domingo, 1 de marzo de 2009

A MÍ ME PARECEN BASTANTE COHERENTES /Carlos Basombrío Iglesias


A mí me parece totalmente coherente que el gobierno actual haya dicho que no a la donación alemana de dos millones de dólares para un Museo de la Memoria; lo contrario me habría parecido inexplicable.

Recordemos que este gobierno tiene como vicepresidentes a dos connotados fujimoristas, que el APRA y el fujimorismo tienen una alianza política que trasciende al Congreso y que ambos comparten la aversión a todo lo que sea derechos humanos, Comisión de la Verdad, etc. No olvidemos que una de las primeras y principales iniciativas del Presidente de la República fue reinstaurar la pena de muerte y que en cada oportunidad que puede el Presidente saca a relucir reflejos profundamente autoritarios.
Se ha usado como argumento para convencerlos que países como Alemania le han dedicado muchísimo esfuerzo a propiciar todo tipo de iniciativas (museos incluidos) para que no se olviden los horrores vividos. Pues eso ocurre en Alemania por una razón muy simple, pero extremadamente poderosa, sus sucesivos gobernantes han roto totalmente con un pasado que los avergüenza y quieren asegurarse de que nada de lo ocurrido se vuelva a repetir. Ese es el telón de fondo por el que apoyan iniciativas de este tipo en diferentes países del mundo.

Pues digamos las cosas como son: salvando las enormes distancias de lo que ocurrió acá con lo que ocurrió en Alemania, quienes hoy nos gobiernan son parte de ese pasado. Lo mismo, por cierto, se aplica para Ollanta Humala, denunciado por la CNDDDHH por crímenes contra la humanidad.
En el caso concreto del APRA, no ha habido nunca un zanjamiento claro y definitivo con ese pasado y sus aliados fujimoristas ni siquiera están convencidos de que lo que sucedió nunca más debería repetirse (el alegato de Nakasaki en esta etapa final del juicio a Fujimori lo confirma). Es más, hay testimonios previos muy concretos de su profunda agresividad contra los esfuerzos por recordar y condenar las atrocidades de esas épocas. Baste recordar la bárbara agresión de los fujimoristas contra el monumento “El ojo que llora” (que sería parte del proyectado Museo de la Memoria), así como la indiferencia, si es que no tolerancia y simpatía, con que fue recibido el hecho en lo alto del poder.

Lo que sí puede haber llamado la atención a muchos es que el Premier Yehude Simon sea parte protagónica de esta decisión de rechazar el apoyo alemán. Simon, por su historia personal, debiera estar entre quienes lideren los esfuerzos para que nunca se olviden las atrocidades que cometieron Sendero Luminoso y el MRTA (los principales culpables de lo vivido en esos años), pero también de tantos y tan graves crímenes que se cometieron desde el Estado.

A mí ya no me sorprende lo de Simon. Como he sostenido en mi artículo anterior en este blog él cruzó ya el Rubicón y atontado por los oropeles del poder, no se ha dado cuenta que en el otro lado está solo. Si a alguien le queda duda de lo de Simon, tiene que leer la entrevista a Salomón Lerner “El gobierno no quiere enfrentarse a un pasado que es incriminatorio” (La República 1-3-2009) . (http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/2009/03/01/4/node/177402/todos/15

Si bien lo que viene del poder es desalentador es a la vez estimulante ver la cantidad de artículos y opiniones que han dejado en ridículo los argumentos para justificar la decisión tomada por el gobierno peruano.


Destacan por su fuerza institucional el de la Defensoría del Pueblo http://www.defensoria.gob.pe/notas-prensa.php y el plural comunicado firmado por cientos de personas encabezado por Mario Vargas Llosa, Julio Cotler y Pilar Coll. http://www.pucp.edu.pe/idehpucp/images/docs/comunicado%20de%20apoyo%20al%20museo%20de%20la%20memoria%20version%20final%2028.02.09.pdf

Si al final el gobierno retrocede y acepta la donación alemana para el Museo de la Memoria no será por convicciones, sino por la presión de la opinión pública y la vergüenza por la imagen que proyectan ante la opinión pública informada en el exterior.

