jueves, 20 de junio de 2013

INQUIETANTE POSIBILIDAD/Carlos Basombrío Iglesias

La muerte de los dos asesinos a sueldo no me conmueve. Dos seres miserables que cegaron la vida de personas valiosas y arruinaron la vida de sus familias.

¡Murieron en su ley!

Ahora bien hablemos ahora de nuestra ley, la de la civilización; una que no admite ejecutar sumariamente a personas rendidas. Leyes que no permiten que se maten a delincuentes para que nunca sepan quienes los contrataron; menos todavía que lo hagan para encubrir a sus colegas que unos días antes ayudaron a fugar a los criminales.

No digo que ello haya ocurrido en este caso, pero declaraciones tan valientes como la que sigue, de un ex director general de la PNP y dos veces presidente del INPE son de por sí suficientes para exigir una investigación a fondo y por órgano independiente.

No es el único que ha reflexionado sobre esa inquietante posibilidad, pero por su trayectoria en la PNP y por los puestos que ha ocupado, sus declaraciones son de extrema importancia.

Y las investigación debe ser seria. 

No nos vaya a salir el Ministro Pedraza que como con los seguimientos de la DIRIN la inspectoría de la PNP “investigará”.

Gustavo Carrión Zavala
Ex director general de la PNP y dos veces presidente del INPE
“Suena a exagerada coincidencia”
LIMA. EL COmercio 19 de junio del 2013

Algo huele muy mal en el Caso Choy, en la fuga del complejo judicial de Lurigancho de delincuentes involucrados en el crimen del periodista de esta casa editora y en la muerte de estos a manos de la policía. Así lo entiende el general PNP (r) Gustavo Carrión, director general de la Policía Nacional entre el 2003 y el 2004 y presidente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) en los períodos 2000-2001 y 2007-2008.
— ¿Qué opina de la muerte de Lindomar Hernández ‘Puerto Rico’ y Édgar Lucano Rosas?
Suena a exagerada coincidencia que hayan muerto los dos que podían haber revelado el nombre del autor intelectual del asesinato del periodista Luis Choy Yin. Primero se fugan, luego desaparecen y al final son abatidos. Habrá quienes vean que hay algo más allá.
— ¿Qué habrá?
¿A quién le interesaba que desaparecieran? Esto da pie a la suspicacia, a pensar que hay alguien que no quiere que su nombre aparezca. El delincuente sabe cuándo ya está perdido. No suele enfrentar a la policía si no tiene posibilidad de escapar. La prensa debe averiguar qué pasó. La policía dirá que ha sido una operación exitosa. ¿Quién sale librado de todo esto? El autor intelectual de la muerte de Choy.
— ¿Pero usted qué piensa?
Había la volada de que en este caso estaba metido el tráfico de drogas. No creo. Los cárteles de la droga no habrían permitido que esos sujetos escapasen de la cárcel. Habrían mandado a que los mataran en el penal.
— El propio ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, dijo que en la fuga hubo corrupción policial.
El tema principal en la policía no es la falta de equipos ni de vehículos, sino la corrupción, que se ha instalado como cultura funcional en la institución. Se deben tomar medidas dramáticas en la policía. Hay que refundarla. No tiene sentido encargarle a la policía que se auto regule, autocorrija o auto reforme porque va a dar demasiadas concesiones al cáncer que se ha apoderado de ella.
— ¿Cómo acabar con la corrupción policial?
Tendría que nombrarse una comisión de notables del país, que indague qué policías son corruptos para que sean removidos sin que tiemble la mano. Ya Colombia sacó a 3.500 policías. También tendría que darse una norma por la cual el Poder Judicial, que también tiene corrupción, no admita los procesos de reincorporación de esta gente.
— ¿Cree que Pedraza debería dar un paso al costado?
No me gusta decirle a la gente qué debe hacer con su dignidad y su ética. Finalmente, la figura del ministro resulta irrelevante frente a la corrupción tan grande que hay en la policía. Si él sale, vendrá otro. Si no hay decisión política de sanar a la institución seguirán desfilando ministros que no podrán hacer nada con una policía atravesada por la corrupción.
— ¿No debemos sorprendernos si pronto hay otra fuga?
Pasará cierto tiempo y otra vez habrá noticias como estas. El INPE también está comprometido con la corrupción. Los presos se escapan de dependencias policiales. Esto es incontrolable. Si en la PNP se invierten 800 millones de soles en equipamiento, eso no servirá si los equipos son usados por policías corruptos.

— ¿Qué debe abarcar la voluntad política de la que habla?
Si hay que modificar normas, la Constitución, el Código Penal, si hay que dar leyes específicas, hay que hacerlo. No valen medias tintas como un nuevo reglamento disciplinario de la policía, el cual, ya se comprobó, no disuade a los malos policías.

miércoles, 19 de junio de 2013

¿15 MINUTOS DE BUENAS NOTICIAS?/ Carlos Basombrío Iglesias

Muy, pero muy peligrosas las reiteradas declaraciones del presidente Humala contra la prensa. “Gallinazos que escarban donde hay  carroña”, les ha llegado a decir.

El sentido general de las críticas va por un lado a cuestionar que los medios no den noticias “positivas”. Ha llegado a pedir que los noticiarios tengan siempre 15 minutos de noticias positivas.

(Digresión: Pequeño detalle ¿quién decide que es lo positivo? Por ejemplo a muchos nos parece excelente que el juez constitucional haya aceptado la medida cautelar para impedir el sorteo para el Servicio Militar “Voluntario”, que nos regresaba al siglo XIX en que si eras pobre no te librabas de ser soldado. En cambio a él la noticia le parece muy mala, “pierde el Perú” ha dicho. ¿Positiva o negativa? Fin de la digresión).

Las críticas del presidente van también por el lado de la excesiva violencia en algunos noticieros. Comparto la crítica pero lo que hay que hacer es educar al público para que escoja opciones mejores ¡Y las hay!

OJO, así empezó Rafael Correa en Ecuador. Ahora allá ya es demasiado tarde y ya aprobaron una ley bárbara contra los medios que restringe severamente la libertad de expresión.

