En reciente viaje a Andahuaylas (Apurímac) invitado por la Cooperativa San Pedro para dar unas conferencias, se me acercó el sociólogo rural Alfredo Mendoza Bellido para entregarme un breve libro en formato horizontal escrito junto con Nancy Campos Pérez titulado "Crianza del agua y tradiciones ambientales en Andahuaylas: prácticas campesinas para contrarrestar el cambio climático y fortalecer la soberanía alimentaria".martes, 18 de octubre de 2011
EL SIGNIFICADO DEL “AGUA” PARA LOS NATIVOS ANDINOS Y PARA LOS PROFESIONALES MODERNOS/ Por León Trahtemberg
En reciente viaje a Andahuaylas (Apurímac) invitado por la Cooperativa San Pedro para dar unas conferencias, se me acercó el sociólogo rural Alfredo Mendoza Bellido para entregarme un breve libro en formato horizontal escrito junto con Nancy Campos Pérez titulado "Crianza del agua y tradiciones ambientales en Andahuaylas: prácticas campesinas para contrarrestar el cambio climático y fortalecer la soberanía alimentaria".lunes, 17 de octubre de 2011
MOVIMIENTOS ESTUDIANTILES AYER Y HOY/ Alfredo Stecher
miércoles, 30 de marzo de 2011
¿PROMESAS EDUCATIVAS QUE PUEDEN MEJORAR LA EDUCACIÓN PERUANA?/ Anetty Molinero Nano
miércoles, 14 de julio de 2010
LOS PRONOEI Y LAS INEQUIDADES EN LA EDUCACIÓN INICIAL/ Vanetty Molinero Nano
Para que se abra un PRONOEI, es la comunidad organizada quien tiene que solicitar el servicio a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL), dar el local y el mobiliario para su funcionamiento, y proponer al personal voluntario de la comunidad que podría hacerse cargo de la atención educativa de los niños. El Estado, por su parte, solamente aporta con el pago para la propina de la promotora, personal no profesional en educación, que se hará responsable de la atención educativa de los niños; pone a una docente coordinadora (generalmente una profesional en educación inicial) que se responsabiliza por capacitar y monitorear entre 8 y 10 promotoras; y establece normas que regulan la organización y funcionamiento de los programas, normas que muchas veces son declaraciones de buenas intenciones pero resultan inviables en la práctica.
Por ejemplo, la norma señala que la participación de los niños en los programas no escolarizados “no generará ningún pago, quedando prohibido el condicionamiento de la inscripción de los niños al pago de alguna contribución”. Sin embargo, los PRONOEI no reciben ningún presupuesto para la intervención pedagógica, para los materiales educativos, para el mantenimiento del local, para el pago de los servicios básicos. Dicha situación convierte los aportes de las familias en una necesidad para que el PRONOEI pueda sostenerse. La norma también señala cuáles tienen que ser las condiciones que deben reunir la infraestructura y el mobiliario de los locales en los que funcionará el PRONOEI, pero en la mayoría de los casos funcionan en el local y con el mobiliario que la comunidad ha conseguido.
Dada estas condiciones, los PRONOEI han terminado siendo para el Estado una estrategia de bajo costo que le ha permitido ampliar la cobertura de la educación inicial en las zonas en donde vive la población peruana con menores recursos económicos. Sin embargo, es a esa población a la que el Estado le exige condiciones para brindarle el servicio educativo y de la cual requiere su aporte para el sostenimiento del mismo. ¿No debería ser en esa población donde el Estado tendría que invertir mayores recursos?
Los PRONOEI no deberían seguir siendo programas pobres para pobres. La realidad del país justifica la diversificación de la oferta educativa de educación inicial con programas no escolarizados, pero esa diversificación no debería significar ahorro. Por el contrario, ofrecer un servicio no escolarizado tendría que ser más costoso que uno escolarizado, puesto que tiene que adecuarse a las condiciones locales y ser flexible para atender a aquellos niños que no pueden acceder a un servicio educativo regular. El enfoque comunitario presente en la filosofía que dio surgimiento a los PRONOEI no debería desvirtuarse y servir para justificar el abandono estatal. El componente comunitario desprovisto de las condiciones necesarias, es inviable para proveer un servicio educativo de calidad, más aún cuando éste funciona en poblaciones pobres.
