viernes, 20 de mayo de 2011

LA TOLERANCIA: DISCIPLINA INDIVIDUAL, TERAPIA COLECTIVA. RESPUESTA A HEDUARDO/FRANCISCO BELAUNDE MATOSSIAN


La tolerancia es bastante más que aceptar a regañadientes o con fastidio que otros piensen de manera diferente; es ver al otro como un igual, y, por lo tanto, aceptar la posibilidad que el otro, como uno mismo, también tenga razones bien calibradas y honorables para pensar como piensa, independientemente de si se está o no de acuerdo con esas razones. Más aún, por esa vía, es también dejar siempre la puerta abierta a la posibilidad de que el otro pudiera estar en lo cierto, y, uno, estar equivocado.
Ello no se da cuando se atribuye, a priori y de manera generalizada, sólo motivaciones vergonzantes como el miedo o intereses subalternos, a quienes tienen una opinión diferente. Se “acepta” que piensen como mejor les parezca, pero, de ningún modo se admite que su opinión responda a la racionalidad o a una preocupación desinteresada y noble, como la que uno,  “obviamente” (faltaba más), sí tiene: eso no es tolerancia en ninguna parte. En ese esquema, el otro está en una categoría inferior; no es un interlocutor válido pues está dominado por impulsos primarios. Se está así ante un claro mecanismo de exclusión. El mismo por el cual se evacua con desdén la observación de alguien, sin discutirla, mediante la frase “no sabe lo que dice”. El mismo mecanismo por el cual se despreciaba, y se desprecia todavía, en muchos casos, la opinión de la mujer porque se le atribuye irracionalidad, histeria, o los efectos de la menstruación o la menopausia cuando dice algo. El mismo mecanismo por el cual no se toma en serio la opinión de otros por consideraciones racistas.
Lamentablemente, el notable caricaturista Heduardo incurre en esa actitud desdeñosa y excluyente cuando escribe en su twitter: “Tolerancia con los que, por miedo, votan por una mafia, sí, es su derecho, pero no acusen de intolerancia a los que lo hacen notar con claridad”.
Heduardo está equivocado; no sólo porque se permite hacer un diagnóstico, sin más, sobre cientos de miles con los que nunca conversó, en cuanto a que el miedo (sobreentendido como irracional) es el motor de su opción por la candidata de Fuerza 2011: es también absolutamente falso que esos cientos de miles vayan a votar por una mafia. No todos los que conforman las filas fujimoristas son mafiosos, como tampoco lo fueron durante la última década del siglo pasado, pues decenas de técnicos competentes y de reputación intachable como Beatriz Boza, Adrián Revilla (hoy presidente del capítulo peruano de Transparencia Internacional, nada menos) y Augusto Alvarez-Rodrich, colaboraron, en grados distintos, con el gobierno de Alberto Fujimori.
Se vota sobre la base de una estimación de probabilidades de que el lado corrupto y dictatorial no se impondrá. Hay un riesgo de equivocación, ciertamente, pero asumir que lo peor sucederá necesariamente es muy poco riguroso intelectualmente.
Por cierto, tampoco se puede decir, respecto de los que se inclinan por la candidatura de Ollanta Humala, que apoyan la sedición (por lo del “Andhuaylazo”) o la violación de derechos humanos, aún cuando muchos de ellos estén convencidos, más allá de las resoluciones judiciales, que las acusaciones en torno a Madre Mía son ciertas; van a votar por quien, hechas las sumas y restas (bastante más restas que sumas, en ambos casos), consideran, legítimamente, que representa el menor riesgo para la democracia.
Es decir, no se puede pasar por alto que la actual es una coyuntura particularmente difícil que obliga a un gran número de peruanos a votar por quien, en otras circunstancias, jamás hubieran votado. No sólo es falso que los van a optar a su pesar por uno u otro candidato, votarán por una mafia o un sedicioso y violador de derechos humanos, sino que decir algo así es demostrar poca consideración, o, si se prefiere, delicadeza, por quienes, de todos modos estarán  incómodos  con la decisión que van a tomar. En un ambiente de tensión, esto no es poca cosa. Por el contrario, la exigencia de hilar fino en el análisis y en el trato con los demás, es mucho mayor. Es una regla básica de la convivencia democrática.
Entonces, así como son absolutamente inaceptables las groserías que llueven desde la orilla de los que se inclinan por la señora Fujimori, también lo son los ataques, en apariencia más “sofisticados”, pero, por ese motivo, más insidiosos, provenientes del fortín del otro lado. Como un claro ejemplo de esto último, el autor de teatro y guionista, Eduardo Adrianzén, se permitió pergeñar recientemente un texto titulado “Si ya decidiste votar por Keiko Fujimori”(http://lamula.pe/2011/05/09/eduardo-adrianzen-si-ya-decidiste-votar-por-kf-se-coherente-y-suscribe-esto/davo) que no es un más que un catálogo de prejuicios insultantes; lo insólito es que haya sido festejado por un buen número de personas, en una muy triste demostración de intolerancia.