¿Y si no cambian y se mantienen en sus trece? Pues sólo queda seguir dándole y dándole. El asunto es muy importante para el tipo de país que queremos tener y habrá muchas otras batallas que dar.

Entre tanto, defendámonos de esta gente con un poco de humor. Y qué mejor que con esta extraordinaria caricatura de Heduardo (Perú21, 1-3-2008)





4 comentarios:

Alfredo Tapia García dijo...

Durante casi dos décadas la sociedad peruana fue victima de la violencia política desatada en 1980 por el PCP-Sendero Luminoso dejando “una marca de horror y de deshonra para el Estado y la sociedad peruanos” como señala la CVR en su informe final.
La mayoría de los cerca de 70,000 peruanos y peruanas que murieron o desaparecieron fueron victimas de la estrategia subversiva seguida por esa organización terrorista, demencial, mesiánica, sin paralelo en la historia del Perú o de cualquier país de America Latina, solamente comparable con las atrocidades cometidas por el Khmer Rojo camboyano .
Para sendero Luminoso no existían derechos humanos; que digo, no existía ningún tipo de derecho porque “salvo el poder todo es ilusión” como establecía su “Presidente” Poblaciones y comunidades rurales enteras fueron arrasadas victimas de crueldades inimaginables como forma de impartir ejemplos e infundir temor.
Siendo esto cierto no entiendo porque el gobierno peruano no quiere que se recuerden estos hechos a no ser que crea necesario ocultar que, lamentablemente, las fuerzas armadas. ante la ndiferencia de las organizaciones políticas y civiles, violaron derechos humanos que estaban obligados a respetar y defender

Edgardo Alarcon Leon dijo...

Las memorias propiamente explicadas traen verdades que nunca olvidaremos. Este simple razonar indica que el APRA al igual que otras entidades muy interesadas en mantener el descalabro cultural y el oscurantismo frente a la verdad, no quieren lindar con su pasado. Como alguien diría: “que pensarían los nietos de Alan García al visitar un museo que explique con veracidad los hechos acaecidos en el Frontón, Lurigancho, Cayara, Accomarca, Pucayacu y otros”. No podemos pedir peras al olmo.

Luis Enrique dijo...

Señor Basombrío:

Diera la impresión que la persona que más conoce al pueblo peruano es el señor Alan García, pues es el único que conoce hasta dónde se le pueden ajustar las tuercas sin que éste pierda su paciencia de siglos.

Solo así entendería el porqué de sus muchas decisiones y su mirada tan confiada en el futuro. Y pareciera tener la razón, sobre todo cuanto leemos en la historia que todos los ex-presidentes de América Latina han retornado siempre, contra viento y marea, aún en las peores condiciones mundiales. Ese conocimiento es lo que les da la capacidad de saber, de conocer muy bien sus pueblos para estar presentes en los momentos oportunos.

Creo sin temor a equivocarme que el partido aprista refleja en esencia eso que tienen todos los partidos tradicionales de los países subdesarrollados: la voluntad de estar siempre en el poder pase lo que pase, en las buenas y en las malas. Y estoy seguro que seguirá ofreciéndoles, cual Mussolini o Hitler, la estructura sólida y militar de su partido a las fuerzas de la derecha que requieran de él para contener los desbordes populares que amenazan con cambios de sistemas o de modos de organización social. Eso es el APRA: el partido fascista en alquiler al mejor postor.

Muchas gracias.

admirableluiggi dijo...

Luis Enrique,tengo el temor a que no te estas equivocando...sálvennos de los partidos tradicionales¡¡¡Creo ahora saber el porqué existen los Fujimores los Chaves ,los Montesinos..por culpa de esa casta fétida ,que son:Los partidos políticos tradicionales.