Por otro lado, la manera en que funcionan los PRONOEI, sosteniéndose sobre el voluntariado de las promotoras, termina dando lugar a una situación de subempleo. Las promotoras, al tener la categoría de “personal voluntario”, no tienen un vínculo laboral con el Estado, y por lo tanto, no gozan de derechos laborales. En promedio, su ingreso por propinas bordea sólo el 60% del salario mínimo. ¿Es justo que coloquemos la responsabilidad del sostenimiento de los PRONOEI en los actores más vulnerables?
La ampliación de la cobertura de la educación inicial no puede centrarse en el aumento de las cifras de atención. Ésta tiene que responder a los principios de equidad y calidad, dándose prioridad a la atención a la niñez en situación de exclusión, pobreza y vulnerabilidad, tal como lo señala la Ley General de Educación y el Reglamento de la Educación Básica Regular. Para ello se requiere de inversión, que depende de decisión política. Decisión que parece no existir en la actual gestión. No puede pretenderse pensar que “El Perú Avanza”, si no se invierte en la primera infancia.
sábado, 27 de marzo de 2010
EL COLEGIO MAYOR SECUNDARIO Y LAS OPORTUNIDADES EDUCATIVAS/ Vanetty Molinero Nano
También se ha señalado que la gratuidad en dicho centro estará garantizada. Además de alojamiento gratuito, dado que el colegio funciona bajo una modalidad de internado, los alumnos tendrán alimentación y uniformes entregados por el Estado, así como útiles escolares. A diferencia de otras escuelas públicas, sus familias no tendrán que asumir gastos de ningún tipo.
De los dos millones de estudiantes que están matriculados en las escuelas públicas de educación secundaria, 873 estudiantes han sido seleccionados para estudiar en dicho plantel. Como lo manifestó García en su discurso de inauguración, “reúne a los que más esfuerzo y capacidad han demostrado”. Es decir, aquellos alumnos que, en medio de los problemas que enfrenta la educación pública y el país, permanecen en la escuela y sobresalen como estudiantes. Planteado así, el principio de una iniciativa como ésta parece correcto: se premia el esfuerzo individual de algunos estudiantes de las escuelas públicas y sus familias, brindándoles el acceso a una educación secundaria de calidad.
Sin embargo, también es necesario señalar el riesgo de esta iniciativa si no se acompaña con otras políticas educativas. En realidad, esta decisión sigue la lógica de la individualización y la meritocracia, según la cual todo pasa a ser responsabilidad del sujeto y donde todo depende de la capacidad y eficiencia individual. Y en un país donde no todos tienen las mismas oportunidades educativas, medidas como ésta solo benefician a quienes tienen mayores ventajas educativas.
La escuela pública enfrenta problemas de desigualdad en el acceso al sistema educativo. No todos los niños cursan la educación inicial. Muchos adolescentes tampoco pueden asistir a la secundaria, o si lo hacen, no pueden concluirla. La inversión económica que se demanda a los padres de familia, a pesar de la gratuidad, así como la poca cobertura de estas modalidades, es un factor que incide en ello. Así también, tenemos una escuela que no consigue atender a una población diversa como la nuestra. Las diferencias étnicas, culturales, lingüísticas, sociales, de género, e individuales se convierten en problemas cuando no se ajustan a las características del alumno patrón desde el cual se ha organizado el sistema educativo. Ello hace que muchos de nuestros niños y jóvenes fracasen en la escuela creyendo que no sirven para el estudio. Esta situación afecta principalmente a niños y jóvenes de zonas rurales y de mayor pobreza.
