sábado, 28 de marzo de 2009

LA SOBERBIA DE GARCÍA / Fernando Villarán


La clave para entender la soberbia de Alan García está en sus propias palabras (dichas el 10 de marzo en el Museo de la Nación): “Dios me ha dado la capacidad de convencer a la gente”. Es un understatement; pues en realidad, esta capacidad se la debe al partido que le enseñó oratoria desde chico, a Víctor Raul que le transmitió su experiencia y a sus propias habilidades innatas.

Iré directo al grano: el presidente García tiene sobradas razones para ser soberbio.

Se ha presentado como candidato a presidente de la república en tres elecciones nacionales y ha ganado en dos de ellas. La vez que perdió, luego de haber estado ocho años alejado del país, hizo una campaña de tres meses, llegó segundo y casi gana las elecciones. Convenció al electorado peruano, primero a votar por el presidente más joven, luego a perdonarlo por su mala gestión, y en la tercera, a darle una segunda oportunidad.

Esta capacidad de ganar elecciones lo ha hecho insustituible e indispensable en su partido: el APRA. Se dice, con justa razón, que el APRA sin García es poca cosa. Los otros dirigentes lo saben, ellos son casi nada, le deben la vida, su puesto en el congreso, etc. Por eso nadie lo critica, lo aconseja, lo mira a los ojos; agachan la cabeza como ante un Dios (que les puede dar y quitar la vida).

A su regreso al país, luego del exilio, cuando en las mejores universidades del mundo, en los cursos de economía y política, se estudiaba a su primer gobierno como uno de los peores de la historia, convence al rector de la Universidad con mayor número de alumnos en el Perú (hoy su ministro de educación), para organizar y dirigir una escuela de gobierno. Por cierto, muy exitosa, pues estaba llena de alumnos.

Ha sido capaz de desaparecer de la política peruana, luego de una vertiginosa y ruidosa carrera, a su principal acusador y contrincante político, Fernando Olivera. Ciertamente no lo convenció a él, sino a casi todo el mundo de que se trataba del mismísimo diablo.

Una vez que gana las elecciones en el 2006 convence a Estrada, Vega y otros dirigentes de UPP para que se separen de Humala, reduciendo su peso en el Congreso a la mitad. Luego, convenció a Torres Caro, Gutiérrez y otros más, en traicionar a su líder para debilitarlo aún más. Convence a los fujimoristas, después de haber sido enemigos durante más de diez años, para que apoyen al APRA en el Congreso, con lo que asegura una estable mayoría parlamentaria.

Uno de los mejores “convencimientos” fue el de Arturo Woodman, candidato a vicepresidente de su principal contrincante electoral: Lourdes Flores. Después de haber basado toda su campaña en acusarla de ser la candidata de los ricos, de estar al servicio de los grandes empresarios, y de mostrarlo como prueba viviente de este sometimiento, le ofrece un cargo menor, que acepta de inmediato.

Otro aliado de Lourdes Flores, cabeza de su propio partido, y vehemente enemigo de García, Rafael Rey, sucumbe ante su poder de convencimiento y se convierte en su ministro más fiel y seguro servidor. Con Antero Flores-Araoz ocurre otro tanto, de ser el número dos del PPC durante mucho tiempo, y respetado congresista, termina de defensor de las tesis más reaccionarias del presidente; tanto así que se ganó el calificativo de tonto, de parte de Vargas Llosa, y de fascista, de parte de Jose Alejandro Godoy.

El más reciente convencimiento es notable: luego de designar al exitoso y honesto presidente del gobierno regional de Lambayeque, Yehude Simon, como primer ministro, sorprendiendo a tirios y troyanos, la mayoría pensamos que se daría un cambio real en el gobierno. Si la razón del cambio de gabinete había sido el escándalo de corrupción mas grave en lo que va de su segundo gobierno (Petroaudios), muchos pensamos que el nuevo primer ministro venía con su propia agenda bajo el brazo: lucha anticorrupción, estrategia de desarrollo pro regiones, pro sectores populares, mayor participación, encarar reformas postergadas (como la educación). Sin embargo nada de esto ha ocurrido; el presidente lo convence de todas sus ideas y se convierte también en su fiel intérprete.

