viernes, 12 de junio de 2009

REFLEXIONES POLÍTICAS A UNA SEMANA DE LOS TRÁGICOS ACONTECIMIENTOS DE BAGUA / Carlos Basombrío Iglesias


1.- Hay un antes y después del 5 de junio.  Sólo comparable con el escándalo de los petroaudios, la crisis con los nativos es ya a estas alturas el momento más crítico que ha enfrentado la segunda administración de García. En la medida en que el problema no ha concluido todavía es imposible saber la magnitud final del daño, pero queda clarísimo para cualquier observador que no estamos ante un hecho coyuntural que se olvidará pronto.

2.- Un gabinete desahuciado. Como era previsible los principales responsables políticos de los acontecimientos no renunciaron, pero sí lo hizo la ministra de la Mujer, Carmen Vildoso, señalando explícitamente su desacuerdo con la manera en que se manejaron los hechos. La rápida recomposición del gabinete con la entrada de Allison, brinda un alivio temporal para un gabinete ya desahuciado. Es un asunto de semanas más o semanas menos la salida de Simon. No porque vaya a ser censurado, ello no va a ocurrir ya que el APRA tiene un control suficiente del Congreso para evitarlo, sino porque la magnitud de la crisis lo va a requerir para enfrentar en mejores condiciones el difícil periodo que se ha abierto.

3.- La situación de Cabanillas se complica cada día más. Al APRA le importa muy poco el destino político de Yehude Simon, pero el de Mercedes Cabanillas es otra cosa. Luego del debilitamiento de la imagen de Del Castillo, a raíz del escándalo de los petroaudios, Mercedes Cabanillas había quedado como la dirigente política más importante del partido y además como la única con capacidad de atraer simpatías populares para una eventual candidatura. Con lo ocurrido su ruta al premierato quedó bloqueada, pero defenderla de males mayores es crucial para el APRA. Sin embargo, conforme transcurren los días, su situación es cada vez más difícil. Por un lado porque se conocen cada vez más los detalles que llevaron a esta debacle policial y, del otro, por sus propias declaraciones, increíbles para una política tan experimentada, en las que niega en la práctica su rol como ministra y le atribuye a la Policía total independencia de acción en asuntos de tamaña importancia.

4.- El humalismo sale fortalecido. Al tratar el gobierno de convencer a los peruanos de que Ollanta Humala es la mano negra que está detrás de todas las acciones de los nativos y al producirse una corriente de simpatía hacia los nativos y extendidas manifestaciones de solidaridad con ellos, Humala sale fortalecido políticamente. Peor todavía, si es que el Congreso toma la increíblemente errada decisión de sancionar a los congresistas humalistas con 120 días de suspensión, lo que parece una venganza política y un profundo gesto de intolerancia. Más que por sus méritos, los graves errores del APRA están haciendo recuperar terreno a un Humala, que hasta hace poco andaba muy debilitado y a la defensiva por las verosímiles denuncias sobre su súbito enriquecimiento.

5.- Las repercusiones internacionales son importantes. La tragedia de Bagua ha dado la vuelta al mundo. Como he señalado antes estamos ante la superposición de un conjunto de temas sensibles a nivel internacional: defensa del medio ambiente en una época del calentamiento global, reconocimiento de la diversidad cultural y los derechos de los pueblos indígenas, impacto y efectos de los tratados de libre comercio. La imagen del gobierno de García ha quedado muy maltratada. La visión predominante fuera es la de una matanza de indígenas que defendían sus territorios. Ello se explica por la fácil identificación que se genera con poblaciones nativas y por la incredulidad extendida de que pudiese haber un enfrentamiento entre policías y nativos, en el que los primeros llevasen la peor parte. Que pueda haber un operativo policial tan mal concebido que lleve a ese resultado es difícilmente creíble, por más que sea cierto. La actriz peruano norteamericana de la película de Walt Disney, Pocahontas, desfilando junto con los manifestantes de la CGTP y reclamando por los derechos de Pisango son bastante indicativos de lo que se percibe fuera.

6.- El desastre operativo fue mucho peor del que se supuso inicialmente. Se pasó de la inacción absoluta a la decisión de recuperar la carretera a cualquier costo y de inmediato. Parece ser que fue una demanda presidencial a la ministra Cabanillas –aderezada con ajos y cebollas- en el Consejo de Ministros del miércoles. Se actuó sin conocimiento del terreno, sin tomar en cuenta la opinión de los policías locales, sin importar que hubiera policías rehenes o al menos sitiados (depende de las versiones) en la Estación 6 de Petro Perú, los que debieron estar advertidos por los mandos de la operación que se planeaba y las consecuencias que ello podría tener para ellos. Nada disminuye la responsabilidad penal de quienes ejecutaron estas atroces matanzas, pero de haberse actuado de otro modo se habría podido salvar la vida de esos policías.

7.- La policía enfrenta su peor momento. Ya desde hace un buen tiempo venía desmoralizada por múltiples circunstancias en las que su autoridad había sido rebasada. Los casos más recordados el “moqueguazo y los sucesos del Bosque Pómac, pero una revisión más exhaustiva nos llevaría por decenas de circunstancias parecidas en los dos últimos años. Que ahora la ministra los haya abandonado a su suerte y responsabilizado de todo lo malo que ocurrió ha llovido sobre mojado y causado internamente una gran conmoción.

8.- La crisis no ha terminado. La jornada de protestas del jueves fue bastante importante en muchísimas ciudades del país. El viernes la crisis estalló en Andahuaylas y miles de campesinos tomaron el aeropuerto. Los nativos mantienen puntos de enfrentamiento en muchos lugares del país y no queda claro que ello vaya a desaparecer en los próximos días. El gobierno no logra, todavía, tomar la iniciativa política para una salida duradera a este problema.

jueves, 11 de junio de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / La dama del yerro / Fernando Rospigliosi


La inepta ministra del Interior Mercedes Cabanillas, batió hoy todas las marcas de la desvergüenza y la infamia. En una notable entrevista realizada por Jorge Loayza para “La República”, dice que ella no sabía nada del operativo que culminó con la muerte de 24 policías y 9 civiles. Extractos de la entrevista:

¿Cuándo decide realizar el operativo en la Curva del Diablo?

No lo decidí yo, lo decidió el comando policial.


¿La orden fue de usted o del presidente de la República?
De ninguno de los dos.


¿El alto mando policial decidió por iniciativa propia?
Sí.


¿La sorprendieron?
La Policía hace lo correcto.


Con su aprobación...
No requiere mi aprobación. Simplemente me comunica. Si usted quiere, entreviste al director general de
la Policía (el teniente general) Sánchez Farfán.

¿Qué información de inteligencia tenía la Policía Nacional?
Pregúntele usted (al teniente general Sánchez Farfán).

¿Cómo fue la operación?