PARAÍSOS FISCALES/ Alfredo Stecher

Me he adherido a una campaña de la plataforma mundial de acción ciudadana Avaaz contra la evasión de impuestos de parte de grandes empresas multinacionales a través de paraísos fiscales, evasión que estiman en un billón de dólares anuales - más que el gasto mundial anual en armamento, mayor que el presupuesto anual de 176 países. Señalan que este dinero, repartido igualitariamente (lo que no es la idea), equivale a mil dólares por familia en el mundo. Como ejemplo ponen a Google, que sobre 78 mil millones de ganancias al año prácticamente no paga impuestos.
A esta evasión se suman por supuesto los miles de millones de dólares eludidos en cada país por empresas de todo tamaño, también en los nuestros, a través de trucos contables o vacíos en la legislación, todos perfectamente legales o en el margen de la legalidad, y los muchos millones evadidos por fraude o por la informalidad de empresas en capacidad económica de tributar, así como por el blanqueo de capitales fruto de actividades delictivas.
Tampoco en este tema todo es blanco o negro, delincuencial o impoluto; hay como siempre una amplia gama de grises: No es lo mismo transferir dinero por canales moralmente ilícitos aunque legales, que sacarlo a hurtadillas en maletas o bolsos para no dejar huella; no es lo mismo hacerlo en un país con estabilidad económica y garantías democráticas y judiciales que en uno con políticas caóticas o cautivas de fuerzas muy corruptas o gansteriles. No es lo mismo expatriar ilegalmente superganancias que poner a salvo ilegalmente de la inestabilidad una pequeña herencia o ahorros personales. La campaña va dirigida contra las malas artes tributarias de muchos gigantes.
En Chile la creciente eficiencia y al parecer probidad de las autoridades tributarias, apoyadas por un sistema judicial bastante autónomo y recto, ha llevado a casi eliminar el fraude tributario de gran escala, a destapar algunos fraudes y a aumentar la presión política y mediática para mejorar la legislación tributaria. Además crecen las demandas políticas desde la oposición, de una reforma tributaria al parecer realmente necesaria para una mayor equidad y para aumentar aún más los ingresos estatales para financiar reformas, en especial de la educación.
Anoto que el ministro estrella del gobierno de Piñera, el independiente Laurence Golborne – el del rescate de los mineros -, tuvo que renunciar a su fugaz precandidatura presidencial por la UDI (de la alianza gubernamental), no solo por un fallo adverso del Tribunal Constitucional sobre prácticas de renovación unilateral de contratos de tarjetas de Cencosud (la propietaria de tiendas Wong), cuando él era gerente general, en su momento avaladas por la Superintendencia de Bancos, pero consideradas ex post abusivas y anticonstitucionales, sino también por tener dinero en un paraíso fiscal, Islas Vírgenes. Al insistir Golborne en que ambas cosas eran legales, lo que es cierto (el Tribunal no impuso sanción sino solo ordenó devolución de los millones de dólares recibidos), y no reconocer que eran inaceptables, y al afirmar candorosamente que en Cencosud solo seguía las instrucciones de la empresa, se cerró por un tiempo tanto las puertas de la política como las del mundo de la gran empresa. Atinadamente descartó el premio consuelo de la UDI de ser candidato a senador y del Gobierno de ser nombrado embajador. La fecha de la decisión del Tribunal, días antes del límite para la inscripción de candidatos a primarias, probablemente ha sido inducida por la UDI, enterada informalmente de cuál sería el resultado y ya antes desencantada del discreto desempeño del Golborne candidato.
La crisis económica ha contribuido a movilizar iniciativas gubernamentales en gran parte del mundo, en particular la Unión Europea, el G20 y la OCDE, con al parecer los gobiernos de EEUU y Canadá los más reticentes a actuar. La presión hacia esas iniciativas proviene no solo de las mayores necesidades presupuestales de los gobiernos y de los políticos y medios de comunicación más serios, sino seguramente también de las grandes empresas y fortunas que sí tributan todo o gran parte de lo que corresponde y sufren una competencia desleal.
El Foro de Administraciones Tributarias (45 países) de la OCDE (que agrupa a 27 países más desarrollados), enumera 38 paraísos fiscales, algunos de ellos pequeños países europeos como Andorra, Liechtenstein, Malta, Mónaco, San Marino, Chipre (ahora suena a broma), el Vaticano (todavía no suena a broma), además de tres pequeñas islas de Gran Bretaña, o islas del Caribe o del Océano Pacífico, independientes o dependientes principalmente de Gran Bretaña, más unos pocos de Asia y África, y, según el gobierno francés, también países como Suiza, Austria, Luxemburgo, Costa Rica, Panamá y Guatemala. Menudo problema.
Lo de Suiza en realidad no es tan extraño, no solo por su larga tradición de bancos conocidos, también en películas, por su política de no preguntar y su celoso secreto, sino más recientemente por la revelación, por uno de los empleados del HSBC en Suiza, de una lista de 130000 clientes, lo que ha posibilitado a España detectar a grandes evasores de impuestos, a tal punto que, estando él refugiado en España, ha denegado la extradición pedida por la justicia suiza con el argumento de violación del secreto bancario.
Supongo que la capacidad de hackeo de parte de individuos – hasta desde una pequeña furgoneta, para evitar detección – y de parte de gobiernos, como lo acaba de evidenciar el ex agente prófugo de la CIA, aumentan el riesgo de los evasores (y de los bancos) de ser detectados en sus paraísos así como de desprestigio de las autoridades financieras por no actuar más enérgicamente contra ellos.
Me pregunto qué pasaría en la economía mundial si efectivamente se lograra evitar, al menos en una parte significativa, la inmensa evasión tributaria a través de estos paraísos fiscales. Supongo que eso lo están calculando en los países proponentes y en los que rechazan afectarlos. Imagino que los paraísos fiscales perderían parte de sus ingresos por menor pago de licencias y por el impacto en el empleo y el turismo de negocios turbios o semiturbios, y que aumentarían los ingresos gubernamentales de los países originarios de los impuestos evadidos – y con ello su economía, y muchas grandes empresas tendrían que achicar un poco sus presupuestos de inversión. Disminuiría probablemente el monto distribuido por acciones, aunque seguramente no las casi siempre generosísimas retribuciones a los CEOs por su abnegada labor, y quizá, por ejemplo, demoraría un poco más la aparición de nuevos modelos y tipos de dispositivos electrónicos en el mercado. Y, lo que sí es muy significativo, disminuirían las inversiones en derivados financieros misteriosos y tóxicos tan importantes en el desencadenamiento de la gran crisis económica actual.
¡Oportunidades que genera o refuerza la crisis!


martes, 4 de junio de 2013

TRANSGÉNICOS Y GUERRA FRÍA/ Alfredo Stecher

De adolescente yo tenía una visión bastante apocalíptica del mundo, influida por la cercanía de la terrible Segunda Guerra Mundial y por la Guerra Fría que amenazaba con desembocar en la Tercera Guerra Mundial, aún más destructiva que la anterior. Además me imaginaba el año 2000 con naves extraterrestres acechándonos.
Después de terminar la secundaria en el Colegio Alexander von Humboldt en Lima, durante los dos años de bachillerato en Alemania, 1962 y 1963, aumentó en mí el temor a la guerra nuclear, que muchos veían como un riesgo inminente. A eso contribuyó en octubre de 1962 la crisis de la base de misiles atómicos rusos en Cuba, desactivada gracias a tacto y mutuas concesiones entre Kennedy y Kruschev (de parte de la URSS el desmantelamiento de la base y de parte de EEUU el compromiso de no invadir Cuba y de desmantelar las bases de misiles en Turquía, lo que sucedió medio año después).
Esta extraña introducción para hablar de transgénicos está inducida por la lectura de un reciente y sorprendente artículo de Jacob Darwin Hamblin, en el New York Times, sobre las lecciones ecológicas de la Guerra Fría. Sorprendente, porque nos habíamos olvidado tanto, pero coherente.
En apretado resumen: recuerda que en los años cincuenta y sesenta el peligro de una guerra no fría obligaba a pensar en cómo sobrevivir como humanidad. Ante la posibilidad de una guerra total con la Unión Soviética los estrategas en Estados Unidos preveían que no solo militares y civiles sino también plantas, animales y ecosistemas enteros podían ser las víctimas. Imaginaban que armas atómicas, biológicas y químicas podían, además de su efecto destructivo y de contaminación inmediatos, ser usadas para hostigar al enemigo con intensas lluvias, con la destrucción de sus cultivos y de repente causar estragos con detonaciones que afectaran el clima o provocaran terremotos. Durante la Guerra de Corea el congresista Albert Gore padre incluso urgió al presidente Truman a contaminar una enorme franja de territorio con desechos nucleares con la expectativa de desanimar a las tropas comunistas de avanzar hacia el Sur.
A inicios de los sesenta la OTAN denominó eso guerra ambiental y se propuso buscar mantener viva a la gente después de la devastación inicial. Para ello los científicos consideraron que el mejor enfoque era proteger los ecosistemas. Un ecologista de Oxford, Charles Elton, argumentó que la creciente simplificación de los paisajes con herbicidas o la plantación de una sola especie de cultivos en grandes áreas eran una receta para el desastre. Consideró que la mejor defensa frente a enfermedades, invasión de otras especies o catástrofes naturales era conservar tanta variedad biológica como era posible en los campos y cercos vivos, lo que ahora llamamos biodiversidad, en tanto la mayor complejidad de un ecosistema reduce la importancia relativa de cualquiera de sus elementos en riesgo, haciendo menos vulnerable al sistema. En los años ochenta analistas de la CIA analizaron que en caso de un cambio climático inducido, los Estados Unidos con su mayor diversidad agrícola sufrirían menos que la URSS.
En el mismo sentido deberíamos en la actualidad considerar la biodiversidad no como un asunto filosófico sino de sobrevivencia.
Actualmente, agrego, las probabilidades de un conflicto nuclear o de guerra biológica o química de escala mundial son mínimas, y conflagraciones menores o accidentes graves por armas nucleares, químicas y biológicas, de efectos mundiales, tampoco muy probables y, en todo caso, con consecuencias menos cataclísmicas. Pero de lo que ya tenemos certeza es que estamos en un proceso de calentamiento global con consecuencias graves en lo climático. Aunque no hay consenso sobre la proporción de éste atribuible a la acción humana o a factores cósmicos, sí es indudable que la acción humana contribuye fuertemente. Además siempre es posible una erupción volcánica gigantesca como las que ya afectaron el clima mundial en los últimos siglos y milenios.
Ya que de todos modos irá en aumento el cambio climático, con crecientes alteraciones del clima, más extremas e irregulares, se hace imperativo enfrentar sus consecuencias en mejores condiciones, en primer lugar con la conservación y ampliación de la biodiversidad. Ésta no solo diversifica el riesgo de pérdidas de cosechas sino también ayuda a conservar los recursos productivos, comenzando por el suelo, pero también una capacidad variada de los agricultores y empresas agropecuarias que facilita su adaptación a los cambios; además ayuda a lograr microclimas más favorables. Para ello es clave la agricultura orgánica en sus variantes, y contribuye desde la agricultura más convencional el sello Global GAP, de las grandes cadenas comerciales, que bajo presión de los consumidores europeos promueve prácticas social y ambientalmente más responsables.
Y allí entra el tema de los transgénicos. Más allá de si afectan o no la salud humana, lo que debe ser abordado con seriedad y aplicando el principio de precaución, y más allá incluso de su cuestionada rentabilidad de mediano y largo plazo para los agricultores, definitivamente los transgénicos, al menos los de Monsanto y empresas similares, sí estimulan aún más los monocultivos no solo de una especie sino de una o muy pocas variedades de cada especie, lo que, junto con la destrucción masiva de bosques, aumenta enormemente la fragilidad de nuestros ecosistemas, con un aumento considerable del riesgo frente al cambio climático y frente a cambios en las plagas.
Una noticia reciente en el Wall Street Journal da nuevas luces sobre este candente tema. La creciente resistencia de la plaga del gusano de la raíz del maíz a las semillas transgénicas de Monsanto ha llevado en EEUU en el primer trimestre de este año a un aumento del 41% de las ventas de pesticidas. Dos tercios de las casi 40 millones de hectáreas de maíz cultivado en EEUU ya provienen de semillas de Monsanto.
Monsanto afirma que aconseja a los productores rotar sus cultivos para romper el ciclo del gusano de raíz y señala que ya están vendiendo semillas con más de un factor resistente al gusano. La Agencia de Protección Ambiental de los EEUU- EPA – advierte sin embargo que los gusanos que han desarrollado resistencia a las primeras semillas transgénicas son más propensos a volverse resistentes a otras versiones; y señala además que otras plagas se están propagando porque la mayoría de agricultores siembran maíz cada año en las mismas tierras.
La mayor empresa norteamericana de pesticidas, American Vanguard, ha comprado en la última década una serie de tecnologías y de empresas de pesticidas en una apuesta a que la demanda por los insecticidas aumentaría cuando el maíz Bt (la toxina insertada) comenzase a perder su eficacia. Esa apuesta está dando sus frutos. Su facturación de insecticidas de subsuelo aumentó en 50% en 2012 y su ganancia 70%. En el primer semestre de 2013 sus ventas subieron 41%.
Los defensores del maíz transgénico han desestimado airadamente las advertencias ecologistas sobre justamente esos riesgos. ¿Son realmente tan descabelladas, si incluso un gigante de los pesticidas apuesta sus capitales a que estos riesgos se materialicen y si su efecto en el aumento de la extensión de monocultivos es un riesgo que estrategas de defensa y seguridad consideran multiplicado?