El año pasado, en algunas escuelas públicas del Callao, tuve la oportunidad de acompañar a algunos niños que cursaban el primer grado. Ahí me encontré que a puertas de concluir el año escolar, no estaban consiguiendo adquirir aprendizajes básicos relacionados a la lectura, escritura y matemática. Niños que habían sido etiquetados por sus docentes como “los que tienen dificultades para aprender”. Era lamentable ver cómo habían iniciado sus procesos educativos condenados a fracasar, no porque carecían de capacidad, o porque no se esforzaban, sino porque no habían tenido oportunidades para desarrollar aprendizajes que les permitieran enfrentarse de manera satisfactoria a las demandas de un primer grado. Y esto en una zona urbana y cercana a la capital del país. ¿Cómo serán entonces estos procesos en las escuelas rurales más alejadas? Es claro entonces que el sistema educativo no ha conseguido desarrollar estrategias para apoyar a los niños que, por el contexto en el que se encuentran, llegan sin las capacidades que requieren para tener éxito en su desempeño escolar.
Es por eso que, aunque la iniciativa del Colegio Mayor se replique en otras ciudades del país, los alumnos que logren estudiar ahí, serán los que probablemente hayan contado con mayores oportunidades educativas. Y es por eso que resulta vital acompañar esta iniciativa con medidas que logren justamente disminuir las condiciones de desigualdad educativa que enfrentan niños y adolescentes. En ese sentido, es urgente seguir ampliando la cobertura de educación inicial, poner en marcha la especialización de la formación docente para la atención de los primeros grados de educación primaria propuesta en el Proyecto Educativo Nacional, disminuir el número de alumnos por aula en los primeros grados, implementar estrategias de trabajo en el aula que permitan atender a la diversidad de los alumnos, y ampliar la cobertura de una adecuada educación secundaria. Sólo así se podrá lograr que todos los niños y adolescentes peruanos accedan, sin desventaja alguna, a un nivel de educación de calidad.
martes, 2 de marzo de 2010
¿A QUIÉN LE IMPORTA LA EDUCACIÓN PÚBLICA? / Vanetty Molinero Nano
El más reciente episodio vinculado a los errores ortográficos, de sintaxis y redacción en los textos escolares que prepara el Ministerio de Educación para distribuirlos entre las escuelas públicas del país, demuestra una vez más lo poco que le importa a este gobierno, y a la opinión pública en general, la verdadera mejora de la educación peruana.
Desde el lado de la prensa, el hecho no ha ocupado ninguna primera plana, no ha tenido ninguna nota editorial, no ha merecido ningún reporte especial en los espacios televisivos de reportajes. Los bonos para los policías, la boda de Sachie Fujimori, el asesinato de la abogada Vásquez, han tenido mayor cobertura. Simplemente, el hecho ha sido tratado como una noticia más, y no ha motivado mayor investigación ni seguimiento posterior. Los medios se han limitado a informar lo señalado por algunas autoridades, y en la semana que pasó no ha circulado ninguna noticia más sobre el asunto. Pareciera que se han dado por satisfechos con la destitución de algunos de los funcionarios que fueron señalados como los culpables, y con el planteamiento de la fe de erratas como solución al problema.
Por el lado de las autoridades, el congreso tampoco se ha pronunciado, ni ha conformado una comisión investigadora. El Ministerio de Educación, que es el principal implicado en este problema, es el que ha conformado la comisión pero hasta la fecha no ha dado ningún reporte oficial. El presidente García, cuya foto y mensaje aparecen en la contratapa de los libros distribuidos, saca el cuerpo ante el problema, y manifiesta que se trata de una “responsabilidad administrativa”, evidenciando su desconocimiento sobre lo que le compete al Viceministerio de Gestión Pedagógica en procesos como el de la elaboración de textos escolares. Y por supuesto, en ningún momento pone en cuestión el papel de los funcionarios que su gobierno ha elegido para que trabajen y “velen” por la mejora de la calidad de la educación pública. ¿No debería haber la suficiente capacidad en el Estado para dotar a las escuelas de materiales de calidad que aporten realmente en la mejora de los aprendizajes de los estudiantes?