Si usted quiere conocerlo, Meche Cabanillas no es la indicada.

¿Había un plan B?
Pregúnteles a los policías.


¿El ministro aprueba las decisiones?
El ministro busca recursos.


¿Le han pedido asumir su responsabilidad política?
¿De qué?


De la muerte de los policías.
¿Yo he tenido la pluma en la cabeza y he aniquilado a los policías? Cómo me pregunta eso, si ni siquiera he estado en el lugar.


(“El informe de inteligencia que me dan a mí no es muy detallado”, 11.6.09)


La incapaz Cabanillas miente descaradamente para ocultar su responsabilidad. Es imposible que el comando policial tome una decisión de esa envergadura sin la orden de la ministra.

No sólo es la responsable de la mayor matanza de policías de la historia del Perú, sino que le echa la culpa a los propios policías de sus decisiones equivocadas, de su ineptitud.

De acuerdo a la versión de IDL-SC (“El horror”, 11.6.09), Cabanillas no solo estaba al tanto, sino daba personalmente las órdenes y gritaba e insultaba a los generales, como acostumbra. Un extracto de una comunicación policial que reproduce IDL-SC:

“También es sabido que en la noche del día jueves (4 de junio) la ministra estaba en la central de operaciones de la Dirección General de la Policía (CEOPOL) dando ordenes al coronel de esa oficina sobre el desbloqueo del día siguiente y preguntaba por el manual del uso de las armas de perdigones, es decir, ella ya tenía la disposición de que este operativo se realice sí o sí, es por eso su preocupación por tener que bajar desde su oficina del cuarto piso hasta el tercer piso CEOPOL lo que nunca se ha visto, tal es así que el personal que labora allí estaba sorprendido parecía la directora general de la Policía, porque valgan verdades la culpa tiene el presidente por colocar gente incompetente en los cargos como es el caso del ministro Hernani , el general Remicio y ahora el general Sánchez Farfán.”

“Esta ministra ha aprovechado la incompetencia de estas personas para hacer lo que le da la gana con la Policía, nunca se ha visto esto: grita a los generales, les dice en su cara incompetentes y nadie le dice nada porque seguramente con el nuevo régimen disciplinario les da de baja en cinco días. Pero a la hora de las responsabilidades se lava las manos como Pilatos y en el congreso dice que ella solamente es la ministra y que las estrategias no las conoce, que eso lo hace la Policía, que ella no sabe disparar, no conoce de gas lacrimógeno, etc. Y esos generales de rodillas…”

Peor todavía, según IDL-SC (“Testimonios de sobrevivientes”, 11.6.09, y “Caretas” hoy día), los policías de la estación Nº 6 ¡estaban secuestrados desde el 9 de abril! Es decir, estuvieron secuestrados casi dos meses sin que Cabanillas hiciera nada ni intentara liberarlos.

Así, mientras los policías permanecían en rehenes, Cabanillas se exhibía con las banderas de la U, con la hija violada por el padre, declaraba contra Evo Morales, etc.

Y la operación de desalojo del viernes 5, según IDL-SC se inició mientras los nativos tenían 38 rehenes policías. Si es cierta es versión, supera los límites de todo lo imaginable. ¿Cómo realizan una operación tan peligrosa con 38 rehenes en manos de los nativos?

Además, según IDL-SC, Cabanillas canjeó rehenes. El 31 de mayo un grupo de policías llegó a relevar a los secuestrados. Es decir, Cabanillas entregó a los nativos a 38 policías.

¿Es posible tanta vileza, tanta ruindad? ¿Es tan depravada Cabanillas que entregó a 38 policías a los nativos que después los degollaron?

Si lo que dice IDL-SC es cierto, Cabanillas ha superado todo lo imaginable. A su lado, el incompetente Luis Alva Castro y el obsceno e impresentable Mauricio Mulder serían querubines, serafines, ángeles del cielo.

HUEVOS DE ESTURIÓN / Cabanillas dio la orden / Fernando Rospigliosi


El hermano del comandante Miguel Montenegro, asesinado en las inmediaciones de la estación Nº 6 de Petro Perú, confirmó que los policías se entregaron porque la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, les ordenó rendirse ante la turba excitada.

Eso ocurrió la tarde del viernes 5, cuando ya se había producido la muerte de nueve policías y varios nativos y civiles en Bagua, y cuando las radios de la zona hablaban de una masacre, enardeciendo a los indígenas.

Según el diario “La República”, el hermano del oficial asesinado declaró:

         “La ministra los mandó a la muerte.  A través del jefe de la Diroes les ordenó rendirse para  dialogar con una turba, pese a que ninguno de los 38 policías que resguardaban la estación 6 de Petroperú hablaba el dialecto de los nativos”, denunció indignado ayer José Montenegro, hermano del asesinado comandante PNP Miguel Antonio Montenegro Castillo. 

        “Hubo mala coordinación, es imperdonable que los hayan expuesto de ese modo, sabiendo que podían ser desarmados y victimados”, añadió. (“Les ordenaron rendirse”, 10.6.09).

Sabiendo el peligro que corría al entregarse, Montenegro confió su aro de matrimonio y su billetera a uno de sus subalternos, que se quedó en la estación, para que los entregue a su familia en caso de un desenlace fatal. Ese policía le contó lo que ocurrió al hermano del comandante inmolado.

De no haber recibido esa orden absurda, el destacamento de 38 policías en la estación Nº 6, armado con fusiles, hubiera podido repeler un ataque, en caso de producirse. Pero la inepta e irresponsable Cabanillas los entregó a la muerte.

Ahora Cabanillas dedica gran parte de su tiempo en el Ministerio del Interior, a intentar tergiversar y borrar las evidencias de su responsabilidad directa en la mayor masacre de policías producida en la historia del Perú.

¿Serán cómplices de Cabanillas los policías que participaron en los eventos y los encargados de las investigaciones? ¿Aceptarán ocultar la responsabilidad de la ministra? ¿Ofenderán a sus colegas fallecidos desviando las responsabilidades a los subordinados de Cabanillas?

        

miércoles, 10 de junio de 2009

¿CUÁNTOS MUERTOS HUBO EN BAGUA? / Carlos Basombrío Iglesias


Es un hecho macizo de la realidad que en la espantosa tragedia de Bagua murieron 24 policías, la mayoría asesinados a sangre fría y de la manera más bestial e injustificable. Lo que hasta ahora se discute es la versión oficial de que “sólo” murieron 9 civiles en los enfrentamientos. La razón: de la zona vienen versiones en contrario de distintas fuentes, incluyendo a los propios nativos, que señalan que fueron muchos más. Lo grave del problema que se está suscitando es que en el Perú muy pocos confían en la verdad oficial, así esta pueda ser cierta.