martes, 28 de mayo de 2013

CRISIS, MINERÍA Y HUACAS/ Alfredo Stecher

Para el Perú el deterioro de la escena económica mundial, con reducción de los precios de todos los metales (también del oro, aunque no por la misma razón), implica una significativa reducción del presupuesto estatal y de fondos disponibles para desarrollo regional y programas de promoción así como un freno a la inversión minera. Ya han sido postergados en su ejecución varios mega proyectos mineros en el mundo, partiendo por los más conflictivos. Reducciones adicionales de los precios pueden llevar a reducir exploraciones y paralizar algunas explotaciones mineras, comenzando por las de menor escala, por lo general de mayor costo unitario, o al menos hacer aún más difícil su formalización y el logro de un respeto mínimo de derechos sociales y ambientales, muchísimo más maltratados que en la gran minería y gran parte de la mediana.
Además de la crisis influye en la baja de precio del cobre la búsqueda, en China, de una mayor eficiencia en sus inversiones, con un menor uso de cobre. Ya en 2011 y 2012 el consumo de cobre en China aumentó muy por debajo del crecimiento de su PIB, a la vez que aumentó la oferta de cobre en el mundo. China consume más cobre que Europa, Estados Unidos y Japón juntos.
Definitivamente se acabaron los altísimos precios del cobre de la última década, a veces de hasta cuatro dólares la libra, y los expertos esperan un promedio de 3.2 para los próximos años. Sin embargo se trata de expertos que no prevén una agudización de la crisis. Algunas minas ya tendrían problemas de rentabilidad con un precio por debajo de 3 ó de 2.8 dólares la libra. En caso de crisis más aguda la baja podría llegar a $1.5 o menos, lo que sería una catástrofe para Perú y aún más para Chile. Ya en la situación actual y con pronósticos relativamente optimistas, algunos grandes proyectos mineros han sido postergados por razones no solo de conflictividad.
Pero si el precio se mantiene al menos dos años más por encima de $3, tenemos un valioso tiempo para aprovechar lo mejor posible lo que queda del boom minero, incluyendo la diversificación productiva, para depender menos de él, y para seguir consolidando nuestra posición mundial de productor significativo con varias minas muy competitivas aún en condiciones adversas del mercado mundial.
Algunos dirán ¡qué bien que no haya más inversión minera!, mirando solo sus facetas más problemáticas en lo social y ambiental, que son reales. Pero son justamente las grandes inversiones mineras, en particular de las empresas sujetas a mayores controles accionarios y de opinión pública en sus países de origen o sede, y con gestión más moderna, las que ocasionan menos problemas y generan recursos para resolver esos problemas - y tantos otros acumulados, especialmente por la propia minería, pero también en otros aspectos de nuestra vida mal gestionada por otras empresas privadas, poblaciones y entidades estatales altamente ineficientes y con frecuencia negativas, a todo nivel. Casos emblemáticos son La Oroya y Hualgayoc, el vertido de desagües y de basura doméstica en los ríos y la proliferación de plásticos desechados en aguas y paisajes.
Curiosamente – en realidad no tan curiosamente – muchas personas que muestran la mayor intransigencia frente a algunas grandes inversiones mineras de Occidente, en promedio las más responsables, muestran gran laxitud frente a grandes inversiones chinas, “por no ser imperialistas”. En realidad en todo el mundo las inversiones chinas - que sean bienvenidas si cumplen con los estándares sociales y ambientales exigibles – suelen ser mucho menos respetuosas con estos estándares. Marcona es un buen y triste ejemplo. En especial deben ser cuidadas, aunque eso requiera inversiones costosas, las aguas que pueden ser contaminadas, de modo que tanto las poblaciones como la agricultura no se vean afectadas, y deben ser repuestas, con creces, las aguas que se gasten en la explotación minera.
Es cierto que las poblaciones que pierden parte de su territorio son fuertemente afectadas, y por lo tanto deben ser fuertemente compensadas, con consulta de sus opiniones y estudio de sus necesidades y opciones, de una manera lo más favorable posible a su ulterior desarrollo, con especial cuidado y empatía en el caso de poblaciones indígenas. Esto muchas veces no es el caso, al menos inicialmente – y tiene que ser exigido y logrado. Pero lo que no es aceptable es que intereses legítimos de pocas personas afecten seriamente el desarrollo del conjunto de nuestra nación en formación, que no debe basarse solo en el crecimiento del PIB, pero que lo requiere como fuente también de recursos para otras dimensiones del bienestar.
Quiero llamar la atención sobre un aspecto al parecer ignorado por los enemigos a ultranza de la gran inversión minera (ya que de la chica, la más contaminante, no se ocupan): el Perú ha sido siempre, desde tiempos prehispánicos, un país – también - minero. Felizmente la riqueza minera de nuestra orografía compensa en parte lo poco favorable que es a la agricultura – que sin embargo siempre ha sido y debe seguir siendo una de las bases de nuestro desarrollo.
Como lo reseñan algunas crónicas españolas, los incas, ensalzados por muchas de las personas anti mineras, consideraban a las minas, al menos a las de oro y de plata, y a los cerros en los que se ubicaban, como wakas, lugares sagrados y destinos de peregrinación festiva, a la vez que realizaban en ellos las mitas a las que estaban obligados - combinación del sistema agrícola del que vivían y del sistema minero. Informes de la extirpación de idolatrías de parte de los españoles dan cuenta de que el punkucamayoq, guardián de la entrada a la mina, tenía a la vez una función de oráculo y de sanador, y recibía las ofrendas de los peregrinos. El producto de las minas de socavón, con oro de tipo compacto (ya que no conocían el uso minero del mercurio – que en forma de cinabrio solo servía como pintura), era de propiedad exclusiva de los incas (a diferencia del oro aluvional en los ríos, que correspondía a las comunidades que lo extraían).
Un reciente artículo periodístico sobre el hallazgo y estudio arqueológico de la mayor explotación de cobre precolombino en el norte de Chile, en Collahuasi, Tarapacá, me lleva a una reflexión adicional.
Se trata de una mina inca, ya explotada desde antes, siglo X. Han sido identificados hasta ahora 50 hornos de fundición en tres lugares distintos, que constituyen un distrito minero que incluye campamentos, recintos administrativos, sitios rituales y caminos. Se trata de todo un sistema interconectado, basado en trabajadores mitimaes traídos rotativamente de asentamientos humanos cercanos, a través de mitas. La tecnología, a diferencia de las fundiciones prehistóricas europeas – que generalmente usaban sistemas mecánicos, como fuelles -, consistía en atizar el fuego con viento, por lo que estaban situadas en la cima de pequeñas colinas. El combustible era de llaretas y queñuales, que evidentemente resultaban depredados, como fueron depredados, salvo relictos, todos los bosques en nuestra vertiente occidental de los Andes, y algunos en la oriental desde tiempos prehispánicos e incluso preincaicos.
En Tarapacá se trata de un lugar desierto, inhóspito. En otras zonas andinas la tecnología probablemente ha sido similar, quizá con variantes en zonas con lluvias. Es uno de los tantos temas que requeriría mucho más investigación arqueológica e inversión en ella. Las empresas mineras harían bien en contribuir más a ello, y el Estado, en promoverlo.


