martes, 16 de junio de 2009

HUEVOS DE ESTURIÓN / Lourdes no aprende / Fernando Rospigliosi


Aunque parezca increíble, Lourdes Flores volvió a cometer un error garrafal, de esos que le costaron la última elección que tenía prácticamente ganada. El martes 9, cuando el gobierno de Alan García estaba en los peores momentos de su peor crisis, aceptó recibir en su casa a varios ministros, y a un grupo de congresistas apristas, fujimoristas y de Unidad Nacional.

Así, de un momento a otro, ella se convirtió en parte de una coalición política responsable de la crisis, sin haber tenido nada que ver con ella. Increíble.

De esa malhadada reunión, salió una conclusión que luego se aprobó, con los votos de esas bancadas, el jueves 11 en el Congreso, la suspensión de los decretos cuestionados, medida que fue rechazada de inmediato por los nativos que se sentían victoriosos.

Finalmente, ayer lunes, el gobierno retrocedió en toda la línea, anunciado la derogatoria de los decretos y dejó colgados de la brocha a los ingenuos que aceptaron cargar con parte de la culpa y las responsabilidades de los desatinos de Alan García.

Esa infeliz coalición también sancionó a los congresistas humalistas por el delito de haber exigido a gritos lo que hoy día el gobierno acepta. De esa manera, victimizó a los nacionalistas.

Los apristas le contaron el viejo cuento a Lourdes: la democracia está en peligro, los “antisistema” la amenazan. En realidad, la crisis era grave pero no había ningún riesgo de derrocamiento del gobierno.

Nadie le pedía a Lourdes que saliera a tirar piedras a la calle, pero lo menos que podía hacer era tomar distancia de un gobierno arrogante, torpe e ineficaz. Sin embargo, se dejó envolver por la astucia aprista y desperdició la oportunidad de aparecer como una opositora firme y sensible ante las demandas de la población.

Parece que no va a aprender nunca.

3 comentarios:

GUIDO dijo...

ME PARECE QUE LOURDES YA PERDIO TODO TIPO DE REFLEJOS POLITICOS. YO ME SORPRENDI CUANDO SE REUNIO EN SU CASA CON ALGUNOS APRISTAS. REALMENTE HA QUEDADO MAL PARADA.
SIN EMBARGO ME PARECE QUE TOLEDO SE VA PERFILANDO COMO EL CANDIDATO QUE PUEDE HACERLE FRENTE A LA ALIANZA APROFUJIMORISTA SE HA MOSTRADO SEGURO Y CONVINCENTE Y PIENSO QUE LE PUEDE GANAR A AMBOS JUNTOS.

Max Huamán dijo...

No hay duda que la segunda presidencia de Alan peca de lo que el primer alanismo tuvo enquistado en su mera medula doctrinal. Mas alla de su obvia soberbia, corrupcion, endogamia y terquedad, la actual cupula aprista practica una linea politica carente de vision, tanto en el plano nacional, como en el internacional. Es por ello que se ha auto aislado y no tiene credibilidad suficiente para empujar su obtusa agenda y solo incautas como Lourdes caen en sus garras.

Alan creyo que sacando provecho de la firma de TLCs y aliandose con el empresariado -proyectos que el no creo realmente, sino que ahora aprovecha con facilismo dogmatico, animo de lucro personal e insaciable hambre por el beneficio politico con las futuras elecciones a la vista-, iba a tener al capitalismo como un chorro siempre de su lado. Basureo a los grupos de interes que velan por los temas ecologicos y de derechos humanos, por lo pronto. Se le escapo la trascendencia global de tales agrupaciones.

Es mas, su gobierno viene realizando una campaña mediatica de ataque contra nativos, denuncia de una conspiracion de origen foraneo de desestabilizacion y el aporte de lo que Alan y su vicepresidente, Luis Giampietri, han escogido denominar erroneamente la izquierda caviar de las ONGs y ciertos circulos periodisticos opositores. Reaccion culpable de que personajes como Humala y Keiko ganen vigencia sin ningun merito propio.

En suma, el panico de Alan por asumir la responsabilidad de sus torpezas ha traido como consecuencia una estrategia cortoplacista, mas parecida a un plan ejecutado por un Pepe Cortisona criollo con cobertura de diente de oro brillante y toda la parafernalia.

Javier A. Fernandez dijo...

No se de que se sorprenden o horrorizan. Lourdes Florez se ha desnudado para muchos. Para los mas observadores su actuar es consecuente con sus ideas politicas.