Convence al cardenal Cipriani de que los intereses del Opus Dei coinciden con los intereses de su gobierno, y gana, junto con un aliado poderoso, a todo un sector de la iglesia.

Pero estos éxitos no sólo se han dado entre los viejos políticos, empresarios y religiosos, también tiene sonados éxitos en la juventud. Logra que un joven rebelde, iconoclasta, que no se casaba con nadie, neoliberal hasta los huesos, como Aldo Mariátegui, se convierta en su perrito faldero: muerde a todos los que se acercan a García.

Sería largo enumerar todos los convencimientos, así que tendré que parar aquí, no sin antes incluir uno bastante curioso. Luego de un enfrentamiento histórico entre el APRA y la familia Miró Quesada, García convenció al directorio del grupo El Comercio en defenestrar a Alejo Miró Quesada, cambiar la línea editorial radicalmente apoyando a su gobierno, y atacando a sus enemigos. Felizmente que este convencimiento no se produjo antes, pues muy probablemente este grupo editorial no hubiera tenido el decisivo y ejemplar comportamiento democrático en la caída del gobierno autoritario de Fujimori.

El problema no es García, el problema son todos los que se dejan convencer por García. Qué culpa tiene el cuchillo de avanzar con facilidad, es la mantequilla la que hay que mirar, y reemplazarla por acero. Si lo hubiera.

4 comentarios:

Luis Enrique dijo...

Estimado amigo Villarán:

Creo que en la Historia existen los suficientes ejemplos como para entender tanto el comportamiento de García como la estrategia que sigue (pues no creo que esté inventando la política como arte y oficio).

En primer lugar, creo que valdría la pena rescatar viejos conceptos anatemizados por la época pero que no dejan de tener existencia (ya que fueron inventados por los griegos). Me refiero a la palabra Plutocracia, tan de moda hasta antes de la caída del muro. Para recordar, ésta nos remite a una forma de gobierno en la que el Estado se pone al servicio de los intereses de los más ricos en perjuicio de los más pobres, dicho muy simplistamente por supuesto. Según ello, en el Perú estamos definitivamente en esa situación, puesto que es la Confiep la que pone la agenda del país, lo cual explica entonces muchas de las observaciones que usted ha hecho en el sentido de que el actual gobierno capta a los más conspicuos miembros del grupo empresarial dominante.

Pero además de la Plutocracia se da también otro fenómeno que muchas veces es su alter ego: el Fascismo, una forma política en la que un grupo, organizado como movimiento o partido, se ofrece a ejercer el control a cambio de ciertos privilegios de parte de quienes lo utilizan. El caso más conocido es el de Mussolini, poniendo su maquinaria para ejercer una dictadura de derecha y eliminar a los opositores.

Creo que estos dos casos se juntan hoy en el gobierno de García. Éste ha ofrecido un aparato eficiente y subordinado, el APRA, sujeto a su total control, a una derecha plutocrática como mecanismo de contención ante cualquier movimiento de carácter reformista que se pueda suscitar en el Perú (en especial, por temor a la “ola de izquierdas” en Sudamérica). Allí está la alianza perversa pero, desgraciadamente, más común de lo que parece.

Creo que este comentario nos lleva también a hacer notar lo deprimida que está la inteligentzia peruana, al punto que existen muy pocas mentes lúcidas capaces de analizar la situación (a diferencia de hace algunos años donde sí se encontraban pensadores de peso). Hoy, lamentablemente, sufrimos de una escasez de intelectuales debido a la avalancha de Neoliberalismo, que ha llevado a que los mejores jóvenes de nuestra sociedad se dediquen al estudio de profesiones lucrativas y que generan el llamado “éxito personal”, en desmedro de aquellas en las que preocupación principal es el interés por el prójimo.

Tenemos entonces miles de “yuppies” en los estamentos públicos y privados ganando cuantiosas remuneraciones, pero a cambio nos hemos quedado con unos cuantos analistas de los 60s, ya envejecidos y desilusionados. ¿Podrá revertirse esta situación? El tiempo lo dirá.

Muchas gracias.

Edgardo Alarcon Leon dijo...