¿Por qué este hecho no ha generado ningún tipo de escándalo? ¿Cómo es que puede ser tratado de manera tan superficial por la prensa? ¿Es que hemos naturalizado la ineficiencia de la gestión pública y por ello no nos llama la atención que ocurran cosas de este tipo? Como es sabido, quienes tienen un poco más de recursos económicos en el Perú buscan suplir sus necesidades educativas en el sistema privado, donde hay una oferta diversa en calidades y costos. De esta manera, la escuela pública ha terminado convirtiéndose en el lugar al que asisten los que no pueden acceder al sistema educativo privado. ¿Es que entonces, al tratarse de un tema que afecta a los estudiantes de las escuelas públicas, no nos sentimos aludidos?
El Ministerio de Educación viene produciendo desde hace más de 10 años este tipo de materiales. Sin embargo, hasta la fecha no existe una política de elaboración de textos coherente con las necesidades de aprendizaje de los estudiantes, y tampoco se delegan responsabilidades a las Direcciones Regionales de Educación, argumentando la poca capacidad que tienen para elaborar textos de calidad. Pero el MED no se sonroja. Continúa centralizando la producción de libros y tampoco lo hace bien. ¿Alguien dijo “el perro del hortelano”?
La indiferencia o apatía demostrada con lo que viene ocurriendo con la educación pública tendría que orientarse hacia una mayor demanda de la opinión pública hacia el Estado por mejorar la calidad educativa y la eficiencia en la inversión. Queremos que el país se desarrolle y nos conformamos con las alarmantes cifras que arrojan las evaluaciones de aprendizajes año tras año. Según
domingo, 27 de septiembre de 2009
A TÍTULO PERSONAL DESDE LO PÚBLICO / José Rivero

La informalidad en nuestro país es tan alta que tenemos la quinta economía más informal del mundo. Cuando esta informalidad llega en dichos y hechos a los más altos niveles de decisión los riesgos son mayores. Veamos algunos ejemplos.
La prensa chilena publicó con señalado asombro el pedido del ministro de defensa peruano Rafael Rey solicitando “a nombre propio y no a nombre del gobierno” que Chile y otros países comprometidos (Estados Unidos, Brasil, Francia y Argentina) suspendan las maniobras militares en Antofagasta previstas para mediados de octubre. Este disparate sin sentido alguno y, entiendo, sin consulta a nuestra Cancillería, no es el único de Rey. Dedicar más tiempo a proclamar su fobia particular contra la CVR y las ONG vinculadas al ejercicio de derechos humanos en el país que a explicar cómo superar la inutilidad institucional militar en el VRAE es otra de sus caracterizaciones en el ejercicio de su función.
Francis Allison, flamante ministro de vivienda y nuevo presidente de FORSUR, decidió hace tres años - a título personal - combinar sus actividades como alcalde de Magdalena con servicios de asesoría remunerados entre septiembre 2007 y septiembre
Cabe preguntar qué primó en el primer mandatario para renovar su gabinete con ministros problema como Rey y Allison, a los que se suma con entusiasmo el general PNP Octavio Salazar siguiendo la huella de sus antecesores como ministro de Interior.
¿Qué significado puede tener en el país que un ministro de economía contradiga en discurso público la política que implementa como jefe de la cartera más poderosa del país? Este es el caso del ministro Carranza. En
Carranza ha desempeñado la cartera de Economía y Finanzas durante este gobierno, con un intervalo entre julio 2008 y enero
¿A quién creer? ¿A Carranza dando discursos de compromiso en la CADE o al ministro que coopera en los hechos para que en nuestro país la pobreza siga transmitiéndose de generación en generación?
En materia educativa la incongruencia mayor la tiene sin embargo el presidente García. En enero 2007 oficializó el Proyecto Educativo Nacional e hizo lo que correspondía a un gobernante que valora el PEN como resultado de una acción colectiva que marca una ruta para cerrar las brechas de desigualdad, mejorar la calidad de la educación, fortalecer la profesión docente, renovar la gestión educativa y orientar el financiamiento, articular la educación superior con la investigación y las necesidades del desarrollo nacional y regional, potenciando los compromisos educativos en toda la sociedad.
