domingo, 18 de enero de 2009

PROPOSICIONES/ ¿Tiempo de revancha? / Carlos Basombrío Iglesias


La imagen de Alan García sonriente y relajado el día de la aprobación definitiva del TLC con los Estados Unidos, refleja como siente que le ha ido en estas últimas semanas.

En el campo económico, si bien los precios demoran en bajar y la economía se desacelera, todavía no se siente el ambiente de crisis que ya hay en otros países. La puesta en vigencia del TLC, que tiene una mayoritaria aprobación entre la población, le da un respiro adicional. De hecho, el malestar social que pueden generar los diversos efectos de la desaceleración de la economía todavía no ha llegado.

Contribuye también, sin duda, a su alegría la subida de su aprobación a nivel nacional, detectada tanto por IPSOS-APOYO, como por CPI. Sólo lo aprueban 28% y 32% según el caso y la desaprobación sigue siendo abrumadoramente mayoritaria, pero van dos meses seguidos que en lugar de bajar, sube.

Ahora bien, pareciera ser que mucho más que el TLC o la subida en las encuestas, lo que realmente lo tiene eufórico es el rumbo que ha logrado imprimirle al escándalo de los petroaudios.

Su primera victoria es que ya casi nadie en los medios remarque que el tema fundamental –y la causa de la caída del gabinete Del Castillo- es que se había descubierto una extendida red de corrupción en su gobierno. Ya casi nadie tiene en agenda “el faenón” de León Alegría y compañía. Ya la hija puede reclamar -sin que nadie le responda en serio- que su papá tiene 90 días preso y que va siendo hora de reparar esa “injusticia”.

Quiero recalcar que, en mi opinión, para el éxito de la estrategia de García, Yehude Simon ha sido extremadamente funcional. Mientras en la escena pública se lanzaba un retórico Plan Anticorrupción, en los sótanos del poder se negociaba con lo más oscuro del fujimorismo la exculpación de todos los ministros apristas vinculados al escándalo, a cambio de las cosas que todos imaginamos.

(Entre paréntesis, en la discusión de quien iba a utilizar más eficazmente al otro, si Simon a García o viceversa, el panorama empieza a aclararse. Pese a ser un Premier recién estrenado, su aprobación (32%) no es precisamente estelar. Es nada, por ejemplo, en comparación con la que tuvo Beatriz Merino con un presidente aún más impopular que García. Y si nos guiamos por la referida encuesta de CPI, a Yehude Simon no le estaría yendo nada bien, tampoco, en su intento de dupletear como Premier y candidato lanzado para el 2011. Si en octubre, cuando empezó su gestión, tenía 2,7% de intención de voto para presidente, en enero ha bajado a 1,8%. Es decir la estrategia de usar la alta exposición nacional que da el cargo para catapultarse hacia mejores posiciones en la carrera al 2011, no viene hasta ahora dando resultados. Pero ese es otro tema y hay que cerrar el paréntesis).

En el otro frente, el de los chuponeadores, Alan García ha logrado también cosas notables. Todo parece indicar que apoyó decididamente al Ministerio Público para desbaratar la banda. Irreprochable. El tema a discutir son las motivaciones. Las versiones insistentes de muchos analistas apuntan a que García pensaba que detrás de los chuponeos a sus ministros había una conspiración para tumbárselo a él. El hecho de que quienes fuesen descubiertos fueran todos marinos, muy cercanos a su vicepresidente, el sucesor constitucional en caso de vacancia, tiene que haber aumentado las suspicacias. De ser así, el haber descubierto a los chuponeadores constituye para García una doble victoria. De un lado hace mucho más improbable que quienes se dedican a ese “negocio” se atrevan de nuevo contra el actual gobierno y, del otro, le permite dormir más tranquilo a quien pensaba que los serruchos andaban activos debajo de su escritorio.

Parece que ahora quiere culminar la faena y conseguir un tercer objetivo: aplastar a quienes se atrevieron a denunciar la corrupción en su gobierno. Los blancos principales serían cinco periodistas (Augusto Álvarez Rodrich, Rosa María Palacios, Fernando Ampuero, Pablo O’Brien y Fernando Rospigliosi) y el abogado José Ugaz (no olvidemos, el procurador anticorrupción que metió presos a casi todos los fujimoristas corruptos, algo que nunca le perdonarán).

En el caso de los periodistas se trata por un lado de hostigarlos sistemáticamente y ver que pierdan acceso e influencia que tuvieron. Bastante han avanzado ya, como es notorio, pero el hambre de revancha no parece saciada. La segunda -y aún más inquietante estrategia- es tratar de vincularlos con los chuponeadores. Por grotesco que parezca, pareciera haber ya una campaña en marcha en ese sentido.

Hugo Guerra (El Comercio, 19-1-2009) va calentando el ambiente:

“Por supuesto, si hubiese una demostración --aunque fuese indiciaria, pero sólida-- ¡a la sartén con Del Castillo y compañía! Pero a la fecha, nada es demostrable judicialmente fuera del protagonismo de ciertos politicastros. También queda el sabor amargo de lo elaborado por algunos periodistas que quieren tapar su pasado vergonzante vinculado al montesinismo (y eventualmente ligado hoy a la industria del 'chuponeo') con gestos de falso heroísmo. Ni qué decir, claro, de aquellos que inclusive tienen parientes involucrados en el lío, pero carecen de ética como para, por lo menos, abstenerse de abogar en programas que más que informativos se están convirtiendo en instrumentos de lobby personal”.