En la página web del El Comercio se publica un despacho con la historia de Emilio Autukay: “indígena de 45 años, busca desde hace cinco días a sus tres hijos que se perdieron durante el enfrentamiento entre policías y nativos del viernes pasado”.


Dice Autukay: “Vine de un lejano pueblo llamado Chipe, que está a dos días de camino de Bagua, y temo que mis hijos Hugo, Wilfredo y Edwin, estén muertos. Ellos están desaparecidos desde que la policía nos atacó el viernes. Hasta hoy (ayer, martes) no los ubico”, dijo el señor Autukay en conversación con The Associated Press”.


En el mismo despacho Roberto Guevara, representante de la Defensoría del Pueblo en la región Amazonas dice “Hemos buscado en la Curva del Diablo, Jorobamba, Cashual y Jahuanga pero no hemos encontrado nada” (…) “hay muchas especulaciones respecto a indígenas desaparecidos por la policía. En realidad hay muchos indígenas que están albergados en casas de personas generosas y como no han establecido comunicación con sus familiares por estar asustados, sus familiares piensan que han muerto”.


Lo real es que la duda ya está instalada.


Una persona moderada, inteligente y ecuánime que ha sido alto funcionario público dice en un grupo privado de discusión sobre la versión oficial:


“¿No te parece una visión sesgada de una de las partes en el conflicto? Al menos para mí, esta versión no cuadra con las 8 balas que recibió Santiago Manuin Valera, dirigente Aguaruna Huambisa de 52 años, pacifista, al que le dieron el premio de la reina Sofía; y otras versiones que van apareciendo via Iglesia, ONGs y periodistas extranjeros”.


Otra comunicación que me ha llegado en internet dice:


“…cientos de testigos aseguran que muchos restos humanos han sido arrojados desde helicópteros a las aguas del Utcubamba y el Marañón, y que se estaría incinerando restos humanos al más fiel estilo de La Cantuta. En Imazita, la Vicaría Apostólica de Jaén asegura que existen otros enterramientos clandestinos cerca de la base petrolera de Petro-Perú. El número de nativos muertos sigue subiendo y los estimados aseguran que podrían llegar a doscientos”.


Ante las diferentes versiones que circulan -y como la inmensa mayoría de los peruanos- no tengo elementos de juicio para saber la verdad de lo ocurrido y creo que una tragedia así amerita hacer los mayores esfuerzos para encontrarla.


Dadas las cosas como están y si se quiere saber la verdad (entendida, como una versión incuestionable para la gran mayoría y que se acepte como tal en el Perú y en el exterior), ya no basta la versión del gobierno. Debiera conformarse de inmediato una comisión independiente del más alto nivel y credibilidad para todos los sectores que la busque en la zona de la manera más rápida y profunda.


El gobierno debiera ser el principal interesado en tomar una iniciativa de ese tipo. Hay gente (poca es verdad) que podría asegurar credibilidad de las conclusiones a las que arribe para todos. De no hacer nada el gobierno es fácil de imaginar como en la radio bemba, de boca en boca, el número de nativos muertos, y las formas en que los habrían desparecido irán creciendo en los próximos días.


Si eso termina ocurriendo los fantasmas de Bagua perseguirán a Alan García, Yehude Simon y Mercedes Cabanillas hasta el fin de sus días.

ASESINATO DE POLICÍAS- EJERCICIO AUTORITARIO DEL PODER/ Gustavo Carrión Zavala


Es probable que estas líneas se escriban como producto de una profunda aflicción, resultado de la muerte de 24 policías, y digo aflicción, en mi condición de policía en situación de retiro y de haber tenido la oportunidad de dirigir la Policía Nacional del Perú.

No resulta novedoso, que en eventos cuya génesis en forma alguna se puede reputar intervención de la policía, tienen como resultado final la muerte absurda de mártires policiales. Y digo mártires, no por vocación de sacrificio, que si la tienen los que deciden integrar las filas policiales, sino mártires de la intransigencia, de la improvisación, de las decisiones apresuradas y finalmente del ejercicio autoritario del poder, que ha caracterizado, entonces y ahora, la gestión del Presidente García.

En los sucesos de Ilave, del año 2004, en donde la población enardecida y alcoholizada, ejecutó violentamente al alcalde provincial, el mismo que había sido oportunamente apartado de la ciudad, pero que sus ansias de poder lo llevaron a retornar subrepticiamente, provocando a la población que venía siendo azuzada por los profesionales del desorden. La actuación policial fue moderada, se optó por retirar por una noche a la dotación policial, el armamento, documentación, así como retirar el cadáver del alcalde y evacuar a los regidores heridos. Ello evitó que los policías que venían siendo atacados por casi nueve mil pobladores ebrios, hicieran uso de sus armas , con los resultados que pudiesen generarse. No hubo más fallecidos, al día siguiente con dotación policial suficiente se recuperó el órden. Como corolario, la entonces bancada de oposición aprista, censuró al Ministro Rospigliosi, responsabilizándolo de la muerte del alcalde. Hoy día esos argumentos no sirven, lo sucedido en Bagua no es responsabilidad de nadie, se percibe un enorme esfuerzo por demostrar que la decisión de intervención es de responsabilidad absoluta de los mandos policiales, que la ministra es sumamente respetuosa de la decisión profesional. El esfuerzo por convencernos de ello es tan grande que nos tiene necesariamente que hacer pensar lo contrario. Ya existen versiones que la Ministra, habría sido presionada para lograr recuperar el orden y para ello se concilió con la presidencia congresal para evitar la discusión del los decretos legislativos que generaron el desorden. Para cualquier observador, sea o no policía, tenía que presumir que al saber los nativos, que el Congreso no discutiría los decretos cuestionados, iban a exacerbar mucho más los ánimos, obviamente estimulados por los discursos provocadores de una irresponsable oposición.

No era tampoco materia de exquisita ciencia, el colegir que si en el despeje de la carretera tomada por los nativos, se producía alguna muerte de ellos, las represalias en otros lugares no se harían esperar, como sucedió en la Estación 6 del Oleoducto, ergo, debió reforzarse estas bases, con el apoyo oportuno de las Fuerzas Armadas, y no después de las bárbaras ejecuciones. Si hacemos memoria, la falta de apoyo de las Fuerzas Armadas a las unidades policiales, resulta proverbial. En Uchiza los terroristas masacraban a policías y la unidad militar que pudiese apoyarlos esperaba una autorización que nunca llegó y que frente a la emergencia resultaría supernumeraria. En Etén, el terrorismo atacó la comisaría y a escasos metros funcionaba una dependencia naval, que no hizo nada por auxiliar a los policías. En un hecho mucho más doméstico, en la lucha contra el tráfico de drogas, se solicitó al ejército que en la entonces base de Pichari, cediera temporalmente ambientes desocupados para los pilotos de la Aviación Policial empeñados en la erradicación, no tuvieron mejor disposición que la de ceder galpones destruidos y sin techos con total desprecio por la dignidad de policías; obviamente que no se aceptó y tuvimos por mucho tiempo que operar en el VRAE desde la Base Policial de Mazamari, hasta que se concluyó la base de Palmapampa. Queden notificados los policías, que no esperen mucho del apoyo solidario de las fuerzas armadas.