Fernando, en esta opinión, ‘diste en el clavo’. Como bien lo dices, el problema recae en los que se dejan convencer pero también en la llamada oposición.
Para iniciar, sigo sosteniendo que García no es “un buen Político” como suele clasificarse a si mismo; sino un demagogo a carta cabal. En principio, el buen político es aquel que usa sus dotes responsablemente, ejerce la política con justicia, sentido estratégico y con la mejor intención moral hacia la sociedad en el que este se desenvuelve. Todo ello dentro de un marco constitucional, con poderes totalmente independientes y con reglas ejemplarmente claras.
En sensato análisis, el comportar de García indica la antitesis de lo requerido para ser clasificado “un buen político”. Sin hurgar la historia política de García, el cual envuelve mezquindad, inmoralidad e inmadurez, crímenes de lesa humanidad, descalabro económico; de sus hechos actuales mucho se puede decir.
Durante el último proceso electoral, gracias al sórdido proceder de los medios de comunicación y de la derecha recalcitrante, García navego sin sentido estratégico y sin compostura moral. Los debates electorales, también gracias a la poca capacidad política de Húmala, fueron reducidos a ser discusión de peroratas y no de proyectos políticos serios para transformar de una buena vez nuestra sociedad. Las promesas electorales en consecuencia fueron limitadas, y cuando ya en gobierno, estos no han sido cumplidos. Este proceder es irresponsable, injusto e inmoral.
En cuanto se refiere a transformación estructural de nuestra sociedad, García ha fallado y consecuentemente esta ignorando la necesidad de desarrollo integro del Perú. El mentado retorno a la Constitución Política del 1979, duerme en el sueño de los inocentes. El proceso de descentralización, más de una vez mencionada y manipulada, se ha reducido hacia los discursos mediáticos. La modernización y transparencia de los aparatos de gobierno se ha reducido al manejo abstracto desde los aparatos burocráticos que no quieren cambio ni transparencia. La mentada modernización del Poder Judicial quedo como tal, es decir en una idea. La distribución de economía y progreso se ha reducido hacia las capas más pudientes y los beneficios de esta, chorrean gota a gota hacia las capas de media clase y no llegan hacia los sectores mas necesitados.
Recientemente el gobierno de Alan esta siendo salpicado por serios actos de corrupción. Personajes que de una u otra manera estuvieron envueltos en el primer gobierno Aprista y también tienen participación en el actual, están nuevamente siendo acusados de dirigir actos de corrupción en varias entidades estratégicas del gobierno. El Gobierno envés de contener y castigar estos actos de inmoralidad que seriamente afectan la legalidad del gobierno y sus instituciones tutelares, esta fraudulentamente manipulando y demorando las “investigaciones” de los hechos. En este caso las trampas del gobierno están prevaleciendo en desmedro de la viabilidad de la legalidad y del estado de derecho. Posiblemente las experiencias pasadas de García; esto es, investigaciones de corrupción y otros que han sido declaradas prescritas, han dejado una buena enseñanza en las huestes partidarias del Aprismo.
En cuanto se refiere a nuestra presencia mundial como país, el Perú no existe en los debates de importancia, llámese crisis económica, cambios climáticos, etc. Sin embargo, García, cual supremo caudillo de la verdad nos embauca y retruca que el Perú es un ejemplo de manejo económico en el mundo. Sabedores somos que la economía extrema del libre mercado esta en crisis y la recuperación de esta tomara años y los efectos de esta, se están sintiendo de una forma mas brutal en los países como el nuestro. También es conocido que las economías basadas en divisas que derivan solamente de la exportación de recursos, no son sostenibles. Si embargo, en desmedro del medio ambiente y otros factores sociales y culturales, el Gobierno se ha dedicado ha fortalecer el acceso fácil de capitales en la explotación de nuestros recursos naturales. Los tratados de libre comercio tampoco son una solución inmediata para el mantenimiento y fortalecimiento de esta economía artificial. El Perú, gracias al poco interés de los gobernantes de turno, ha sido reducido a ser un simple exportador de recursos y proveedor de mano de obra barata. La ciencia y tecnología no es de interés del gobierno, y como consecuencia, no podemos competir con la transformación y exportación de tecnologías de punta ni de servicios de carácter científico.
En suma cuenta, García y su gobierno han decepcionado. En el ahora la actividad política de García ha sido menguada hacia el oportunismo, la charlatanería y sus ‘oratorias’ solo sirven como munición para confundir y/o manipular. Sus ejemplos son impertinentes y no han servido más que para celebrar la mediocridad.