viernes, 26 de abril de 2013

CRISIS: LA DEPRESIÓN AMORTIGUADA/ Alfredo Stecher


Hace unas semanas pensaba advertir sobre lo engañoso de la tranquilidad de la economía mundial, pero la muerte de Hugo Chávez y la elección del Papa Francisco me distrajeron. Ahora la advertencia es innecesaria, porque las noticias nos lo recuerdan casi a diario. Pero creo que vale la pena reflexionar sobre ellas.
En los últimos meses lo más saltante ha sido Chipre, diminuta economía que sin embargo ha hecho temblar el edificio económico europeo y ha obligado a una combinación de rescate con las más drásticas medidas de austeridad y con la afectación de los depósitos bancarios superiores a los cien mil euros, en gran parte propiedad de millonarios rusos. Felizmente, después del sobresalto por la afectación de depósitos menores a cien mil, la confianza de los mercados en que se trata de un caso excepcional – paraíso fiscal caído en desgracia – y en la política sensata del Banco Central Europeo ha logrado que, para el conjunto, no pase de un crujido más.
Otros motivos de alarma son Eslovenia, cerca de tener que pedir un rescate, el reciente estallido de la burbuja inmobiliaria en Holanda, expresión del inmenso endeudamiento de los hogares, el ajuste anunciado en Dinamarca y la fragilidad de España y de Italia, ésta con una profunda crisis política. Es fuerte la crisis de las empresas de energías alternativas, en particular solar y eólica, que ya ha llevado a la quiebra a la principal y enorme empresa china en este campo. Y las desprestigiadas calificadoras de riesgo siguen rebajando paulatinamente las calificaciones, últimamente hasta de Gran Bretaña.
Nada de esto conmovió mucho a los mercados, lo que ha llevado a una caída significativa del precio del oro. Sin embargo es esperable que hasta grandes empresas industriales y financieras, que están capeando el temporal precariamente, vayan sucumbiendo y agravando el declive. El FMI advierte sobre la fragilidad de una parte del sistema bancario europeo, incluso en Alemania – no solo los bancos de sus estados federados, ya en crisis.
Ahora los mayores elementos de acentuación de la crisis son la aún leve recesión en la Eurozona en su conjunto (incluida Alemania) y la desaceleración del crecimiento de China, que probablemente se acentuará el próximo año. Por lo pronto la toma de conciencia de esto ha llevado a una fuerte caída del precio del cobre, el metal más resistente ante la crisis, lo que indudablemente nos afectará.
Paul Krugman está usando la calificación de Pequeña Depresión, en contraste con la Grande (a partir del crack de 1929). Ojalá sea adecuada, pero me temo que va a quedar corta. Pienso que más bien se trata de una depresión amortiguada en la rapidez de su profundización – tobogán en cámara lenta, con curvas y descansos -, pero que, aunque menos dramática, bien puede resultar tan o más larga que la anterior, que en realidad solo terminó al son de los tambores bélicos inmediatamente previo a la Segunda Guerra Mundial. Obviamente es preferible que se extienda a que desemboque en otra conflagración mundial, felizmente altamente improbable. Toco madera.
La gran diferencia, hasta ahora, con la Gran Depresión, es, simplificando, que, en ese entonces, los economistas y los políticos en general no tenían idea de qué hacer y dejaron que el sistema bancario se desplomara, con efectos catastróficos para la economía y la sociedad en todo el mundo. Y el patrón oro, que hacía depender la emisión de dinero físico del oro acumulado en los bancos centrales, contribuyó a acentuar la crisis, al resultar la masa monetaria física totalmente insuficiente para el funcionamiento de la economía. Fue la audacia de Franklin Delano Roosevelt, convencido por un único asesor enfrentado a todos los demás, que inició en 1933 el progresivo abandono del patrón oro de parte de los estados y un programa de reactivación de la economía y de protección social, inspirado en los planteamientos de John Maynard Keynes.
En nuestra actual depresión la política de salvataje del sistema financiero y de la industria automovilística, seguida de una política monetaria expansionista, han evitado en Estados Unidos su colapso económico y una profunda recesión – y podrían estar en mejor situación sin el freno de las exigencias de austeridad extrema y el obstruccionismo de parte de la oposición republicana. Japón, después de décadas de estancamiento, a pesar de un altísimo endeudamiento del Estado, acaba de asumir una política que prioriza el estímulo de su economía, bien recibida por el FMI, el G20 y los mercados. En cambio en la Eurozona la austeridad excesiva ha hundido a gran parte de sus economías y obligado a sucesivos salvatajes con condiciones asfixiantes.
La crisis ha evidenciado las contradicciones del sistema capitalista, acentuadas por el neoliberalismo – la supremacía del mercado a ultranza. Y además efectivamente hay mucha grasa innecesaria, engranajes disfuncionales y óxido y arena en los indispensables, tanto en los Estados como en los sectores privados, que es necesario eliminar. Y eso exige austeridad. Pero la orientación neoliberal y su influencia incluso en corrientes socialdemócratas, ha llevado en la Eurozona a políticas de austeridad extrema y contraproducente, acentuadora de la crisis económica, con recortes a mecanismos ideológicamente aborrecidos, pero indispensables,– léase todo lo positivo del históricamente progresivo Estado de bienestar - a la vez que renuencia a afectar a otros más bien disfuncionales.
En las últimas semanas se han multiplicado críticas demoledoras, también de Krugman, a un estudio de dos economistas famosos, Reinhart y Rogoff, de Harvard, 2011, que había sustentado la tesis de que el 90% de deuda respecto del PBI de un país es el umbral a partir del cual ésta se hacía insostenible. Ya antes la evidencia empírica en contra y ahora una revisión detallada de su estudio, con errores metodológicos y de cálculo - la ahora famosa crisis Excel -, han quitado el piso a ese sostén teórico clave de la austeridad extrema, causa de agudización de la crisis económica. También un estudio del FMI, que ha moldeado la política de éste, ha demostrado que es erróneo un supuesto básico de las políticas de ajuste acelerado, la subestimación grosera de su efecto recesivo, que lleva a aumento en vez de disminución de las deudas estatales por la reducción de la base impositiva.
Esto, junto con el insatisfactorio, pero mucho mejor desempeño económico de los Estados Unidos, ha llevado a un creciente consenso fuera de la Eurozona y aumento de las voces a su interior de la necesidad de un cambio sustancial.
El principal obstáculo a esto, además de las anteojeras ideológicas, es la renuencia de Alemania y de otros países a compartir más los costos del salvataje de los países en mayores problemas, de los cuales estos por cierto son en gran medida responsables, pero que han sido estimulados y de los que se han beneficiado los países acreedores y sus bancos, por lo tanto corresponsables. Y esto responde tanto a intereses de sus entidades financieras como a consideraciones políticas, en el caso de Alemania por las elecciones generales a realizarse en setiembre, con un electorado reacio a asumir mayores costos de la crisis europea.
Es cierto que Alemania ha dado hace dos décadas un ejemplo de política de austeridad, en gran parte necesaria por los costos de la reunificación de la próspera República Federal del Oeste con la decrépita República Democrática del Este (y también allí los intereses financieros y de la gran industria, bajo el manto ideológico neoliberal, aprovecharon para desmantelar una parte de lo más positivo que tenían tanto su política de bienestar como algunos segmentos de su industria y, en la última década, para debilitar mecanismos de protección social en la Alemania unida).
Sigo sin dudar de que Alemania y sus principales dirigentes, incluida Ángela Merkel, tienen un firme compromiso con la unidad europea, por convicción y por interés económico, pero su política amenaza con fragilizarla aún más. Confío en que el próximo año termine de imponerse la sensatez económica en toda la Eurozona y supere las políticas negativas aún dominantes, que amenazan con profundizar la crisis y alargarla mucho más, incluso para Alemania. Pero ninguna política podrá evitar la prolongación de la recesión en Europa por un buen tiempo más. Y ojalá no logren predominar las corrientes antieuropeas en crecimiento en la mayoría de los países de Europa.

lunes, 22 de abril de 2013

OLLANTA HUMALA: ¿DE REGRESO AL CHAVISMO?