EL esfuerzo no disimulado de la Ministra, por hacer declarar a los mandos policiales responsables de la intervención en Bagua, que fueron ellos los que decidieron el famoso día D y hora H, nos parece mucho más la patética intención de decir “yo no soy responsable”. Igualmente ha hecho escribir al Director de Inteligencia del Ministerio del Interior, que no fue esta instancia la que alertó, semanas atrás de la posesión de armas por parte de los nativos y la sugerencia de no retardar la intervención. Obviamente, esta carta dedicada, protege a la ministra frente al reporte de un periodista de investigación, pero que sugiere una total incompetencia de la inteligencia ministerial, al no detectar lo que al final se dio en los hechos.

Como corolario de los hechos, sólo nos queda comprobar una vez más, que los muertos le tocó ponerlos a la Policía Nacional, en una decisión de intervención totalmente inoportuna.

martes, 9 de junio de 2009

LLANTA DE PRENSA / Augusto Álvarez Rodrich, Mirko Lauer, Fernando Rospigliosi



I.- ¿QUIÉN PRODUJO BAGUA?







II.- ¿QUIÉN PRODUJO BAGUA?






III.- PANTEL AL DÍA SIGUIENTE

HUEVOS DE ESTURIÓN / La responsabilidad de Pizango / Fernando Rospigliosi

El ahora asilado líder de AIDESEP Alberto Pizango, tiene una grave responsabilidad en los sucesos que enlutan al país.

La mañana del viernes 5, cuando se empezaban a conocer las primeras consecuencias de los enfrentamientos, irresponsablemente dijo a todos los medios de comunicación que había más de veinte nativos muertos por la Policía.

Una mentira grosera, que no tenía ningún fundamento más allá de los típicos rumores que circulan en esas circunstancias. Siempre que ocurren choques entre manifestantes y policías, sobre todo en zonas apartadas, circulan versiones de gente supuestamente asesinada por las fuerzas del orden.

Ese tipo de anuncios imprudentes contribuyen a generar más violencia y, en ocasiones, tragedias como la que ocurrió.

En efecto, horas después, con los ánimos exacerbados por las mentiras que escuchaban en la radio sobre decenas de nativos supuestamente masacrados por la Policía, los que secuestraron a los efectivos en la estación Nº 6 de Petro Perú los degollaron brutalmente. No fue un enfrentamiento. Los policías estaban desarmados y atados. Los asesinaron cruelmente.

A eso contribuyeron declaraciones insensatas como las de Pizango y muchos otros en la zona de los acontecimientos, que usaron impunemente las radios para engañar y alentar la violencia.

Pero Pizango tiene otra responsabilidad más grave aún. El es uno de los más importantes líderes de un movimiento que pretende repetir en el Perú la experiencia boliviana de Evo Morales. Es decir, provocar disturbios, muertos, el derrocamiento del gobierno y luego elecciones en las que el protagonista del desorden triunfa.

Después, “refundación del país”, cambio de la Constitución, reelección indefinida e implantación de un régimen autoritario.

Eso no significa que Pizango sea parte de una conspiración internacional y que el movimiento de los nativos sea financiado por Hugo Chávez o Evo Morales. La teoría conspirativa es sólo un pretexto del gobierno y sus ayayeros para evadir su responsabilidad en el mal manejo del problema.

Pero eso no debe ocultar los verdaderos propósitos de Pizango y otros líderes como los de CONACAMI y otras organizaciones indigenistas, que tienen un proyecto político que no siempre hacen explícito.

En suma, ellos también usan a los indígenas como carne de cañón, y pretenden construir su plataforma política sobre un túmulo de cadáveres. Por eso, su intransigencia no es inocente. En realidad utilizan los decretos legislativos y la torpeza del gobierno para sus propios fines políticos.

No se si a Pizango se le podrá demostrar culpabilidad penal por los recientes sucesos, pero hay que señalar su indudable responsabilidad política en la matanza. Sobre todo ahora, cuando otros políticos que piensan como él –derrocamiento del gobierno, Asamblea Constituyente, gobierno autoritario chavista-, quieren convertirlo en un héroe nacional.

lunes, 8 de junio de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Cabanillas en su tinta / Fernando Rospigliosi

Es bueno recordar ahora lo que decía la congresista Mercedes Cabanillas luego de los luctuosos sucesos de Andahuaylas, en enero de 2005, que costaron la vida a 4 policías y 2 civiles.

A continuación, extractos de un extraordinario discurso de Cabanillas publicado en la página del Apra. (Ver http://www.apra.org.pe/uploaded/dir_nac_politica/las_lecciones.pdf).

LOS GOBERNANTES TIENEN QUE ASUMIR SU RESPONSABILIDAD (CUANDO CABANILLAS ESTÁ EN LA OPOSICIÓN, NO EN EL GOBIERNO)

• “Las responsabilidades políticas tienen que ser asumidas especialmente por quienes están en el gobierno y han sido elegidos para gobernar, sin que ello quiera decir que los de la oposición pretendemos desestabilizar la democracia, como dicen los voceros del oficialismo.”

EL MINISTRO DEL INTERIOR ES INCOMPETENTE (VER EL COMERCIO 7 Y 8 DE JUNIO, CABANILLAS TENÍA INFORMES DE INTELIGENCIA PRECISOS. LA HUELGA TENÍA 54 DÍAS)

“En lo que respecta al renunciante ministro del Interior, Javier Reátegui, su incompetencia es indignante, pues tenía conocimiento de informes que daban cuenta de las actividades de los etnocaceristas en Andahuaylas, que si bien no se referían explícitamente a la toma de la comisaría, era predecible esta acción violenta…”

ENVIÓ JÓVENES A LA MUERTE

“Por otra parte, ¿por qué permitió el envío de jóvenes inexpertos en el primer grupo de choque que terminó emboscado y muerto a mansalva? Él no apretó el gatillo contra los policías, pero sí los envió a una muerte segura.”

TAMBIÉN DEBEN IRSE EL PREMIER, EL MINISTRO DE DEFENSA Y EL JEFE DE INTELIGENCIA

“Los hechos de Andahuaylas son responsabilidad del Presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, porque el CNI depende de él y de su pliego presupuestal.”

