sábado, 22 de agosto de 2009

CAUSAS DE LA CRISIS DEL CEPLAN / Fernando Villarán


Hasta el momento he escrito dos artículos sobre el CEPLAN (Centro Nacional de Planeamiento Estratégico); el primero con las razones de mi renuncia al Consejo Directivo, y el segundo con una cronología de las instituciones del sistema nacional de planificación, desde sus orígenes. Pero, me han reclamado, con razón, de que no he hablado sobre las causas de la crisis actual. No he respondido a la pregunta ¿Porqué no despega el CEPLAN peruano?

La principal razón para que el CEPLAN no cumpla el rol estratégico que le toca, es la persistencia del modelo y de la ideología neoliberal en el Perú. Este modelo, como nos hemos percatado en forma dramática durante la crisis financiera mundial, propone un protagonismo excluyente del mercado y de las corporaciones en el desarrollo económico. El mercado y las empresas más grandes lo deciden todo, según sus propios intereses, y reglas de juego. El mercado no debe ser tocado por ningún otro actor económico y político, porque éste tiene la capacidad de autoregularse, de autocorregirse. Es decir, no se necesita al Estado en la economía; el mercado y las grandes empresas toman las principales decisiones, y por lo tanto, bastan para asegurar el desarrollo y el bienestar de la población. Para esta ideología, el Estado estorba, y casi no tiene nada que decir en materia económica. El planeamiento es cuestión del pasado, del socialismo soviético. Claro que todas las grandes empresas en el mundo tienen un área o división de planeamiento para ayudarlas a moverse en un contexto tan cambiante, pero esto se oculta olímpicamente.

La historia reciente ha probado que estas ideas están completamente equivocadas, y que han sido las responsables de la peor crisis desde los años 30; que los únicos países que se han visto menos afectados, y han podido sortearla mejor, como es el caso de China, la India y el Brasil, usan extensivamente el planeamiento estratégico. Pero, en el Perú no nos hemos enterado de estas verdades y seguimos viviendo la realidad ideológica y política de los 90s.

La segunda razón es la oposición del MEF a la existencia del CEPLAN. En realidad esta contradicción entre los Ministerios de Economía y/o Finanzas y la entidad de planeamiento es común en casi todo el mundo. Mientras que el primero administra el dinero público, el segundo determina dónde y cómo invertirlo mejor. Y esta discusión entre los objetivos de largo plazo del país y los medios (dinero generalmente escaso) para alcanzarlos se realiza de manera pública y civilizada. Pero mientras que en los países desarrollados y exitosos el poder de ambos ministerios (o entidades) es similar, y generalmente intermedia y decide, el presidente de la república; en el caso del Perú, el MEF sigue siendo el super ministerio, muy por encima del resto, sin nadie que le haga contrapeso. Es juez y parte, y ciertamente no quiere abandonar esta situación. Además, como es dueño de la plata (es decir, de nuestros impuestos) no la suelta, y el CEPLAN se queda sin recursos y no termina de cuajar.

En tercer lugar, existe una tensión permanente entre las dos funciones básicas del CEPLAN: (i) actuar como un think tank, promoviendo investigaciones y estudios por parte de la inteligencia nacional e internacional, con el objetivo de lograr de una visión compartida de futuro, y (ii) administrar el sistema de planeamiento nacional, coordinando, capacitando, asesorando, a todas las entidades públicas (como los gobiernos regionales, municipios y ministerios) en materia de sus planes y programas. Esta tensión ha sido procesada en otros países, priorizando la primera y subordinando a la segunda; cuando ha ganado la opción burocrática, el planeamiento ha perdido peso y protagonismo. Por ejemplo, para evitar esto en Brasil, han tenido que formar otro ministerio, el de gestión estratégica, que junto al de Planificación y Presupuesto componen el sistema nacional de planeamiento. El actual presidente del CEPLAN, Agustín Haya de la Torre, se siente muy cómodo con la función de coordinación, abandonando la función prospectiva.

En cuarto lugar, la opción por una visión compartida de futuro requiere del uso intensivo de mecanismos de participación de los diversos actores y sectores de la sociedad peruana. No podía ser de otra manera, puesto que esta visión no es propiedad del gobierno de turno, ni de la burocracia estatal, es la visión de toda la sociedad. En este punto, el CEPLAN debería ser radicalmente diferente del antiguo Instituto Nacional de Planificación (INP), cuya vocación vertical y burocrática entró en contradicción con el resto de la sociedad peruana. Desgraciadamente, son estas ideas del pasado las que están prevaleciendo en el CEPLAN actual.

En quinto lugar, y dando cabida a los mal pensados, la ausencia de orden en la orientación estratégica del desarrollo económico y social del país, la ausencia de políticas de Estado de largo plazo, la ausencia de un análisis permanente de la situación internacional y el estudio de las mejores opciones para el país, la ausencia de objetivos de desarrollo, de metas, de resultados claros, de seguimiento y evaluación, de transparencia, de rendición de cuentas, la ausencia de todo esto, es el abono perfecto para la corrupción. El principal problema del Estado peruano en la actualidad.

Después del discurso de 28 de julio del 2009, es claro que habrá que esperar hasta el siguiente gobierno para que el CEPLAN pueda cumplir su rol de liderazgo en el desarrollo nacional.