WILAKOJ dijo...

Don Fernando, es grato saludarlo y además celebrar la coincidencia remitiendo a Ud. y a sus lectores mi reciente artículo:

CONFESIÓN DE PARTE
Ante un auditorio compuesto por banqueros de América del Sur el presidente García no encontró mejor ocasión para -en un acto de supremo alarde- expresar algo en verdad muy por debajo de la inteligencia de quien es considerado uno de los más notables oradores políticos de la historia del Perú. Sin embargo, lo que ha dicho el Dr. García es simplemente una tontería, un exabrupto de evidente ralea caudillesca.
Sentado al lado de Dionisio Romero -el banquero más acaudalado del país- y acaso perturbado por lo poco que podía hacer y decir a sus cautelosos oyentes y circunstanciales visitantes para subordinar su atención, más allá del protocolo, el Dr. García desembuchó algo que luego dijo que no dijo: “En el Perú, el presidente tiene un poder: no puede hacer presidente al que él quisiera, pero sí puede evitar que sea presidente quien él no quiere. Yo lo he demostrado”
¿Qué quiso decir, al margen de lo explicito, su señoría el Dr. García? ¿Y por qué lo hizo? Tengo la impresión que el mensaje fue recordarles a los banqueros que por muchos recursos que posean no todo es cuestión de dinero en los impredecibles territorios de la política. Y que en consecuencia los políticos son tan o más importantes y poderosos que los banqueros. Por si fuera poco, pues ni hizo falta que lo nombrara, les enrostró -como prueba de ese poder- la derrota de un famoso escritor frente a un desconocido ingeniero que él contribuyó en hacer conocido durante las elecciones de 1990.
¿Por qué lo hizo? Creo hallar la respuesta apropiada en el recuerdo de una casual conversación con un líder campesino (que pasó de las casacas andinas de bayeta a los ternos de riguroso casimir al ser elegido parlamentario) y que un día -al de ser designado para conformar una comisión investigadora- obligó a comparecer al más renombrado, y menos visto, líder de los banqueros del Perú. (El mismo banquero a quien el Dr. García ordenó expropiar durante su anterior gobierno y luego -según confesión de parte- derrotar a su candidato). El mismo que perturbado, acosado y fatigado por el interrogatorio a que era sometido terminó simplemente por decirle al pundonoroso Brad Pitt de Apurimác: “Mire señor, quiero recordarle que usted es congresista por cinco años y yo banquero por toda la vida”.
Cierto que con sus palabras además de corroborar la nunca desmentida bastardía aprista del fujimorismo el Dr. García ha provocado dos reacciones contrapuestas: la resignada gratitud de los banqueros y la furiosa pataleta de uno de los aspirantes a sucederlo. Pero esa es otra historia.

29x55 dijo...

Hola Fernando:

Tu artículo me parece excelente, y quisiera aportar con las consecuencias de no arrugar frente a García. El problema práctico es que primero te acorrala, en mi caso, el Domingo 13 de Agosto de 2006 dijo que el censo 2005 tenía errores, en base a su conocimiento inmanente. El lunes 14, el finado Alvaro Ugaz me entrevistó en RPP y señale ahí que su opinión era política y no técnica. El sábado 19 de Agosto aceptaron mi renuncia al INEI. Para ese momento estaba en una lista negra donde contratos de trabajo se anulaban el mismo día que iba a firmar. En Diciembre 2006, en una conferencia de prensa en Palacio dijo que yo debiera estar "en cana". Finalmente me tengo que venir a trabajar a Iraq en Julio 2007 como único lugar seguro. En Octubre 2007 dice que soy un "fugitivo de la justicia" antes que lleguen los partes judiciales. Porque los partes judiciales son firmados por la Jueza Lizarraga (que olvidaste en tu lista) en su último día de gestión antes de ser nombrada Jefa de la ONA. Este mes de Marzo 2009, me han empezado otro juicio a solicitud de la PCM por hechos ocurridos en 2002-3. Coincido contigo que no hay que arrugar frente a García, pero mas de una vez me he preguntado si el precio de vivir en Bagdad lo merece.

Un abrazo, Farid