“El Ministro de Defensa, Roberto Chiabra, es, igualmente, responsable de lo ocurrido, porque las labores de inteligencia del ejército no sólo se limitan a la seguridad externa, sino a la interna. Además, es inconcebible sostener que sólo es su responsabilidad la seguridad de los cuarteles, como si las funciones de Inteligencia y la seguridad se pudieran aislar sectorialmente entre el Ministerio del Interior y Defensa sin ningún nivel de coordinación.”

“Lamentablemente durante este Gobierno ha estado ausente un Sistema de Inteligencia eficaz que pueda contribuir a la seguridad interna y externa del país.”

LA PROTESTA SE JUSTIFICA PORQUE LOS JÓVENES RECHAZAN AL GOBIERNO, SU POLÍTICA ECONÓMICA, EL DISPENDIO, LA CORRUPCIÓN DEL PRESIDENTE Y SU ENTORNO

“Es pues esta democracia la que tenemos que defender y no la del señor Toledo. ¿Por qué los jóvenes que hemos visto en las calles de Andahuaylas, siguiendo entusiasmados a Humala, se sintieron representados por este personaje? No es cierto que ellos se adhieran a los postulados extremistas del militar alzado en armas. Ni creo que se justifique el cobarde aniquilamiento de policías rendidos, algunos tan jóvenes como ellos. Lo que ocurre es que la protesta, la demanda, el reclamo, la condena al gobierno de Toledo es mucho mayor. Por otra parte, no se trata solamente del reclamo por la falta de una política económica justa para la mayoría de peruanos, sino también del reclamo frente a la sensualidad dispendiosa, el privilegio y el desorden con los cuales se está administrando la cosa pública. Tiene también que ver con los hechos cotidianos que ganan las primeras planas de los medios con casos de corrupción que involucran al entorno más íntimo y familiar del Presidente y a sus colaboradores más cercanos.”

DESCRÉDITO DE UN GOBIERNO SIN MORAL

“El descrédito en el que cayó este gobierno, terminó entonces arrastrando al conjunto del sistema democrático. Recuperar la fe popular en las instituciones democráticas es la gran tarea.”

“Entonces, no es ninguna novedad de que estamos gobernados por gente sin moral.”

EXCESIVO PRESIDENCIALISMO HA FRACASADO, INCONDUCTAS DEL PRESIDENTE, FORTALECER AL PREMIER

“Andahuaylas también nos dejó en evidencia un tema más de fondo, que es la crisis del régimen político, y la necesidad de establecer reformas profundas. Es necesario atenuar, por ejemplo, el excesivo presidencialismo. Tenemos que convenir en admitir que el régimen presidencialista que nos rige ha fracasado y que el pueblo reclama un adecuado y eficaz contrapeso de poderes para evitar, precisamente, que las inconductas de un Presidente puedan arrasar con las instituciones del régimen político. Es urgente proponer una separación constitucional de las funciones de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. Se debe fortalecer la figura del Primer Ministro, para que éste actúe como Jefe de Gobierno, debiendo ser ratificado por el Congreso, a propuesta del Presidente de la República.”

JUZGAR AL PRESIDENTE CORRUPTO DURANTE SU MANDATO

De otro lado, para que los actos de corrupción en que pueda incurrir el Presidente no afecten al régimen político debería permitirse que se le juzgue durante su mandato por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones, superando la limitación constitucional actual. Esta reforma no generaría inestabilidad, por que si a consecuencia de ello un Presidente fuera destituido constitucionalmente se aplicaría la sucesión prevista en la Carta Magna hasta llegar al Presidente del Congreso quien deberá convocar a elecciones inmediatamente (artículo 115° de la Constitución).”

HAY QUE IMITAR A VENEZUELA Y BOLIVIA

“De esta reforma institucional, no debe escapar el Poder Judicial, estableciendo mecanismos de participación de la sociedad en la función jurisdiccional, especialmente en el ámbito penal, tal como recientemente existe en Bolivia y Venezuela.”



¿NO ES SENSACIONAL?

HUEVOS DE ESTURIÓN / Carne de cañón / Fernando Rospigliosi


La mayor matanza de policías en la historia del Perú -24 es el número que se conoce hasta este momento- no ha sido producto de un combate contra fuerzas superiores, armadas hasta los dientes, sino por la absoluta incompetencia de la ministra del Interior Mercedes Cabanillas y las órdenes confusas y contradictorias que ella impartió.

La información disponible de los hechos, indica que los nativos que asesinaron a los policías estaban armados con lanzas, flechas y, en algunos casos, con escopetas de caza. En la refriega, se apoderaron de más de 40 fusiles AKM que luego utilizaron contra los propios policías.

Los nativos estaban particularmente irritados porque el día anterior, el jueves 4, el Apra se había burlado de ellos nuevamente postergando la discusión de la derogatoria del decreto cuestionado en el Congreso.

Los nativos de esa zona son particularmente agresivos y en ocasiones anteriores han asesinado de manera brutal a colonos desarmados que ocupaban sus tierras. Además, muchos de ellos tienen instrucción militar, porque han servido en el Ejército. Pero no tenían posibilidades de asesinar a 24 policías armados con fusiles, si estos hubieran estado bien comandados y con órdenes adecuadas.

Existían informes de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (DIGIMIN) desde hace varias semanas, que alertaban sobre la gravedad de la situación y la necesidad de tomar medidas de inmediato.

Sin embargo, Cabanillas, que sólo está pendiente de ella misma y de su popularidad, no hizo nada, para no correr riesgos. Hasta que el miércoles 3, en el Consejo de Ministros, Alan García la conminó a desbloquear los caminos y liberar las estaciones de bombeo de Petro Perú.

Recién entonces se animó a tomar acciones y lo hizo de la manera más torpe posible, con los resultados que se conocen.

El domingo 7, Miguel Ramírez publicó en “El Comercio” un reportaje donde revelaba la existencia de los informes de DIGIMIN. Cabanillas dijo a “El Comercio” que no los conocía e insultó al periodista. Después le pidió que no publicara su histérica reacción (cosa que ya conocen los policías que tienen que soportar los insultos y maltratos de la incapaz ministra).

Como reitera “El Comercio el lunes 8, esos informes si existían y Miguel Ramírez los vio. Pero Cabanillas, en su típico estilo hamponesco, obligó al general (r) Abed, jefe de DIGIMIN, a firmar una carta diciendo que es falso.

Todo para eludir su responsabilidad. Incluso ha afirmado que ella no apretó el gatillo, por tanto, no es responsable de nada.

Ahora la estrategia es desviar la atención atacando ferozmente a los nativos y sus líderes. Ellos son culpables, por supuesto, y tienen que ser sancionados de acuerdo a ley.

Pero Cabanillas no puede eludir su responsabilidad por la muerte de 24 policías utilizados como carne de cañón en un operativo mal planeado y peor ejecutado. Que fueron asesinados no por un ejército invasor o una columna terrorista numerosa y bien armada, sino por nativos premunidos de arcos y flechas.