Transcurridos más de dos años el primer mandatario no sólo ignora el PEN en sus mensajes anuales sino que en la práctica este instrumento de cambio recibe el tratamiento que merece lo dicho por él un año después de haberlo convertido en política de estado: “un documento de 26 páginas genéricas”, obviando que en las 143 páginas del PEN hay precisiones para poner en marcha la transformación educativa requerida. Esta implícita devaluación personal contradice su oficialización y puede explicar el porqué de su no vigencia.
Respecto a decisiones públicas para favorecer a intereses privados la venta del local y terrenos del Ministerio de Educación sin tomar previsiones básicas sobre donde albergar a su planta técnica y administrativa, tiene simbología especial. No ha merecido ningún editorial en diarios ni demandas de explicación en el Congreso a los decisores a pesar de que refleja un manejo personal y no ministerial de lo público, confirmando la escasa importancia que se da en los hechos a la educación.
José Rivero es miembro fundador del Consejo Nacional de Educación (período 2002- 2008) y asociado a Foro Educativo Será difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de Centromin. Será difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de Centromin. Será difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de Centromin. Será difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de Centromin. Será difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de CentrominSerá difícil, igualmente, que los usuarios de servicios educativos den importancia al Ministerio de Educación cuando se prefiere vender los terrenos donde funcionaba en San Borja sin antes tomar medidas para evitar la precariedad institucional actual: dependencias repartidas en la Biblioteca Nacional, en el sótano del Museo de la Nación, unas terceras al centro de Lima y las restantes a un local de Centromin
sábado, 8 de agosto de 2009
ESPACIO PUBLICO / COMUNICADO SOBRE EL PROGRAMA DE ALFABETIZACION: ¿Es posible educar sin transparencia y verdad?
Las cifras de alfabetizados acentúan la falta de credibilidad del gobierno del Presidente García
El tema de la verdad y la mentira como opción de un gobierno se repite a lo largo de la historia nuestra. El uso del poder oficial para difundir supuestos logros e impactos ha sido frecuente. Mas, ¿cuánto tiempo se pude mentir sin ser descubierto?. En materia educativa la historia reciente nos recuerda la obsesión presidencial de Alberto Fujimori por hacer creer con abundante publicidad oficial que estábamos construyendo la mejor educación de América Latina; ello fue desmentido por los muy pobres resultados peruanos en la primera evaluación comparada de la UNESCO; la respuesta dictatorial fue prohibir a ese organismo internacional difundir los resultados peruanos, los que fueron dados a conocer recién en el gobierno democrático del Dr. Valentín Paniagua.
En el discurso del reciente 28 de julio el Presidente García confirmó que la educación no es tema prioritario para su gobierno, pues resumió los logros educativos en: avances evaluativos en
¿Un millón de alfabetizados?
El Presidente García presentó como principal logro educativo haber atendido a un millón 500 mil personas en su programa de alfabetización (PRONAMA), 280 mil de las cuales está en proceso y que una consultoría internacional del Convenio Andrés Bello (CAB) “ha comprobado que más de un millón están debidamente alfabetizadas y además adiestradas en operaciones matemáticas básicas y concluye que en el año 2011 el Perú podrá ser declarado territorio libre de analfabetismo”
Ante críticas expuestas por varios educadores respecto a la debilidad del tema educativo en el discurso y al escepticismo que generan sus cifras de alfabetizados el Presidente García respondió dando como principal argumento los resultados de dicha evaluación externa, difundidos únicamente a través de un Resumen Ejecutivo, base para nuestro análisis.