Ese es el fantasma que empieza a rondar en los medios empresariales y las clases medias en Lima. Varias razones concurrentes lo explican.
En el plano internacional el viaje al sepelio de Hugo Chávez y las declaraciones del presidente diciendo que el fallecido era un ejemplo para la región. Luego la participación en UNASUR, en la que junto con sus colegas de América del Sur convalidaron a Maduro, elegido en un proceso plagado de irregularidades desde el primer día.
Se mencionan también medidas de política económica. Entre ellas la decisión del Petro Perú de comprar la refinería de la Pampilla  y la red de grifos de propiedad de Repsol. También la decisión de poner a la Marina a cargo de diversas responsabilidades en los puertos. Algunos, también, ven signos de aquello en las decisiones sobre regulación de pesca y los cambios en las normas sobre las AFP.
¿No vamos al chavismo? ¿Está ocurriendo lo que pasó con Chávez que recién en el segundo año sacó las garras?
Es muy difícil saber qué puede pasar en un país tan desinstitucionalizado, donde los partidos políticos no importan y donde los caudillos hacen lo que le da la gana. Sin embargo ensayo una hipótesis.
No creo que Humala tenga en la cabeza un modelo económico chavista. Lo que sí me preocupa y mucho es que tenga un modelo político chavista.
Da la impresión que en lo económico Humala y Nadine saben la barbaridad que sería llevar al país a un modelo que ha fracasado, más todavía si no tenemos el oro negro a raudales para paliar los efectos de las malas políticas.
Lo que sí hay, creo, es un gran riesgo de que tomen uno los aspectos del modelo chavista, que es el de la perpetuación en el poder, en base a usar la popularidad para torcer instituciones y voluntades.
Formo parte del 82% de peruanos que creen que Nadine Heredia está preparando una candidatura. Ello es a todas luces ilegal, porque hay ley expresa que lo impide. Es también una violación abierta al compromiso ético y político que asumió frente a los garantes para conseguir su apoyo, en donde sostuvo que no habría ninguna forma de re elección y que se irían el 28 julio 2016.
No parecen ser esas las intenciones. La negativa sistemática a decirlo expresamente es muy reveladora. El rol de Nadine dentro y fuera del gobierno habla por sí solo. Sumémosle que han multiplicado por siete los gastos del sistema de inteligencia y que las promociones del poderoso asesor Adran Villafuerte,  así como las de Ollanta y Antauro Humala, no pasarán al retiro como las previas, porque se les ha aumentado cinco años más de carrera.
Una parte de quienes leen este post se sentirán a estas alturas aliviados y se dirán, bueno que importa, si Nadine es pro mercado y proempresarial, asunto solucionado.
Ese es uno de los graves problemas que tenemos en el Perú. Tanto las izquierdas como las derechas son en su mayoría profundamente pragmáticas y no les interesa un ápice la institucionalidad y la democracia; les basta con que el proyecto político en el poder encaje con sus intereses y visión del mundo.
El mejor antídoto frente a los autoritarios de izquierda y de derecha es preservar y fortalecer la institucionalidad; en este caso asegurándonos que haya elecciones libres y competitivas en el 2016 y que no participe nadie que no pueda hacerlo, porque la ley se lo impide. Menos todavía quién tendría todo el apoyo del aparato del Estado para competir con ventaja sobre los demás.
Este es a mi juicio el problema político fundamental que enfrentamos para los próximos años. El país ya está polarizado al respecto: el 44% piensa que no debe hacerlo porque la ley se lo impide, pero el 47% que sí puede porque con la Constitución no se lo impide; justamente la "interpretación auténtica", que al mejor estilo fujimorista buscan hacer para permitir su postulación.
Hay que poner en el centro del debate este problema y exigir definiciones inmediatas. Si no vendrán tiempos turbulentos, polarización y enfrentamiento; con todas las consecuencias que esto trae para la estabilidad, la convivencia pacífica y el desarrollo económico.


martes, 9 de abril de 2013

BERGOGLIO, PREOCUPACIONES / Alfredo Stecher


Nunca imaginé que alguna vez escribiría un artículo sobre el Papa, y menos, dos seguidos. Pero el interés mostrado por varios lectores y la importancia del tema me llevan a ampliar mis reflexiones a partir de lo que conocemos de las opiniones anteriores, cuando Bergoglio aún era arzobispo o cardenal. Reiterando mi aprecio por su persona y que tengo expectativas globalmente positivas, considero importante insistir en los aspectos que califiqué de sombras, en que sus posiciones pueden resultar dañinas para nuestras sociedades, tanto o más que las de su antecesor, en la medida de su mayor legitimidad e influencia.
Me preocupan principalmente las convicciones que expresa sobre asuntos de sexualidad, pero también su insistencia en ver la obra del Diablo en posiciones contrarias a la suya. Espero que sean matizadas en la práctica.
Incluso actualmente estas posiciones son en parte ignoradas hasta por algunos en la jerarquía eclesiástica, como sucede en muchos países en los que la Iglesia Católica no es mayoritaria o ha perdido peso en el poder político, especialmente en Estados Unidos, Canadá y el Norte de Europa. Hay episcopados que aceptan administrar anticonceptivos a mujeres violadas o tienen mayor comprensión para el uso del preservativo para prevenir el sida. Y felizmente parecen ser mayoría entre los católicos, incluidos muchos en posiciones políticas relevantes, quienes, conservando su fe y algún grado de relación con su Iglesia, no aplican en la práctica sus prescripciones sexuales, entre otras.
Entre las sombras de las opiniones de Bergoglio destaca obviamente la condena de los anticonceptivos y del aborto. No entiendo la resistencia a los anticonceptivos y considero, por ejemplo, inmoral e inhumano el extremo de que la Iglesia Católica impida en muchos países, en particular en África, la repartición de condones para frenar el avance del sida.
En cuanto al aborto, considero que es preferible evitarlo, principalmente por los riesgos físicos y sicológicos para la madre. Pero en muchos casos resulta ser el mal menor, al menos en los primeros meses, cuando el feto incluso pasa por estadios previos a nuestra condición de mamíferos y es una persona humana potencial, pero no lo es aún, y es aún parte de la madre y totalmente dependiente de ella fisiológicamente. Incluso la naturaleza tiene mecanismos de aborto espontáneo, muy frecuentes en el primer mes (de modo que la mujer ni se entera) - en total hasta de un 15% de los óvulos fecundados.
Considero que, sin ser deseable, es lícito y debería ser legal recurrir al aborto en los primeros meses por decisión de la madre, ojalá adecuadamente asesorada en lo médico y sicológico y realizado en las mejores condiciones posibles. Las políticas al respecto deberían ser laicas y no eclesiásticas. Que las iglesias se ocupen de quienes quieren hacerles caso.
Entiendo a quienes, convencidos de que la persona existe con plenos derechos desde el momento de la fecundación, se oponen consecuentemente al aborto en todos los casos – como entiendo la lógica de otros fundamentalismos, pero considero a todos nefastos cuando logran imponerse.
Prefiero a quienes son inconsecuentes ante demandas apremiantes de la realidad, como es el caso de violaciones y de malformaciones congénitas severas. Pero entonces no entiendo que no acepten ampliar ese criterio a lo que es no solo un problema moral y económico, sino de salud pública, el enorme número de abortos en condiciones sanitarias deplorables para las pobres, con muchas muertes y efectos graves para la salud de las madres, pero, en el otro extremo, asequibles bajo algún eufemismo para las mujeres con mayores recursos. Es una de las facetas de nuestras enormes inequidades.
En Chile se estima que hay unos 200 mil abortos al año; hay quienes consideran exagerada la cifra, pero, aunque fuera “solo” la mitad, es una realidad espantosa debida a las condiciones derivadas de la ilegalidad. También en el Perú se estima en cientos de miles los abortos clandestinos cada año, y el aborto figura en un destacado lugar entre las causas de muerte de mujeres. ¿Estas vidas no valen nada? Valoro la compasión ex post que preconiza y practica Bergoglio, pero valoraría mucho más una compasión ex ante.
Entre las sombras está también la oposición al divorcio civil. Pero incluso allí se van matizando las posiciones en la práctica. La Iglesia Católica, a través de la derecha, impidió en Chile hasta la década pasada la aprobación del divorcio. Pero luego de aprobado, ha dejado de ser tema y hasta muchos católicos de derecha se divorcian. Y, quienes tenían las necesarias conexiones y poder económico y político, siempre han podido divorciarse, a través del resquicio legal de la nulidad o bajo la figura de una licencia papal especial, uno de los tantos servicios de la Curia. En el Perú es saltante el caso de nuestro expresidente Manuel Prado, pero dista de ser un caso aislado.
Y por supuesto no coincido con la apreciación de Bergoglio de que el ateísmo priva al hombre de una parte esencial, la espiritual.
Pero no nos quedemos solo con lo oscuro, retomemos también lo claro.
Bergoglio ha escrito: “La dignidad la tenemos por el trabajo, porque nos ganamos el pan, y eso nos hace mantener la frente en alto. Pero cuando el trabajo no es lo primero sino que lo primero es la ganancia, la acumulación de dinero, ahí empieza una catarata descendente de degradación moral. Y termina esta catarata en la explotación de quien trabaja.” … “y empieza a crecer el afán de dinero insaciable.” (2011)
Se puede interpretar como una prédica anticapitalista, pero no debería ser vista así, sino contra los excesos del capitalismo y contra el parasitismo, así como contra el estalinismo y sistema soviético, contrarrestados por la democracia gracias a los movimientos sociales y los reformismos socialistas y liberales.
Bergoglio no ha asumido, como lo hizo su orden bajo el padre Arrupe, la Teología de la Liberación, que ha sido en general positiva, aunque con algunos excesos individuales en su tolerancia hacia e incluso compromiso con partidos violentistas, lo que Bergoglio expresa así: “en la teología de la liberación hubo desviaciones y excesos, pero también miles de agentes pastorales, religiosos, religiosas, laicos jóvenes, maduros y viejos, que se comprometieron como lo quiere la Iglesia y constituyen el honor de nuestra obra”. Un reconocimiento valioso.