Sin embargo, a su total ineptitud, Cabanillas suma una falta de vergüenza y dignidad absolutas.

Esa es una de las dirigentes más importantes que tiene el Apra en la actualidad, junto con Luis Alva Castro, Jorge del Castillo y Mauricio Mulder. Ese es el Apra, que les parece.

PD: algún comentario al artículo anterior señalaba que no solo debía dar mis condolencias a los familiares de los policías fallecidos. Tiene razón, las condolencias deben ser para todos.


sábado, 6 de junio de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Horror en Bagua / Fernando Rospigliosi


En primer lugar, mis condolencias a la Policía Nacional del Perú y los familiares de los efectivos vilmente asesinados.

         La masacre ocurrida en Bagua y zonas aledañas, no tiene precedentes en la historia del Perú. No voy a ocuparme ahora de la huelga indígena, de los errores políticos del gobierno, de la insensatez de Alberto Pizango y los dirigentes de AIDESEP, sino del asesinato de 20 policías (es el número que consigna la página web de El Comercio al momento de redactar este artículo).

        Jamás en un problema de orden público habían muerto tantos policías. Según las informaciones disponibles, varios de ellos fueron secuestrados por los nativos y luego asesinados. Con las armas que les robaron, fusiles AKM según las versiones policiales, los nativos mataron a más policías.

        Muchos de los nativos de esa región han servido en el Ejército –sobre todo desde el conflicto con Ecuador en 1995-, saben manejar armas y conocen tácticas militares. ¿Se necesita tener un súper servicio de inteligencia, los recursos de la CIA o la KGB para darse cuenta de una cuestión tan elemental?

        ¿Qué órdenes tenían los policías cuando fueron a despejar la carretera armados con fusiles? ¿Por qué se rindieron y entregaron armas tan potentes? Si no iban a usar esas armas ¿para qué las llevaron?

        Para despejar una carretera se requieren gases lacrimógenos y, sobre todo, escopetas con cartuchos de perdigones de goma, no letales. Eventualmente, si están disponibles, vehículos de blindaje ligero y, en ciertos casos, helicópteros.

        Algunos policías deben portar armas de fuego, por supuesto, para el caso de ser agredidos con armas similares (como pasó en febrero en Pómac, otra muestra de improvisación e incompetencia).

        Pero esos policías tienen que ser comandados por oficiales competentes y decididos, y tienen que tener instrucciones precisas: jamás deben dejarse arrebatar las armas por manifestantes. Si una turba intenta secuestrarlos, deben hacer uso de las armas.

        En Bagua y la estación N° 6, los policías al parecer fueron enviados al matadero, sin órdenes precisas y sin mandos adecuados.

        La ministra Mercedes Cabanillas desde el comienzo de la huelga indígena, el 9 de abril, zafó el cuerpo. No dijo una palabra. No protegió a tiempo las estaciones de Petro Perú, objetivos ineludibles de los nativos en las huelgas de los últimos años. No despejó las carreteras cuando todavía no eran muchos los bloqueadores.

        Es decir, permitió que la situación se fuera deteriorando y los huelguistas ganaran confianza.

        No fue casualidad. Cabanillas tenía como objetivo aumentar su popularidad en Interior con algunas medidas efectistas, pasar al Premierato y candidatear el 2011. Para eso había que evitarse problemas.

        Por ejemplo, no pelearse con los nativos ni con  nadie. Eso puede restar puntos en las encuestas.

Hasta que, al final, presionada por Alan García, tuvo que intervenir, dando órdenes confusas y tratando de no “quemarse”. El resultado es el desastre sin precedentes que ha ocurrido.

Cabanillas, por supuesto, no asume su responsabilidad. Le echará la culpa a cualquiera, como hacía su antecesor Luis Alva Castro.

Los ayayeros, franeleros y mermeleros que tiene el gobierno en los medios de comunicación, ya han llamado a darle un respaldo incondicional a Cabanillas y otros responsables de la hecatombe. Sólo ellos lo van a hacer.

Eso sí, en el Congreso, Cabanillas no va a tener problemas. Ella ha sido presidenta del Parlamento, ha otorgado prebendas y beneficios, y sabe cómo comprar, amedrentar o extorsionar a sus colegas.

El presidente García la va a respaldar, de la boca para afuera. Pero en el Apra, sus adversarios, cuchilleros como ella, ya se frotan las manos y se preparan para aporrearla.

En la Policía, donde ha cundido la desmoralización y la desconfianza desde hace tiempo (“moqueguazo”, Pómac, etc.), este monumental descalabro va agudizar el escepticismo, el temor y el desgobierno.

 

viernes, 5 de junio de 2009

REFLEXIONES POLÍTICAS (EN CALIENTE Y PRELIMINARES) LUEGO DE LA TRAGEDIA DE BAGUA / Carlos Basombrío Iglesias


1.- Nunca debió ocurrir: 9 policías y 25 nativos es el balance preliminar de los muertos de hoy. No ha sido una tormenta en cielo despejado. Con dos meses de conflicto la posibilidad de una tragedia era predecible y crecía día a día. Hubo tiempo de sobra para pensar y actuar bien. Procediendo con inteligencia, eficacia y sensibilidad esta historia pudo y debió terminar sin ningún muerto.

2.- Hay responsables penales: Los muertos no se mataron solos. Ni los policías, ni los nativos. Ojalá la justicia peruana esté a la altura de las circunstancias y los culpables sean identificados y sancionados. Los que mataron a unos y los que mataron a otros. Los autores materiales directos, los autores intelectuales, los instigadores y los cómplices.

3.- Los extremistas consiguieron el desenlace que buscaban. Lograron que se cumpla su profecía los que querían que se luche “hasta morir” para derogar los decretos (claro, siempre y cuando los que se mueran sean otros); y, del otro lado del extremismo, se le dio el gusto a los que venían reclamando que se entrara a “solucionar el problema a cualquier precio” (de nuevo, el precio es para otros).

4.- ¿Qué viene ahora? Parece que hay enormes tensiones al interior del Ejecutivo sobre cómo actuar en los próximos días. No creo que las Fuerzas Armadas estén demasiado entusiastas de que se les entregue esa papa caliente (menos todavía después de lo del helicóptero del VRAE ¡vaya viernes este!). Mucho de lo que ocurra dependerá de lo que a su vez hagan los nativos. No queda claro que pasará con su huelga en las horas y días que siguen. ¿Continuará? ¿Se radicalizará? ¿Se replegarán?

5.- Hay responsables políticos: Así como los logros se festejan y se difunden, cuando ocurre un hecho como el de hoy tiene que haber responsables políticos que asuman las consecuencias. Notoriamente, en este caso, estas responsabilidades (políticas, insisto) alcanzan individualmente a medio gabinete y, específicamente, al Premier. Si hubiera sentido de responsabilidad (política) una renuncia colectiva inmediata no debiera pasar del fin de semana.

