece alumnos si necesitamos “más gente que se faje por nosotros”. Quiere decir que el concepto mercenario de la temeridad, no es nuevo y que refleja la baja estimación que sienten los políticos por los policías, para quiénes sólo representan los que deben poner en riesgo su vida en nombre de la “democracia”. Es cierto que la policía tiene por finalidad mantener la indemnidad de las personas en su vida, bienes y ejercicio de libertades y derechos, pero para ello deben ser formados profesionalmente, calificados para cumplir tan delicada función y no en la forma precaria como vienen siendo formados.

Todos los actos que se han venido sucediendo en relación con el bono y con la estructura de las remuneraciones policiales, no han hecho otra cosa que inducir un estado de crispación al interior de la institución, que no conviene a nadie, si se tiene en cuenta la gravedad de la situación en el país cuándo se han producido medidas de fuerza de los policías, y las desafortunadas declaraciones del Presidente García han avivado las llamas de la protesta.

Personalmente invocaría a los policías en actividad, que las protestas no sean con paralizaciones o huelgas, que en todo caso, la incomodidad se refleje en el exceso de celo en el cumplimiento de la función (revisen todos los vehículos, pasen a todas las personas posible por la pantalla de requisitorias, extremen el celo en el ingreso a aeropuertos, terrapuertos y terminales marítimos, sean minuciosas al extremo en la aplicación del reglamento de tránsito, etc) y así no tendrán que afrontar los procesos disciplinarios y penales, pues nadie puede ser sancionado por cumplir minuciosamente su función.

4 comentarios:

carlos dijo...

Los policías y militares merecen una mejora sustancial en sus ingresos, pero no por ello se debe permitir que tipos como Ortega y Casas dizque defensores de los uniformados vengan a engañar con que su lucha es desinteresada y que solo buscan obtener algún cargo público en las elecciones próximas, son unos comechados, revisen el articulo
SO.S PNP EDWARD CASAS “RUMI ÑAWI”, HISTORIA DE UNA INMOLACIÓN CALCULADA.
Les dejo el link:
http://toromata.wordpress.com/2010/02/19/so-s-pnp-edward-casas-%E2%80%9Crumi-nawi%E2%80%9D-historia-de-una-inmolacion-calculada/

Mauricio dijo...

Chiclayo, en épocas de la anterior administración aprista, y que por razones de bajo rendimiento académico separamos a trece alumnos, recibiendo el concepto del entonces ministro del interior, que como íbamos a dar de baja a trece alumnos si necesitamos “más gente que se faje por nosotros”. ".... Y la cuestión es ¿Qué hizo?, ¿Obedeció para llegar a Gral.?.
Parafraseando a Goethe diríamos "EL cobarde sólo denuncia cuando está a salvo"...

Metro Press and Photo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Metro Press and Photo dijo...

Los madurones recordamos claramente lo que sucedió el 5 de febrero de 1975 (si no recuerda o estaba muy joven, busque es Google "huelga policial el 5 de febrero de 1975).
Si el Gobierno cree que sobornando a los suboficiales y oficiales (hasta comandantes) en actividad con mil soles, se equivocan de plano. Acaso creen que, los que ahora están en actividad no saben que algún día pasarán al retiro. (y posiblemente a los mismos abusos).
Mi especialidad en comunicaciones radiales, criptofonía, criptografía y otros, además de la actualización continua de la técnica (día a día), me ha conseguido muchos buenos y frecuentes amigos entre policías de todos los rangos. Si el Gobierno no entienden lo que los policías sienten y, sólo escuchan lo que el mediocre ministro les dice; que se preparen para otro paro policial el 05 de Abril- Dios nos libre---
Jorge Enrique (Coco) Seoane
Metro Press & Photo
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