9 comentarios:

Miguel dijo...

Ese Análisis carece de veracidad científica, está des contextualizado y me parece que fuera de la realidad factica.....Usted dice: "no todos son mafiosos.....", cuantos hay? 1,100, 1000....Por favor......más rigurosidad......

Fernando, Editor dijo...

Una no tan exquisita y alambicada manera-además utilizando una catapulta:heduardo-de decir que va a votar por Keiko, nuevo estilo Rospigliosi. A confesión de parte, relevo de prueba.

HEbaristo dijo...

Estimado Francisco, la gran mayoria de la gente que va a votar por Keiko lo hara por temor, tenlo por seguro, si tan solo los canales de TV y la prensa escrita hicieran bien su trabajo informando o haciendole recordar a todos los peruanos de todos los actos de corrupcion, violacion de derechos humanos, vinculaciones con el narcotrafico, sobrevaloracion en la compra de aviones malogrados, avion presidencial,corrupcion del poder judicial, etc, etc, si tan solo pasaran esos videos en tv asi como lo hace Bayli repitiendo videos de humala todos los domingos (que por cierto si fueran videos del gobierno fujimorista no tendrian porque repetir el mismo programa cada domingo), si asi fuera, tu acusacion de "sedicioso y violador de derechos humanos" con que te refieres a Humala quedaria corta, y la gente, muy manipulable por cierto, haria ganar al candidato de Gana Peru por un amplio margen, asi que con todo respeto, no trates de justificar lo injustificable, no nos tomes como gente poco inteligente, tu candidata esta en los primeros lugares solo porque tiene a la prensa de su lado y tal vez a las encuestadoras tambien...

Juan dijo...

por fin una opinion sin pasiones que destaca la importancia de la tolerancia para cualquier convivencia democratica.
estoy cansada de leer en redes sociales los insultos que reciben de un lado u otro, los electores, por la sencilla razon de mostrar tener una opcion politica diferente.
creo que los mas agresivos son aquellos que apoyan a Ollanta HUmala, que acusan de mafiosos a cualquiera que tenga la opcion K como decision politica.

si asi se comportan ahora, como sera si llegaran a tomar el poder?...este simplismo de insultar y perseguir no contribuye a lo que deberia ser una fiesta democratica y una posibilidad de re encontrarnos todos los peruanos el dia 6 de junio.
me pregunto, que pasara el dia siguiente?

Alfredo dijo...

Yo no estoy de acuerdo con este comentario y si con Heduardo. No me parece digno de una persona, trabajar en un gobierno que es corrupto y simplemente se calla la boca porque quiere mantener su trabajo. Si uno es digno y ve que donde trabaja no va de acuerdo con mis principios,renuncio y no soy parte de un gobierno autoritario, violador de derechos humanos y corrupto. Me parece que algunas personas han vivido en el extranjero ya que no han vivido lo que yo he vivido en esa dictadura. Y claro que la gente vota por Fujimori por miedo, en casa mi propio hermano vota por Fujimori porque dice que si entra Ollanta ya no va a ver inversion y entonces va a afectar nuestra economia. Lo ha dicho miles de veces Ollanta que no va a hacer eso, pero no le creen, porque, por el miedo que les inducen los medios. Como puede ser posible que Canal N el canal que estuvo contra la dictadura que se fajo por el Peru aun a costa de su cierre,transmita las Bellas del Pop o algo asi y no transmita el juramente de Ollanta, es increible, me ha hecho recordar cuando habia la Marcha de los Cuatro Suyos y los canales de television transmitian el chavo del ocho y dibujos animados. Y asi dice que Heduardo esta equivocado y la gente no vota por miedo. Felicitaciones Heduardo.

BH dijo...
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BH dijo...
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BH dijo...
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BH dijo...

Este artículo, es una gota de racionalidad en un océano de irracionalidad, con su exigencia de tolerar y no descalificar a quien no comparte nuestras particulares opiniones. Quizás sea, a la luz del entorno social, una demanda en exceso optimista. La elusiva virtud pública de la tolerancia no es un don súbito que adquieren las sociedades y los individuos, por el solo hecho de que haya pluralismo político, sino el resultado de una paulatina conquista histórica y de un proceso de aprendizaje e interiorización siempre inconcluso y fácil de ser abandonado, sobre todo por quienes se sienten tocados por la gracia de la verdad; lo que les hace proclives a la tozudez del pensamiento cerril. A estos hay que recordarles -aunque puede que resulte una labor fútil- que toda elección política es una elección entre límites y que no está determinada por un único motivo o principio, sino por un conjunto interrelacionado de los mismos en concordancia con el contexto histórico, y que ahí donde afirman solo ver el miedo primario como lo más importante, lo que pretenden es negar que se trate o pueda tratarse de razonable prudencia.