5.- La frivolidad del Congreso: El Congreso - al que le correspondería ahora sancionar, políticamente- es parte importante del problema y tiene a su vez sus propias responsabilidades. Evadieron tomar una posición (sea en un sentido u otro) usando las peores triquiñuelas de la política tradicional. Lo del jueves -con opositores dormilones y gobiernistas meciéndolos para postergar la decisión- es de una frivolidad del tamaño de la tragedia que sobrevino.

6.- Yehude Simon: el peor final. Un premierato light, mediocrón y sólo funcional al objetivo de Alan García de salir de la crisis de los “petroaudios”, pudo haber terminado en un desdibujamiento final y desaparición de la escena. Pero la terquedad de aferrarse al cargo (la fatuidad del poder) ha hecho que Yehude Simon termine su gestión cargando en sus espaldas una tragedia tan espantosa como la de Bagua. Simon puede renunciar, puede ser censurado o puede sobrevivir, administrativa y cronológicamente, un tiempo; pero luego de lo de hoy su premierato ya concluyó. De hecho ya había concluido cuando el fracaso del Plan VRAE en el Congreso y había vuelto a morir en el escándalo de la toma de Panamericana por la SUNAT. (¿Siquiera le avisaron? ¡Parece que no!). Triste final.

7.- Monumental fracaso operativo policial. La policía se planteó abrir hoy el tránsito en la “Curva del Diablo”. Tuvieron todo el tiempo del mundo para prepararse y obtener información de inteligencia. Como es obvio debían conseguirlo al menor costo humano posible. Más de 30 muertos dan cuenta del tamaño del fracaso. El “moqueguazo” y el desalojo del Bosque de Pomac terminan pareciendo deslices menores, comparados con la magnitud del fracaso operativo de hoy.

8. Repercusiones duraderas: Lo de Bagua no es un episodio que pasará al olvido fácilmente. Será uno de los hitos negativos del segundo gobierno de Alan García. En sus relaciones con la selva y en orden público, hay con lo de hoy un antes y un después. Sus repercusiones son, además, internacionales, ya que se juntan muchos de los temas sensibles de este mundo globalizado: pueblos nativos, medio ambiente, derechos humanos, tratados de libre comercio.

OCHO HIJOS DE LA CRISIS…HASTA AHORA

HIJOS DE LA CRISIS 8 / La quiebra de General Motors (GM) / Fernando Villarán

Desde hace mucho tiempo, una de las frases más populares en Estados Unidos era: lo que es bueno para GM es buena para USA. La repetían los presidentes, congresistas, funcionarios públicos, empresarios y la gente de a pie. Claro que, frente a los últimos acontecimientos suena a broma, pues la consecuencia lógica sería preguntarse: ¿Tendrá que quebrar también Estados Unidos? En realidad, a los que repetían esta frase (sobre todo entre los cuarentas y los ochentas) no les faltaba razón, GM había llegado a ser, a principios de los sesentas, la principal empresa del mundo, con más del 52% del mercado automotriz; ella sola aportaba el 3% del PBI norteamericano.

VER TAMBIÉN…


HIJOS DE LA CRISIS: LOS YUPPIES / Fernando Villarán

HIJOS DE LA CRISIS 2: LOS NEOLIBERALES/ Fernando Villarán

HIJOS DE LA CRISIS 3: LOS FINANCISTAS / Fernando Villarán

HIJOS DE LA CRISIS 4: LOS ESPECULADORES / Fernando Villarán

HIJOS DE LA CRISIS 5: LOS CULPABLES DE CARNE Y HUESO / Fernando Villarán

HIJOS DE LA CRISIS 6: LOS ABOGADOS (CORPORATIVOS) / Fernando Villarán

HIJOS DE LA CRISIS 7: LOS HIPER RICOS/ Fernando Villarán


HIJOS DE LA CRISIS 8 / La quiebra de General Motors (GM) / Fernando Villarán


Desde hace mucho tiempo, una de las frases más populares en Estados Unidos era: lo que es bueno para GM es buena para USA. La repetían los presidentes, congresistas, funcionarios públicos, empresarios y la gente de a pie. Claro que, frente a los últimos acontecimientos suena a broma, pues la consecuencia lógica sería preguntarse: ¿Tendrá que quebrar también Estados Unidos? En realidad, a los que repetían esta frase (sobre todo entre los cuarentas y los ochentas) no les faltaba razón, GM había llegado a ser, a principios de los sesentas, la principal empresa del mundo, con más del 52% del mercado automotriz; ella sola aportaba el 3% del PBI norteamericano.

¿Cómo es que este gigante industrial se ha derrumbado tan estrepitosamente? En estos días se han mencionado varios de sus errores estratégicos. En 1966 GM produjo un auto pequeño llamado Corvair que era, según descubrió Ralph Nader, muy inseguro; en lugar de corregirlo, se empecinó en producirlo y se ganó la fama de irresponsable. En 1979 introdujo el motor diesel en sus autos, pero lo fabricó tan mal que se paraba a cada rato, desprestigiando un sistema más eficiente que los motores a gasolina. En 1982, para bajar costos, utilizó los mismos chasises y componentes en sus cinco modelos, borrando la diferenciación de productos que tan buenos resultados le había dado desde las épocas de Alfred Sloan. En 1984 compra Hughes Aircraft y la empresa electrónica de Ross Perot (EDS), tratando de diversificarse, a costa de perder el foco en su actividad principal. En 1998 le compra la marca Hummer (el jeep utilizado en la guerra de Irak) a American Motors y fabrica una versión para la calle, que era un verdadero “tragón” de gasolina, justo cuando empieza a subir el precio del petróleo. En el 2000 descontinúa y destruye una de sus mejores posibilidades, el auto 100% eléctrico denominado EV1, revelando la miopía de sus gerentes.

A lo largo de estos años, GM tuvo uno de los sindicatos más estrechos y cortoplacistas del movimiento sindical mundial. Luchaba por beneficios exagerados para los trabajadores sin importarle la productividad y rentabilidad de la empresa; como por ejemplo hacer que los trabajadores se fueran a su casa cuando cumplían su cuota, desbalanceando toda la línea de producción; u obtener la jubilación a los 50 años, con todos los beneficios, generando una pesada carga financiera para la empresa, que hoy no puede pagar. Por su parte, la plana gerencial se dejó llevar por la codicia y el interés personal, priorizando sus salarios y beneficios, en lugar de trazar una estrategia ganadora en un mercado hiper competitivo, como es el automotriz. Muchas veces se coludió con el sindicato contra los intereses de largo plazo de la empresa.