¿Qué se entiende por “alfabetizar” y por “persona alfabetizada” en la base de esta evaluación? Ni en los textos del PRONAMA ni en el resumen ejecutivo de esa evaluación divulgado por el CAB y el Ministerio de Educación se describen las competencias o capacidades de lectura y escritura que se aspira tengan los supuestos alfabetizados para ser declarados como tales. La duración del programa, cuatro hasta seis meses en casos de los quechua hablantes, no permitiría sino desarrollar sus capacidades mínimas, como las que se anotan en el Resumen Ejecutivo para la expresión escrita: “escribir su nombre, el lugar donde vive y las personas con quienes comparte”
Tema aparte es la selección y el uso de las cifras que hace el gobierno de lo que se lee en el Resumen Ejecutivo. Según este serían 821 051 los alfabetizados mientras que el mensaje presidencial hace referencia a un millón de al alfabetizados y a un millón 500 mil personas atendidas. Aún sin saber el concepto de base, la muestra no da información desagregada que señale las características de esa población al iniciar y concluir el proceso; si la alfabetización de los quechua hablantes se hizo solo en quechua o si se llegó a cumplir con el objetivo inicial de hacerlo en quechua y castellano; si se aplicó la prueba de lectura y escritura en quechua a los alfabetizados en quechua. (En el Resumen Ejecutivo se especifica “aunque en el tratamiento a las lenguas no se observan resultados significativos”)
Dice el informe, en la Tabla 2, que el 63,5% de los que estuvieron en proceso el año 2007 alcanzan las competencias de alfabetización en la etapa de nivelación y repaso del primer grado del ciclo intermedio de
Las proyecciones que se hacen en las Tablas 2,3 y 4 de cumplimiento de metas al 2009 y tasas de analfabetismo al 2010 son utópicas si se toma en serio lo que también se lee en el Resumen Ejecutivo: " al analizar las metas de atención al año 2009 se puede observar una disminución de las atenciones en alfabetización ..." Se une a esto la larga lista de razones por las cuales los participantes abandonan el programa, entre las que está la falta de preparación de los facilitadores y la escasez de práctica de lectura y escritura, entre muchas otras
Siete dudas razonables
El análisis del documento CAB difundido genera otras serias y razonables dudas:
1. ¿Cuál fue el encargo específico de la misión evaluadora? No da cuenta de los “términos de referencia” de la misión evaluadora. Es contradictorio y carente de un enfoque pedagógico desde la perspectiva de la educación de adultos y de una realidad diversa y heterogénea culturalmente como la nuestra.
2. ¿Cuál fue el enfoque de la evaluación? No contiene ni una palabra sobre el enfoque teórico-metodológico. Se limita a citar los "ejes transversales". No hay un propósito definido y operativizado, por ejemplo, del nexo entre alfabetización y trabajo y/o entre alfabetización y desarrollo de la identidad cultural Es paradójico que en el Resumen Ejecutivo se afirme: “ Ni en los textos ni en las video clases se precisan orientaciones específicas para atender las necesidades de los diferentes contextos”. Esta afirmación revelaría serias limitaciones en el actual proceso alfabetizador, que debiera estar vinculado, precisamente, a contextos que enmarcan - para partir de ellas - experiencias personales y colectivas tanto desde el punto de vista geográfico, como socio-económico, cultural y político.
3. ¿Cuántos se alfabetizaron realmente? Respecto a las cifras oficiales de alfabetizados hay ausencia en el documento de explicación técnicamente sustentada. Hubiese sido importante poder comprobar que luego de un año de aplicación del PRONAMA focalizando la acción en Ayacucho y Huancavelica y aplicando materiales en castellano a poblaciones mayoritariamente quechua hablantes se lograra la espectacular cifra de 600 mil alfabetizados, que luego se convirtieron en 800 mil para asumir más de un millón en el último mensaje presidencial, sin mediar explicaciones razonables. El número de alfabetizandos se basa en informes del mismo MED, pues en el resumen ejecutivo, no aparece un trabajo de campo propio de la comisión evaluadora.
4. ¿Qué evidencias respaldan lo que se afirma? Es insuficiente aseverar que el Programa tiene una cobertura nacional y está presente en todas las regiones sin demostrar cómo se cumplieron las metas y el número real de alfabetizados ni lo hecho para evitar o enfrentar
5. ¿Qué uso real se ha dado a los recursos económicos y materiales? La evaluación no aborda el uso de recursos en el Programa, como la compra de cientos de televisores con DVD y de materiales audiovisuales. Tampoco se aborda la opción oficial por recolectar libros usados en vez de crear y producir materiales de lectura específicamente demandados por los recién alfabetizados.
