martes, 15 de septiembre de 2009

KEIKO NECESITA A OLLANTA Y OLLANTA A KEIKO / Carlos Basombrío Iglesias


La última encuesta de intención de voto en Lima de la PUCP es muy interesante. El dato más resaltado, pero no necesariamente el más importante, es que Keiko Fujimori baja 6% en relación con la medición del mes anterior.

Creo que mucho más importantes son los escenarios de segunda vuelta sobre los que pregunta la PUCP; después de todo es en esa etapa que se decide el destino de las elecciones. Pues Keiko Fujimori pierde de lejos con Castañeda, Toledo y Lourdes y sólo le gana a Ollanta. Sólo con él, en segunda vuelta, tendría posibilidades de ser presidenta.

Ollanta en Lima pierde con todos y de lejos, pero muy probablemente en otras regiones del país le vaya mejor. En general la tiene cada vez más brava, pero podría ganar en una segunda vuelta siempre y cuando se enfrente a un candidato que tenga, también, enormes resistencias. Así, a Ollanta le conviene tener a Keiko como rival de la segunda vuelta, ya que pareciera que es a la única que le puede ganar.

El cáncer y el SIDA en segunda vuelta, como los ha descrito Vargas Llosa, constituyen el peor escenario que podría enfrentar el país. Ratificaría lo mal que estamos en política. No es que los otros candidatos sean como para perder el aliento, pero en la pobreza franciscana de nuestra política, por lo menos no expresan los sentimientos más atrasados de la población y tienen, se supone, valores democráticos algo más consolidados.

Keiko y Ollanta parecen muy diferentes, pero en realidad se necesitan y expresan sentimientos parecidos. No es casual que compitan por el mismo electorado. A la pregunta de si Ollanta no participara cuál sería su segunda opción, los votantes humalistas se van masivamente donde Keiko. Y en el supuesto opuesto, que se retirara Keiko, la mayoría de sus votos iría donde Ollanta.

OTRO SI DIGO:
Descontando a Alan García que juega cada vez más abiertamente a favor suyo, ¿quién es el principal aliado de Keiko Fujimori en estas elecciones? La respuesta es clara. Sendero Luminoso. Cada atentado alimenta el mito de que el autoritarismo de los noventa fue la razón de la derrota de los senderistas (algo totalmente falso ya que el resultado se debió a la labor de la Dircote en las ciudades y de los Comités de Autodefensa en el campo, ninguno de los dos necesitando a una dictadura cleptócrata para hacer lo suyo). Pero los fujimoristas explotan hábilmente la imagen que se ha creado al respecto y no sería nada extraño que sus simpatizantes dentro de las Fuerzas Armadas lo sepan y actúen en consecuencia.

Ollanta no ha sabido todavía explotar ese temor y más bien ha ido por el lado que Sendero no es ya una amenaza. Pero no descartemos que por allí se da cuenta que aprovechando su condición de militar puede también jugar al “duro”. Después de todo y al igual que los fujimoristas tiene también sus pergaminos (si no lean la historia del “Capitán Carlos” en Madre Mía reseñada por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos).

1 comentario:

aida dijo...

"Ollanta no ha sabido todavía explotar ese temor y más bien ha ido por el lado DE que Sendero no es ya una amenaza."--ese "de" es necesario ahí.