Más elementos de lo que parece cocinarse los da Juan Carlos Tafur en su columna en Perú. 21 (¡Aparecen nuevos 'petroaudios’!) , en la que imagina una conversación entre Alan García y Jorge Del Castillo que concluye así:

“-Obvio pues, ¿o me crees h…? Tú dices que eres malo con tus enemigos, pero eres un boy scout a mi lado, jajajaja. Y lo mejor es que con esta estrategia no sólo lo cagamos al 'bigotón’ y al 'pulgoso’ sino que aprovechamos y le metemos su lapo a algunos más, que se lo merecen.-¿Y quién te hizo el contacto, el blanco?
-Claro, son sus patas. Y tú sabes que nosotros también los contratábamos para algunas cositas, así que no fue tan complicado. Y les hemos prometido que sólo se comen unos años de cana, pero deben tratar de resguardarnos lo más que puedan.
-¿Y cómo vas a controlar los misiles del 'bigotón’ y sus amigos?
-No hay forma Jorge. Igual nos va a joder. Ahora o en unos meses. Pero si lo reventamos, inclinamos la balanza a favor nuestro. Y así saque un video tuyo o de Hernán calatos, ya la gente no va a escandalizarse, jajajaja.-Pero para tenerlo claro, dime hasta dónde vamos a llegar.
-Mira, hay que ser realistas. Cadena perpetua no le podemos dar, pero con que pasen un tiempito guardados es suficiente. Y más adelante veremos si alguno de sus enemigos nos da una manito y lo complicamos más.-¿Pero solo a él lo vamos a enterrar?
-¡Pareces pepecista oye! No, pues. Se hunden él y varios más. En la primera línea el 'bigotón’ y el 'pulgoso’. Asociación ilícita para delinquir, lo que sea les clavamos y, mientras se defina el juicio, que se alojen en San Jorge. Al ex director ya no hace falta fregarlo, pero al parcito ese del decano, aunque ya no estén, hay que darles su merecido. Y a la pesada de la noche le inventamos algo al marido, un par de declaraciones que la mencionen y, de repente, podemos lograr que salga del canal, ¿no?
-Nunca seré tu enemigo, jajajaja. ¿Y cuándo arranca el carnaval?
-Esta semana la Policía le cae encima a los marinos. Y cuando pasen al Poder Judicial manejamos las cosas. Pero, por lo pronto, ya se han paporreteado el guion: el 'bigotón’ es el autor intelectual, eso de cajón. Y 'pulgoso’, los pitucos de Ampuero y O’Brien y la chinche de la Palacios sabían todo y fueron sus cómplices. -¡Claro! Yo me encargo del manejo psicosocial.
-Fácil. Tú eres casi corresponsal de varios medios, jajaja, así que úsalos. Te aseguro que el tontín se presta normal nomás.
-(se escucha manos frotándose y palmadas) Así quedamos. “En el dolor, hermanos”, jajaja.
-Pero igual sigamos pensando qué más podemos hacer. Peor que la operación Plomo Fundido” de Gaza tiene que ser para estos miserables. Nos van a fregar, pero nos fregamos todos”.

Concluye Tafur, ya en primera persona:

“Por supuesto, estos audios no existen. Pero no estamos en plan de humorada. Tememos que en esta “ficción”, el parecido con la realidad pueda no ser mera coincidencia. Más allá del artilugio narrativo o de algunos detalles lúdicos, diversas fuentes le otorgan verosimilitud.
El Apra siempre da vuelto, dicen los compañeros. Quizás deberían tomar las cosas con algo de mesura. Una cosa es “dar vuelto” y otra pasarse de vueltas. Y asumir los pecados cometidos les haría menos daño que embarcarse en una estrategia demencial”.

En el blog Desde el Tercer Piso ¿Los próximos blancos? http://www.desdeeltercerpiso.com/2009/01/%c2%bflos-proximos-blancos/ se da cuenta de otros indicios alarmantes.

De ser ciertas y concretarse estas amenazas no estaríamos muy lejos del esquema de control del poder y de amedrentamiento de adversarios de Fujimori y Montesinos.

Quizás habría que recordarles a los que quieren repetir la historia, que la política da muchas vueltas y que aún con el inmenso poder que acumularon, Montesinos y Fujimori están ambos en la cárcel.

1 comentario:

Luis Enrique dijo...

Señor Basombrío:
No hay que olvidar también los planes a mediano y largo plazo. El señor García no da puntada sin hilo y tiene bien claro su proyecto: demostrarle a la Confiep y a la derecha peruana que él es el único que puede garantizar la continuidad. Recordemos a Uribe. Modificó la constitución para reelegirse y actualmente está en pos de la re-reelección, por el bien de la patria. ¿Creemos que García no lo está planificando? Le aseguro que sí. Y para eso tiene que crear los "escenarios" propicios.

En primer lugar, que la crisis que se avecina con el TLC y la crisis internacional genere una atmósfera de miedo e inestabilidad en el país que le haga pensar a los amigos de "eisha" que necesitan a un salvador (conviene en este caso que Humala "suba" en las "imparciales y objetivas" encuestas de Ypsos/Apoyo).

Pero para que los colegas de Cáceres Sayán no miren hacia otros lados (Castañeda, Lourdes, Simon, Del Castillo ya fue) tiene Alan que demostrarles que solo él puede tener la situación bajo control, lo cual exige una campaña de demolición y desprestigio a dichos individuos. Así, en medio del caos y la desesperación, se pedirá, por el bien del Perú, que García continúe porque es "el único que lo puede hacer".

Hasta ahora todo parece indicar que este es el plan maestro, y todas las jugadas que vengan encajarán, maravillosamente, dentro de esta estructura.