3 comentarios:

RICARDO RIOS dijo...

Importante su contribución amigo, hace rato que no veía a alguien escribir con claridad sobre este tema. A veces se confunden las cosas y se nos quiere inducir al error a quienes no manejamos información detallada sobre algunos asuntos. Quiero ir un poco más allá partiendo de lo que menciona, me parece que el problema ya no tiene que ver con cuestiones ideológicas o con la adopción de un sistema que resuelva todos problemas, las criticas a la razón o a la racionalidad, aunque necesarias creo que están dando paso a una nueva manera de ver el mundo.
Algo de eso lei en un sabio que se llamaba Krishnamurthi, sin animo de asumir sus ideas o su predica creo que tiene razón en lo fundamental, vivimos en un mundo dividido y caótico, poner las cosas en su lugar es siempre necesario, en términos sencillos al pan pan y al vino vino.
Auin alguna gente quiere hacernos creer que la vida tiene compartimentos estancos e independientes uno de otro lo que es un grave error, planificar es otra manera decir ser responsable, asumir, creer en algo. ¿No se parece eso a lo que mucha gente considera un asunto meramente etico e incluso religioso?
Sería buenoque empecemos aintercambiar ideas en un sentido mucho más amplio. Bueno perdone el atrevimiento, hasta pronto.

Edgardo Alarcon Leon dijo...

El cuestionamiento al rol del Estado es deliberado. Sin embargo cuando la crisis embate y los mercados se atrofiaron con el puro neoliberalismo, a gritos reclaman la participación del estado. Claro ejemplo es lo que actualmente sucede. Los Estados, a través de sus gobiernos dominados por neoliberales, han inyectado billones de dólares para salvar de un cataclismo al sistema neoliberal. Las llamadas grandes y modernas economías, que inicialmente racionalizaron el rol del Gobierno por inepto y burocrático, no tuvieron que pensar dos veces para poner sus uñas en las arcas del Estado. También es claro que el sistema imperante, gracias al corroído accionar de burócratas corruptos, mediocres, y toda otra perla de la sociedad predestinada al fracaso, facilita este menguado y da mas amuniciones para este deliberado accionar. Sus acciones, más por interés de sobrevivencia personal o tal vez institucional, impiden la libre competencia de ideas, la modernización y como tal disminuyen las oportunidades de desarrollo integral del país.

Mauricio dijo...

Amigos:

La dicotomía opositora Estado-Mercado no es el problema central pues los ex y actuales directivos del CEPLAn no hacen participar a la sociedad civil de base, en sus trabajos. Invitan mas de 400 personas pero ninguno representa al pueblo, a los sectores C-D-E.

Cómo puede diseñarse e implementarse un Plan Estratégico si en su formulación no participan los productores, las organizaciones de base, los gobiernos locales, etc.

Asimismo, resulta cuestionable su dependencia a los organismos financieros que financian su presupuesto.

Ese es el pecado del trabajo del CEPLAN antes y ahora.

Mauricio Quiroz
VicePresidente del Instituto Pueblo Continente


Mauricio Quiroz Torres
limaprovincias@hotmail.com


PERU: A DONDE VA EL CEPLAN



OPTIMISMO DE CEPLAN SOBRE PLAN ESTRATEGICO DEL PERU NO TIENE ASIDERO PARA EL DESARROLLO PERUANO. AGUSTIN HAYA DEBE ACLARAR DEPENDENCIA DEL CEPLAN AL BANCO MUNDIAL Y AL FMI.



Resulta exagerado el optimismo de Raúl Haya de la Torre, Presidente del Centro de Planeamiento Estratégico, CEPLAN, sobre el Plan Estratégico del país dijo hoy el sociólogo Mauricio Quiroz Torres, Vicepresidente del Instituto Pueblo Continente.


Fue en respuesta a las declaraciones realizadas el Martes 6 de Octubre por Haya de la Torre en el Programa de Cable “Rumbo Económico” de Jimena de la Quintana.


Contar con dicho Plan no significa que el país va a desarrollarse y peor aún si no existe un Proyecto de País que la criolla clase política y los consultores económicos vinculados a los grupos de Poder antinacional que están detrás del CEPLAN se muestran incompetentes para dotar a nuestra sociedad, refirió Quiróz.


Además resulta exagerado decir que el Perú nunca ha tenido dicho Plan Estratégico. Repite el complejo adánico del Partido Aprista que en la década del 70-80 Agustin Haya cuestionaba cuando militaba en el Partido Comunista Revolucionario y su escisión Trinchera Roja.


La historia descalifica el adanismo pues desde la década del 60 el neomilitarismo, el segundo belaundismo, el propio Partido Aprista en el 85-90 y el fujimontesinismo tuvieron sendos planes estratégicos que orientaron al país sumergiéndolos en mayor crisis.


Por otra parte, Agustín Haya debe aclarar si la dependencia del CEPLAN peruano al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional por los prestamos realizados interfiere o no con las orientaciones del referido Plan.


Eso viene ocurriendo con el diseño de la política económica que responde a compromisos con el Fondo Monetario Internacional que sujeta al país con los Marco Macroeconómico Multianual que hace descansar peligrosamente la actividad pública peruano en el endeudamiento externo y la evasión tributaria, lo que solo beneficia a la burguesía compradora y al imperialismo, remarcó Quiróz.