miércoles, 27 de marzo de 2013

FRANCISCO, ESPERANZA - LUCES Y SOMBRAS/ AlfAlfredo Stecher


 Quiero expresar mi esperanza - desde fuera de la Iglesia Católica, y de toda iglesia (aunque de formación luterana) -, de que el nuevo Papa sea para la humanidad una fuerza de mejora significativa.
Escribo esto también recordando a mi difunto padre, quien fue primero franciscano, formado en los seminarios de Cochabamba y del Cusco, y luego cura seglar, uno de los pocos en el Perú capaces de conversar en latín (y de predicar en quechua). Para casarse con mi madre, maestra en el colegio Santa Úrsula, dejó los hábitos y su iglesia, encontrando amparo espiritual en la iglesia luterana, que sentía más cercana; además tanto su madre, con la que nunca vivió, como el padre de la mía eran luteranos. Ya adultos sus hijos, y gracias a su amistad con el cardenal Landázuri, logró la dispensa papal de sus hábitos y volvió al redil.
Pienso que la elección de Mario Jorge Bergoglio lo hubiese alegrado, no solo por el nombre adoptado - sin dejar de tener cierta reserva franciscana por ser jesuita. Y creo que hubiese apreciado lo que estoy escribiendo, sin estar totalmente de acuerdo. Aunque quién sabe, muchos hemos ido evolucionando con los cambios en nuestras sociedades – no solo Bergoglio. Sé que mi padre estaba a favor de una iglesia más humilde y con mayor compromiso social, así como del celibato voluntario y del uso de anticonceptivos, y aceptaba el divorcio.
Como a muchos, me alegra que la cabeza de la iglesia más poderosa en el mundo, sea de una orden actualmente destacada por su compromiso con los más necesitados y su interés por el conocimiento científico, que sea un latinoamericano, con sentido común y empatía, además de tener experiencia más cercana con la vida real de la gente no privilegiada. En ese sentido los cardenales han ratificado la rehabilitación de los jesuitas iniciada por Benedicto XVI, después de su relegación de parte de Juan Pablo II a favor de órdenes como los Legionarios de Cristo y el Opus Dei.
Celebro los gestos de Francisco, consistentes con toda su conducta previa, de humildad y sencillez. Valoro los síntomas de que quiere alejarse del rol papal como monarca absoluto, con una corte como las de hace siglos, y transformar el gobierno vaticano en algo más horizontal, colegiado, retomando algunos elementos importantes de la gran reforma inconclusa e interrumpida que significó el Concilio Vaticano II bajo Juan XXIII. Y aprecio su actitud ecuménica, de cordialidad hacia otras confesiones.
Tiene la tarea - y ojalá lo logre, de reformar y limpiar la Curia, de descentralizar la administración de la Iglesia, de insuflarle un espíritu de mayor compromiso con los más desposeídos de dinero y de poder, de continuar con la condena firme y pública de los abusos sexuales de parte de sacerdotes, y, ya que está fuera de su óptica cambiar al respecto lo esencial, favorecer al menos una mayor y más valorada participación de la mujer y una mayor tolerancia en materia de doctrina sexual. Sus exabruptos anteriores como la calificación del matrimonio entre homosexuales como guerra contra Dios, y el rol del Diablo, han sido luego corregidos con actitudes de respeto y diálogo poco frecuentes en la jerarquía eclesiástica, incluida la aceptación de acuerdos de vida en común para homosexuales.
Un gesto que pinta a Bergoglio como un ser humano positivo es su cercanía personal a divorciados, homosexuales y aún travestis, así como a enfermos de sida y a recolectores de residuos reciclables en la basura. Su aprobación reciente, cambiando su posición anterior, a que una pareja de homosexuales adoptara un niño, es una evidencia de apertura poco frecuente en la jerarquía eclesiástica.
Por su actuación consistente, y concordando con lo expresado por el premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel y el obispo argentino Hesayne - quien a diferencia de Bergoglio se enfrentó abiertamente a la Junta Militar-, considero infundada la acusación de que en tanto provincial de los jesuitas haya entregado a la represión a dos de sus sacerdotes injustamente acusados de colaborar con la guerrilla. Ya arzobispo y a nombre del obispado argentino, que incluía a muchos obispos colaboradores con la dictadura, pidió perdón por omisiones y acciones cometidas por la Iglesia en su cercanía a la dictadura militar.
Creo que para la Iglesia Católica es un gran paso adelante, en un momento de enormes tensiones internas por el peso de la tradición formalista y machista frente a la evolución social. Le deseo éxito.
Y aquí comienzo con el lado oscuro. Al fortalecer a la Iglesia Católica, fortalece no solo sus aspectos positivos sino también los negativos, que son especialmente significativos en países de mayoría católica. Es en general un freno a la necesaria secularización de la vida política y de separación entre los asuntos del Estado y de la religión. Lo religioso debe ser respetado, pero como parte del fuero privado de las personas.
Donde la Iglesia Católica es más débil convive tranquilamente con legislaciones avanzadas en materia familiar y sexual, pero, donde es más fuerte, lucha, lamentablemente muchas veces con éxito, por impedirlas. Por ejemplo, en Chile su peso hizo que se demorara hasta la década pasada la aprobación del divorcio civil. En muchos países africanos la condena católica al uso y a la distribución de preservativos ha contribuido a una enorme propagación del sida. ¿La vida de esos seres humanos y de su descendencia no cuenta?
Aunque las víctimas de las prohibiciones a la contracepción y al aborto reciban luego su misericordia pastoral (si no están entre las fallecidas), el daño está hecho: millones de mujeres forzadas a recurrir a abortos clandestinos, frecuentemente de consecuencias mortales o secuelas permanentes, o a ser madres de hijos no deseados, que no pueden criar como quisieran, o que mueren en la infancia por desnutrición y enfermedades. Y esto agrava la injusticia social, porque las mujeres de mayores ingresos sí encuentran en su país o en otro vecino el modo de abortar en condiciones clínicas adecuadas.
Comprendo y comparto la desazón por el aborto, que siempre es traumático para las madres - y para los padres que las acompañan- aún más desde que hay imágenes más precisas de los fetos. Mi primer consejo es evitarlo. Pero es una realidad de salud pública, que tiene que ser tratada como tal, y es una decisión que corresponde prioritariamente a la madre, de la cual el feto es todavía parte indisoluble, con la mejor asesoría y atención posibles.
¿Entonces por qué le deseo éxito? Porque tengo la expectativa de que predominará lo positivo, así como la esperanza de que Francisco haga prevalecer la tolerancia dentro y fuera y relaje el poder político de su iglesia. Además porque, sabiendo que la misma fuerza puede ser adversaria en unos y aliada en otros aspectos y circunstancias, considero que tener adversarios de mayor calidad obliga a mejorar la propia y permite que el desarrollo del conflicto tenga repercusiones más favorables o menos negativas para la sociedad.