Pero los errores más graves estuvieron en dos campos cruciales para la competitividad de las empresas: GM se olvidó de la innovación tecnológica y de las nuevas formas de organización que impone el siglo 21. Cuando las empresas líderes estaban evolucionando hacia tecnologías más ahorradoras de combustible y más amigables con el ambiente, GM insistía en los autos grandes y tragones de gasolina. La Ford, siguiendo el ejemplo de la Toyota, optó por la tecnología “híbrida”, que combina los motores de combustión interna con motores eléctricos. No es casual, entonces, que ella sea la única empresa norteamericana que está escapando a la crisis, y que Toyota sea la mayor empresa automotriz del mundo.

El tema de las formas de organización es todavía más importante. Hace algunos años, tres investigadores del MIT (Massachussets Institute of Technology), realizaron un estudio (que luego fue publicada en el libro “La máquina que cambio al mundo”) que duró cinco años de trabajo, en los que recorrieron 14 países, buscando a la mejor fábrica de automóviles. Ciertamente la encontraron, era la Toyota, que desarrollaba un conjunto de técnicas, procesos y principios que la hacían la más eficiente e innovadora del planeta. Denominaron a este conjunto de elementos: lean production (producción ajustada), que era muy superior al antiguo sistema de producción en masa que utilizaba GM, y otras empresas en el mundo. En esa época la GM dominaba la industria mundial de automóviles, produciendo el doble que Toyota; hoy Toyota es la número uno y GM está quebrada.

Una de las características centrales de este sistema obligaba a las empresas a concentrarse en su “core business”, lo que implicaba la necesidad de externalizar (outsource) todo el resto de partes, actividades y procesos, que no eran los centrales. La aplicación de este sistema ha llevado a la Toyota a fabricar directamente sólo el 25% del valor del auto, mientras que la GM fabrica el 70%. Otros elementos del sistema de producción ajustada son el JIT (Just in Time), Kaizen (mejora continua), círculos de calidad, los flujos continuos de producción; así como el énfasis en bajar los costos, elevar la calidad y aumentar la rapidez, todo al mismo tiempo. Por lo que vemos, en Estados Unidos, sólo la Ford leyó esta investigación y siguió sus recomendaciones.

¿Qué tiene que ver esto con la crisis mundial actual? Mucho. Por un lado, la caída de la demanda está haciendo quebrar a las empresas más ineficientes, con todos los efectos negativos que tiene: menos empleo, menos demanda agregada, más recesión.  Esto significa que las empresas tienen que cuidarse mucho más ahora que en las épocas normales. Por otro lado, también está revelando que el problema económico mundial no sólo se ubica en el sector financiero, y que por lo tanto no se va a arreglar sólo con más fondos y subsidios. Estamos ante cambios estructurales que están sucediendo delante de nuestras narices, aunque muchos economistas ortodoxos no tienen ojos para verlos. Cambios en las formas de producción, y en la velocidad de la innovación, que obligan a las empresas a adecuarse a ellos si quieren mantenerse vivas en la nueva era que se nos viene.

Pero el mensaje no es sólo para las empresas, también lo es para los gobiernos. Sería un error mirar, en la crisis, sólo el componente de la caída de la demanda agregada (en nuestro caso exportaciones e inversiones privadas) y concluir que sólo son necesarios paquetes anticrisis coyunturales. Actuar así, significaría desaprovechar la oportunidad de gastar mucho mejor los cientos de millones de soles que se están invirtiendo en el paquete anticrisis. Es absolutamente necesario complementar los objetivos coyunturales y de reactivación económica, con los objetivos estructurales y de largo plazo, como lo están haciendo USA, China y otros países.¿Alguien en el MEF está pensando en esto?

miércoles, 3 de junio de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Dos sobre Panamericana TV / Fernando Rospigliosi


El encargado de llevar la orden de Alan García a Genaro Delgado Parker fue Mauricio Mulder: “poner a Pablo O´Brien como director de Panorama es una declaratoria de guerra”, le transmitió el servicial Mulder.

Con la soga al cuello, Genaro despidió a O´Brien y su equipo al instante.

En realidad, eso no es novedad. Genaro siempre ha estado dispuesto a transar con el poder. Pero el nuevo administrador de Panamericana TV, Alberto Cabello, pudo haber revocado la orden el mismo día lunes. No lo hizo. Señal de que todo está concertado para poner el canal al servicio del gobierno.

Ayer martes, en un almuerzo, Alfonso de los Heros, flamante miembro del Comité Consultivo interventor de Panamericana TV, le contaba a todo el mundo que nadie había consultado al Comité Consultivo sobre sus nuevas funciones.

En realidad, el Comité integrado por de los Heros, Roque Benavides y Pablo Cateriano, es un Comité Consultivo de la SUNAT, que existe hace tiempo. El gobierno, en una maniobra distractiva, anunció que ese Comité es que el se iba a encargar de Panamericana.

Ningún miembro del Comité se ha atrevido a denunciar la treta  en público, por temor a las represalias de García.

Todo lo anterior indica que se trata de una maniobra diseñada desde Palacio de Gobierno para hacerse de Panamericana TV con miras a las elecciones de 2010 y 2011.

 

NI GENARO, NI SCHUTZ, PERO TAMPOCO GARCÍA/ Carlos Basombrío Iglesias


La primera reacción fue casi unánime de alivio: un profugo de la justicia y parte de lo más nauseabundo del régimen fujimorista ya no podrá tomar Panamericana. Además, un personaje tan cuestionado y cuestionable, como Genaro Delgado Parker se iba de la TV una vez más y ojalá que para siempre.  Se sumó el hecho que se puso a un gerente conocedor del medio televisivo, aparentemente independiente y se nombró un comité consultivo razonable.

Sin embargo, poco a poco se ha ido descubriendo que lo que se ha hecho es un escándalo, una grosera intervención del Estado en un canal privado para controlar -y no sólo sus cuentas para cobrarse deudas impagas, sino también su línea editorial.

Es tan obvio que García negoció con Genaro antes de su salida. Es tan evidente que Delgado Parker consiguió muchas cosas y, a la vez, es tan claro que García puso condiciones,  entre ellas “me sacan a Pablo O’Brien y todo el equipo de Panorama”. ¿Quién es Pablo O’ brien? Para los faltos  de memoria, O’Brien fue parte del equipo de investigación que consiguió en El Comercio los petroaudios y que fue despedido por el Decano. Ahora la revancha de Alan García continúa y lo saca de Panorama.

Los métodos son alarmantes y se empiezan a parecer a los de la década pasada y a las nauseabundas maniobras chavistas contra  los medios en Venezuela.

La reacción nacional crece y es plural. Buen síntoma.  Ojalá que se convierta en fuerza para imponer una salida limpia. Habría que “inventarla”. Un requisito: ni Genaro, ni Schutz ni el gobierno controlando Panamericana. Test para nuestra democracia.