6. ¿Quiénes, cómo y con qué hicieron la medición? Respecto a las encuestas citadas en el documento del CAB no se especifican: la línea de base, ni la forma como se definieron los instrumentos y la logística operada. Si bien en toda evaluación interviene la institución evaluada, el problema es conocer en este caso cómo intervino y si hubo límites en la intervención del PRONAMA. Cabe preguntar si el trabajo fue desarrollado por el equipo externo o fue en el propio MED donde se realizara.
7. ¿Cuál es la validez de la estadística empleada? Sembrando más dudas sobre el manejo estadístico de la alfabetización, el CAB reconoce que -sobre analfabetismo- no hay estadísticas confiables y que debería realizarse un censo específico para subsanar esta limitación.
La evaluación de un programa prioritario para el gobierno como este debió estar a cargo de una institución que tuviera una amplia trayectoria y experiencia en el campo de la alfabetización para que sus resultados no generen dudas razonables que ponen en cuestión los logros y metas alcanzados por el PRONAMA, además de la idoneidad de la institución evaluadora. Hubiera sido deseable se concretaran anuncios del propio Presidente García de que la UNESCO o la OEI asumirían dicha evaluación. Ambas entidades declinaron hacerse cargo de esta tarea, sería pertinente conocer las razones de ello.
La alfabetización bien hecha y concebida como tarea de largo aliento donde el foco central es aprender a seguir aprendiendo hasta lograr por lo menos una buena educación básica, siempre será importante para el país. Más que una evaluación externa con los resultados anotados se requiere que entidades como el MEF o la Defensoría del Pueblo convocando a entidades especializadas de la sociedad civil, confronten con el PRONAMA el mejor uso de importantes recursos públicos con resultados tangibles demandando importantes rectificaciones en lo que resta el actual gobierno.
Más allá de las dudas que genera la evaluación realizada y la veracidad de las cifras, es claro que el gobierno no tiene una política educativa adecuada y pertinente para un país diverso y que los aportes del PEN se soslayan de acuerdo a
Lima, 8 de agosto 2009
Julia Alba, DNI 10493379
Javier Angulo, DNI 07549198
Juan Ansion, CE 282009
Rosa Arizaga, DNI 06911968
Carlos Barriga Hernández, DNI 07961387
Nélida Céspedes, DNI 07930386
Susana Córdoba, DNI 06567587
Severo Cuba Marmanillo, DNI 07016616
María I. Curay, DNI 03594942
Alejandro Cussianovich, DNI 08800070
P. Juan Dumont, CE Nº 103040
Elsa Fung, DNI 02655199
Marcelino Galindo Vivanco, DNI 31167615
Carlos Gallardo Gómez, DNI 07535594
P. Gastón Garatea, DNI 07278052
Rodolfo Gonzáles Wang, DNI 16448132
Bladimiro Guevara Gálvez, DNI 06726740
Gloria Helfer, DNI 10143763
Liliam Hidalgo, DNI 084413139
Jacinto Irala, DNI 06733482
Dina Kalinowski, DNI 08714312.
Josefa Lora Risco, DNI 08217607
Soledad Lozano Costa, DNI 18033058
Nicolás Lynch, DNI 10270250
Javier Malpartida Arzubiaga., DNI 07107198
Dúbner Medina, DNI 05394617
José V. Mendo, DNI 10474937
Zoila Minaya Ruiz, DNI 15611173
Emilio Morillo, DNI 08705995
Alberto Moya Obeso, DNI 17854880
Ludolfo Ojeda, DNI. 25301801
Oscar Okada Herrera, DNI 25422853
Ernesto Olano DNI 08076341
Tulio Ozejo, DNI 08266618
César Picón, DNI 06469724
Vanessa I.Rojas Pineda, DNI 41888443
José Rouillon, DNI 07746281
Elena Sánchez Cueva, DNI 26634313
Miguel Saravia, DNI 07906633
Carmen Takayama Higa, DNI 32834435
Lucy Trapnell, DNI 05285897
Rosario Valdeavellano, DNI 23955311
Virginia Zavala Cisneros, DNI: 09339582