domingo, 24 de marzo de 2013

CHÁVEZ, NI GUÍA NI MONSTRUO II / Alfredo Stecher



Continuando el artículo anterior.
La economía venezolana, en circunstancias de gigantescos ingresos por el petróleo, cuyo precio se mantuvo más que decuplicado, es un desastre, con una aguda contracción de la capacidad productiva, incluso en la producción petrolera, una bajísima tasa de crecimiento del PIB, en comparación con el promedio latinoamericano, uno de los mayores déficits presupuestales, una gran deuda pública y una altísima tasa de inflación. A ello ha llevado, junto con los excesos y despilfarros en el gasto interno e internacional, su política estatista y colectivista (cuyas consecuencias hemos vivido en el Perú) y la ineficiencia y corrupción de muchos funcionarios. Se ha formado una capa de nuevos (y algunos antiguos) ricos allegados al régimen, incluidos familiares del caudillo. Y, según fuentes policiales internacionales, el régimen habría tolerado o incluso favorecido el blanqueo de dinero, el tráfico de armas y el narcotráfico.
El eclecticismo o ensalada ideológica de Chávez se nutre, además de un trasnochado antiimperialismo, de la Biblia, del Che y Castro, de alguito de Marx, de nuestro general Velasco y sobre todo de Bolívar, el endiosado libertador. Recientemente un escritor y otros intelectuales colombianos están contribuyendo a desmitificar su figura, sin dejar de reconocer su gravitación como líder contra la dominación española. En cuanto a Estados Unidos, si bien sigue siendo el imperio principal, del cual hacemos bien en disminuir nuestra dependencia, es también un referente importante para la democracia como sistema de gobierno - mucho más bajo el Partido Demócrata -, lo que no se puede decir de Rusia y de China, que son valorados por Chávez como aliados; claro que los Estados Unidos relajan bastante su afán democratizador cuando se trata de las dictaduras feudales del Golfo Pérsico y de su petróleo, y algunas otras. Y el intervencionismo crudo de los Estados Unidos en América Latina es cosa del pasado, tanto por factores internos y la escena internacional, como por nuestra mayor autonomía económica e ideológica. Paradójicamente Venezuela ha elevado en los últimos años su dependencia económica de los Estados Unidos, especialmente en cuanto a importación de derivados del petróleo, por la destrucción de su principal refinería – al parecer accidental, por una gestión desastrosa.
Valoro la preocupación por los pobres, con indudables éxitos, al menos cuantitativos, en particular en educación, salud y vivienda, preocupación incluso crecientemente compartida por tecnocracias y segmentos democráticos de la derecha en nuestros países – también por organismos internacionales. Pero, cuando se da solo como asistencialismo y clientelismo, es decir, populismo, peor aún al estar asociado con adoctrinamiento en la ideología dominante, como sostén de un caudillismo desenfrenado, a la larga logra lo contrario.
Por un lado, además de sus nefastas consecuencias políticas, inhibe las iniciativas y el desarrollo del potencial cultural y productivo de las personas con menos recursos (también del resto de la población). Por otro lado, el empobrecimiento general del país no solo los deja más pobres de lo que serían si se hubiera seguido un modelo económico sensato, sino además amenaza con dejarlos aún más pobres cuando su actual sistema sea insostenible. Esto será inevitable en el caso de una baja fuerte del precio del petróleo, que parece una tendencia inexorable gracias a la inminente autosuficiencia de Estados Unidos en petróleo y gas – que es cuestión de pocos años -, de la progresiva profundización de la crisis económica y del peso lentamente creciente de las energías renovables así como del uso decreciente del petróleo en diferentes esferas.
Y será un golpe fuertísimo para los países que dependen mucho de la generosa ayuda bolivariana, en especial Cuba – para cuyo régimen ha sido un salvavidas - y Nicaragua, en menor medida, Bolivia, El Salvador y algunas repúblicas del Caribe, en el marco del ALBA-TCP (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos). Esto incluye el Eco-ALBA - zona económica de la alianza -, la formación de empresas Gran-nacionales, como Petrocaribe y el banco ALBA, y la creación de una nueva moneda, el SUCRE (por sistema único de compensación regional), para transacciones entre sus miembros. Su viabilidad es dudosa y su futuro obviamente incierto, optimistamente.
Lo que también es gravísimo para la democracia es el ahondamiento del conflicto social – que hasta cierto grado es inevitable y puede ser positivo -, pero que en Venezuela es abismal y creciente, con el azuzamiento de las rabias, con resentimientos y deseos de venganza, astutamente dirigidos contra lo negativo, real e imaginado, pero no a favor de una alternativa más positiva.
Esto, junto con ineptitud o complicidad de las autoridades del orden, ha contribuido además a un incremento enorme de la delincuencia común de todo tipo.
Alguna vez dediqué en Caracas, hace años, unas dos horas a escuchar y ver una de las conversaciones semanales televisadas, Aló presidente – básicamente monólogos – de Chávez “con su pueblo”, y quedé impresionado por su labia e histrionismo. Si a eso, y a su carisma y mensaje cuestionador, se agrega las tangibles mejoras materiales para cientos de miles de familias, se entiende – o se debe tratar de entender – que tenga tanto apoyo popular a pesar del evidente deterioro de la sociedad y de la economía, con inflación, desabastecimiento y creciente inseguridad. Ese apoyo – también a su partido gubernamental único, Partido Socialista Unido - se ha expresado en victorias holgadas en elecciones relativamente limpias (solo en cuanto al recuento de los votos).
En América Latina, si floreciera la división entre chavistas y antichavistas, como extremos, solo podría amenazar con triturar nuestras democracias, con el peligro de llevar a desgracias mayores y dictaduras, y a agravar los conflictos entre países.
Aprecio en ese sentido que el presidente de Chile, Piñera, en uno de sus gestos de estadista, muy criticado por parte de algunos de sus partidarios en la derecha chilena, haya acompañado las exequias. Claro que sin el desatino de proclamar a Chávez como ejemplo.
A pesar de buenas intenciones, el claroscuro de Chávez tira mucho más para oscuro. Felizmente no parece haber nadie en Venezuela o en otros países capaz de sustituir su liderazgo latinoamericano, lo que facilitará evitar sus extremos y encauzar positivamente nuestras políticas.


miércoles, 20 de marzo de 2013

17 DE MARZO: UNA VICTORIA CONTUNDENTE/ Fernando Villarán


No deja de sorprender la política peruana o, mejor, contemporánea. Los derrotados en la consulta popular del pasado domingo son los que realizan el análisis de la misma. Y, por supuesto, resulta que los ganadores se convierten en los derrotados y los derrotados en ganadores. Los mismos medios, periodistas y analistas que han estado apoyando y animando la campaña del SI y que han atacado, sin piedad, a la alcaldesa y su gestión desde hace más de 2 años, son ahora los que hacen el balance de la batalla. Es como si el 3 de setiembre de 1945  hubiesen sido los alemanes, japoneses e italianos los encargados de dar la «versión oficial» de la segunda guerra mundial.  El mundo al revés.

Vayamos a sus argumentos:

1. «Es una victoria ajustada, casi la mitad de los limeños revocaron a la alcaldesa, es un llamado de atención». En las últimas elecciones el presidente Ollanta Humala le ganó a Keiko Fujimori por un margen de tres puntos porcentuales, exactamente los mismos con los que ha triunfado el NO el domingo, y que se sepa nadie anda dudando de la legitimidad de su mandato. La mitad de los presidentes en el mundo son elegidos con márgenes menores a estos, lo que no debilita en lo más mínimo su autoridad y su gobierno.

2. «Han sido revocados varios regidores lo que es un drástico castigo a la izquierda que maneja la Municipalidad de Lima. Una victoria pírrica. Una dulce derrota». En toda batalla hay muertos y heridos.  Para comenzar es un absurdo desconocer la voluntad del pueblo que votó por el NO en la persona de la alcaldesa, y que no marcó el NO en el  resto de la cédula, teniendo en cuenta que en la elección de octubre de 2010 se votó en bloque por todos ellos. Pero aun si fueran revocados, afirmar que este es el resultado principal de la consulta del domingo es como decir que los alemanes ganaron en Normandía porque murieron más aliados que ellos. Aunque con un costo alto, fue una resonante victoria para los aliados.  Felizmente, en el caso de los regidores, como Eduardo Zegarra y Marisa Glave, por ejemplo, podrán continuar aportando desde otras responsabilidades en la MML.

3. «La salida de los regidores representa la derrota del NO». Se debe tener muy en claro que lo que estuvo en juego el domingo, no fue la revocación de unos pocos  regidores. Siempre estuvo en juego el control de la segunda plaza ejecutiva del Estado peruano, la MML, que concentra el 50% del PBI Nacional y  un tercio de la población del país. Lo que vimos en este proceso fue el intento de asaltar el poder de la MML utilizando el mecanismo de la revocatoria (hoy considerado obsoleto por muchos). Pero como hemos comprobado, el asalto fracasó, la alcaldesa y sus aliados lograron resistir el ataque y conservaron el poder. Por eso es un absurdo hablar de victoria a medias; en la política y en la guerra esto no existe, o se conquista el territorio desalojando al enemigo, o uno se queda sin nada. Las victorias son al 100% y las derrotas también. Y esto es lo que ha ocurrido en Lima.

4. «La alianza entre Fuerza Social y el PPC es antinatural y se va a romper de inmediato».  Adicionalmente a controlar el territorio que es la primera fuente del poder, la clave en política reside en aumentar ese poder mediante la acumulación de fuerzas, y esto lo ha conseguido de manera clara y contundente Susana Villarán. De la agrupación de unos pocos pequeños partidos de izquierda, con los que empezó en enero de 2011, ha logrado forjar una sólida alianza, nada menos que con el Partido Popular Cristiano (PPC), su rival en las elecciones de 2010, pero también con Perú Posible, el Partido Nacionalista de Lima, Acción Popular  y Somos Perú. Una confluencia de fuerzas pocas veces vista en la política peruana. Es decir, no solo conserva el poder, sino que lo acrecienta y fortalece, lo que significa que este frente puede obtener más victorias y más poder político. Esto es lo que les quita el sueño a los derrotados el domingo pasado: una sólida alianza política que no solo continúe ganando elecciones sino que sobre todo transforme la manera de administrar el Estado y ejercer la política. La transparencia y la honestidad son como la luz del sol de la que huyen los vampiros de la política.

5. Hace dos mil quinientos años, Sun Tzu dijo: «La división es la estrategia más eficaz para derrotar al enemigo».  Y en esto los derrotados del domingo pasado se han puesto a trabajar desde al primer día, dicen: «Los traidores fueron los del PPC que marcaron el SI a los regidores de Fuerza Social. La alcaldesa se peleó con Marisa Glave porque es demasiado radical. PPK fue el culpable de marcar SI a los regidores radicales. Todos los partidos de la izquierda democrática rechazan al Movimiento Nueva Izquierda (Patria Roja). La CONFIEP se retracta en su apoyo al NO por temor a las declaraciones de un influyente minero». En un país con una fuerte tradición de división y enfrentamiento, tal como nos lo ha recordado varias veces María Rostworowsky, esta estrategia es ciertamente la más eficaz; no hay que hacer mayor esfuerzo para dividir a los peruanos. En esto la izquierda es la campeona, desde que llegó a su punto más alto bajo el liderazgo de Barrantes Lingán en los 80, no ha parado de dividirse por quítame estas pajas. Por eso, quizás el mayor esfuerzo sea mantener la unidad alcanzada en el frente por el NO. Sólo esto cambiaría la historia de la política peruana.

6. «Esta es una contienda electoral vecinal, solo circunscrita a Lima». Esto es falso, pues en realidad se trata de la primera batalla por el poder nacional en el 2016. Es teniendo eso en mente que los partidos y actores han tomado sus decisiones.  Solidaridad Nacional (SN) quiso recuperar el municipio de Lima por medios vedados y antidemocráticos, sin esperar al 2014, después de su estrepitoso fracaso en las elecciones presidenciales del 2011. El APRA apoya a Castañeda para golpear a la izquierda (su enemigo de toda la vida), utilizar a Lima como plataforma para su propia candidatura presidencial y reactivar su partido muy debilitado por la debacle electoral de 2011 para el congreso. El fujimorismo se mantuvo oficialmente al margen, aunque varias de sus principales dirigentes participaron en la campaña del SI. Todos han jugado sus fichas pensando en el 2016, la diferencia es que algunos han perdido y ven alejarse sus objetivos.

Lo más patético de todo esto es que los ganadores comiencen a aceptar y creer los argumentos de los derrotados. Está bien ser magnánimos en la victoria (cosa que estoy seguro no hubiera ocurrido si fuera el caso contrario; no me imagino qué habrían dicho los líderes del SI y sus medios si hubieran triunfado), pero otra cosa muy diferente es dejarse apabullar.  Aparte de la tarea central de mantener la unidad del frente del NO y de seguir golpeando a la corrupción (la gran derrotada), es preciso continuar  dando la batalla ideológica. Hay que seguir las enseñanzas de Manuel Castells que hace algunos años dijo que en la era digital, las batallas por el poder son batallas culturales.

martes, 19 de marzo de 2013

SEGURIDAD CIUDADANA: UNA NUEVA ORIENTACIÓN PARA LA POLICIA DE LIMA/ Enrique Yépez Dávalos General PNP-r/


  
Lima es una metrópolis de casi 9 millones de habitantes que necesita cambiar urgentemente varios aspectos para estar a tono con los nuevos retos que demanda su constante desarrollo, y que la han convertido en el centro de la expectativa provinciana y en un excelente referente internacional.
Nuestra Capital ya no es como hace una década. Se observa actualmente un rápido cambio, como por ejemplo, la construcción de grandes edificios para albergar a sectores altos-medios y últimamente para clases emergentes, así como el avance del sector económico popular de micro y medianas empresas que se han convertido en el nuevo motor del cambio. Los gobiernos desde hace varios años vienen afianzando estas transformaciones, motivo por el cual, el Perú, se está convirtiendo en un país de grandes expectativas.
Sin embargo, para nadie es extraño que existan también muchos aspectos negativos que con el tiempo se vienen agravando, como el incremento de la delincuencia en todas sus modalidades y el tránsito caótico en nuestra Capital. En ambos temas se han presentado muchas propuestas, desde modificaciones constitucionales, nuevas leyes más duras, hasta otorgar a los alcaldes mayores responsabilidades policiales, incluso crear “policías locales” con la participación de los servicios de serenazgo.
Todas estas propuestas podrían ser aprobadas y ejecutadas, pero no solucionarían el problema de fondo, que es, a mi criterio, una adecuada coordinación entre la Policía Nacional que detenta constitucionalmente el poder de policía del Estado, con los Municipios Provinciales y Distritales.
Esta coordinación, cuando se trata de la delincuencia en las calles, debe centrarse, como lo señala la Ley 27933, en que los alcaldes asuman el liderazgo político y el comisario el liderazgo ejecutivo. Los niveles de competencia deben estar explícitamente señalados en una guía de procedimientos o en un protocolo que señale con claridad cuáles son las funciones y responsabilidades de ambas autoridades. Todo esto para evitar interferencias, injerencias y superposición de funciones, que terminan casi siempre en discrepancias entre ambas autoridades.
De otro lado, la Policía Nacional se resiste a realizar cambios sustanciales en su organización que permita agilizar estas relaciones municipio-policía para tener mayor eficacia en la lucha contra el crimen. Si interpretamos los resultados de los recientes comicios por la revocatoria municipal, la población de Lima exige transformaciones sustanciales en muchos rubros, siendo la seguridad ciudadana una de las principales.
En este sentido, un cambio que no requiere mayor gasto económico pero sí permitiría una mejor coordinación entre los municipios de Lima y El Callao, sería que la 7ma. Dirección Territorial se convierta en POLICIA METROPOLITANA DE LIMA, bajo el comando directo del Oficial General segundo en antigüedad del Instituto y que abarque en su estructura tanto la prevención, como la investigación y el control, de todos los acontecimientos policiales que se produzcan en las Provincias de Lima y El Callao.
Este cambio operativo daría lugar a una mejor coordinación, no solo con los alcaldes provinciales y distritales de la Capital, sino con el Poder Judicial y el Ministerio Público, a través de sus máximos representantes de Lima.
La Policía Metropolitana tendría como elementos operativos inmediatos a las Jefaturas de Seguridad Ciudadana, Orden Público e Investigación Criminal de la Capital. A su vez, las Comisarias Distritales que vienen a ser los órganos de mayor contacto con la comunidad, serían las dependencias operativas inmediatas en seguridad ciudadana y en investigación criminal. Las coordinaciones con las Gerencias de Seguridad Ciudadana de los citados Municipios Provinciales serian con el Jefe Policial de Seguridad Ciudadana de Lima, con lo que se garantizaría unidad de dirección, asignación homogénea, alcance de control y prontitud ante los requerimientos ciudadanos.
Las comisarias, por tanto, se convertirían en verdaderos elementos ejecutivos, dotados por supuesto, de efectivos y medios suficientes para un óptimo servicio en permanente coordinación con los servicios de serenazgo impulsando el programa de “patrullaje integrado”; y con las unidades preventivas, como el escuadrón verde, custodia de bancos,  escuadrón de emergencia, división contra robo de vehículos y unidades de tránsito que garantizarían la seguridad de los ciudadanos ante el incremento de la delincuencia y el tránsito vehicular.
El Ministerio Público y el Poder Judicial serían también actores importantes de este cambio, designando fiscales y jueces de paz en todas las comisarias de Lima y el Callao para sancionar las inconductas e infracciones delictivas de jóvenes y adolescentes en riesgo en “salas de meditación” construidas por los municipios que tengan esta problemática. De noche, los jóvenes infractores pernoctarían en estos establecimientos y de día llevarían a cabo tareas dentro del programa de “servicios comunitarios” bajo el control del INPE y de los servicios de serenazgo. Esto permitiría disminuir el sentimiento de inseguridad y el respeto de la comunidad a la labor policial, al ver que sus denuncias vienen siendo tomadas en cuenta con prontitud, sin quedar impunes.
En forma simultánea a estos cambios estructurales en la Policía Nacional, es necesario eliminar el programa de “servicios individualizados” por los efectos negativos que conlleva, o en todo caso que los efectivos de franco sean captados por el Estado para su distribución preferentemente en los distritos populares de mayor densidad demográfica. De igual manera, sería conveniente contratar a policías en retiro con excelente currículo para laborar como instructores, documentarios y como promotores en las oficinas de participación ciudadana.
Junto con estos cambios, es imprescindible llevar a cabo con firmeza una política contra la corrupción menuda y de “cuello y corbata” que no distinga a jefes, oficiales y personal subalterno, cuando hacen tabla rasa de las elementales normas de ética, probidad y disciplina.
Finalmente, estoy seguro que el sentimiento de inseguridad de la población ante el incremento delictivo se habrá reducido, producto de la nueva visión que el actual titular del interior, comando policial y alcaldes de Lima y El Callao pudieron imprimir a tiempo para cambiar los destinos de la Policía Nacional.